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jueves, 29 de enero de 2026

«SUERTE de MENCHO y PRIMITO esta ECHADA»: UN «OPERATIVO CONJUNTO de MEXICO y EE.UU deja VER que el SILENT NO les VA SERVIR,NI los ANILLOS de SEGURIDAD»…captura de Maduro sirve hoy como manual exportable a otros blancos.


El “Primito” y el «Mencho» del C.J.N.G, aunque el burro va al ultimo, que viven en el mismo vecindario serrano en Jalisco ,pueden llenar sus teléfonos de «Silent«, pero no hay app cifrada que los cubra de un avión de EE.UU que va ir contra su ecosistema para dejarlos sordos, ciegos y mudos, barriendo todo el espectro y tumbando todo tipo de sus comunicaciones hasta que ese territorio donde se sienten seguros com en Silent, quede convertido en un agujero negro electrónico donde ningúna app, ni radio encriptado o repetidora importa para que un operativo de captura en ciernes,entre y salga sin contratiempos posibles.

Un “hacker con alas”: un avión de guerra electrónica que no bombardea cuerpos, sino que revienta señales para que los reviente el resto de la operacion.

De la app blindada al territorio hueco

Los chats filtrados de “Silent” ,que recien nos mostraron a la facción de los Metros operando a sus anchas: claves numéricas, seudónimos de licenciado mofles, guiños a fiscales y mandos locales, todo envuelto en una app cifrada que ello venden como seguro absoluto, pero no es contra inconformes que terminan revelando conversaciones seguros de que ellos seran los próximos.

A Juan Francisco Garza Tamez, “cien tres” o “Panochitas”, no lo cazó un cártel rival ni un dron explosivo, lo ejecutó su propio bando y de la misma banda, tras ser “citado” por el “1”, es decir, por el mismo círculo que presume tener a “los gobiernos” alineados y a los “pelos güeros” como línea roja a no tocar, pero solo por aquellos que no son incondicionales de «Primito y Mencho» y que aun les funciona la tatema.En ningun desafío,de ningun narco en el pasado,han salido ilesos.

En ese ecosistema, la tecnología es decorado: la app sólo sirve para dejar registro estilizado de lo mismo de siempre, órdenes de ejecución disfrazadas de minuta narca y nombres de funcionarios de Tamaulipas mezclados con claves de jefes de plaza sin que nada los distinga.

El mensaje implícito fue brutal y sencillo: en Tamaulipas, bajo la sombra de Morena y con Americo Villarreal al timón, la frontera entre estructura oficial y Cártel del Golfo ya no está desdibujada, está claramente compartida.

La ilusión de seguridad contra operaciones HVT

Pero lo mismo «Primito» que el «Mencho» , ya deben de saber que ese fetiche por el cifrado contrasta con la lógica de las operaciones de alto valor (HVT) que ha perfeccionado Estados Unidos: meses de inteligencia estratégica para una intervención de minutos, con Delta Force, guerra electrónica y un andamiaje de importantes agencias de aplicación de la ley en EE.UU que van de la DEA a la NSA,el FBI ,el ICE o el Homeland Security pasando por células de fusión de HUMINT, SIGINT e IMINT entre otras. Traducido: «No hay escapatoria» y solo dos opciones, encierro en una carcel de EE.UU que será su tumba de cemento o el entierro sin derecho a misa de cuerpo presente.

El modelo ya fue ensayado con éxito contra Nicolás Maduro, donde la combinación de sorpresa total, supresión de defensas y dominio del espectro electromagnético permitió una captura que sirve hoy como manual exportable a otros blancos en Mexico y todo el hemisferio.

Aplicado a un objetivo como Nemesio Oseguera, “El Mencho”, o a su socio de franquicia híbrida en el Golfo, el terreno no se mide en chats cifrados, sino en anillos de cordón, rutas de extracción y drones que vigilan durante semanas patrones de seguridad en Autlán, El Grullo o cualquier plaza intermedia. 

La operación no empieza cuando despega el helicóptero, empieza cuando la red financiera, familiar y logística del capo ya está mapeada con tal nivel de detalle que el alias se vuelve irrelevante: no importa cómo se llamen en Silent, importan dónde duerme, quién lo rodea y qué frecuencia usa su escolta.

Cuando el que puede lo más deja de preguntar

La tesis es incómoda para los que se sienten intocables detrás de un cifrado de moda: el mismo andamiaje que permitió ir por Maduro vuelve técnicamente viable entrar por Mencho en Jalisco, sin narcobloqueos y sin que ningún “takuache empoderado” alcance a reaccionar más allá de incendiar un par de vehículos para las redes. 

La variable crítica ya no es operativa, es política, y ahí la brújula cambió: con un Donald Trump que ya anunció que el berrinche diplomático mexicano es costo asumible, la opción de una acción unilateral dejó de ser escenario de laboratorio y ya empezó a leerse como advertencia ,detras de la inminencia de este operativo donde es imperativo que Mexico se suba al autobús del éxito,la soberanía nunca puede estar peleada con la colaboración cuando el beneficio es mutuo.

En ese punto, el Primito y compañía sobran de la ecuación: una fuerza conjunta —con o sin México en la foto oficial— puede allanar su territorio, neutralizar comunicaciones, desconectar su “Silent” y decidir si lo extrae vivo o lo deja como daño colateral en un expediente sellado. 

La máxima que circula en esos círculos se resume sin poesía:después de Maduro, ningún narco del Mencho para abajo está realmente seguro en México; el que puede lo más, puede lo menos, y lo menos es atravesar un cártel regional que confunde tener chats cifrados con tener soberanía.

El game over en cuenta regresiva 

La moraleja técnica, por si a alguien se le escapa entre stickers y notas de voz, es bastante simple: la seguridad que da una app cifrada es ruido blanco frente a una arquitectura de inteligencia que trabaja en meses y piensa en hemisferios. 

El Primito puede seguir citando para matar en Silent; el día que lo citen a él desde fuera, no le va a llegar un mensaje, le va a llegar una puerta reventada y un tiempo de respuesta medido en segundos, no en chats, ni en respaldo politico de Morena y el Gobernador Americo Villarreal.

Con informacion: MEDIOS/REDES

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