El secretario de Seguridad Federal Omatr Hamid García Harfuch ,presentó ayer en Sinaloa, cifras de decomisos y resaltó la detención de “objetivos prioritarios” en medio de la persistente realidad que enfrenta la entidad,asesinatos, secuestros y robos en niveles insostenibles.
En una reunion con empresarios Harfuch exhibio estadísticas que no pueden ocultar el hecho de que vivir bajo el asedio del crimen es el día a día para miles de familias.
Aquí no hay éxito que celebrar: el éxito se mide en resultadospalpables y los resultados hoy son devastadores. La “estrategia” termina siendo una cortina de humo, porque la paz sigue siendo una promesa rota y la sociedad paga el costo en vidas, libertad y patrimonio.
El espejismo de los decomisos y detenciones
Decomisos, armas, drogas y detenciones no son sinónimos de éxitoen seguridad: poner el foco ahí es como celebrar que al paciente le recetaron más medicinas, cuando en realidad la enfermedad no solo no mejora, sino empeora cada día.
- Aumentar los decomisos y las detenciones solo maquilla superficialmente la situación.
- Las cifras revelan que la violencia y la inseguridad continúan creciendo: más homicidios, más desapariciones, más robos y más personas privadas de la libertad, mostrando que la “estrategia” profundiza el problema en vez de solucionarlo, como ha ocurrido transexenalmente.
Analogía médica: paciente agravado
- Imaginen un paciente con fiebre alta y dolor agudo: el médico presume que le ha dado más dosis de medicamento y ordenado más estudios, pero ignora que los síntomas en vez de mejorar, se agravan.
- Lo mismo sucede con la seguridad: mientras el “tratamiento” de más operativos, decomisos y arrestos se intensifica, los indicadores del “paciente” (sociedad) se deterioran, y la dolencia (crimen, violencia) empeora, señal clara de diagnóstico errado y de estrategia fallida.
Resultados reales
- El éxito no se mide en la cantidad de pastillas (detenciones, decomisos), sino en la salud efectiva del paciente: más seguridad, menos crímenes, menos víctimas.
- Cuando el tratamiento agrava la enfermedad, no hay mérito ni razón para presumir cifras vacías. La realidad exige una estrategia que sane, no una que prolongue el sufrimiento.
“BALANCE de CIFRAS”: El narco exitoso y excitado
- 1,976 homicidios dolosos en un solo año representan una cifra alarmante, imposible de maquillar con palabras: la violencia está fuera de control, y ningún operativo puede justificar semejante saldo.
- 1,956 personas privadas de la libertad revelan la incapacidad del Estado para proteger a la ciudadanía, mientras se siguen contando secuestros como si fueran una estadística normal.
- El robo de 7,053 vehículos es una muestra clara de impunidad y de un entorno en el que el crimen organizado hace y deshace a su antojo, pese a los decomisos de armas.
- Con 1,680 personas detenidas, apenas se rasca la superficie del problema: la cifra no alcanza a revertir ni de cerca el impacto de la cantidad de delitos cometidos.
- 112 personas abatidas dan cuenta de una estrategia que no logra devolver la paz, sino que perpetúa los enfrentamientos y la disputa entre grupos criminales, especialmente en territorios como Culiacán.
Promesas vs. Resultados
Las cifras, y no los discursos, delinean el verdadero balance: el fracaso es evidente y no puede esconderse tras un aureola de buenas intenciones ni tras reuniones con empresarios; la seguridad exige resultados, no palabras con resultados maquillados que no aguantan un escrutinio serio.
informacion: NOROESTE/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: