El Gobernador morenista Américo Villarreal advirtió sobre un posible recorte de al menos 300 millones de pesos al Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA) en el proyecto de presupuesto 2026, que buscará revertir.
Durante 2025, el FASSA fue de mil 898 millones 535 mil 513 pesos; de aplicarse el «tijeretazo» el próximo año, se reduciría a mil 898 millones 235 mil 513 pesos.
En cristiano y sin filtro
El “recorte” significa que a Tamaulipas le van a quitar una lana que antes llegaba para hospitales, por un capricho federal. Antes, el gobierno estatal administraba el dinero para salud; ahora ni lo verá, porque todo lo manejarán desde el Olimpo capitalino a través del IMSS-Bienestar. Así que si esperas que arreglen tu clínica en El Mante, más vale que hagas changuitos en la CDMX porque aquí ya no hay poder de decisión.
Todo esto pasa mientras Américo Villarreal, el mismo que sale como el gobernador más reprobado del país, intenta hacerse el digno y presionar “a través de los diputados” para sacar aunque sea las sobras.
Pero no nos hagamos: lo que están haciendo es dejar al gobierno estatal pintado en la pared, como simple espectador en el show de la salud pública nacional. O sea, el “peor gobernador”, ahora sin ni siquiera presupuesto para echarle la culpa de algo, más que de quedarse de brazos cruzados.
En resumen: el tijerazo lo decidió la federación, la gente recibirá servicios si tiene suerte, y Américo solo puede ver cómo se le va el tren, quedándose con la reputación de “ejemplo nacional de lo que no hay que hacer” pero ahora, ni para operar el botiquín básico de la esquina.
Un peon el tablero de ajedrez
En el tablero político nacional, Américo Villarreal se mueve como un peón que ha llegado al final del tablero pero sin conseguir coronarse como reina. Los comentarios en reacción a la informacion publicada por EL Norte, muestras que los ciudadanos ya lo saben y lo dimensionan perfectamente: es una pieza menor en el gran juego de ajedrez morenista, útil solo para ocupar casillas y hacer movimientos básicos, pero sin el poder estratégico de las piezas mayores.

El peón en jaque perpetuo
Su posición es la de un peón sacrificable que está siendo atacado desde múltiples flancos. Por un lado, tiene a Estados Unidos investigándolo por sus mas que presuntos vínculos con redes de huachicol, lo que lo convierte en una pieza tóxica que ni sus propios compañeros de partido quieren tocar.
Por otro, maneja un presupuesto cada vez más limitado mientras el gobierno federal le quita atribuciones, dejándolo como un peón bloqueado que no puede AVAnzar.
Movimiento limitado en el tablero
La metáfora del ajedrez es perfecta para entender su situación: mientras que la torre (Sheinbaum) y los alfiles (secretarios federales) se mueven libremente por el tablero, Américo solo puede dar pasos cortos y calculados. Su «jugada» del recorte al FASSA es típica de un peón desesperado: un movimiento defensivo que busca capturar atención mediática pero sin poder real para cambiar la partida.
El sacrificio programado
Los rumores de su posible renuncia en octubre revelan que es una pieza prescindible en la estrategia nacional de MORENA. Como todo buen peón, su función era ocupar territorio (Tamaulipas) y absorber ataques enemigos, pero ahora que está cercado por escándalos y con rating de aprobación por los suelos, se convierte en un obstáculo más que en un activo. En el ajedrez político, cuando un peón está en esa posición, lo más inteligente es sacrificarlo para salvar piezas más valiosas.
Con informacion: ELNORTE/

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