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jueves, 14 de mayo de 2026

«CASI la MITAD del ESTADO AZTECA y todos MUERTOS ?: YA son MAS de 40 MIL con SHEINBAUM y son 70% de TODAS las MUERTES de ESTADOUNIDENSES en la GUERRA de VIETNAM»…un avion de 68 pasajeros estrellándose sin falta por 589 dias.


Hay tableros electrónicos en los estadios que marcan goles, puntos, touchdowns. México tiene el suyo propio, actualizado cada 24 horas, y lo que marca no son victorias: 40,258 homicidios en 589 días del sedicente segundo piso del gobierno . Eso equivale a un promedio de 68 muertos diarios en lo que va de gestión de la presidenta con «A», Claudia Sheinbaum Pardo (2024-2030). Ayer, miércoles 13 de mayo, cayeron 44 personas más.

Pero el gobierno celebra. Porque según la narrativa oficial, eso es un éxito histórico.

Pause. Respire. Vuelva a leer.

La trampa del «menos peor

La presidenta Sheinbaum y su sesudo estratega de curricula manchada,Omar Garcia Harfuch, han convertido la comparación con las cifras del sexenio de AMLO,en su escudo retórico favorito. 

Desde la mañanera se repite, con la solemnidad de quien anuncia el Nobel de la Paz, que los homicidios bajaron 45% respecto al final del gobierno anterior, que los 50.8 homicidios diarios de 2026 son «el nivel más bajo desde 2016». El secretariado ejecutivo lo corrobora: de 86.9 asesinatos diarios en septiembre de 2024 a 51.8 en marzo de 2026.

¿Y eso es noticia buena o simplemente nos estamos consolando como el borracho que deja de tomar los lunes?

Porque la lógica del «menos peor» tiene un problema estructural: el punto de comparación es el sexenio más letal y mas nefasto en materia de inseguridad en la historia registrada de México

El propio tablero de TResearch lo documenta sin piedad: AMLO acumuló 202,336 homicidios en su sexenio completo, con un promedio de 95 muertos diarios —un 30% más que Peña Nieto y más del doble que Calderón, quien registró 60,280 en su sexenio al ritmo de 28 diarios. Compararse con ese piso es como presumir que tienes fiebre de 38° porque antes tenías 40°. Sigues enfermo, señora presidenta. Y el termómetro —ese mismo gráfico que nadie en Palacio Nacional quiere colgar en la mañanera— lo confirma cada día

Anatomía de 40,258 muertos: lo que la estadística no dice

El gráfico de TResearch International es brutalmente honesto en lo que los boletines oficiales esconden en decimales:

En los primeros 20 meses equivalentes de gobierno, el acumulado de Sheinbaum —40,258 muertes— representa una reducción del 34% respecto a AMLO (60,932 en el mismo periodo), pero es 9% más que EPN (36,785) y casi el triple de Calderón (17,250) en el mismo corte. Tres veces más que Calderón. Ese dato no aparece en ninguna mañanera, comomuchos otros.

Dicho de otra forma: si el sexenio del «combate a las causas de la violencia» termina en 2030 manteniendo la tendencia actual —68 muertos diarios— el sexenio de Sheinbaum cerraría con aproximadamente 149,000 homicidios. Más que AMLO en sus primeros cuatro años. Pero Palacio Nacional ya prepara el powerpoint del «primer trimestre más bajo desde 2016».

Las geografías del duelo que nadie mapea

El gráfico revela lo que la narrativa federalizada silencia: Guanajuato acumula 4,416 homicidios en el sexenio actual, siendo el estado más violento del país. Chihuahua suma 2,944 y el Estado de México 2,977. Estas tres entidades son una república del luto dentro de otra república que presume descensos porcentuales.

La analogía que el gobierno no quiere hacer

¿Cuánto es 40,258 muertos? Aquí algunos contextos que la mañanera jamás pondrá en pantalla:

  • Es casi la mitad de la población de Tlaxcala capital segun el Censo 2020 y casi toda la población dXicotepec de Juárez (Puebla) borradas del mapa en menos de dos años
  • «Es equivalente a alrededor del 70% de las muertes estadounidenses en la Guerra de Vietnam (58,220 en ~20 años vs. 40,258 en solo 589 días)».
  • Es un avión con 68 pasajeros estrellándose cada día, sin falta, durante 589 días consecutivos
  • Es casi el estadio Azteca llenado a la mitad, y todos muertos

El día más sangriento del sexenio fue el 3 de octubre de 202497 homicidios en 24 horas. Un muerto cada 14 minutos. Ese día, si alguien lo hubiera puesto en pantalla en el Ángel de la Independencia con contador en tiempo real, probablemente se habría considerado obsceno. Y habría tenido razón.

El sesgo retórico de la victoria estadística

Hay un truco viejo en la política de seguridad mexicana que Sheinbaum ha perfeccionado con maestría: el sesgo del denominador. Cuando los números bajan, la comparación es con el mes anterior o con el peor punto. Cuando suben, la culpa es «la herencia del pasado». Es la política del retrovisor: siempre mirando hacia atrás para justificar lo que ocurre al frente.

El gráfico de TResearch evidencia que el acumulado enero-mayo 2026 es de 6,510 homicidios, contra 12,233 en el mismo período de 2025, lo que representa una caída del 47%. El gobierno lo celebra. Lo que no dice es que en el mismo período de 2019 —cuando AMLO empezaba— hubo 14,750 muertes, y aquello también se celebró como herencia del pasado. La «reducción» de Sheinbaum es real en tendencia, pero el piso desde el que reduce es la peor violencia de la historia moderna del país.

Lo que el contador que falta desvela

El gráfico marca con precisión quirúrgica: faltan 1,602 días para que termine el sexenio. Si el promedio diario de 68 homicidios se mantuviera —y los analistas ya proyectan una tendencia más baja hacia el final — el sexenio cerraría con cerca de 149,394 muertos. Menos que AMLO, sí. ¿Motivo de celebración? Solo si aceptamos que el estándar de éxito en México es «menos muertos que el peor momento de nuestra historia».

La acumulación sectorial es igual de reveladora: el sexenio CSP tiene -34% en comparativo con los primeros 20 meses de AMLO, pero registra +66% más que EPN en el mismo período. Nadie en Morena habla de eso.

La derrota glorificada, sin eufemismos

El título del gráfico lo dice todo: «La Guerra en Números». No «La Paz en Números». No «El Progreso en Seguridad». La Guerra. Porque eso es lo que hay: una guerra de baja intensidad, de muy alta letalidad, distribuida en 32 estados, administrada por el Estado con más o menos pericia según la entidad, y contada diariamente por un tracker privado porque el gobierno oficial reporta con semanas de retraso y siempre «preliminar».

Sheinbaum tiene razón en algo: los números van a la baja. Pero 40,258 cadáveres en 589 días no son el legado de la paz. Son el precio de una guerra que nadie declaró, que todos heredaron, y que la actual administración está ganando estadísticamente mientras México sigue enterrando, en promedio, a 68 de sus hijos cada día que amanece.

El contador sigue corriendo. Hoy serán otros 44 o 50 o 60. Y mañana habrá conferencia de prensa.

Con informacion: TResearch/

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