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sábado, 31 de enero de 2026

«OPERATIVO AUTODEFENSA de 500 ARMADOS como PUDIERON se ORGANIZARON para RECUPERAR 10 PUEBLOS en MANOS del NARCO porque GOBIERNO esta en MODO AVION»…“si el Estado no viene, pues nos armamos y vamos nosotros”.


En Guerrero ya se les acabó la paciencia y empezó la temporada de “si el Estado no viene, pues nos armamos y vamos nosotros” .

Balazos donde debería haber Estado

Unos 500 policías comunitarios de la UPOEG y del Cipog-EZ se lanzaron ayer en caravana a “recuperar” al menos diez pueblos de la Costa Chica que el gobierno dejó en manos del crimen organizado, con más de 200 personas desplazadas por la violencia .

En el camino de terracería rumbo a comunidades de Tecoanapa, se armó la balacera, nadie reportado herido… pero el mensaje es clarito: si hay acción, no viene de los tres niveles de gobierno, viene de civiles que tuvieron que organizarse porque los dejaron solos .

Autodefensas haciendo el trabajo sucio

La caravana comunitaria salió hacia La Estrella, Perseverancia, Chautipa, Rancho Viejo, Michapan, Tlayolapa, Terrero, El Tabacal y Tierra Colorada, pueblos marcados por vehículos quemados y anteriores enfrentamientos, como si fueran cicatrices de la omisión oficial .

Su objetivo declarado es tomar el control de la seguridad en al menos diez comunidades de Tecoanapa y Juan R. Escudero, donde el crimen cobra impuestos, decide quién se queda y quién huye, mientras el Estado mira para otro lado o se hace el que no ve .

Justicia a gritos, gobierno en modo avión

Antes de salir, los líderes comunitarios exigieron justicia por los 13 policías ciudadanos asesinados en noviembre y por Bruno Plácido Valerio, fundador de la UPOEG, ejecutado en 2023, casos que siguen empolvándose en los archiveros del sistema de justicia .

También pidieron desarticular a un grupo paramilitar que opera en la zona, pero la respuesta institucional parece ser la clásica: discursos, silencios y ninguna presencia real donde truenan las balas y desaparecen familias .

Inacción con vista al Mundial

Las autodefensas ya dijeron que su movilización es respuesta directa a “la inacción” de los tres órdenes de gobierno ante la violencia, porque cuando pides ayuda te mandan una mesa de diálogo, no patrullas ni investigaciones serias .

Y lanzaron otra advertencia incómoda: si nadie escucha en la sierra y la Costa Chica, las protestas podrían escalar hasta los reflectores del Mundial de futbol, justo donde al gobierno sí le duele el escándalo internacional, no donde le duelen los muertos sin nombre .

Con informacion: PROCESO/

LA «VIDA CUESTA MENOS que 1 LITRO de GASOLINA»: «MATAN en GUANAJUATO EMPRESARIO y PROMOTOR de MORENA»…piden justicia,una palabra que suena hueca en una tierra donde la impunidad es el himno estatal


En Guanajuato, todo indica que la vida cuesta menos que un litro de gasolina y vale lo mismo que un voto en campaña. Antonio Saldaña Reyes, empresario zapatero y promotor de Morena, fue acribillado a balazos en San Francisco del Rincón mientras cumplía la rutina más peligrosa del país: manejar de noche. Seis tiros bastaron para silenciar a un hombre que, irónicamente, se dedicaba a “darle voz al pueblo”.

La diputada Antares Vázquez exigió justicia, esa palabra que ya suena hueca en una tierra donde la impunidad es el himno estatal. Saldaña había defendido a productores del calzado frente al dumping chino y apoyado causas sociales. Todo eso quedó reducido a una nota más en la avalancha de asesinatos que el PAN-gobierno administra con la frialdad de un contador y la eficacia de Morena.

Guanajuato cerró 2025 en primer lugar nacional en homicidios, con más de dos mil quinientas muertes, y arrancó 2026 igual de triunfal: 125 asesinatos solo en enero. Hace una semana, once personas murieron en un partido de futbol en Salamanca —ese deporte nacional donde la pelota ya no rueda, sino rebota contra cuerpos.

Y mientras tanto, el discurso político sigue hablando de “reconciliación” y “Estado de derecho”. Pero aquí, como decía José Alfredo, la vida no vale nada: ni la de un empresario, ni la de un activista, ni la de nadie que se cruce entre la bala y el silencio en medio de una estrategia federal de seguridad que promete mucho y cumple muy poco.

Con informacion; ELNORTE

UN «EJERCITO de VICTIMAS y OTRO de SOLDADOS»: «CIFRAS de MILITARES COMBATIENDO en SINALOA son TAN GRANDES como CANTIDAD de LEVANTADOS, EJECUTADOS y AUTOS DESPOJADOS»…han cuadruplicado el músculo, pero violencia se ríe de la estrategia.


Entre septiembre de 2024 y finales de enero de 2026 ,ya en medio de la estrategia federal y de acuerdo con NOROESTE, Sinaloa acumula 2,738 homicidios dolosos y 3,172 personas privadas de la libertad, mientras el Ejército llegó a reforzar con más de 10,500 elementos solo en 2025,como cita EL Norte. Es decir, tenemos un “ejército” de víctimas y otro de uniformados marchando en paralelo, como si el Estado hubiera decidido empatar la estadística en lugar de reducirla.

En el mismo periodo, los robos de vehículos suman 9,452, casi cuatro veces los homicidios y levantones, lo que deja claro que el negocio criminal sigue tan boyante que alcanza para matar, secuestrar y encima despojarte del carro. 

Made with Flourish • Create a chart

Asi que no es infundo hablar de fracaso ,diez mil soldados después, Sinaloa está peor que antesalas homicidios subieron 67% en relación con 2024,cita el El Norte.

El despliégue de fuerza que no puede

Después de la década del 2014 al 2024 con un promedio de 2 mil 800 elementos del Ejército desplegados en tareas de seguridad, Sinaloa registró el año pasado un salto inédito a 10 mil 516 soldados, incluidos elementos de Fuerzas Especiales.

Se trata de la cifra más alta de militares desplegados en un Estado en la historia reciente.

A la par del récord de tropas enviadas el año pasado, los homicidios dolosos se dispararon, al pasar de 994 víctimas en el 2024 a mil 663 en el 2025.

Para este 2026, el despliegue militar se mantiene en Sinaloa.

El jueves llegó a la entidad un grupo de mil 600 efectivos del Ejército, entre ellos 90 integrantes del Cuerpo de Fuerzas Especiales, que fueron desplegados en Culiacán y Mazatlán.

Guerra doméstica de la misma banda

  • Todo arranca con la entrega/captura de “El Mayo” Zambada en 2024 y la guerra intestina entre facciones del Cártel de Sinaloa; el Estado llegó tarde, mal y cargando la maleta.
  • Lo que empezó como pleito de socios terminó en balaceras contra civiles, 78 policías masacrados ,mineros secuestrados,victimas colaterales del estado y hasta diputados baleados a la salida del Congreso local.
  • Los bandos ajustan cuentas, el gobierno ajusta las gráficas para no salir muy raspado, cuentan todo lo que quitan y omiten todo lo que protegen, mientras gobernados siguen asistiendo a funerales.

Más soldados, menos Estado

El discurso oficial repite el mantra de “disuasión y generación de condiciones de seguridad” mientras las balaceras, bloqueos y ataques de alto impacto siguen siendo rutina.

Al final, la militarización funciona perfecto… para demostrar que la seguridad pública ya es una franquicia tercerizada al Ejército, sin resultados que la respalden.

Sheinbaum, tablero nacional en modo copia y pega

La presidencia presume un despliegue masivo de más de 100 mil elementos en todo el país, con Sinaloa en la cima del ranking, seguido por Guerrero, Edomex, Guanajuato, Jalisco y Chihuahua.

Cambian los estados, cambian los números, pero la fórmula es la misma: más uniforme, misma impunidad, estadísticas que se inflan donde no deben y tumbas que se llenan donde nadie mira,y el 2025 se fue entre ahorro de formol y una montaña de cadaveres.

Con informacion: ELNORTE/

«HARFUCH en un HILO…de EVIDENCIAS»:»DESMENUZAN en REDES la CURRICULA POLICIACA MANCHADA del ESTRATEGA que NUNCA PUDO APROBAR un EXAMEN de CONFIANZA,NINGUNO de CONCIENCIA»…y tampoco puede con Sinaloa.


Es el Curriculum Vitae (CV),la hoja de vida policiaca de cualquier mal charola mañosa: reprobó el control de confianza, lo dieron de baja por no ser apto para ningún cargo público, pero no lo corrieron y terminó de Comisario de la Policia Federal en Guerrero como citan informas militares, metido hasta el cuello en el basurero de Ayotzinapa,pero hoy lo venden como “policía incorruptible” y hasta lo pintan con barniz de presidenciable.

Un puntilloso hilo en «Tuit» ,que no es ningun desperdicio leer su contenido, desmenúza la trayectoria manchada del otro Garcia,el estratega que ahora dirige la seguridad del pais,pero que francamente y 508 dias después de que se hizo cargo de la estrategia en Sinaloa,este estado esta peor después del encargo y el crimen organizado es mas atrevido, mas desafiante.

Ahí está el retrato de familia: linaje priista de vieja escuela, herencia directa de los mismos clanes que blindaron a torturadores, narcos y operadores sucios desde tiempos de Díaz Ordaz, pasando por los años dorados de García Luna, con la misma red de favores, compadrazgos y expedientes que se archivan cuando conviene y se filtran cuando se pelean por la plaza del poder.

En los papeles gringos, ya lo tenían marcado desde 2009 por vínculos criminales y violaciones a derechos humanos, en la Policía Federal documentaron que no pasaba los exámenes psicométricos, toxicológicos ni médicos, y aun así reapareció como coordinador estatal de la Policia Federal en Guerrero, uno de los estados más violentos del país, como si nada, posando armado para Instagram mientras la impunidad hacía el resto.

Lo demás es puro maquillaje: medios repitiendo el cuento del “héroe” que sobrevivió al atentado, políticos reciclados del PRI jurando que ahora sí están del lado de la ley, intelectuales orgánicos fingiendo amnesia sobre los cables, los oficios internos y las narcomantas que lo señalan; todo un dispositivo de relaciones públicas para vender como honestidad lo que en cualquier expediente serio huele a carrera construida sobre encubrimientos, sangre y padrinos protegidos por el narco‑Estado.

Con informacion: @Redes/

«SOMETEN los CUATRO y MATAN al TENIENTE ?»:»CRIMINALES INTERCEPTAN PATRULLA de la GUARDIA NACIONAL y NO DISPARAN un SOLO TIRO,GOLPEAN TRES y MATAN al JEFE»…asi horadan la moral del resto de la tropa.


Ya no cabe la menor duda,la actual estrategia de seguridad nos remite a la profecía de Felipe Calderon cuando este dijo palabras mas, palabras menos ,que su «guerra sería larga, costosa, y que él no vería el final». Y asi esta ocurriendo como si el ex-presidente nos hubiera heredado el guion junto con la borrachera moral de su sexenio. 

Que ocurrió

En la carretera Palmillas-Huichapan,en Hidalgo,ayer se cumplio escena por escena: un comando intercepta una patrulla de la Guardia Nacional, levanta a cuatro agentes y deja un cuerpo tirado como rúbrica de lo inevitable.

Era el cuerpo del Teniente Gustavo Ramírez Roque,quien cayó en San Juan del Río, lejos de su Guerrero natal, víctima de una “represalia” por un operativo contra huachicoleros. Tres de sus hombres sobrevivieron, golpeados, maniatados y con la mirada perdida. El mensaje de los criminales fue brutalmente claro: la guerra que dicen “del pueblo bueno contra el crimen” no la está peleando el pueblo, y mucho menos la están ganando.

Las autoridades, fieles a su inercia, activaron el clásico teatro del despliegue: helicópteros, retenes, comunicados coordinados, y la siempre decorosa esquela institucional prometiendo “honor y legado”. Lo que nunca activan, claro, es el protocolo para revisar por qué los mismos errores de hace veinte años siguen pariendo los mismos muertos.

La “profecía de Calderón” no era mística, era burocrática. Es el ciclo eterno de la seguridad mexicana: autoridad declara guerra, crimen responde con fuego, gobierno les responde con mas fuego, jura que no hay guerra y que no dará marcha atrás, refuerza en todos lodos y asi queda débil en todas partes.

Todo mientras las comunidades se acostumbran a guardar silencio entre cada ráfaga. El resultado, como siempre, es una estadística nueva y una promesa vieja.

En las carreteras del país, los muertos cambian de uniforme, pero la historia sigue manejando en círculos.

Con informacion: ELNORTE/

«CAE OTRO MENOR MUERTO en MEDIO de ESTRATEGIA HARFUCHIANA que ERRONEAMENTE MIDE EFICIENCIA en lo que QUITA a NARCOS y NO lo que PROTEGE a CIUDADANOS»…en el país que normaliza que a los 16 años te toque rifa de plomo en vez de fiesta de graduación.


Un menor de edad perdió la vida ayer viernes en un hospital de Mazatlán tras ser herido de bala en un ataque armado presuntamente registrado en a las 19:15 hrs en el Ejido El Castillo.

Tras el reporte, policía municipales comandados por el Secretario de Seguridad Pública Municipal llegaron al lugar que indicaba el aviso y mas tarde emitieron un boletín oficial descartando que se hubiera registrado un ataque armado en dicho lugar.

La línea oficial es clara: “no hubo ataque, no hay casquillos, no pasó nada”, hasta que el cadáver les arruina el comunicado y les echa a perder la narrativa de playa segura y patrullas relucientes. La ciudad turística que venden en los spots luce mar, sol y estadio, pero debajo del dron promocional hay bombas caseras contra patrullas, artefactos explotando en el estacionamiento de Seguridad Pública y un conteo de muertos que ya convirtió la franja costera en campo de tiro del narco.

“Confunden guerra con seguridad ?»

La verdad es más simple y más cínica: no es que confundan, es que les da igual quién caiga mientras puedan seguir midiendo eficacia en armas aseguradas y detenciones “relevantes”, aunque los niños llenen el renglón de daño colateral. 

Sinaloa aparece en los rankings del crimen organizado como potencia mundial y, aun así, la clase política se aplaude sola, como si cada menor ejecutado fuera un gaje inevitable del oficio de gobernar entre abrazos de conferencia y balazos de callejón.

Al final, el menor muerto en Mazatlán y el conteo de 78 menores ejecutados en el estado son la misma fotografía tomada con distinta lente: una donde el sistema maquilla el hoyo con boletines, y otra donde la sangre se escurre fuera de cuadro para no arruinar la estadística. Es el mismo fracaso reciclado: gobiernos que hablan de “pacificación” mientras la niñez se convierte en dato duro, y un país que normaliza que a los 16 años te toque rifa de plomo en vez de fiesta de graduación.

El por qué de nuestro título ? 

  1. “CAE OTRO MENOR MUERTO…”
  • “Otro menor” subraya que ya es rutina, no excepción: viene de un conteo real de adolescentes ejecutados en Sinaloa, decenas de menores asesinados mientras la nota oficial sigue hablando de operativos “exitosos”.
  1. “…en MEDIO de ESTRATEGIA que ERRÓNEAMENTE MIDE EFICACIA con DECOMISO de ARMAS y CAPTURAS”
  • Busca describir con precisión el marco Harfuch–Gabinete: la métrica oficial son personas detenidas, armas incautadas, laboratorios destruidos, toneladas de droga asegurada, etcétera, pero no la tranquilidad conseguida.
  • “Erróneamente” marca la crítica de fondo: una estrategia que mide lo que quita (armas, narcos, droga) y no lo que protege (vidas, especialmente de niñas, niños y adolescentes), justo como se ha denunciado en otros casos de menores ejecutados y familias acribilladas.
  1. “…en el país que normaliza que a los 16 años te toque rifa de plomo en vez de fiesta de graduación”
  • Es el golpe al estómago: la escena concreta (Francisco, 16 años, baleado y muerto en hospital en Mazatlán) en símbolo de época.
  • “Rifa de plomo” vs “fiesta de graduación” resume la distopía: la adolescencia ya no está marcada por rituales escolares, sino por la probabilidad estadística de morir en un ataque, una confusión o un fuego cruzado.
  • La frase cruza del dato duro al reproche moral: no solo falla la estrategia, falla la sociedad que siguió adelante hasta que ver menores asesinados se volvió paisaje de nota roja.

En conjunto,tres cosas al mismo tiempo:

  • Señalamos al responsable (la estrategia que presume decomisos y capturas).
  • Visibilizamos a la víctima (otro menor muerto, uno más en una larga lista).
  • Denunciamos la cultura de la normalización (un país donde la adolescencia se juega “a rifa de plomo”).

No es solo un encabezado informativo, es acusación, epitafio y editorial en una sola línea.

Con informacion: NOROESTE/

viernes, 30 de enero de 2026

EL «VERBO DESAPARECER tiene en MEXICO SUJETO EJECUTOR e INTENCION DELIBERADA,IGUAL que VERBO BUSCAR»…más de 130.000, muchos de ellos muertos y diseminados por el territorio, mezclados con la tierra y revueltos entre sí, esperando a ser encontrados.


Da igual si era un santo o un cabrón: cuando desaparece un hijo, la madre lo busca. En México, el verbo desaparecer no es casual ni pasivo: lleva sujeto, ejecutor y premeditación. También el verbo buscar tiene intencionalidad y condena. Más de 130,000 personas —vidas, cuerpos, fantasmas— se evaporaron del mapa y quedaron revueltas con la tierra, esperando que alguien las desentierre, las nombre, las vuelva a existir.

El cuerpo mal enterrado no deja dormir a nadie, ni al que lo llora ni al que lo oculta. “El duelo se trata como una cosa privada, psicológica, pero es ante todo un problema político”, recuerda la antropóloga Natalia Mendoza, nacida en Ciudad de México en 1981, autora de El extravío de los signos. Para ella, no hacer duelo público es condenarnos a reciclar la violencia como si fuera parte del aire nacional.

Su brújula filosófica es Antígona, pero no la Antígona heroína del teatro, sino Tiresias, el adivino ciego que fracasa porque la ciudad deja pudrir sus cadáveres y entonces ni los dioses saben qué viene después. Mendoza detiene el análisis en una palabra griega: sema. En ella caben “tumba”, “montículo”, pero también “signo” y “pista”. Si falta la tumba, falta el sentido. Si no hay ritual, no hay camino de regreso.

En ese vacío simbólico, México vive su extravío más profundo:no logra construir un relato que capture su dolor. “Esas muertes importan para el relato que nos contamos como nación”, dice Mendoza, consciente de que sin relato no hay política, y sin política solo hay rastrojo de guerra.

El lenguaje se agota

La antropóloga lleva dos décadas excavando en el desierto sonorense —territorio mítico de narcos, migrantes y buscadoras— y sabe que la semántica también se corrompe. En México ya nadie mata; “genera violencia”. Ya nadie roba; “controla el territorio”. El idioma se ha vuelto burocrático, cobarde, incapaz de nombrar la barbarie.

Su libro, premiado con el Bellas Artes de Ensayo José Revueltas en 2020, mezcla teoría política, historia social y testimonios de carne viva. Lo divide en cinco actos de una tragedia contemporánea: el mito clásico, la disputa entre cárteles, la osadía de las madres buscadoras, el arrepentido como figura moral, y la insuficiencia de la verdad forense para ordenar tanto horror. En una de sus frases más punzantes lanza: “¿De qué tamaño tendría que ser el acordonamiento de la escena del crimen si las economías ilícitas son el quinto empleador del país?”.

Las madres y el castigo de no rendirse

En este drama, las madres son la articulación entre el desaparecido y el verdugo: pivote, bisagra, frontera. “Puede que el conflicto sea entre hombres, pero las mujeres son fundamentales en la lógica de la desaparición”, apunta Mendoza. Esa lógica incluye al perpetrador, al ausente y a la madre condenada a buscarlo. Es una obligación casi biológica y a la vez política: “Algunas dicen: ‘Yo me quisiera morir de dolor, pero no puedo, porque si no mis hijos no van a ser buscados’”.

El patriarcado del crimen y del Estado pensó que eso sería castigo, y lo fue, pero también produjo el mayor movimiento político de base que hay hoy en México. Las buscadoras. Mujeres que cavan donde el Estado no quiso mirar, que aprenden a distinguir huesos humanos de animales, que se encuentran los cuerpos de otras y se reconcilian con el absurdo.

Ahí, entre las fosas, se sabe que los verdugos también son carne de desaparición. Los ejecutores de unos días se vuelven los desaparecidos de otros. La clase trabajadora de la violencia no tiene sindicato ni misa: solo madres cavando en círculo.

Una revuelta contra la desaparición misma

Mendoza ha seguido las rutas del dolor hasta África y el Mediterráneo, donde también hay migrantes tragados por el mar o por la frontera. Pero ningún movimiento de búsqueda, dice, tiene la escala moral ni el peso social de los colectivos mexicanos y latinoamericanos: “Es un movimiento masivo. El más importante del país”.

Las madres —ya cansadas, envejecidas, famélicas de justicia— son la memoria viva del fracaso estatal. Buscan a los suyos pero también se buscan a sí mismas, intentando reinterpretar un paisaje sospechoso donde toda piedra puede ser un sema sin nombre.

“Lo único peor que desaparecer es desaparecer y que nadie te busque”, escribe Mendoza. Las madres se niegan a esa segunda muerte. Por eso cavan. Y mientras el Estado busca excusas, ellas buscan huesos. Hasta encontrarlos.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/EL PAIS/ELENA SAN JOSE/