Juan Carlos Barragán Vélez, diputado local de Morena en Michoacán, tuvo este fin de semana una probadita —muy literal— de la inseguridad que su partido sigue prometiendo erradicar “desde la raíz”. Al buen legislador lo encañonaron en una gasolinera de salida de Zihuatanejo, Guerrero, mientras estaba con su familia, porque al parecer los criminales tampoco respetan los fines de semana en familia.
Según contó en redes, lo despojaron de su vehículo, de sus pertenencias y, seguramente, de la poca ilusión que le quedaba en el sistema de seguridad pública. “Sufrimos un robo con violencia”, escribió. Nada fuera de lo común en un país donde eso ya no es noticia, sino rutina.

Barragán reflexionó sobre lo frágil que es la vida cuando te apuntan con un arma. Bienvenido al México cotidiano, diputado. Lo que para usted fue un susto de fin de semana, para millones es el pan de cada día en carreteras, colonias y gasolineras sin vigilancia, donde el único operativo es el del crimen.
Pese a todo, el morenista confía en que “las autoridades harán su trabajo”. Qué ternura. Quizá lo hagan, aunque en Guerrero las prioridades del día parecen dividirse entre comunidades armadas, policías con nexos dudosos y maestros tomando oficinas.
En fin, otro episodio más del país donde hasta los diputados son carne de asalto, y la violencia ya es tan normal que hasta necesita hashtag para que alguien voltee a verla.
Con informacion: ELNORTE/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: