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viernes, 8 de mayo de 2026

«YA ESTUVO,ENCIERRENLOS a TODOS»: EL «MAYELO LLAMA HUACHICOLERO a AMERICO pero su CARNAL NO CANTABA MAL las RANCHERAS»…se pudrió todo porque se pudrieron todos.


El Diputado Panista de Tamaulipas y tambien ex-senador de la republica,Ismael García Cabeza de Vaca,como es costumbre, escupio fuego contra el aun gobernador de Morena (…por muy poco tiempo) Américo Villarreal Anaya, le dice “administrador huachicolero” y jura tener diez denuncias en su contra, pero convenientemente olvida que en su propio establo panista, su canalizo consentido, pastaba como beneficiario del mismo negocio de la gasolina contrabandeada desde Texas, hoy prófugo y con expediente «choncho», aunque no del tamaño de un oleoducto.

El diputado que ve el huachicol en casa ajena

En la entrevista, el panista arranca quejándose de los diputados tamaulipecos, que según él no hacen las “preguntas correctas” y se doblan ante los secretarios del gobierno estatal que estan compareciendo por la glosa del informe del «gobernador huachicolero», a los que rebaja a simples “peones”, lo que es totalmente cierto.

Aunque lo dijo para justificar que él ni se para a cuestionar a ningún secretario, porque según su propio relato estos “solo obedecen una directriz muy clara del «administrador huichicolero» Américo Villarreal Anaya”, a quien responsabiliza de la violencia y del desorden.

En su discurso de cruzado de la moral, Ismael Garcia Cabeza de Vaca con lo «moditos clonados de Pancho», versión diputado, remata que no se queda en “palabras ni cuestionamientos”: él “señala y denuncia” y asegura tener ya “diez denuncias” interpuestas contra el “administrador huichicolero” Villarreal,que seguramente no le preocupan ante su futuro «rochamoyano» en puerta.

Dicho así, suena a fiscal implacable; el problema es que el mismo ecosistema de huachicol que presume combatir salpica, y feo, a su propio grupo político y a su círculo de poder más cercano.

Américo, señalado con nombre, apodo y expediente

Del lado de Villarreal, el expediente ya no cabe en la caja del archivo muerto: del otro lado de la frontera ya lo tienen encuadrado en la película del huachicol, con libreto, reparto y pruebas que solo se verán completas cuando lo sienten frente a un juez en Estados Unidos,no cuando la presidenta que fue su beneficiaria, pida pruebas.

No es una acusación lanzada al aire: se habla de una estructura criminal “políticamente organizada” donde Américo no es comparsa, sino pieza del engranaje junto a Mario Delgado y una red de operadores que han sido exhibidos en investigaciones, audios y documentos oficiales.

En esa misma trama aparecen nombres que repiten sus propios aliados y no son como mala racha: Adriana Lozano operando finanzas y litros a medias con el Cartel del Golfo; el “Calabazo” Villegas reciclado en el Gobierno de Tamaulipas tras pasar por Aduanas con los Carmona; Erasmo “El Capitán” como operador político; Olga Sosa señalada en denuncias públicas por presunto lavado y negocios turbios; Carmen Lilia metiendo hasta a su propia madre en depósitos de la red Carmona.

A Villarreal lo enmarcan además en el “Superbowl del narco” construido con testimonios en Sinaloa y casi diez mil menciones en un solo día lo colocan como coprotagonista de la franquicia que mezcla narco, huachicol y política a nivel nacional.

El club huachicolero… pero del lado azul

El pequeño detalle que el diputado olvida –o finge olvidar– es que el huachicol no es patrimonio exclusivo de la 4T: en su propia casa panista hubo “huachicol fiscal” con sede en Tamaulipas, operado al amparo del gobierno de Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Ahí entra José Víctor Pablos Vélez, alias “El Güero Marvic”, descrito como pieza clave en una red de contrabando de combustibles que movía pipas entre Texas, Nuevo León y Tamaulipas, con explosiones en Cadereyta, decomisos de 10 millones de litros en Altamira y 550 carros tanque asegurados en Nuevo Laredo como si fueran una flota de guerra privada.

Los informes periodísticos y las denuncias apuntan a que el “Güero Marvic” operaba con protección política: pagos millonarios a Francisco García Cabeza de Vaca y a su operador César Verástegui “El Truko” para garantizar el paso de pipas ilegales, moches de 400 a 800 dólares por unidad y una evasión fiscal de más de 500 millones de pesos al año.

Tanto Marvic como sus socios estadounidenses compartían domicilio corporativo en edificios fifí de San Pedro Garza García, mientras sus empresas sin permisos de la CRE se “reciclaban” de nombre para seguir moviendo gasolina ilegal como si nada.

No lo dice ningún “chairo ardido”: la FGR y autoridades fiscales han investigado desde al menos 2021 una red de más de 200 empresas de importación, transporte y gasolineras que vendían combustible por debajo del precio de Pemex, clonando pedimentos y maquillando excedentes de gasolina como aceite o aditivos para evadir el IEPS.

En esas indagatorias se documentan las comunicaciones entre el secretario de Gobierno de Cabeza de Vaca y el propio “Güero Marvic”, negociando las cuotas para dejar pasar autotanques sin problema, lo que desmonta el cuento del PAN como víctima y lo ubica más bien como socio de una franquicia criminal similar a la que hoy le imputan a Américo que salio igual o peor de sinverguenza.

Huachicol para todos: la doble moral del denunciante

Mientras Cabeza de Vaca diputado jura que Américo es “administrador huachicolero” y posa como paladín de la ley, en paralelo los reportes periodísticos y financieros exhiben que el huachicol funcionó como negocio bipartidista: primero con la red de Marvic y compañía bajo el PAN, luego con la versión “huachicol del bienestar” bautizada en tiempos de Morena.

La misma lógica: aduanas capturadas, pipas que entran “de a dos por una”, facturas maquilladas, operadores empresariales que cambian de razón social y políticos que mutan de partido pero mantienen intactas sus rutas y sus socios en el crimen organizado.

Así que sí, Américo Villarreal aparece en la evidencia como parte de una estructura huachicolera con conexiones con carteles que cruzaron la frontera y los partidos, y el señalamiento ya no es solo ruido de redes sociales, sino pieza de un patrón que Washington estuvo armando con paciencia de fiscal.

Pero que el encargado de dictar la sentencia moral sea el hermano político de quienes también lucraron con el combustible robado, y cuyo propio entorno está ligado a un capo del huachicol fiscal hoy prófugo, convierte la indignación del diputado en un acto de equilibrismo: habla de tráfico de gasolina con las manos todavía oliendo a tanque recién llenado.

Aunque se entiende,no se trata de ver quien es mas decente,sino,quien lo finge mejor.

Con informacion: @Redes/

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