Un contralmirante prófugo, acusado de encabezar una mafia de marinos huachicoleros en las aduanas de Altamira y Tampico, obtiene en tres patadas un amparo exprés gracias a una jurisprudencia “salvavidas” que, mientras no cambie la Constitución con bisturí fino, permite a presuntos criminales llegar fresquecitos (y sin esposas) a su audiencia ante el juez, aunque en su contra pese una orden de aprehensión por delitos con prisión preventiva oficiosa.
José Alberto Rodríguez Rivera, secretario en funciones de titular del Juzgado Décimo Primero de Distrito en Materia Penal en la Ciudad de México, concedió la suspensión provisional contra la orden de aprehensión al sobrino político del ex Secretario de la Marina, Rafael Ojeda.
Así de fácil y barato: con apenas 49 mil pesos de “garantía” y la promesa de pisar el juzgado de Almoloya en tres días (sin asegurar que no salga directo al Altiplano), Fernando Farías, sobrino de ex-secretario de la Marina, neutraliza temporalmente su captura, al menos hasta que ponga pie en el banquillo de los acusados y le toque estrenar celda como sus compinches.
El Truco: Jurisprudencia A Medida
La magia legal reside en una reciente jurisprudencia dictada por el Pleno Regional Penal y de Trabajo de la Región Centro-Norte: aunque la reforma constitucional recién endureció las reglas de la prisión preventiva, los jueces de amparo no están obligados a aplicarla “al pie de la letra” cuando resuelven suspensiones contra órdenes de aprehensión. Traducción: en media república, es legal frenar la detención de cualquier presunto mafioso, aunque al pueblo bueno y sabio le explote el hígado de coraje.
Condiciones De Risa: Amparo Provisional
El guion es de película serie B: “Se te persigue por organizar huachicoleo de millones de litros de combustible, pero paga 49 mil, trae tu cara de yo-no-fui y te presentas por tu propio pie. Si no llegas en 72 horas, entonces sí, prepárate para la detención y el corralón”.
Como cereza, el contralmirante obtuvo acceso completo a la carpeta de investigación, para montar su defensa con manual en mano, privilegios que cualquier hijo de vecino sólo sueña en el sistema penal mexicano.
Alcances Legales y Broche Sarcástico
Vale aclarar: el amparo frenó la detención sólo en lo que el acusado llega a audiencia, no más. Allí, el juez de control sí puede imponerle la prisión preventiva oficiosa, porque la reforma constitucional sigue vigente para los de su ralea. Pero el amparo no sólo le compra más tiempo a la fuga, también exhibe la plasticidad de la ley bajo presión de apellidos pesados.
Mientras los marinos rasos pisan Altiplano y la opinión pública aúlla, el presunto líder de la mafia del huachicol navega el proceso judicial como quien recorre campo minado con detector de metales prestado por la mismísima Suprema Corte. La puerta giratoria judicial, pulida y funcionando al cien.
Con informacion: ELNORTE/

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