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jueves, 19 de marzo de 2026

«INCIDENTE AISLADO en TIERRA de NADIE»: «SOLDADO PISA MINA TERRESTRE SEMBRADA por el CARTEL de SINALOA en la CONCORDIA»…para que una mina termine bajo la bota de un militar se necesitó tiempo y control territorial.


Un soldado pisa una mina en Pánuco, Concordia, y el parte oficial lo vende como “incidente aislado”, como si el único lugar minado del planeta fuera el estrecho de Ormuz y no la sierra sinaloense.

El “incidente aislado” en tierra de nadie

  • Un elemento del Ejército resultó gravemente herido al detonar una mina terrestre durante un recorrido en la zona de Pánuco, Concordia; terminó hospitalizado de urgencia y podría perder una extremidad.tmnoticias+1
  • El hecho ocurrió en un municipio donde ya antes se habían desplegado operativos militares por desapariciones y actividades criminales, pero el discurso oficial insiste en la narrativa de control y “paz”.

Concordia, zona de guerra no declarada

Pánuco no es frente de batalla “internacional”, pero ya tiene minas, desapariciones de mineros y empresas que paran operaciones por “condiciones de seguridad”, eufemismo elegante para decir: aun manda el narco,aunque no se repliegue el Estado.

El militar herido es la prueba de que el territorio está sembrado, no de progreso ni de programas sociales, sino de artefactos explosivos que cualquiera puede activar por estar en el lugar equivocado a la hora de siempre.

Minas, silencios y simulación

  • Para que una mina termine bajo la bota de un soldado se necesitó tiempo, control territorial y la tranquilidad de que ninguna autoridad real iba a estorbar; no se plantan minas donde el gobierno manda, se plantan donde estorba.
  • Mientras afuera se discute geopolítica en Ormuz, aquí un municipio minero vive su propio mapa de guerra: mineros desaparecidos, empresas replegadas y soldados mutilados, con la única constante de siempre: la inatajable guerra de bandos de la misma banda, sigue.

Con informacion: NOROESTE/

EL «C.J.N.G YA TIENE JEFE y es GRINGO»: «THE WALL STREET JOURNAL CORONA al HIJASTRO del MENCHO como NUEVO REY del NARCO»…dicen Californiano prefiere el bajo perfil y apuntar a el es mas complicado.


El influyente diario estadounidense,The Wall Street Journal ,acaba de dar a conocer al nuevo “rey del narco” que comanda al Cartel de Jalisco. De acuerdo con sus fuentes anónimas “mexicanas y estadounidenses”, Juan Carlos Valencia González —alias El TresEl CalvoLa Bomba — habría heredado el “trono” del CJNG tras la muerte de su padrastro, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

Hijo de Maradona (del cártel de Milenio), hijo adoptivo del Mencho, y ciudadano estadounidense por derecho californiano. Una suerte de narco coronacion transnacional made in USA.

El WSJ incluso adelanta el dilema filosófico del Pentágono:¿puede Washington asesinar a uno de los suyos si el ciudadano en cuestión decide dirigir un cártel en territorio mexicano? Según el diario, bastaría con convencer a un tribunal secreto de inteligencia extranjera de que El Tres representa una amenaza terrorista. O sea, si eres latino, traficante y nacido en California: tus derechos Miranda dependen de la hora y el humor de Langley.

Mientras tanto, en México, la narrativa también se acomoda: el Gobierno de Sheinbaum se niega (al menos en público) a dejar entrar tropas de Estados Unidos. Pero, tras aceptar el regalo tecnológico de un dron Predator de la CIA para localizar al Mencho, ya “no hay vuelta atrás”. La cooperación “soberana” con Washington suena más a sumisión protocolaria que a coordinación bilateral.

Valencia, dicen, ahora prefiere el bajo perfil, dejar de incendiar el país con narcobloqueos, y parecer más CEO global que sicario medieval. Pero en Jalisco la violencia no desaparece: sólo cambia de administración. El reportaje termina con una postal casi turístico-narcológica: los lugareños saben cuándo el capo descansa, porque hay camionetas de lujo y la señal de internet se evapora. Casi se antoja paquete “todo incluido” en la industria del miedo.

En resumen, el WSJ convierte el relevo criminal en una crónica de sucesión dinástica, donde Estados Unidos se reserva el derecho de intervenir, matar y moralizar, mientras México sigue interpretando el papel de república soberana… subordinada, para enmascarar sus propios intereses.

Con informacion de: THE WALL STREET JOURNAL/ ELNORTE/

miércoles, 18 de marzo de 2026

LOS «TESTIGOS SILENCIADOS»: LA «SUPREMA CORTE deberá DECIDIR el VALOR de TESTIMONIOS cuando NARCOS los TIENE AMENAZADOS»…y hasta llegan a declarar (…en el auto de su abogado) «no vimos nada».


La historia es, básicamente, esta: en Salvatierra el narco se llevó a la maestra Lupita a plena luz del día, el Estado la encontró en una fosa con 79 cuerpos más… y ahora la Suprema Corte tiene que decidir si en México el crimen organizado también tiene derecho adquirido a silenciar testigos con total impunidad.

La mañanita feliz de Pedro

Pedro desayunaba con su mamá cuando vio cómo dos motos, una amarilla y una roja, le cerraban el paso a una camioneta negra en la calle Morelos. Bajaron a la maestra Lupita y a Ulises a punta de pistola, los subieron atrás y luego aparecieron enterrados en una fosa clandestina, junto a 79 personas más, a unas cuadras del levantón. A Pedro y a su familia los amenazaron al día siguiente, pero aun así fueron al Ministerio Público a contar lo que vieron; cuatro años después, milagro: ya no recuerdan nada, ni siquiera que alguna vez declararon.

La cereza del pastel fue verlos llegar a audiencia bajándose del coche… de los abogados de los presuntos responsables. Eso sí, luego en juicio aseguraron con toda tranquilidad que ellos jamás dijeron lo que está videograbado, firmado y ratificado.

Cómo matar dos veces a una víctima

A Lupita la desaparecieron el 29 de febrero de 2020, la encontraron meses después en una fosa de Salvatierra, con un tiro en la cabeza, junto a Ulises. Su papá y su mamá la buscaron hasta identificar sus restos, y su hermano, Francisco Javier, se metió de lleno a la Comisión Estatal de Búsqueda para ayudar a otras familias. La respuesta del crimen fue pedagógica: a Francisco lo asesinaron en 2021, por atreverse a exigir justicia por su hermana.

El mensaje quedó clarito: buscas, te matan; declaras, te amenazan; te organizas, te ejecutan. Y mientras tanto el sistema judicial se toma tres años para arrancar un juicio que se pospuso once veces, casi siempre por maniobras de la defensa. En Guanajuato la justicia llega tarde, mal y, si se puede, nunca.

Tribunales de circo, nárcopsicología y memoria selectiva

En agosto de 2024, un tribunal absolvió a El GrilloEl ChoreEl Moreno yLa Gringa porque, oh sorpresa, los testigos se retractaron en el juicio y dijeron que no vieron nada. 

La jueza trató la retractación, hecha bajo miedo y control territorial del narco, como si fuera la versión más pura y virginal de la verdad. Los ministerios públicos, psicóloga incluida, fueron a explicar que las primeras declaraciones se tomaron sin coacción y con estabilidad emocional, pero el tribunal prefirió creerle a los que llegaron en la camioneta de la defensa.

Luego la Cuarta Sala Penal de Guanajuato tuvo que entrar a explicar lo obvio: que la memoria no es una cámara, que el contexto cuenta y que la “psicología del testimonio” existe para algo más que para adornar sentencias. 

Concluyó que Pedro y su familia distorsionaron deliberadamente su dicho por miedo, que sus declaraciones iniciales eran coherentes y concordantes, y que los cuatro acusados eran responsables. Resultado: revocan la absolución, condenan… y dos de los cuatro condenados simplemente no se presentan a la audiencia de sanción y quedan prófugos, como si el sistema de justicia fuera Airbnb.

SCJN: ¿el narco manda callar o no?

Cuando los condenados promovieron amparo, el Primer Tribunal Colegiado de Guanajuato decidió no resolver nada y aventarle la papa caliente a la Suprema Corte. 

El problema jurídico es tan absurdo que da pena explicarlo: la ley prevé qué hacer si el acusado impide físicamente que un testigo llegue al juicio, pero no dice nada si el testigo sí llega… pero llega disciplinado por el narco.

Así que ahora los magistrados le piden a la Corte que, por primera vez, se pronuncie sobre qué hacer cuando el testigo miente por amenaza del crimen organizado. Todo esto en un país con más de 133 mil personas desaparecidas y no localizadas, donde las fosas clandestinas son más abundantes que las bibliotecas públicas.

Mientras tanto, uno de los quejosos del amparo, El Moreno, tuvo la fineza de promover su recurso estando prófugo de la justicia. Que un prófugo litigue su condena mientras el Estado no puede ni encontrarlo es el resumen perfecto del pacto fáctico: la delincuencia organizada desaparece personas, el sistema desaparece justicia.

Testigos desprotegidos, Estado tercerizado

Hoy los papás de Lupita viven desplazados, con dos hijos asesinados y la experiencia directa de cómo un testigo puede cambiar de opinión… cuando el Estado lo deja solo a merced de los mismos que enterraron a su hija. La propia madre lo dice: los criminales hacen lo que hacen porque se les permite y porque las autoridades no pueden –o no quieren– proteger a un testigo con mecanismos reales de seguridad.

Así que la pregunta de fondo no es solo si la SCJN atraerá un caso de fosa clandestina –sería la primera vez–, sino si va a seguir validando un modelo donde el narco dicta qué se recuerda, qué se olvida y quién se atreve a abrir la boca. Porque en Salvatierra ya quedó claro: a Lupita la secuestraron los sicarios, pero quien verdaderamente la desaparece del mapa público es un sistema que acepta, con toda calma, que los testigos viajen en el coche de la defensa… y salgan diciendo que no vieron nada.

Con informacion: MILENIO/LAURA SANCHEZ LEY/

«YO NO lo ORDENÉ,YO NO les AVISÉ y YO NI INVESTIGUÉ ?»: «MAGENTA EXHIBE el MANOSEO de la TRIADA PRESIDENTA-DEFENSA-FGR en el MAL CUENTO del MENCHO»…las mentiras estan muriendo en cámara lenta.


Entre más días pasan y más se conocen los detalles de la presunta captura y abatimiento de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, aparecen más preguntas que respuestas. El “manoseo” del caso de impacto global deja al descubierto la fractura y la incompetencia dentro del Gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum, o bien el montaje de un mal cuento que acabará por no tener un final feliz.

La última pifia fue la admisión pública de la Fiscalía General de la República, de que fueron lentos e incapaces para asegurar con el ministerio público la residencia de Tapalpa, en Jalisco, en la que presuntamente se capturó al criminal más buscado del planeta.

El aseguramiento de un inmueble en donde se dio esa mega captura es obligado y debe de ejecutarse apenas minutos después de que el Ejército le pusiera las manos encima al jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación. ¿Qué pasó entonces? ¿No se coordinaron ni en tiempo ni en forma los militares y la Fiscalía para operar el debido proceso?

Ese hecho viene a echar por tierra la justificación que dio la presidenta Claudia Sheinbaum de que a ella no le avisaron porque fue un asunto entre la Fiscalía que investigó y giró la orden de captura al Ejército que comanda el general Ricardo Trevilla. Si era un peloteo entre dos, ¿a quién se le cayó la bola?

Olvidar algo tan elemental como “asegurar la escena del crimen” sólo habla de que hay una descomunal incompetencia o de que -al igual que le pasó a la presidenta Claudia Sheinbaum- la fiscal Ernestina Godoy quiere lavarse las manos y decir que nada tuvo que ver con la captura del capo más buscado en México por los Estados Unidos.

Si a todo eso le sumamos que este es el primer gran caso que cae en las manos de la fiscal carnal, morenista de cepa, que reemplazó a Alejandro Gertz Manero, el descuido luce todavía más inexplicable. Pudieron entrar a revisar la “escena del crimen” los periodistas y los curiosos, antes que la autoridad responsable de impartir la justicia. ¿Quién dejó entrar a los medios que levantaron las listas de las nóminas de “El Mencho”, aún antes de que el ministerio público hiciera su tarea más básica y obligatoria?

Si mañana se levantara “El Mencho” de su presunta tumba y fuera entregado para ser juzgado ante los tribunales, saldría libre de inmediato porque -por el lado que se le vea- se violentó el “debido proceso”. No hay manera de reconstruir los hechos. Sería como dejar nuevamente libre a Ovidio Guzmán López, sólo que ahora la orden de libertad no se la daría directamente el presidente -como sí lo hizo el 17 de octubre de 2019-, sino la Fiscalía General de la República con el “manoseo” y descuido de la escena de la captura.

A esta enorme pifia judicial hay que sumarle todas las fallas tácticas en el manejo de esa captura, relacionadas todas con la presidenta Claudia Sheinbaum. La primera, el que no se les haya avisado del operativo ni a la inquilina de Palacio Nacional ni a su fiel escudero Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad. La segunda, que el Ejército que operó la captura fue omiso en avisarle a la inquilina de Palacio Nacional sobre lo que pasaría, para que suspendiera su gira por Coahuila y resguardarla en Palacio Nacional -bajo cuatro llaves- frente a cualquier contraataque del Cártel Jalisco Nueva Generación, que perdía esa madrugada a su líder.

Está claro, pues que ni la presidenta Claudia Sheinbaum que reitera que no ordenó la captura de “Míster Quién Sabe Quién” -de quien no pronuncia su nombre-, de las lagunas que abundan en el reporte oficial de la Secretaría de la Defensa sobre los confusos detalles del operativo, como también ahora se exhibe la incompetencia o la complicidad de una Fiscalía que sacó las manos del fuego y no investigará el abatimiento porque “se le adelantaron los reporteros que saquearon las evidencias del lugar de los hechos”.

En pocas palabras, si hubiese capturado “vivo” a “El Mencho”, sus abogados habrían arrancado su defensa con enormes ventajas procesales y, a estas alturas, ya estaría libre.

Por eso, después de conocer tanta aberración táctica y judicial, sólo queda una de dos opciones: que renuncien por incompetentes o que se vayan con su cuento de la captura y presunto abatimiento de “El Mencho” a otra parte. Todo está muy turbio… por decir lo menos. Todo esta muy obvio… por decir lo más.

Las tres sentencias de la captura insignia del sexenio:

La Presidenta: “Yo no lo ordené”.

El General: “Yo no les avisé”.

La Fiscal: “Yo ni investigué”.

Con informacion: Codigo Magenta/

«JUECES del ACORDEON al RESCATE»: «JUSTICIA CASTIGA ACTIVISTA de NARCOPOLITICOS que EXHIBIO ABOGADA del CHAPO AHORA CONVERTIDA en JUEZA»…esa justicia funciona como banda de narcofiesta: toca lo que le piden desde el templete.


La justicia mexicana acaba de dar otro concierto de acordeón jurídico: se encoge para cuidar a los poderosos y se estira para aplastar a quien los exhibe.

Los jueces del acordeón al rescate de la abogada del Chapo

Un tribunal electoral —que se supone nació para cuidar votos, no para blindar currículums— decidió que señalar A Silvia Rocío Delgado García ,una candidata ya convertida en jueza electa en Chihuahua, que fue abogada de Joaquín “El Chapo” Guzmán no es un dato de interés público, sino “violencia política en razón de género”.

Miguel Alfonso Meza,del portal de Narcopoliticos, documentó con expedientes en mano, como lo ha hecho con figuras delictivas de Tamaulipas, que Silvia Rocío Delgado García representó al capo en al menos dos amparos y en una causa penal antes de su extradición; por decirlo en voz alta, lo sentencian a borrar publicaciones, ofrecer disculpa pública y lo meten 180 días al padrón de “violentadores de género”.

Es decir: los jueces no se preocuparon por revisar hasta dónde llegan los vínculos de una aspirante a jueza con el Cártel de Sinaloa, pero sí se apresuraron a castigar a quien se atrevió a preguntar si eso era un riesgo para la justicia.

El tribunal electoral como notaría del narcopoder

El caso exhibe cómo los tribunales electorales se convirtieron en juzgados especiales de protección a la clase política y a su ecosistema: si rascas en los vínculos con el narco, no investigan el vínculo, te investigan a ti.

La figura de “violencia política de género” se usa como detergente institucional: lava biografías incómodas, borra notas, limpia redes sociales y deja reluciente la fachada de la nueva élite judicial, aunque por dentro huela a pólvora y billete sucio.

El mensaje es clarito: si eres abogada del capo más famoso del país y luego quieres ser jueza, el sistema te arropa; si eres activista que señala el conflicto de interés, el sistema te estampa la etiqueta de misógino y te manda a la hoguera mediática.

Libertad de expresión: sólo si no molesta al cártel-político

La resolución se vende como defensa de los derechos de una mujer, pero en los hechos funciona como un candado contra la libertad de expresión y el periodismo incómodo que documenta la infiltración del crimen organizado en el Poder Judicial.

El tribunal no desmintió los documentos, no probó que fuera falso que defendió al Chapo; simplemente decidió que decir la verdad, cuando incomoda al andamiaje político-judicial, debe castigarse como si fuera agresión de género.

En un país donde jueces, magistrados y consejeros han salido de los “acordeones” de partido, la prioridad no es la credibilidad de la justicia, sino blindar la carrera de quienes llegan con patrocinio político y, eventualmente, protección criminal.

Justicia acordeonista: se afina al gusto del poder

La justicia mexicana funciona como banda de narcofiesta: toca lo que le piden desde el templete, se hace la sorda con los expedientes incómodos y sólo se afina cuando hay que callar a quien rompe el guion oficial.

El caso de la ex abogada del Chapo convertida en jueza, protegida por un tribunal electoral que castiga a quien documenta sus vínculos, es la foto de un sistema donde lo verdaderamente imperdonable no es servir a un capo, sino exhibir al narco-Estado togado.

Con informacion: CODIGO MAGENTA/

«EMBAJADA de CHINA como PREFECTO de SECUNDARIA REGAÑA DIPUTADA FEDERAL del PARTIDO VERDE por LLAMAR a TAIWAN NACION»…y le restrega que solo hay una y se llama China.


La Embajada de China le jaló las orejas a una diputada del PVEM por atreverse a tratar a Taiwán como país, y el guion quedó claro: en México hay “ecologistas” que reciclan sin problema el discurso de “una sola China”.

El regaño diplomático 

  • La Embajada de China salió a recordar, con tono de prefecto de secundaria, que en el planeta solo hay una China y que Taiwán es parte de ella.
  • El mensaje es sencillo: si algún legislador se emociona con la idea de que Taiwán es una nación, llega el regaño inmediato para devolverlos a la línea oficial de Pekín.

El PVEM, entre pandas y dragones

  • El PVEM, ese partido que se vende como amante de la naturaleza pero vive pegado al poder, ahora también cuida la fauna diplomática: no vaya a ser que el dragón chino se enoje y cierre la llave de las cortesías.
  • En un Congreso donde hay senadoras que ya han dicho cosas como que Taiwán es parte de México, que una diputada del Verde lo reconozca como nación solo confirma que la política exterior mexicana se maneja entre lapsus y regaños ajenos.

México: soberanía en oferta

Que una embajada extranjera marque públicamente la pauta de lo que un legislador puede o no decir sobre otro territorio deja claro el nivel de soberanía “aspiracional” que maneja la clase política mexicana.

Con informacion: ELFINANCIERO/

EL «FUERO GERIATRICO»: «OTORGAN PRISION DOMICILIARIA a DOÑA CARLOTA TRAS DESPOJO y DOBLE HOMICIDIO»…su hijo esta ligado a Morena.


Doña Carlota no será totalmente libre aun , pero ya hizo el milagro mexicano: salir de un penal del Edomex sin que antes se caiga el techo o se fuguen 20 reos, todo gracias a la varita mágica llamada “razones humanitarias” que no seran extensivas a miles de presos que sobreviven a la misma condición, incluso en delitos menos graves.

Abuelita con fuero geriátrico

Según la resolución, la señora de 74 años, acusada de doble homicidio y de dejar herido a un menor en Chalco, se ganó el cambio de celda a sala con sillón por su edad, hipertensión y diabetes mellitus tipo 2. El juez, muy sensible, decidió que esas enfermedades son incompatibles con el cemento pulido del penal, pero perfectamente compatibles con llevar un proceso por matar a dos personas desde la comodidad del hogar.​

Para rematar la compasión, le fijaron una garantía de 250 mil pesos, le pidieron no tener pasaporte y presentarse cuando la llamen, como si una señora que ya fue capaz de llegar armada a “desalojar invasores” fuera a ponerse creativa con la fuga internacional.

De invasores, balazos y justicia creativa

La historia oficial dice así: en una unidad habitacional de Candelaria Tlapala, Chalco, Carlota y sus hijos fueron a sacar a unos presuntos invasores que querían quedarse con un inmueble. La discusión acabó a la mexicana: a balazos. Murieron Justin Márquez, de 19 años, su padre Esau, de 51, y un menor de 15 años resultó lesionado en las piernas.

Mientras la abuela pistolera y sus dos hijos cargan con la acusación de homicidio y tentativa de homicidio, uno de los implicados del otro lado, Víctor Eladio, ya se declaró culpable por despojo, se echó su disculpa pública y hasta eso le sirvió para que ahora se venda la idea de que Carlota actuó en “defensa de su patrimonio”. En resumen: aquí todos delinquen, pero unos lloran en audiencia y otros disparan primero.

Humanismo selectivo made in Edomex

El hijo de Carlota salió feliz de la audiencia a celebrar “el nuevo criterio de un nuevo juez” que, por humanidad, le permite a su madre pasar el proceso en casa y no en prisión preventiva. Traducido del leguleyo al español: cuando el ruido mediático aprieta y la narrativa de “defensa de la casa” vende mejor que la de “doble homicidio”, la justicia descubre de pronto que también tiene corazón.

Mientras tanto, sus hijos Mariana y Eduardo siguen recluidos, porque al parecer la compasión judicial tiene límite de edad y se activa por arriba de los 70 años y con diagnóstico médico en mano. La ecuación es simple: la bala mata igual, pero el Código Penal se vuelve mucho más flexible cuando el dedo en el gatillo ya tiembla por la artritis.

El mensaje entre líneas

La postal es clara: si eres pobre y viejo, pero logras que tu caso prenda en redes, puedes aspirar a una prisión domiciliaria por un doble homicidio; si solo eres pobre, te revientan prisión preventiva hasta por robar un shampoo. Entre invasores de casa, invasores de derechos y jueces con iluminación “humanitaria” súbita, Chalco termina siendo el laboratorio perfecto del nuevo México: cada quien defiende su patrimonio como puede, a falta de Estado que lo haga, y luego que la toga intente acomodar los cadáveres en el expediente.

Con informacion: MILENIO/

LA «JUGADA TORCIDA de la FISCAL»: «RIVAPALACIO EXHIBE ESPECIALIDAD de JEFA de FGR en DESCUIDO de TAPALPA y ahora ACUSA CONTAMINACIÓN»…si alguien pudo entrar,es porque alguien no lo impidió.


No debería de extrañar nada de la fiscal general Ernestina Godoy, dados sus antecedentes en torcer la ley para inventar casos. Pero en la ruta final de su carrera –se prevé que presente su renuncia por motivos de salud–, alcanzó un nuevo nivel de ruindad: lavarse las manos de las críticas que se han hecho a la Fiscalía General por no haber realizado peritajes y recopilado evidencia en la cabaña donde vivía Nemesio Oseguera, El Mencho, en Tapalpa, para trasladar culpas y responsabilidades a periodistas que, arriesgando su vida, llegaron a donde sucedieron los hechos e hicieron lo que debían hacer: recolectar información para cumplir plenamente con ese tan mal valorado servicio público.

No los llama por lo que son, reporteras y reporteros, sino “personas”. Así, ambiguamente, las acusa de “contaminar” la escena. Tapalpa no es solo un municipio más donde suceden hechos violentos; se encuentra dentro de las murallas imaginarias que protegían el corazón del imperio criminal. Las y los periodistas se metieron a una zona de guerra, donde los sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación estaban cazando guardias nacionales y policías estatales para vengar la muerte de Oseguera.

Llegaron a Tapalpa por sus propios medios y enfrentaron los peligros para cumplir su trabajo. Llegaron como extraños a una zona en ebullición, y despertaron inmediatamente sospecha. Haber trabajado abiertamente, posiblemente le salvó la vida a más de uno y no estamos lamentando hoy a un periodista más asesinado por los criminales. Esas condiciones de extremo riesgo, descritas por primera vez por el secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla, y en el propio comunicado de la FGR, explican también el tipo de misión que se realizó.

La acción nunca fue contemplada como una diligencia ministerial, sino como una operación de inteligencia. Por esa razón no los acompañaron ministerios públicos federales. “Era imposible que lo hicieran”, dijo una fuente con conocimiento de la operación, “hubieran matado a todos”. La FGR no lo dice con esta claridad, pero haberlos enviado habría sido un error imperdonable en una operación impecable. Al no hablar con transparencia, aunque afirma lo contrario, la FGR se metió en contradicciones legales.

El comunicado señala que después de la operación, solicitaron al juez una orden de cateo. En ningún momento mencionó la orden de captura de Oseguera, aunque la FGR reconoce que el objetivo era él. Las dos órdenes no se contraponen, pero la omisión de la segunda mostraría las irregularidades si, en efecto, hubiera sido una diligencia ministerial. Para tapar lo que realmente sucedió en Tapalpa apunta a la “contaminación” causada por las “personas”. Las y los periodistas llegaron dos días después de la operación. Los peritos no llegaron nunca, o hasta después, si le creemos a la FGR. En una situación normal, los ministerios públicos llegan en la espalda de las fuerzas de seguridad, establecen la escena de crimen para que los peritos hagan su trabajo. Como reconoció, no había las condiciones de seguridad mínima para sus ministerios y peritos.

La FGR solo habla de “cabañas” a las que accedieron las “personas”, como si solo ahí hubiera habido acción. Nadie “contaminó” el bosque, donde se dio el enfrentamiento con Oseguera y sus guardias, pero tampoco los ministerios públicos aseguraron la escena, levantaron los cadáveres (lo hizo sanidad militar) y recolectaron pruebas científicas, como de ADN y de balística (lo hizo el Ejército). No interrogó testigos (fuerzas especiales y detenidos) ni abrió, que se sepa, una carpeta de investigación. La omisión de responsabilidad, en condiciones normales, era de la FGR. Pero no fueron condiciones normales sino extraordinarias.

El operativo así lo exigía. La presidenta Claudia Sheinbaum, hasta donde se sabe, fue informada una vez iniciado. El secretario de la Marina, almirante Raymundo Pedro Morales, también. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, supo de él cuando lo convocaron al centro de comando, mientras el cuerpo de El Mencho era trasladado a la Ciudad de México. Mantenerlos al margen, como hizo el general Trevilla con el resto del Gabinete de Seguridad, no fue un acto de rebeldía o para evitar filtraciones, sino, paradójicamente, una decisión para salvaguardar el Estado mexicano.

Una fuente estadounidense explicó la racional del secretario de la Defensa: “Si hubiera informado previamente a García Harfuch y la operación fracasa, habría herido la ventanilla del principal interlocutor de la presidenta con Washington. Si hace copartícipe al Gabinete de Seguridad y fracasa, se acaba el gobierno. El general Trevilla asumió toda la responsabilidad. Si las cosas hubieran salido mal, él habría sido el único que habría caído, dejando a salvo al resto del gobierno”.

Si el gobierno tuviera una visión de Estado, no estaría metido en estos problemas. Al general Trevilla le preguntaron si los militares habían matado a El Mencho, y expresaron dudas de si en efecto murió, porque no hay fotografías de él –¿el referente subconsciente es Osama bin Laden?–, que no respondió con la fuerza necesaria porque no quieren decir en el gobierno cómo saben que está muerto y cómo supieron en unas cuántas horas que la persona abatida sí era Oseguera.

La información del gobierno fue parcial. La CIA fue la que proporcionó información de inteligencia a la Secretaría de la Defensa, para que su cuerpo de élite, los “Murciélagos”, actuara. Lo que no se ha explicado, aunque sea de manera general, es que la CIA tenía interceptadas todas las comunicaciones en ese teatro de operaciones, por lo que integrantes de la primera línea de las fuerzas especiales no se detuvieron en la cabaña donde vivía Oseguera, sino lo persiguieron al bosque, porque la compañía, en una acción coordinada, les iba proporcionando en tiempo real sus movimientos. Una vez que lo hirieron y subieron al helicóptero, le tomaron fotografías, huellas dactilares y una prueba de ADN que se transmitió a la CIA, que en menos de cuatro horas les confirmó la identidad. Con esa información, se comenzó a filtrar a los medios que lo habían abatido, sin explicar por qué hasta el día siguiente dijeron que tenían confirmación con el ADN.

El gobierno se hizo bolas y no supo comunicar el operativo, los términos reales de lo que se ejecutó. Buscar chivos expiatorios en los medios, aunque muy propio del régimen, es un absurdo, una canallada y una falta de ética institucional. Pero sobre todo, una mentira a la nación.

Con informacion de : RAYMUNDO RIVAPALACIO/EL FINANCIERO/