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viernes, 15 de mayo de 2026

«DEL CAPITOLIO al PENTAGONO: CONSENSO BIPARTIDISTA en el SENADO de EE.UU pide REPORTE de HUACHICOL de MEXICO»…un delito donde el nombre AMERICO,MORENA y PRIMITO se escriben con mayusculas.


En Washington ya no se hacen los sorprendidos: ahora hasta lo ponen por escrito. Senadores republicanos y demócratas —sí, ese raro momento de consenso bipartidista— acaban de presentar una iniciativa que, sin decirlo de frente, desmonta uno de los mitos más útiles de la guerra contra el narco: que los cárteles viven exclusivamente de la droga.

Resulta que no. Que también —y cada vez más— viven del petróleo.

La propuesta, encabezada por el texano John Cornyn y la demócrata Jacky Rosen, busca obligar al Pentágono a entregarle al Capitolio un reporte detallado sobre el robo y contrabando de hidrocarburos mexicanos. Traducido: Washington quiere cifras, rutas, nombres y recomendaciones sobre el negocio del huachicol, ese que durante años fue tratado como delito menor mientras financiaba estructuras criminales de escala industrial .

Un delito que por supuesto ha incluido en la trama delictiva a gobernadores de Morena como Americo Villarreal y ex-gobernadores como Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca (PAN) en la trama, todos en alianza con Carteles.

Cornyn lo dice sin rodeos, aunque con el tono diplomático de quien apenas está “descubriendo” algo evidente: los cárteles ya no sólo trafican drogas, ahora perfeccionan métodos para robar combustible, moverlo en el mercado negro y convertirlo en caja chica para todo lo demás —desde narcotráfico hasta trata de personas.

Pero el dato clave no está en la denuncia, sino en la admisión implícita: el huachicol no es un ingreso marginal, es una columna financiera.

Rosen lo remata aún más claro: el robo de combustible es ya “la fuente de ingresos no relacionados con el narcotráfico más importante” para los cárteles. Es decir, lo que durante años se vendió como organizaciones “narco” en realidad opera como conglomerados criminales diversificados, donde la droga es sólo una línea de negocio.

Y aquí es donde la narrativa empieza a desmoronarse.

Porque si el músculo económico viene del robo de hidrocarburos —un delito que requiere infraestructura, complicidad institucional, control territorial y redes logísticas complejas— entonces el problema deja de ser exclusivamente de “narcotráfico” y se acerca peligrosamente a algo más estructural: captura de sectores energéticos, corrupción sistémica y economías criminales insertadas en mercados formales.

La iniciativa, bautizada con el rimbombante nombre de “Ley para Detener el Fomento a la Violencia de los Cárteles”, ordena al Pentágono no sólo diagnosticar el fenómeno, sino proponer cómo combatirlo, compartir inteligencia y fortalecer capacidades. Es decir, meter a Defensa en un negocio que huele más a petróleo que a cocaína.

Y por si quedaban dudas de que esto ya cruzó la frontera, los senadores mencionan directamente esquemas de contrabando transnacional, incluyendo redes vinculadas al CJNG que ya fueron sancionadas por el Departamento del Tesoro en 2025. El mensaje es claro: el huachicol ya no es un problema local ni folclórico; es un asunto de seguridad nacional para Estados Unidos.

Lo interesante no es la iniciativa en sí —que todavía tiene que sobrevivir al viacrucis legislativo—, sino lo que revela: en el Capitolio ya entendieron que los llamados “narcos” hace tiempo dejaron de ser sólo narcos.

Son operadores de mercados ilegales diversificados, donde el petróleo robado vale tanto o más que la droga.

Y mientras en México se sigue repitiendo el guion de siempre, en Washington ya están ajustando el diagnóstico.

Con informacion: ELNORTE/

«JUEZA los DEJA LIBRES ?: CAPTURAS de HARFUCH CUESTIONAN PULCRITUD de MARINOS,FGR,JUECES del ACORDEON y su PIROTECNIA VERBAL»…cateos espectaculares, legalidad de utilería y la estadística inflada de siempre



Una jueza penal federal en Nuevo León liberó ayer a tres de las cuatro personas que fueron detenidas el fin de semana pasado en cateos de fuerzas federales en residencias de Monterrey y San Pedro.

Primero lo incómodo: la pulcritud legal de quienes “aprehenden”. Porque una cosa es irrumpir con marinos, drones, armas largas y boletín listo para la mañanera, y otra muy distinta es hacerlo con un expediente que no se desmorone en cuanto lo toca un juez. 

En Nuevo León, el show táctico del fin de semana terminó en lo previsible: tres de cuatro detenidos liberados porque, sorpresa, las capturas fueron ilegales. 

No es un tecnicismo menor; es el ABC del debido proceso. Si el cateo o la detención nacen viciados, todo lo que sigue es jurídicamente inútil, por más fotos de fajos de billetes, fauna exótica y camionetas de lujo que circulen en redes. El Estado presume músculo, pero olvida la Constitución en la mesa de noche.

Segundo, la pulcritud de los jueces… o el espejismo de ellaPorque esta historia también revienta otra narrativa: la de que, tras los “acordeones” electorales, la justicia ya no estaría contaminada por padrinazgos políticos. 

La jueza María de los Ángeles Padrón Banda —con pasado en la defensoría pública estatal y señalada por su cercanía al aparato local— invalida detenciones clave en un caso mediático. ¿Actuó conforme a derecho? Probablemente sí en lo técnico. ¿Eso limpia el proceso completo? No. Lo que exhibe es un sistema donde policías y fiscales arman expedientes endebles y luego esperan que el juez los “salve”. Cuando no ocurre, el péndulo se va al otro extremo: o se acusa a la jueza de favorecer a detenidos incómodos o se confirma que las capturas fueron un desastre legal desde el origen. En ambos escenarios, la promesa de una justicia “renovada” queda como propaganda.

Tercero —y menos importante solo en apariencia— está la contabilidad creativa de Omar García Harfuch. Porque mientras tres de cuatro caen por ilegalidad, el único que sí permanece —“Titán”, presunto operador ligado al huachicoleo y a la red de “El Señor de los Buques”— es el que se reporta con bombo en la mañanera. 

El resto se evapora del discurso oficial. Es la vieja alquimia:convertir operativos fallidos en cifras infladas. ¿Se sumarán estos nombres a los “46 mil 400 detenidos”? Probablemente sí, aunque en tribunales no sostengan ni la primera audiencia. Pirotecnia verbal: mucha luz, mucho ruido… y poco caso sólido.

El caso “Challenge Procyon”, los vínculos con hidrocarburos ilícitos y la participación de Marina, FGR y Seguridad deberían haber derivado en un golpe estructural. En cambio, lo que tenemos es un retrato de rutina: cateos espectaculares, carpetas mal integradas, jueces que aplican la ley —o la interpretan en un ecosistema politizado— y un aparato de comunicación que maquilla resultados.

Al final, el mensaje real no es que “la justicia funciona” ni que “los criminales se escapan por tecnicismos”. Es peor: que el Estado sigue sin poder hacer bien lo básico. Y mientras eso no cambie, cada operativo será solo otro capítulo de una serie donde la narrativa oficial gana titulares… y pierde casos.

Con informacion: ELNORTE/

«OTRO RESCATE HEROICO ?: POLECIA «DISEL» de AMERICO se TIROTEA con PLAGIARIOS pero NO HAY DETENIDOS,NI HERIDOS,solo CASQUILLOS ABANDONADOS»…es y ha sido el sello de la «caza».


La historia oficial bajo el gobierno de Morena y Américo Villarreal, vuelve a ser la misma con nuevo encabezado: hubo “rescate heroico”, hubo “enfrentamiento”, hubo fotos… pero mágicamente no hubo secuestradores, sólo balas extraviadas y un gobierno que jura que “no habrá impunidad” mientras nada más les cambia el nombre a las omisiones.

La escena en San Fernando: víctimas sí, verdugos no

En San Fernando, la versión de siempre: elementos de la Guardia Estatal rescatan a dos personas privadas de la libertad tras un “enfrentamiento armado” durante un operativo en la colonia Paso Real.

El parte habla de que aseguran un arma larga, ponchallantas y una camioneta, pero convenientemente no menciona detenidos, ni nombres, ni bandas, ni nada que implique que alguien vaya a pisar una celda porque es el sello de la «caza» en Tamaulipas.

La narrativa se vende como éxito: “rescatan a dos secuestrados tras enfrentamiento armado”, pero sin un solo capturado, el caso queda en el reino mágico donde los criminales se evaporan en el aire en cuanto oyen la sirena.

Así, el Estado celebra que salvó a las víctimas, pero jamás explica cómo es que en un territorio controlado por el crimen organizado los únicos que terminan “asegurados” son los casquillos tirados y las armas abandonadas.

Las 23 palabras de Américo: receta de sanación imaginaria

Mientras tanto, en el universo paralelo del «doctor-gobernador que se encamina echo la mocha al bote gringo», vale la pena recordar aquellas 23 palabras luminosas que mencionó emocionado el 22 de noviembre de 2022: “En mi gobierno no habrá impunidad, ni mucho menos tolerancia, para aquellos que atenten contra la paz y la tranquilidad de nuestro estado”.

La frase la soltó apenas asumió el cargo, inflado de triunfo y poder, prometiendo que iba a “sanar” a Tamaulipas como si fuera paciente de consultorio con receta de tres días y suero moral.

El problema es que el médico del “humanismo” nunca pasó de receta verbal: ni definió el diagnóstico, ni aceptó que la enfermedad se llama impudemia (esa epidemia de impunidad que se le desbordó en todos los municipios).

Casi 4 años después, el resultado es un estado donde la violencia, los bloqueos carreteros, las desapariciones y las extorsiones “a nivel industrial” siguen a la orden del día, mientras el discurso presume que todo va rumbo a la “transformación” y el al bote.

Ahi muy cerca,en Reynosa,la propia percepción de inseguridad trepa a 86.1% según datos oficiales, mientras el gobierno gasta en patrullas en vez de invertir en seguridad, que no es lo mismo, pues cuando solo es gasto sin resultados ,deja de ser inversión.

La contradicción es quirúrgicamente perfecta: el gobierno exhibe rescates como trofeos, pero los secuestradores desaparecen del relato, se licúan en el lenguaje institucional, se convierten en “civiles armados” que se dieron a la fuga, sin rostro ni nombre para no descomponer la estadística.

Es la misma escuela de siempre: mostrar víctimas atendidas, pero jamás construir casos judiciales sólidos que acrediten la cadena de mando del crimen, porque eso implicaría romper la cómoda complicidad que ya describen las crónicas como “permisividad tóxica”.

El médico que enfermó más al paciente

El diagnostico lo dice sin anestesia: el “facultativo de la salud” debía haber hecho un análisis clínico de la entidad antes de soltar la promesa de “sanar” Tamaulipas, pero se quedó en el papel de curandero de campaña, recetando frases que superan por mucho su capacidad real de gobierno.

Las consecuencias están enumeradas como expediente clínico: pérdida de credibilidad gubernamental, derrumbe de la confianza ciudadana con alta percepción de inseguridad, impacto negativo en inversión y economía, y migración forzada, sobre todo en áreas rurales donde la gente huye de la violencia y la ausencia de Estado.

Todo esto mientras la propaganda de “Tamaulipas tiene rumbo” y “hay coordinación con la federación” sigue circulando en redes oficiales, como si el diagnóstico real fuera un simple malestar pasajero y no un cáncer de impunidad metastásica.

La moraleja: rescates sin justicia, promesas sin memoria

El caso de San Fernando es la foto clínica exacta de la impudemia: sí, rescatan a dos secuestrados, pero sin un solo secuestrador presentado ante un juez, y sin que la autoridad explique cómo eso encaja con la promesa de “no habrá impunidad ni tolerancia”.

No hay concesiones posibles: si el gobierno sólo rescata víctimas pero nunca judicializa a los responsables, entonces la frase de Américo no fue un compromiso, sino un eslogan de campaña encajado en 23 palabras para encubrir un régimen que aprendió a convivir con el crimen mejor que con la crítica.

Con informacion: HoyTamaulipas/

«NI VALENTIA,NI CORAJE,NI PATRIOTISMO: SHEINBAUM NO esta PONIENDO el CUERPO para DEFENDER a NARCOROCHA SINO al PAIS como ESCUDO HUMANO»…el costo lo pagan otros,si fuera valentía, el costo lo asumiría ella.


El dia de ayer el periodista Leo Zuckerman escribio para Excelsior : 

«Ayer me dio tristeza ver cómo Claudia Sheinbaum dilapidaba su capital político para defender a Rubén Rocha Moya en la mañanera. La Presidenta insistía que no había investigaciones abiertas en México sobre este personaje y los otros nueve acusados por Estados Unidos a la vez que demandaba pruebas para inculparlos.»..Leo Zuckerman/Excelsior

Y tiene sobrada razon,la Presidenta Sheinbaum está peleando un pleito geopolítico ,no uno de barrio ,y lo hace con un bastón de mando chiquito que ya esta detonando un problema grande. 

Cuando la presidenta presume soberanía mientras su principal aliado comercial ya emitió cargos contra el gobernador en cuestión, en realidad no está marcando línea, está midiendo fuerzas con alguien que tiene un bastón de mando más largo y más pesado. 

El resultado: ella cree que está defendiendo al “compa” perseguido por el imperio, pero el imperio ya ve a la mandataria que apostó la relación bilateral entera por un solo narcopolítico de muchos mas en camino. 

Esto claramente no es valentía porque no está poniendo el cuerpo, sino poniendo al país como escudo humano para proteger a un aliado político acusado de narco–corrupción. 

No es coraje, es cálculo La narrativa oficial dice que es una defensa heroica de la soberanía frente a un Trump que presiona para que caigan gobernadores y senadores ligados al Cártel de Sinaloa. 

Pero la realidad es que se aferra a tecnicismos probatorios y al “no entrego a nadie sin pruebas contundentes” justo cuando los cargos alcanzan al barandal más alto de su propio partido. 

El costo lo paga otro Si fuera valentía, el costo lo asumiría ella;aquí el costo lo paga la relación con el principal socio comercial, los tratados, las cadenas de suministro y, en una de esas, aranceles o represalias que se sienten en empleos, tipo de cambio y migración. 

La presidenta se juega cartas ajenas: arriesga la economía y la cooperación de seguridad para salvar a un político que ya fue acusado en Nueva York y que, de haberse apellidado distinto y no ser pieza clave de Morena, ya estaría en un avión de extradición. 

Soberanía de bolsillo, conducta patriotera Llamar a eso valentía es como decir que esconder a un compadre debajo de la bandera es acto heroico; la soberanía sirve para defender al Estado, no para blindar redes de impunidad que hoy pasan por el escritorio de la DEA y del Departamento de Justicia. 

Lo que vemos no es una presidenta plantada frente al imperio, sino una jefa de Estado dispuesta a reducir la política exterior mexicana a la medida del problema penal de un solo gobernador. SI,si esta estirando la liga y SI ,si se va romper.

Con informacion: EXCELSIOR/LEO ZUCKERMAN/

«CHAYITO SABE de SILLAS y…PACTOS: BREVE PARLOTEO EXHIBE RAZONE$ de SHEINBAUM para PROTEGER a NARCOROCHA y PROXIMOS EMBRONCADOS»…es beneficiaria de sus arreglos y desarreglos.


Tras el escandalo por narcotrafico del Gobernador de Morena en Sinaloa,Ruben Rocha Moya y la evidente proteccion que esta recibiendo, cobra especial relevancia los dichos de Ramón Alberto Garza editor de CODIGO MAGENTA y Rosario Robles, Ex-jefa de Gobierno de la CDMX, quien sostienen una tesis fundada que conecta hechos ya documentados, sobre el financiamiento ilegal de campañas de Morena y de gobernadores y que apuntan como beneficiaria a la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que la deja vulnerable política y jurídicamente frente a Washington.

Lo que afirman Robles y Garza

Ellos plantean, en esencia, tres ideas:

  • Que la silla presidencial de Sheinbaum es producto de una “operación política” cimentada en financiamiento ilícito a campañas estatales y federales de Morena.
  • Que ese financiamiento provino de “dinero sucio” (huachicol, crimen organizado, desvío de recursos públicos) operado por gobernadores y operadores financieros, que luego se tradujo en apoyo a la campaña presidencial de 2024.
  • Que ese origen la deja atrapada entre sus benefactores internos y la presión de Estados Unidos: si entrega a sus protectores, éstos pueden exhibir pruebas de que ese dinero también financió su llegada a la presidencia.

La conclusión política que extraen es que Sheinbaum debería sentarse con los norteamericanos a deslindarse personalmente, dejando el costo jurídico y penal sobre el partido y sus operadores,Mario Delgado, gobernadores, operadores financieros, y no sobre la institución presidencial.

Evidencias sobre financiamiento ilícito a Morena

Aunque nadie ha acreditado judicialmente que la campaña presidencial de Sheinbaum fue financiada con recursos ilícitos, sí existen piezas documentadas que sustentan el diagnóstico estructural de Robles y Garza: que el sistema de financiamiento de Morena se nutre de recursos ilegales y clientelares.

En 2024, senadores del PAN y del PRI presentaron denuncia ante la FGR por presunto financiamiento ilegal de campañas de Morena, a partir de videos donde el operador Horacio García Rojas detalla esquemas de financiamiento con dinero del huachicol, crimen organizado y desvío de programas sociales, incluyendo montos de más de 500 millones de pesos a campañas morenistas en 2021.

Según esas denuncias y notas de prensa, parte de esos recursos habría ido a campañas de gobernadores como Américo Villarreal en Tamaulipas, con promesas de contratos y protección a negocios ilegales como el huachicol fiscal, lo que describe un entramado mafioso de financiamiento electoral y corrupción.

Estudios académicos y jurídicos sobre el financiamiento ilegal en México documentan que la mezcla de recursos públicos desviados, contratistas y crimen organizado ha sido una constante de las campañas de distintos partidos, y Morena no es la excepción estructural, sino la versión actualizada de prácticas históricas.

En ese sentido, la premisa “gobernadores financiaron campañas de manera ilícita que contribuyeron al triunfo de la presidenta y ahora esta les debe favores” ,no es una invención absoluta, sino una extrapolación política a partir de patrones ya descritos y denunciados formalmente.

Vulnerabilidad de Sheinbaum frente a Washington

La otra parte del argumento es geopolítica: que Estados Unidos tiene pruebas de qué campaña presidencial se financió con dinero sucio y puede utilizarlas como herramienta de presión, ya sea vía investigaciones de lavado, cooperación judicial o declaraciones políticas. No es atrevido presumir que EE.UU tiene a narcopoliticos de Mexico en sus manos.

En ese contexto, la hipótesis de Robles y Garza —una presidenta sentada en La Silla con un expediente abierto o potencial en manos de Washington— es consistente con la experiencia comparada de cómo Estados Unidos opera estos casos, aunque siga siendo una lectura política más que un hecho probado públicamente sobre Sheinbaum.

La lógica del “te entregamos o te hundimos”

La frase central es el chantaje: “si nos entregas a alguno de nosotros, nosotros te entregamos a ti, porque el dinero sucio que nos atribuyeron a nosotros fue el que financió tu llegada a la presidencia”. Esa lógica tiene asidero en la manera en que han caído otros regímenes atrapados en redes de financiamiento ilícito.

Cuando la estructura de financiamiento se sostiene en pactos criminales y desvíos, los operadores clave —gobernadores, empresarios, intermediarios— acumulan pruebas (transferencias, grabaciones, acuerdos) que usan como seguro de vida frente al poder central: si caen, exhiben la cadena completa.

En sistemas clientelares, el liderazgo nacional suele “deber” su ascenso a redes territoriales que aportan votos y dinero; cuando ese liderazgo intenta purgar a sus aliados por presión externa, se activa la lógica de “mutuo aseguramiento destructivo”: tú sabes de mí, yo sé de ti.

En ese sentido, el razonamiento de Robles y Garza se sostiene en la lógica interna de la narcopolítica y el financiamiento clandestino: una presidenta que debe su victoria a una red de financiamiento ilícito no puede castigar selectivamente sin arriesgar que se expongan pruebas sobre su propio beneficio.

La propuesta de deslinde frente a Estados Unidos

La salida que plantean —que la presidenta se siente con los norteamericanos a decir “yo no tuve que ver con eso, el financiamiento lo va a dejar el partido” y que el costo lo cargue Mario Delgado y la estructura de Morena— es una estrategia clásica de contención de daños en escándalos de financiamiento ilegal.

  • En otros países, cuando se descubren redes de financiamiento ilícito, las élites suelen intentar cortar el hilo por el “partido” o algunos operadores, declarando que la institución del Estado y el liderazgo en turno no conocían los detalles, y ofreciendo chivos expiatorios para calmar a Washington o a las agencias anticorrupción.
  • Sin embargo, esa estrategia sólo funciona si Estados Unidos y la opinión pública aceptan la narrativa de que la cúpula presidencial era ajena a los esquemas, algo que se vuelve menos creíble cuando el volumen, la sistematicidad y la cercanía de los operadores (gobernadores, jefes estatales) son evidentes.

Por eso, la pregunta que formulan sobre la declaración de Trump —“No estoy contento, ¿qué te va a tener contento?”— apunta a que Estados Unidos difícilmente se conformará con sacrificios menores si percibe que el problema es estructural y alcanza a la propia presidencia.

Con informacion: Youtube/

jueves, 14 de mayo de 2026

«REGIMEN MORENISTA NO se esta CAYENDO»: se esta DEVORANDO ASÍ MISMO como una SERPIENTE que TRAGÓ el DISCURSO de HONESTIDA_ y ahora VOMITA HUACHICOL»…el veneno que ellos mismos cocinaron.


En una conversación #AlPunto, del periodista Ramón Alberto Garza de Codigo Magenta y el analista, Antonio Navalón, hablan del fin del régimen morenista, enfermo de sí mismo, por escándalos tan sensibles como el del huachicol fiscal y las acusaciones contra Rubén Rocha Moya.

El régimen morenista no se está cayendo: se está devorando a sí mismo, como una serpiente que se tragó el discurso de la honestidad y ahora vomita huachicol fiscal, sangre y expedientes clasificados.

Del huachicol moral al huachicol fiscal

En Código Magenta ya no están narrando una “telenovela política”, están leyendo el acta de defunción de la 4T firmada con combustible robado y blindada con el sello mágico de “seguridad nacional”. El caso Farías–Laguna, con uno preso en Buenos Aires y otro en el Altiplano, no huele a justicia: huele a operación de encubrimiento en modo pánico, con un Estado que les niega lo más elemental del debido proceso: conocer de qué diablos los acusan.

El régimen que prometió acabar con la corrupción montó, desde el 2 de diciembre de 2018, un aparato hecho a la medida: primero impunidad, luego expansión infinita de la mancha de corrupción y, por si faltara, cancelación sistemática de la transparencia en todo lo que huela a dinero público, servicios y bienes de la nación. A eso le llamaron “transformación”; en realidad fue ingeniería de saqueo con coartada moral.

El veneno que ellos mismos cocinaron

Navalón lo suelta sin anestesia: el régimen está enfermo de sí mismo. La 4T diseñó el veneno y ahora vive intoxicada: cada aplauso como foca al juicio de Genaro García Luna fue, en realidad, el ensayo general del juicio que les espera a ellos. Aplaudieron que Estados Unidos sentara a un exsecretario en el banquillo, pero ahora pretenden rasgarse las vestiduras cuando el mismo sistema judicial voltea a ver a sus almirantes, operadores y “hijos incómodos”.

Quisieron dinamitar la separación de poderes con una frasecita de sobremesa —“no me vengan con que la ley es la ley”— y lo lograron: se cargaron los contrapesos y de paso los instrumentos mínimos para investigar al poder. Resultado: un país moralmente de rodillas, con una presidenta que presume soberanía mientras dirige un Estado que ya ni siquiera finge investigar a los malos.

República del huachicol, sucursal Palenque

El elefante en la habitación ya no es metáfora: se llama huachicol, tiene precio en dólares y está políticamente domiciliado en la familia del “líder espiritual de la nación”. Hay una docena de asesinatos relacionados con el tema, incluidos una fiscal y un contralmirante que se atrevieron a denunciar, pero lo único que vimos fue una pregunta tímida en la mañanera y un muro de silencio alrededor de los expedientes.

La jugada es grotesca: declarar como “seguridad nacional” el 90% de los hechos económicos relevantes del sexenio —Tren Maya, AIFA, huachicol y lo que se acumule— para blindar la impunidad del poder político. Traducido: si te acuso, no ves el expediente; si preguntas, eres enemigo del Estado; si denuncias, terminas muerto o exiliado. Es la transición de gobierno sospechoso de narco a república narca, con Palenque como Vaticano del crimen político.

Chivos expiatorios con grado de almirante

El Estado mexicano, que no sirve para investigar a los suyos, de pronto descubrió en dos almirantes y un par de hermanos el cerebro financiero de una operación que cruza Pemex, SAT, Marina, Defensa, Guardia Nacional y empresarios gasolineros. Pretenden que creamos que dos mandos medios movieron solos el aparato completo del huachicol, mientras los verdaderos beneficiarios se asolean en Tabasco y decoran el discurso con palabras como “pueblo” y “soberanía”.

La hipótesis perversa (y verosímil) es doble: o los Farías son chivos expiatorios colocados para tapar el camino que llevaba a Adán Augusto, Andy López Beltrán, Romero Martínez y, por supuesto, al Mesías de Palenque; o son lo suficientemente inteligentes como para usar la nada misma del expediente como arma, exhibiendo que detrás del sello de “seguridad nacional” no hay investigación, sólo hueco y miedo.

Del milagro de la fe al colapso del sistema

El movimiento que llegó al poder con la fe ciega en el profeta hoy está fracturado, comido por la ansiedad de salvar el propio cuello. Nadie confía en nadie: los operativos de Omar García Harfuch pisan campos minados que pueden sacar a la luz más “Carmonas” y que obliga al estratega a hacer malabares capturando solo al infeliciaje que esta al nivel de su salario y tan solo para verse bien ,pues hacerlo bien implicaría capturas de alto nivel que el sistema putrefacto no puede soportar, basta un atisbo al grafico de la impunidad por litro. 

Mientras tanto, el país ya no puede garantizar lo mínimo: que si mañana te acusan, tendrás acceso al expediente y un juez independiente. Hoy cualquiera puede ser declarado culpable sin ver la carpeta, lo mismo un mexicano de a pie que un inversionista extranjero; el mensaje al mundo es brutal: aquí se roba a lo grande, se clasifica el robo y se castiga al que pregunte.

Con informacion: CODIGO MAGENTA/