La madrugada de este 1 de mayo,elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), específicamente del Grupo Antisecuestro, fueron atacados a balazos por hombres armados en la autopista Monterrey-Laredo, a la altura del municipio de Vallecillo, Nuevo León.
El ataque resultó en la muerte de un agente ministerial y dejó a otro agente herido. Los oficiales repelieron la agresión, logrando abatir a uno de los atacantes.
Resumen del incidente
Detalles del enfrentamiento
El ataque ocurrió en los límites de Vallecillo, una zona estratégica y de alto riesgo por su cercanía con la frontera y el tránsito frecuente de grupos delictivos.
Los agentes se encontraban realizando labores de patrullaje y vigilancia cuando fueron sorprendidos por los agresores, quienes abrieron fuego de manera directa.
Tras el enfrentamiento, la zona fue asegurada por fuerzas estatales y federales para permitir el levantamiento de pruebas y el traslado de los heridos.
El agente herido fue trasladado de inmediato a un hospital para recibir atención médica, mientras que la identidad del agente caído y del agresor abatido no ha sido revelada públicamente hasta el momento.
Contexto y repercusiones
Este ataque se suma a una serie de agresiones recientes contra fuerzas de seguridad en Nuevo León, reflejando la escalada de violencia en la región noreste del país, donde operan diversas células delictivas dedicadas al tráfico de drogas, secuestro y otros delitos de alto impacto.
La autopista Monterrey-Laredo es una de las rutas más vigiladas debido a su importancia comercial y a los constantes intentos de grupos criminales por controlar el corredor.
Las autoridades han reforzado la seguridad en la zona, implementando retenes y operativos conjuntos con otras corporaciones para intentar contener la violencia y dar con el resto de los responsables.
Reacciones oficiales
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León confirmó el saldo del enfrentamiento y aseguró que se abrirá una investigación para esclarecer los hechos y determinar la identidad y vínculos del grupo agresor.
El hecho ha generado preocupación entre la población y las autoridades locales, quienes han exigido mayor presencia de fuerzas de seguridad y estrategias más contundentes para combatir la delincuencia organizada en la región.
Antecedentes en la zona
No es la primera vez que fuerzas estatales o federales son emboscadas en brechas o carreteras cercanas a Vallecillo y la autopista a Laredo, una zona históricamente conflictiva por la disputa de grupos criminales.
En años anteriores, se han registrado emboscadas similares, lo que subraya la peligrosidad de la región para las fuerzas del orden y la necesidad de operativos coordinados y de inteligencia.
Conclusión
El ataque a los agentes de la AEI en Vallecillo evidencia la persistente inseguridad en los corredores estratégicos de Nuevo León y la capacidad de fuego de los grupos criminales. El saldo trágico de un agente caído y otro herido, así como la muerte de un agresor, refuerza la urgencia de fortalecer la coordinación entre corporaciones y la inteligencia policial para enfrentar estos desafíos.
El 18 de agosto de 2022, el entonces secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, solicitó al titular del Centro Nacional de Inteligencia, general Audomaro Martínez, que abriera una investigación sobre presuntos delitos cometidos contra el sistema de aduanas durante la gestión de Horacio Duarte como director de la Agencia Nacional de Aduanas de México.
En un oficio enviado en esa fecha, el general Sandoval hizo referencia a la existencia de una red de corrupción, sobornos, extorsiones y tráfico de huachicol, que involucraba al administrador de Operación Aduanera: Juan Carlos Madero Larios.
Que decia el texto:
SEDENA (Confidencial) Secretario. No. 872
Lomas de Sotelo, Cd. de Méx., a 18 de Ago. de 2022
C. Gral. Div. D.E.M. Ret. Audomaro Martínez Zapata Dir. Gral. del Centro Nacional de Inteligencia Av. Camino Real a Contreras No. 15, Col. La Concepción, Alcaldía Magdalena Contreras C.P. 10830, Ciudad de México.
Distinguido General:
En referencia a la Estrategia para el Fortalecimiento de las Aduanas y a las reuniones de trabajo que ha sostenido el Director de Investigación de ese Centro, con el Jefe del CCO “Aduanas” E.M.C.D.N., se le hace de su conocimiento lo siguiente:
El citado Director de Investigación informó que, el Lic. Juan Carlos Madero Lara, presuntamente recibe recursos de negociaciones con operadores externos de las aduanas de Baja California y Sonora; asimismo, está señalado de participar en ilícitos actos de corrupción relacionados con el tráfico de hidrocarburos y pepino de mar cuando laboró en la aduana de Progreso, Yuc. en el concepto de que dicho funcionario debió de haber sido cesado por el Titular de la Agencia Nacional de Aduanas de Mexico,en cumplimiento a la instrucción del Presidente de la República, la cual le fue informada el 25 de Ago de 2021 en carta conjunta de la Secretaría de Marina y esta Secretaría.Sin embargo continua laborando en la ANAM como Administrador de Operacion Aduanera como se pudo constatar en la nomina transparente de la Función Pública durante la reunión.
Por otra parte, comentó el referido Director que, se tiene conocimiento que el Lic. Álvaro Alejandro Hernández Sierra, Dir. Gral. de Evaluación en contubernio con el Ing. César Reyna Carrillo, Dir. Gral. de Tecnologías de la Información y con la colaboración del Lic. Leonel Arturo Escalona González, manipulan el Sistema de Parametrización de la ANAM (reconocimiento aduanero por alertamiento), para presuntamente realizar actos de extorsión a los Agentes Aduanales.
Por lo anterior, se le sugiere que en base a la información obtenida por ese Centro, bajo su respetable cargo y la que le fue proporcionada a la Dirección de Investigación de esa Dirección General, por conducto del Jefe del CCO “Aduanas” de esta Secretaría, se realicen las acciones legales procedentes para evitar que evadan la acción de la justicia o quede en la impunidad la actuación de dichos servidores públicos.
Sin otro particular, reitero a usted las seguridades de mi atenta y distinguida consideración.
Sufragio Efectivo. No Reelección. General Secretario de la Defensa Nacional Luis Cresencio Sandoval González
(Confidencial)
Madero Larios fue señalado por Sandoval, al lado de otros funcionarios, de recibir recursos “de negociaciones con operadores externos de las aduanas de Baja California y Sonora” y “de participar en probables actos de corrupción relacionados con el contrabando de hidrocarburos y de pepino de mar cuando laboró en la aduana de Progreso, Yucatán”.
Sandoval se quejaba de que el funcionario “debió haber sido cesado por el Titular de la Agencia Nacional de Aduanas… sin embargo, continúa laborando como Administrador de Operación Aduanera”.
El secretario de la Defensa sugirió a Martínez que llevara a cabo las acciones legales procedentes para evitar que los servidores públicosseñalados (Álvaro Alejandro Hernández Sierra, director general de Evaluación; César Reyna Carrillo, director de Tecnologías de la Información, y Leonel Arturo Escalona González) quedaran en la impunidad o pudieran evadir la acción de la justicia: los acusó también de “manipular el sistema de Parametrización de la ANAM para presuntamente realizar actos de extorsión a los agentes aduanales”.
Madero Larios ha sido señalado en reportes de inteligencia como operador de Horacio Duarte y del anterior titular de Aduanas, Ricardo Peralta.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos investiga la operación a gran escala que se llevó a cabo desde 2019 en las aduanas de México –y cuyos recursos sirvieron para financiar las campañas políticas de Morena. Funcionarios aduanales se confabularon con redes de tráfico que operan en Estados Unidos para importar hidrocarburos que eran reportados como aceites lubricantes y otros derivados, a fin de evadir el pago de impuestos.
Como lo demuestra el supuesto decomiso histórico de 10 millones de litros de diésel en Altamira, Tamaulipas, dichas redes se mantienen impunes e intactas.
No solo eso: las redes criminales de Tamaulipas, con intereses en el huachicol, el tráfico de migrantes y de drogas, tienen ahora la vista puesta en el Poder Judicial y se mueven para elegir jueces y magistrados a modo.
Juan Carlos Madero Larios no solo salió intacto del comunicado del general Luis Cresencio Sandoval. Sigue siendo una figura clave en la operación del grupo que dejaron incrustado Horacio Duarte y Ricardo Peralta.
Madero está casado con la hermana de la hasta hace unos días consejera jurídica del gobierno de Américo Villarreal, Tania Contreras López, considerada la carta más fuerte de Morena para quedarse con la presidencia del Supremo Tribunal de Justicia del Estado.
Según un reporte elaborado en el Centro Nacional de Inteligencia, Contreras López es la conexión del gobierno con el personaje clave en el manejo turbio de las aduanas: su cuñado, Juan Carlos Madero Larios.
Hace unos días, el portal Código Magenta mostró imágenes de Octavio Leal Moncada, líder de la Columna Armada Pedro J. Méndez -un brazo operativo del Cártel del Golfo-, en las que anunció que su organización iba a sumarse a la “defensa” de la reforma del poder judicial, a fin de acabar con la corrupción.
Desde 2019, Leal Moncada fue grabado acordando con Ricardo Peralta. Ha apoyado las campañas de Américo Villarreal y Claudia Sheinbaum. Su supuesto grupo de autodefensas tiene su bastión en el municipio de Hidalgo, de donde procede también la exconsejera jurídica y en el que mantiene, simultáneamente, vínculos políticos y familiares.
La renuncia de Contreras a la consejería jurídica, a finales de marzo, y el anuncio de su candidatura rumbo a una magistratura, ha encendido todo tipo de alertas. El tipo de alertas que hoy son de interés en el Departamento de Estado del país vecino.
La Conagua cerró ayer las compuertas de El Cuchillo, concluyendo su segundo desfogue en apenas cuatro meses, sumando ambos 260 millones de metros cúbicos, el equivalente a dos años de extracción a la presa para el abasto de la Ciudad.
El desfogue llegó a su fin luego de siete días en los que se liberaron aproximadamente 130 millones de metros cúbicos, misma cantidad del trasvase de enero pasado.
El cierre de compuertas se realizó ayer al mediodía, sin que fuera informado por la Conagua ni por el Estado, y después de que una noche anterior el Gobierno federal confirmó que parte de la deuda hídrica con Estados Unidos se paga con agua del Río San Juan, hacia donde se fue el agua de El Cuchillo.
Antes de este desfogue, El Cuchillo tenía mil 032 millones de metros cúbicos, con los que estaba al 91.8 por ciento de llenado, y ayer amaneció con 894.5 millones, al 79.6 por ciento, contando también lo que se le extrajo para el abasto del área metropolitana y para el Distrito de Riego Las Lajas, en Nuevo León.
Tras constatarse el final del trasvase, ayer por la tarde se observaban sólo algunos chorros de agua por estar todavía en proceso el cierre completo de algunas compuertas.
Equivalencia de la cantidad de agua desfogada
La cantidad total de agua desfogada de la presa El Cuchillo en los dos eventos recientes fue de 260 millones de metros cúbicos, lo que equivale a dos años de extracción para el abasto de la Ciudad.
Para ponerlo en perspectiva:
Un metro cúbico equivale a 1,000 litros.
Por lo tanto, 260 millones de metros cúbicos son 260,000 millones de litros de agua.
Si lo comparamos con una piscina olímpica, que contiene aproximadamente 2,500 metros cúbicos de agua el volumen desfogado equivale a llenar 104,000 piscinas olímpicas.
Cantidad de agua
Equivalencia aproximada
260 millones de m³
260,000 millones de litros
104,000 piscinas olímpicas
2 años de abasto para la ciudad
Frase de colofón
En apenas cuatro meses, la presa El Cuchillo liberó el equivalente a dos años de vida para una ciudad sedienta: un caudal tan vasto que podría llenar más de cien mil piscinas olímpicas, recordándonos que el agua, cuando se va, no solo se pierde, sino que transforma el destino de regiones enteras.
A plena luz del sol, a las 13:50 horas, justo enfrente del edificio de la Sindicatura de Aguaruto, el joven Ramsés de 16 años se encontraba en una banca de la plazuela Benito Juárez, en el corazón de la localidad, y ya no supieron de él.
La misma suerte corrió Ricardo, de 22 años, quien pasó por la plaza principal de la sindicatura y fue sometido a una revisión por parte de elementos de la Policía Municipal de Culiacán.
Esto nos deja ver con contundencia que mientras las patrullas que deberían proteger se conviertan en vehículos de desaparición, la confianza en las fuerzas del orden seguirá siendo una deuda pendiente con la sociedad.
Hasta que las autoridades respondan con verdad y justicia, cada joven desaparecido será un recordatorio de la urgencia de depurar y dignificar a nuestras instituciones policiales.
No puede haber paz ni justicia mientras quienes portan el uniforme sean señalados como los principales sospechosos. Es momento de que las fuerzas del orden rindan cuentas ante la sociedad que los sostiene y el gobierno que los solapa.
Resumen de los hechos
El 28 de abril de 2025, alrededor de la 1:50 de la tarde, Ramsés Bastidas Arreola, de 16 años, y Ricardo Lechuga Verdugo, de 22 años, desaparecieron en la plazuela Benito Juárez, en la sindicatura de Aguaruto, Culiacán. Testigos afirman que ambos jóvenes fueron vistos por última vez cuando elementos de la Policía Municipal de Culiacán los subieron a una patrulla, justo enfrente del edificio de la sindicatura.
Ramsés estaba sentado en una banca hablando por teléfono con su novia cuando una persona se le acercó y le pidió que colgara el teléfono. Posteriormente, fue llevado por policías municipales, quienes supuestamente lo trasladaron a la sindicatura de Aguaruto.
Poco después, Ricardo llegó a la plaza principal con una mochila negra. Policías municipales revisaron la mochila y también lo subieron a una patrulla, en el mismo sitio donde desapareció Ramsés.
Diversos testigos coinciden en la hora, el lugar y las características de ambos jóvenes en el momento de su desaparición.
Reacciones y acciones de las autoridades
La desaparición ocurrió dos días antes de que el Ayuntamiento de Culiacán realizara una sesión de Cabildo Abierto en la misma plazuela donde se les vio por última vez.
Familiares han solicitado apoyo ciudadano para difundir información y presionar a las autoridades para agilizar las investigaciones.
La Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas de Sinaloa y la Fiscalía General del Estado mantienen abiertas las investigaciones, aunque hasta el momento no se han reportado avances significativos ni se ha informado sobre el paradero de los jóvenes.
Situación actual
Hasta el 1 de mayo de 2025, Ramsés y Ricardo siguen desaparecidos. Las autoridades han prometido celeridad en la investigación, pero no hay información oficial sobre su localización ni sobre posibles responsables.
Los familiares insisten en que no buscan represalias, solo el regreso con vida de los jóvenes, y piden a la ciudadanía cualquier información que pueda ayudar a encontrarlos.
Contexto adicional
El caso ha generado preocupación en la comunidad y se suma a una serie de desapariciones recientes en Sinaloa, en un contexto de violencia y denuncias de abusos policiales en la región
Iván Morales Corrales fue suboficial de la extinta Policía Federal y uno de los pocos sobrevivientes del ataque perpetrado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) contra un helicóptero Cougar de fuerzas federales el 1 de mayo de 2015, en Villa Purificación, Jalisco,fue asesiando ayer a balazos en Temixco,Morelos.
El operativo en que resulto severamente lesionado el ahora ejecutado, tenía como objetivo capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del CJNG. Morales resultó gravemente herido, con quemaduras en el 70% de su cuerpo, y fue reconocido públicamente meses después por el entonces presidente Enrique Peña Nieto.
El ataque de 2015 y su relevancia
El ataque al helicóptero representó un punto de inflexión en la guerra contra el CJNG, al evidenciar la capacidad de fuego del grupo criminal, que utilizó armamento de guerra como ametralladoras Browning M2, fusiles Barrett y lanzacohetes RPG-7.
El derribo dejó nueve agentes federales muertos y marcó la vida de Morales Corrales, quien posteriormente testificó sobre el atentado en un tribunal de Estados Unidos, contribuyendo a la condena de Rubén Oseguera González, “El Menchito”.
Detalles del asesinato (30 de abril de 2025)
Morales Corrales fue emboscado junto a una mujer en el fraccionamiento Las Brisas, Temixco, Morelos, alrededor de las 8:00 horas de ayer.
Una camioneta blanca tipo Urban les cerró el paso; de ella descendieron al menos cuatro hombres armados, quienes dispararon en al menos 15 ocasiones contra la pareja.
Tras el ataque, los agresores huyeron corriendo hacia la avenida principal, donde los esperaban cómplices a bordo de motocicletas para facilitar su escape.
Paramédicos y policías confirmaron el fallecimiento de ambas víctimas por múltiples heridas de bala. Los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia.
Líneas de investigación
La Fiscalía General del Estado de Morelos abrió una carpeta de investigación. Entre las principales hipótesis se encuentra una posible venganza relacionada con el pasado de Morales Corrales como agente federal y sobreviviente del célebre ataque al helicóptero del 2015.
No se reportan detenidos hasta el momento. Se investiga si Morales Corrales había recibido amenazas recientes.
LA SENTENCIA DE MUERTE
Relevancia histórica: Morales Corrales no solo fue sobreviviente de un ataque emblemático en la historia reciente del combate al narcotráfico, sino que su testimonio fue clave en procesos judiciales internacionales contra el CJNG.
Modus operandi: El uso de vehículos para bloquear el paso, la participación de múltiples sicarios y la huida en motocicletas muestran una planeación táctica y la posible participación de células criminales organizadas, como el CJNG.
Impunidad y riesgos para exagentes: El caso ilustra la vulnerabilidad de exagentes federales que participaron en operativos de alto impacto, y la persistencia de amenazas años después de los hechos originales.
Impacto en la opinión pública: La figura de Morales Corrales había sido reconocida y mediatizada tras el ataque de 2015, lo que añade un componente simbólico a su asesinato.