Francisco “Pancho” García Cabeza de Vaca no habló como pitoniso; habló como alguien que, en Tamaulipas, parece conocer demasiado bien el zoológico político y criminal que todos fingian no ver y que NARCOPOLITICOS con valentía denunció, cuando todos creían aun que era un infundio llamar NARCOGOBERNADOR y NARCOTERRORISTA al aun gobernador de Morena (…por poco tiempo) Américo Villarreal Anaya.
No fue adivinación: fue esa vieja ciencia mexicana de mirar a un personaje y decir, con la precisión de un reloj descompuesto pero que dos veces al día atina, “este cuate, de los criminales, trae más cola que expediente”.
Desmenuce frase por frase
1. “Una vez más llevo a cabo este video para contestarles al narcogobierno de Morena en Tamaulipas…”
Arranca con la discreción de un «cuete» en una boda de pueblo. No informa: sentencia. Y de paso le pone al discurso la sutileza de un martillo neumático.
2. “…quien encabeza el estado, pues sabemos que es el narcogobernador Américo Villarreal…”
Aquí ya no hay argumento, hay estampita. “Sabemos” funciona con la sapiencia de que entre bandidos se conocen.
3. “…mismo que anda sumamente nervioso…”
Pura generosidad narrativa: no solo lo acusa, también le diagnostica el pulso. Es el clásico recurso del acusador que presume leer el alma ajena mientras habla como si tuviera telepatía.
4. “…porque resulta que el pasado 15 de noviembre se dio a conocer lo que ya todos conocíamos…”
Ah, la joya retórica: “lo que ya todos conocíamos”. Traducido al idioma real, eso significa que la sospecha ya era consenso.
5. “…la Generación Z, en plena valla del Palacio Nacional, puso las fotografías de todos los narco gobernadores y narcopolíticos…”
La escena ya nos anticipaba lo que hoy es un hecho consumado.Una foto en una valla preludiando la embestida de EE.UU,ya no es arte de magia es causa probable y prueba judicial.
6. “…y por supuesto los de Tamaulipas, quien lo encabeza es Américo Villarreal…”
Aqui se equivoca, quien encabeza es la gobernanza narca que gobierna al gobernador y no es trabalenguas.
7. “…ahí salió su fotito…”
“Fotito”. El diminutivo no es casual: aunque busca reducir al personaje, a caricatura. Pero no propaganda con sonrisa torcida, no análisis frío,es la mejor descripción del mandatario ,todo en el es diminutivo,fotito,gobernadorcito,timoratito,blandenguito.
8. “…cosa que ya sabíamos…”
Otra vez el mantra de la certeza colectiva que repite la percepción de inevitabilidad: si “todos lo sabíamos”, entonces ya es inecesario demostrar nada,ya fue sentenciado socialmente.
9. “…por eso está el estado de Tamaulipas como está hoy en día, envuelto en la violencia, la inseguridad…”
Aquí mete problemas reales de Tamaulipas —violencia e inseguridad— en la licuadora de la acusación política. Aqui radica la gravedad de los malos oficios del gobernador, el diagnóstico público del señalamiento personal esta detras de las I-rresponsabilidades de Indole criminal.
10. “…pero sobre todo alto grado de corrupción y complicidad con los grupos criminales en el estado.”
Literalmente se queda corto el «muy largo», Americo no es politico metido al crimen, fue un criminal metido a politico.
Lectura política
Y sí, en ese teatro, la frase “entre bandidos se conocen” suena más útil que cualquier oráculo: captura el tono de una pelea donde nadie se presenta con las manos limpias.
Cabeza de Vaca no era vidente, fue evidente desde el inicio de gobierno la catadura criminal del ahora gobernador indiciado.
Pero CDV aqui actúa como un político hablando como político, con el colmillo afilado y el archivo mental lleno de nombres, mas que sospechas y viejas cuentas pendientes.
Y si Américo Villarreal terminó en la conversación pública y en la plataforma de Narcopolíticos, no es porque un iluminado lo haya “descubierto”, sino porque su nombre ya venía orbitando en investigaciones, señalamientos y disputas que llevan tiempo cocinándose.
Con informacion: @redes/medios/

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