Dicen que Tania Contreras ya tiene su currícula pulida: más de 25 años de “servicio público”, tres maestrías en derecho, la primera mujer en ocupar casi todos los puestos de figurón en Tamaulipas y hoy, como Magistrada Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, la reina de la toga oficial. En el discurso institucional, la justicia es “motor de paz”, la lucha contra la corrupción es “sin titubeos” y el Poder Judicial se viste de nueva era… todo muy romantico, muy MORENA con vestido de gala.
Pero a la pizarra de la realidad, la hoja de vida de Tania Contreras suena más a expediente y fichaje de Narcopolíticos que a biografía de héroina. El portal de rastreo de complicidades con el crimen organiza su ficha en una sola idea: no es sólo una funcionaria en extremo cercana al gobernador Americo Villarreal, sino la pieza que serviría de enlace entre el gobierno de Tamaulipas y una red de huachicol manejada por su cuñado desde las aduanas mexicanas.
La misma red, asegura Código Magenta, que vio en su elección judicial un negocio: una columna armada del Cártel del Golfo no sólo apoyó a Américo en 2022, sino que también la empujó como candidata, porque es el “bloque” del Poder Judicial que les gusta para torcer y manipular.

En medio de todo, Tania no se ha quedado en la tradicional danza de la zorrería discreta: se ha lanzado contra periodistas, ha amenazado y demandado a Héctor de Mauleón, ha intentado censurar columnas sobre huachicol y el Poder Judicial y ha querido usar mecanismos de “violencia política de género” para aplastar opinadores que le apuntan demasiado cerca.
El Tribunal Electoral, eso sí, validó su elección, porque el PAN y quienes la impugnaron “no tienen interés jurídico” para meterse en su modus vivendi, ni modus operandi…aunque el interés público sí lo tenga, y bastante.
Ahora, en el palacio de gobierno en Victoria, el clima se enrarece. Julio Alberto Rubio, el periodista de Matamoros que nunca se finge inocente, ya fue claro: “Tania” no le cae bien a María Santiago, mujer del gobernador, ni a su influyente “club de metiches” que se ha instalado como cuarto poder en el oficio.
Bajo los últimos ajustes de gobierno, el nombre de Maria Villarreal Santiago, esposa de Américo resuena junto al temible “bloque de palacio”: ahí donde se cocinan consentimientos, se cortan gargantas políticas y se define qué aspirante se queda en el carrusel… y quién se va a la banca vil.
Viéndolo así, la candidatura de Tania a la gubernatura en 2028 luce más como un guion cinematográfico que ya se leyó demasiado temprano. No es sólo que su currícula política esté ligado a un entramado de huachicol y vínculos con el Cártel del Golfo, ni que haya usado el aparato judicial para querellarse contra la prensa; es que el club intimo de poder que rodea al gobernador parece tenerle pleito personal.
Y si el palacio empieza a ver a la propia “Tania” como sobrepeso, mejor se va despidiendo del anuncio de campaña de 2027: en Tamaulipas, cuando el poder de salón se junta con el poder del crimen, el proyecto de gobernadora se queda en ensayo de vestuario.
Las decisiones se toman en la cámara y en la recámara
Una sola frase nos dice dos cosas al mismo tiempo:
- Que el ritual democrático es fachada
“La cámara” es el Congreso, el pleno, el espacio formal donde se supone que se discuten, debaten y votan las decisiones de Estado.
La frase sugiere que lo que vemos ahí es puro teatro: discursos para el diario oficial, para el video y para el archivo, mientras que la decisión real ya llegó amarrada desde antes. - Que el verdadero poder es íntimo, privado y familiar
“La recámara” alude a la intimidad del gobernante: la cama, el dormitorio, la pareja, la familia, el pequeño círculo que tiene acceso al gobernante cuando se apagan las cámaras.
En este contexto María Santiago, la hija, el “bloque de palacio”, el grupo de mujeres que rodea a Américo, la frase traduce que:- Las decisiones no se están tomando en el Congreso ni en las instituciones.
- Se están decidiendo en la casa de gobierno, en el círculo doméstico, en la recámara simbólica de la pareja en el poder.
Aplicada al caso Tania Contreras, la frase sugiere algo muy puntual:
- Su futuro político, los sueños de gobernadora , no depende tanto de su cargo, ni del equilibrio de poderes, ni de la ley, sino de lo que se diga y se acuerde en esa “recámara” del poder.
- Es una forma elegante de decir: la Constitución manda menos que la almohada; el Pleno importa menos que la cama; el expediente pesa menos que los celos políticos y las rivalidades domésticas.
Asi que adiós candidatura
Con informacion: MEDIOS/REDES


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