Esteban Alfonseca Salazar, exalcalde de Actopan (2014-2017, PRI), y Edmundo Martínez Pérez, exregidor del mismo municipio, fueron asesinados la noche la noche de ayer lunes en una emboscada mientras circulaban por la carretera Santa Rosa-Actopan, a la altura de la comunidad Plan de Higuera, en el sureste de Veracruz.
Ambos regresaban de un mitin político en apoyo a Eduardo Utrera Carreto, candidato de Morena a la alcaldía de Actopan, realizado en la localidad de Mozomboa.
Contexto político y social
- Tanto Alfonseca como Martínez, aunque de origen priista, apoyaban actualmente a Morena y participaron activamente en la campaña de Rocío Nahle a la gubernatura en la elección anterior.
- El ataque se produjo en un contexto de creciente violencia política en Veracruz, donde en los días previos también fue asesinada Yesenia Lara Gutiérrez, candidata de Morena a la alcaldía de Texistepec, junto con otras cuatro personas.
- Diversos actores políticos, amigos y familiares han expresado públicamente sus condolencias y exigencias de justicia, mientras que autoridades estatales y la Fiscalía mantienen hermetismo sobre los responsables y el móvil del crimen.
Reacciones y repercusiones
- El caso ha generado fuerte condena entre políticos locales y nacionales. Héctor Yunes Landa, diputado local priista, denunció la “parálisis absoluta del gobierno” ante la ola de crímenes políticos en la entidad.
- El subsecretario de Economía estatal, Eduardo Vega, lamentó la pérdida de Alfonseca, calificándolo como un amigo cercano y compañero de lucha política.
- La violencia en el proceso electoral veracruzano de 2025 ha dejado ya varios políticos y candidatos asesinados, principalmente vinculados a Morena, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad en la región y la integridad del proceso democrático.
Investigación
- Hasta el momento, ni el gobierno estatal ni la Fiscalía General del Estado han emitido información oficial detallada sobre el avance de las investigaciones.
- La Policía Ministerial y Servicios Periciales realizaron el levantamiento de los cuerpos y mantienen la zona acordonada, mientras continúan las indagatorias.
Conclusión
El doble asesinato de Esteban Alfonseca Salazar y Edmundo Martínez Pérez es uno más en la preocupante cadena de violencia política que marca el actual proceso electoral en Veracruz. La falta de información oficial y la persistencia de estos crímenes subrayan el clima de inseguridad y riesgo que enfrentan actores políticos en la entidad.
- Sillas vacías en la mesa del poder:
Como en una mesa donde cada vez quedan más sillas vacías, la política veracruzana sigue perdiendo a quienes la ocupaban, dejando espacios que nadie quiere llenar. - Sombreros sin dueño en la plaza pública:
Los sombreros que quedan en la plaza, abandonados tras la tempestad, son testigos mudos de una violencia que no respeta ni historia ni lealtades. - Nombres tachados en la libreta electoral:
En la libreta electoral de Veracruz, los nombres se van tachando uno a uno, víctimas de una guerra que no distingue colores ni trayectorias. - Voces que se apagan en el estruendo:
Como velas apagadas por un viento implacable, las voces de los líderes locales se extinguen antes de tiempo, dejando solo el eco de lo que fueron. - Sombreros colgados en el perchero del olvido:
Cada asesinato cuelga un sombrero más en el perchero del olvido, recordándonos que la violencia no hace distinciones y la memoria es frágil.
Con informacion: ELNORTE/

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