Una reciente entrevista del Senador de Morena José Ramón Gómez Leal,alias el “JR” y con la afirmación de que no se ha “divorciado” de Américo Villarreal Anaya, rebasa la simple retórica y se mete, sin permiso del sentido común, al territorio de lo absurdo: en política, como en el amor, para divorciarse primero hay que casarse, pero el gobernador que gobierna la camara,fue aconsejado en las noches en la recamara e inducido por la consorte ,que aun y sin haber sido elegida en la urnas, gobierna mas que el pazguato y lo conminó a no compartir, ni departir con JR, aunque de eso no hay acta —ni agenda, solo un “fuchi”.
Frases que contradicen la narrativa de JR
- El senador declaró: “Yo fui elegido por el pueblo, no por una persona. Me corresponde trabajar mucho en México, pero cuando estoy en Tamaulipas hago todo lo posible…”. La frase, por más vuelta que se le dé, es una declaración de independencia, casi de soltería política: no hay constancia de bodas ni de desencuentros, simplemente caminos distintos.
- Aclara, entre líneas: “No estoy marginado, solo voy a donde me invitan”. O sea, no es que ya no lo quieran en la fiesta, es que a veces ni se entera de la pachanga.
Evidencias de callejón sin salida
- El propio JR se ha encargado de marcar distancias: crítica abierta, cada quien por su rumbo y ni un “te extraño” en redes o discursos públicos. La narrativa del “divorcio” suena forzada, porque el matrimonio entre ambos siempre fue un bulo para consumo de ingenuos.
- Se han alineado por interés partidista, pero las agendas y las lealtades no se cruzan ni en domingo de elecciones.
¿Divorcio político?
Imposible: nunca hubo luna de miel. El senador parece más preocupado por mantener su propio reality que por construir un relato coherente; tanto así que su lengua contradice a la lógica de sus propias negaciones. Es como si la cabeza no avisara a la boca qué decir, y esta se traiciona sola frente al micrófono: se niega un divorcio imaginario, porque hasta para fingir pleitos se necesita haber compartido la cama del poder —y aquí apenas alcanzaron a saludarse en el vestíbulo del congreso.
Frases clave sobre sus intenciones
José Ramón Gómez Leal mantiene abiertas sus aspiraciones políticas, aunque por ahora evita definirse con claridad. Su discurso actual es que, tras las elecciones de 2027, “se encuestará” —es decir, medirá su popularidad— y si sale bien posicionado, buscará una nueva candidatura, siempre señalando que debe respetarse la paridad de género (…ya huele que candidatura suena con nombre de mujer)]. No descarta ningún cargo, pero apunta que su candidatura dependerá de encuestas internas en Morena y del contexto político futuro.
- “Después de las elecciones del 2027, me encuestaré; si salgo bien, como en las veces anteriores, participaré. Pero también hay que considerar la paridad de género”.
- Insiste en que su trabajo a nivel nacional no lo margina de Tamaulipas, pues cuando está en el estado “hace todo lo posible por andar en territorio” y mantenerse vigente.
- Elude confrontaciones directas con otros aspirantes, señalando que “cada quien trae sus estrategias” y que respeta a sus compañeros de partido y de la política,nada mas alejado de la realidad,politica.
En suma, las aspiraciones de JR son como el de una planta colocada en una ventana y moviéndose de ventana en ventana, esperando encontrar el sol que más le convenga antes de decidir si florece —o se trasplanta— en otro cargo.
Con informacion: NOTICIERO DE VICTORIA/

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