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lunes, 28 de septiembre de 2026

«NO ERA GRIPE o… ¿GRIPA?:TAMAULIPAS, TERCO, sigue en la TABLA de los 10 ESTADOS donde ROBAN HUACHICOL a lo BESTIA»… como si no hubiera gobiernos o ellos ayudaran.


Los ductos de Pemex siguen escurriendo combustible pese a los operativos de los tres niveles de gobierno. En Nuevo León, durante el primer semestre de 2026 se detectaron 278 tomas clandestinas, frente a 260 en el mismo periodo de 2025: un aumento cercano al 7 por ciento y, en promedio, un hallazgo cada 15 horas con 45 minutos. Con esa cifra, el estado ocupó el sexto lugar nacional. 

Y ojo con Tamaulipas: también aparece en el top ten, aunque el dato requiere precisión. Fue noveno lugar nacional en el primer trimestre de 2026, con 85 tomas detectadas. Para el cierre del semestre acumuló 116, por debajo de los 152 casos de Chihuahua, que ocupó el noveno puesto en ese corte. 

En Nuevo León, el mapa de los ductos pinchados tiene nombres propios. García aparece en el lugar 13 entre los municipios del país, con 96 tomas; Santa Catarina, en el 28, con 55; Cadereyta, en el 43, con 35, y Escobedo, en el 50, con 27. En total, nueve municipios neoleoneses figuran entre los 100 con más detecciones. 

El segundo trimestre dejó 92 hallazgos en Nuevo León, menos que los 186 del primero. Una fuente federal consultada por EL NORTEplanteó que la vigilancia pudo haberse concentrado en los preparativos del Mundial de Futbol. Es una posible explicación de la baja en los registros, no una prueba de que los huachicoleros hayan dejado de perforar ductos. 

Con información: ELNORTE/

LA «TÁCTICA PERPETUA»: SINALOA debe CUESTIONAR qué CAMBIA después de REFORZAMIENTOS para REPETIR la DOSIS con la MISMA RECETA»… ninguna fuerza seria confundiría el anuncio con la prueba de que ganó terreno.


El 15 de septiembre, la Defensa anunció para Mazatlán 1,600 militares, incluidos 100 de Fuerzas Especiales. El 27 de septiembre llegaron otros 100 integrantes de ese cuerpo. No es la misma noticia reciclada: es un nuevo contingente presentado con la misma promesa de «reforzar» la seguridad. La pregunta incómoda ya no es cuántos bajan del avión, sino qué cambió después del despliegue anterior para que hiciera falta repetir la dosis doce días más tarde. 

El comunicado como resultado

La nota sobre el arribo detalla la aeronave, la hora aproximada de llegada y las tareas anunciadas: patrullajes, reconocimientos terrestres y medidas disuasivas. Pero no informa cuánto permanecerán los efectivos ni en qué zonas actuarán. Esos datos pueden reservarse por razones operativas; lo que no tendría que reservarse es el criterio para evaluar el operativo: qué delitos se busca reducir, en qué plazo y con qué resultado verificable.

La propaganda empieza cuando el traslado se vende como si fuera el logro. En una guerra formal, anunciar refuerzos puede ser un mensaje de moral para los propios y de disuasión para el adversario. Pero ninguna fuerza seria confundiría el anuncio de que llegó una unidad con la prueba de que ganó terreno. 

Aquí ocurre esa sustitución: se comunica el movimiento de tropas en lugar de demostrar que la población está más segura. No hay que revelar blancos ni rutas tácticas para rendir cuentas; basta publicar indicadores comparables antes y después. 

La aritmética del fracaso

A mediados de septiembre, Revista Espejo contaba al menos seis anuncios de reforzamiento desde julio y estimaba alrededor de 11,400 elementos de distintas corporaciones desplegados en Mazatlán. En ese mismo reporte registraba, con un conteo expresamente extraoficial, unos 38 asesinatos durante los primeros quince días de septiembre. La coincidencia no demuestra que cada refuerzo haya sido inútil: sí impide presentar la mera acumulación de uniformados como prueba de eficacia. 

Tampoco sería riguroso decir que los operativos «no hacen nada». El 25 de septiembre se reportaron siete acciones con ocho detenidos y aseguramientos de armas, cartuchos y otros objetos. El punto es otro: detenciones y decomisos son actividad; seguridad sostenida es resultado. 

Para saber si esta nueva tanda sirve, hay que contrastar la evolución de homicidios, ataques y otros delitos con los despliegues, no sumar efectivos como si fueran goles. 

El reforzamiento perpetuo

El mecanismo se parece a mandar otro camión de bomberos cada semana a un edificio que sigue ardiendo y celebrar la llegada del vehículo sin preguntar quién alimenta el fuego. O a presumir que se añadieron candados mientras los intrusos conservan las llaves. El refuerzo puede contener un episodio, proteger una zona o facilitar una captura; si después de cada anuncio hace falta otro anuncio idéntico, la estrategia debe explicar qué está resolviendo y qué no.

La tesis no es que 100 elementos jamás puedan servir. Es que el poder convirtió el refuerzo en una unidad de propaganda: llega el avión, sale el comunicado, se anuncia la disuasión y el marcador vuelve a cero. 

Esta vez, antes de aplaudir la fotografía del contingente, toca exigir una respuesta menos vistosa y más difícil: ¿qué resultado dejó el refuerzo anterior, y cómo sabremos si estos otros 100 cambiaron algo?

Con información: NOROESTE/

«¿ERROR de GEOGRAFÍA?: PROTESTÓ en el ZÓCALO ante SHEINBAUM CREYENDO que NO estaba en CUBA y lo SACARON»…esperamos que no esté en prisión.


Parece que Édgar Mondragón, un ciudadano de ese pueblo que, según dicen, manda, se equivocó de país: fue al Zócalo de la Ciudad de México a pedir justicia como si ahí se pudiera protestar sin que le bajaran la pancarta.

La escena ocurrió durante el cierre de la gira de la presidenta Claudia Sheinbaum por su Segundo Informe de Gobierno. 

Mientras Clara Brugada hablaba ante los asistentes, Mondragón desplegó una manta con una pregunta que llevaba años intentando hacer escuchar: «¿En manos de quién están nuestros hijos?». 

Exige justicia por la muerte de Ismael, su hijo, ocurrida hace más de dos décadas tras una intervención médica en el Hospital Infantil del Estado de Sonora.

La protesta duró apenas unos segundos. Miguel Torruco intervino para que bajara la manta y Mondragón fue retirado de la zona de invitados. En el templete podía seguir el discurso; frente a él, la exigencia de un padre ya no tenía lugar. No era Cuba: era México.

Con información: ELNORTE/

¿LA «INDIGNACIÓN YA NO BASTA»? : MATAN OTROS DOS ESTUDIANTES en UNIVERSIDAD de MORELOS y VA MEDIA DOCENA entre MÁS de 46 MIL MUERTOS»… la muerte parece traer permiso.


Dos estudiantes de la Preparatoria Número Dos de la UAEM fueron asesinados a balazos la noche del sábado en la colonia Chulavista, en Cuernavaca. Según medios locales, acababan de salir de una fiesta. 

Los vecinos llamaron a la policía y pidieron una ambulancia; cuando llegó la ayuda, ambos jóvenes habían muerto. Un tercer adolescente resultó herido, pero no se ha informado cuál es su estado de salud.

El móvil del ataque sigue sin conocerse. La Fiscalía de Morelos dice que investigará para esclarecerlo. La UAEM, por su parte, ofreció apoyo a las familias y prometió colaborar con las autoridades. Esta vez, su comunicado dejó una frase menos cómoda que el habitual lenguaje institucional: “La indignación ya no basta”. La comunidad universitaria, añadió, no quiere ni debe acostumbrarse a vivir de luto.

Y razones para decirlo le sobran. Con estos dos asesinatos, son seis los estudiantes de la UAEM muertos en los casos referidos este año; las cuatro víctimas anteriores fueron mujeres. 

En septiembre fue asesinada Claudia Tacoronte Aguilera, una estudiante española de intercambio de 21 años, en Cuautla. En junio encontraron sin vida a Michelle Itzayana Fuentes Calderón, alumna de bachillerato de 15 años, después de que saliera de casa a comprar material escolar. Entre febrero y marzo desaparecieron Kimberly Joselín Ramos y Karol Toledo; sus cuerpos fueron hallados días después. 

La universidad exige justicia y pide a las autoridades de todos los niveles garantizar a sus estudiantes una vida libre de violencia. No es una exigencia extravagante: ir a clases, salir por una cartulina o volver de una fiesta no debería convertirse en una apuesta por seguir con vida.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/

EL «TELEPROMPTER y el REFLEJO CONDICIONADO: BROZO EXHIBIÓ la PRÓTESIS DISCURSIVA de SHEINBAUM»…esa que activa las respuestas de emergencia.


Hay presidentes y presidentas que consultan datos; otros, el pulso de la calle; y algunos y algunas con «A» parecen tener, delante del atril, una pecera luminosa donde nada el Pez Globo del Argumentario. No es teleprompter: es teleprompter reflejo. Una prótesis discursiva que, según la escenificación transcrita, no sólo dicta palabras sino que activa respuestas de emergencia ante preguntas incómodas. 

La mecánica sería sencilla, aunque de alta tecnología política:entra una pregunta sobre un personaje, una presunta red de corrupción, un decomiso dudoso, una visa retirada o cualquier elefante con expediente que se haya sentado en la sala; el sistema nervioso narrativo detecta amenaza y —¡zas!— descarga una frase de supervivencia.

“¿Y García Luna?”

No es respuesta: es un botón rojo. Un extintor semántico. Una alarma contra incendios que se activa aunque el incendio esté en otra colonia, otro sexenio o, carajo, otro hemisferio.

La hipótesis —satírica

Si uno toma la transcripción como pieza de teatro político —con su concha de apuntador, sus preguntas y sus contestaciones prefabricadas—, la teoría es que el dispositivo opera como un circuito de estímulo-respuesta:

Estímulo incómodoRespuesta automatizadaFunción política aparente
Señalamientos sobre aliados o funcionarios“No hay pruebas”Elevar el estándar de evidencia hasta la estratósfera
Datos adversos o investigaciones“Que se investigue”Enviar el asunto al limbo administrativo
Pregunta sobre corrupción propia“¿Y García Luna?”Cambiar el objeto de atención
Presión extranjera o asunto diplomático“Sin subordinación”Convertir el tropiezo en consigna soberanista patriotera
Señalamientos directos contra figuras del oficialismo“Que presenten su denuncia”Regresar la carga al preguntón
Pregunta demasiado específica“¿Cuánto gana Loret?”Personalizar el pleito y evaporar el tema original

Esa secuencia aparece una y otra vez en el diálogo transcrito:ante alusiones a Rocha Moya, Inzunza, huachicol, Andy López Beltrán, Adán Augusto, la gobernadora de Baja California o Americo Villarreal , las réplicas representadas saltan entre la descalificación, la remisión a una investigación, García Luna, la ultraderecha internacional y el ingreso económico de Loret. 

En castellano de laboratorio: no sería una conversación, sino una respuesta condicionada de evitación. La pregunta activa una señal aversiva; el cerebro político no procesa el contenido hasta sus últimas consecuencias porque ya tiene listo un paquete de frases para disminuir el malestar comunicacional. Primero la negación, luego la contraacusación, después la nube de humo.

Neurojerga para la mañanera

La cosa puede decirse con bata blanca, sin que nadie tenga que sacar un encefalograma del atril:

  • El teleprompter funcionaría como un andamio cognitivo externo: reduce la improvisación y ofrece rutas narrativas conocidas.
  • Cada asunto incómodo dispararía una especie de sesgo atencional defensivo: no mirar el dato, mirar al mensajero; no discutir el expediente, discutir al reportero.
  • La invocación de villanos conocidos —García Luna, “los conservadores”, la “ultraderecha internacional”— cumpliría el papel de estímulo condicionado: palabras que reagrupan a la audiencia propia y reorganizan el conflicto en “nosotros contra ellos”.
  • La repetición de fórmulas como “que se investigue”, “no hay pruebas” o “que presenten su denuncia” sería una rutina de regulación afectiva y política: compra tiempo, enfría la pregunta y evita conceder el marco del interlocutor.
  • El salto final a “¿cuánto gana Loret?” sería una maniobra de desplazamiento atencional: el problema deja de ser el presunto hecho público y pasa a ser la supuesta autoridad moral del periodista. 

Ojo: esto no prueba nada sobre la mente real de nadie. Es análisis de retórica pública, no consulta de neuropsiquiatría. Pero como caricatura del método, pega donde duele: en la impresión de que ciertas respuestas llegan antes que la pregunta termine de ponerse los zapatos.

El verdadero apuntador

Más que demostrar la existencia de un libreto literal en el teleprompter presidencial, esto muestra una dramatización de las respuestas previsibles ante una serie de cuestionamientos. La distinción importa: la fuerza del sketch no reside en probar que una pantalla «controle» a la presidenta, sino en exhibir la sospecha de que el discurso oficial cuenta con un menú muy limitado cuando la conversación se sale del carril.

Así que quizá el teleprompter no sea una pantalla. Quizá sea una costumbre. Una pequeña glándula discursiva que segrega consignas cuando el entorno se vuelve hostil: dopamina para el aplauso propio, cortisol para la pregunta incómoda y un chorrito de “¿y García Luna?” para que nadie hable del cadáver que acaba de entrar a la conferencia vestido de expediente.

Porque, al final, el aparato no tiene que dictar cada palabra. Basta con que recuerde el protocolo: negar, desviar, acusar, moralizar, investigar… y cerrar con una pregunta sobre Loret.

Con información: @rEDES/

domingo, 27 de septiembre de 2026

«SHEINBAUM INAUGURO un HOSPITAL que OPERA a MEDIAS en el SUR de TAMAULIPAS y SECRETARIO del SISTEMA INSALUBRE de AMERICO lo NIEGA»… Inaugurar no es poner a funcionar


El secretario de Salud de Tamaulipas, Ricardo Gerardo Guerrero Morales, niega que los hospitales del sur operen «a medias» y asegura que cuentan con autorizaciones sanitarias. Bien. Pero un permiso —aun si ya fue entregado— no opera a un paciente, ni demuestra por sí solo que todos los servicios estén funcionando. 

La contradicción no la inventaron sus críticos. El 30 de agosto, el propio secretario sostuvo que los hospitales operaban «prácticamente al 100 por ciento», aunque en la misma explicación reconoció que los quirófanos del Hospital General de Ciudad Madero estaban pendientes y que el nuevo hospital del ISSSTE en Tampico se encontraba apenas en su primera etapa, con consulta externa. Llamar a eso «prácticamente al 100 por ciento» exige una calculadora muy complaciente.

El 8 de septiembre, el director del hospital de Madero describió una realidad bastante menos fotogénica: estimó que el nuevo inmueble operaba entre 60 y 70 por ciento de su capacidad; las cirugías seguían haciéndose en el edificio antiguo por falta de autorización para los quirófanos. Eso no significa que el hospital no prestara ningún servicio: urgencias, medicina interna, terapia intensiva y pediatría ya funcionaban. Significa, precisamente, que la atención todavía no estaba completa. 

Si las autorizaciones ya llegaron, que el secretario diga cuándo, para qué servicios y desde qué fecha comenzaron a operar efectivamente los quirófanos. 

Que publique también qué áreas siguen en el edificio viejo y cuáles atienden ya en el nuevo. Porque la salud pública no se mide por el número de listones cortados ni por el entusiasmo de un boletín: se mide por los servicios que encuentra el paciente cuando cruza la puerta.

Negar la «operación a medias» puede servir para ganar una declaración. Para desmontar los hechos, hace falta algo más difícil: mostrar que el hospital inaugurado funciona entero.

Con información: Hoytamaulipas/ La Jornada/

«PURO VATO MACIZO: PASARON del CÁRTEL al ESTRADO en EE.UU para NEGOCIAR la LEALTAD, pero en MÉXICO PRESUMÍAN que TRAGABAN LUMBRE»… ahora no se callan.


En el narco mexicano, la lealtad suele durar hasta que aparece una acusación federal en Estados Unidos. Entonces, los secretos de socios, jefes y familiares pueden convertirse en moneda de cambio: el acusado admite delitos, ofrece información y espera que la fiscalía considere su colaboración al momento de la sentencia. No es una absolución automática ni una rebaja garantizada. Es una negociación, y varios nombres del Cártel de Sinaloa y del entorno del CJNG ya pasaron por ella. 

Sinaloa: secretos de familia

Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, hijo de Ismael El MayoZambada, fue detenido en Ciudad de México en marzo de 2009 y extraditado un año después. En abril de 2013 se declaró culpable y acordó colaborar con las autoridades estadounidenses. Entre otras cosas, testificó contra Joaquín El Chapo Guzmán en su juicio de Nueva York. Su nombre dejó de aparecer en los registros penitenciarios federales en 2021. 

La familia aportó otro testigo: Reynaldo El Rey Zambada García, hermano de El Mayo. Tras su arresto en 2008, pasó cuatro años en el penal del Altiplano antes de ser extraditado. Admitió su papel en el tráfico de cocaína del Cártel de Sinaloa y declaró en los juicios de El Chapo y del exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna. Salió de prisión en 2020. En esa organización, por lo visto, ni el parentesco resistió el peso de un expediente federal. 

También colaboró Felipe Cabrera Sarabia, El Inge, dirigente de la facción conocida como los Cabrera Sarabia. Se declaró culpable en 2023 de un cargo relacionado con tráfico de heroína y, según información obtenida por Milenio, participó en al menos cuatro encuentros en los que habló de sus operaciones junto a El Mayo. Salió de prisión el 4 de septiembre de 2026. 

Los hermanos Pedro y Margarito Flores operaban desde Chicago como importantes distribuidores de cocaína para el Cártel de Sinaloa. En 2008, mientras seguían dentro del negocio, comenzaron a colaborar con la DEA; ese noviembre se entregaron a Estados Unidos. Sus grabaciones y testimonios contribuyeron a formalizar más de 19 casos contra más de 50 personas, entre ellas El Mayo, El Chapo y Arturo El Barbas Beltrán Leyva. Ambos están libres, pero deben volver a testificar si su acuerdo se los exige. 

Del Milenio al CJNG

Óscar Orlando El Lobo Nava Valencia, antiguo líder del Cártel del Milenio, fue arrestado en Guadalajara en 2009 y extraditado años después. Como testigo colaboró en causas relacionadas tanto con Sinaloa como con el cártel jalisciense. Declaró en el juicio de García Luna, en la audiencia de sentencia de Gerardo Lalo González Valencia —vinculado a Los Cuinis— y en el proceso contra Rubén El Menchito Oseguera González. Salió de prisión en diciembre de 2023 bajo protección de testigos. 

Su antiguo contador y mano derecha, Elpidio El Pilo Mojarro Ramírez, terminó en una ruta parecida. Encabezó La Resistencia, célula que intentó frenar el ascenso de Nemesio El MenchoOseguera y Los Torcidos. Después se volvió informante estadounidense mientras continuaba traficando cocaína por su cuenta; en 2018 se entregó. 

Según Milenio, participó en el juicio de El Menchito, en la audiencia de Lalo González Valencia y proporcionó información utilizada en el caso contra Raúl Flores Hernández. Quedó libre en septiembre de 2023, tras cumplir una condena de cinco años, y fue incorporado a protección de testigos. 

Los acuerdos recientes

Ovidio y Joaquín Guzmán López, hijos de El Chapo e integrantes de Los Chapitos, se declararon culpables por separado y aceptaron colaborar con Estados Unidos. Ovidio, detenido en México a principios de 2023 y extraditado ese septiembre, formalizó su acuerdo en julio de 2025. Joaquín se declaró culpable en diciembre de 2025. 

Hasta la publicación del reportaje, ninguno de los dos hermanos había declarado como testigo en un juicio o audiencia. Mientras tanto, sus medios hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar seguían prófugos en México, de acuerdo con Milenio. 

Otra posible colaboración es la de Néstor Isidro El Nini Pérez Salas, antiguo jefe del brazo armado de Los Chapitos: la nota la atribuye a fuentes cercanas al caso, pero advierte que su expediente permanece bajo sello. Fue detenido en noviembre de 2023 y extraditado en mayo de 2024.

El saldo incómodo no desaparece con una firma ante la fiscalía: Estados Unidos puede obtener testimonios y construir nuevos casos, mientras las víctimas en México ven a algunos de los responsables negociar su futuro penal. Colaborar con la justicia puede servir para perseguir a otros capos; no borra lo que hicieron quienes ahora hablan. 

Con información: MILENIO/