Jesús Gutiérrez Guzmán, primo de Joaquín Guzmán Loera, se sentía listo para conquistar Europa: cocaína a España e Italia, trato VIP con “la Cosa Nostra” y expansión global del Cártel de Sinaloa. Lo que no sabía es que sus elegantes socios italianos eran agentes del FBI montando la operación encubierta “Dark Waters” para pescar narcos en traje y corbata en Madrid.
La narco‑eurovisión del primo incómodo
En las reuniones, el primo del Chapo hablaba como si ya fuera consejero delegado de “Sinaloa Global Holdings”, prometiendo toneladas de cocaína mientras los agentes gringos tomaban nota y le seguían el juego de película de Scorsese de tianguis. Hubo envíos de prueba disfrazados de piñas y bananas desde Ecuador, con los barcos pagados irónicamente por el propio gobierno de Estados Unidos, mientras los de Sinaloa, muy agradecidos, les mandaban heroína y meta a Detroit “de cortesía” para los supuestos italianos.
Al final, cuando el negocio parecía amarrado, el primo viajó a España creyendo que iba a cerrar la gran alianza narco‑italiana… y lo que cerró fue la puerta de la celda. Cayó detenido en Madrid junto con otros emisarios, mientras en los expedientes europeos se anotaba que a Sinaloa lo habían troleado con una mafia italiana de utilería, digna de cuadro de honor en la historia universal del crimen organizado ingenuo.
Con informacion: ELFINANCIERO/

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