Esto es el sueño húmedo de la burocracia mexicana: el arte de ser removido, pero jamás despojado del sueldo de primer mundo, y todo gracias al generoso becado de Samuel García, el gobernador de N.L que hace malabares con la nómina para que el club de los consentidos no pierda ni un peso de su cheque mensual, aunque ya ni son secretarios… ahora son “coordinadores”, “subsecretarios” y hasta jefes de inventos administrativos tan ambiguos que ni Wikipedia los reconoce.
La doble nómina dorada
Samuel se lució entre junio y julio removiendo a sus secretarios top —Javier Navarro, Sofialeticia Morales, Alfonso Martínez Muñoz— pero ojo: lejos de bajarles sueldos, los acomodó en cargos “menores”, inventados o sin funciones claras, para que el salario siga tan robusto como siempre.
- Javier Navarro fue degradado a “Coordinador del Gabinete de Buen Gobierno”, aunque la ley dice que ese puesto debería estar ocupado por un secretario en funciones, pero a quién le importa la formalidad cuando los billetes siguen cayendo.
- Sofialeticia Morales ya no despacha como Secretaria de Educación, pero ahora es “Coordinadora del Ecosistema Educativo Legado Nuevo León”, un título tan revolucionario como inútil a la hora de explicar qué hace.
- Alfonso Martínez Muñoz ha recorrido la vuelta al gabinete, removido dos veces y ahora como “Subsecretario de Cambio Climático”, pero no pierde ni el estilo ni el salario.
Un ejemplo de burla institucional
Mientras eso pasa, los reemplazos entran con el mismo entusiasmo, y con el mismo sueldo: Miguel Flores de Secretario General de Gobierno, Juan Paura de Educación, Raúl Lozano en Medio Ambiente. Así, cada puesto de primer nivel es una fiesta de duplicidad: dos personas cobrando lo mismo por “representar” al Estado, aunque uno ya no sea titular, solo es “removido”.
- $129,562 pesos brutos mensuales para cada removido y cada nuevo titular.
- ¡Nada mal para “no perder el estilo” y seguir defendiendo el presupuesto con uñas y dientes!
Todo casi igual que el Gobernador
Por si fuera poco, estos sueldos de oro van solo 759 pesos abajo de lo que cobra el mismo Gobernador Samuel García —$130,321—, que además tuvo la bondad de añadir 5 nuevas secretarías estatales al menú… más plazas para apapachar a los suyos.
Se repite la jugada… y la nómina
¿Lo mejor? La receta es tan exitosa que se aplica en otros rincones de la administración, como Agua y Drenaje, donde el director general podría bajarse a director adjunto (pero conservando el sueldo) y el adjunto sube a titular, ambos cobrando sabroso… y todo con dinero público.
La burocracia de Nuevo León es un espectáculo modelo: aquí no hay despidos, solo promociones disfrazadas y salarios eternos. El erario paga doble por la misma silla, y el único cambio tangible es el nombre del puesto en la puerta. ¿Faltó respeto a los ciudadanos? Aquí, el respeto lo tienen solo en cartera, porque en la práctica es una burla monumental.
Con informacion: ELNORTE/

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