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jueves, 15 de mayo de 2025

“NO QUIEREN AVANCE de ESTADO POLICIACO”: “PRENSA INTERNACIONAL RESEÑA PLEITO de HARFUCH y GENERAL TREVILLA REACIO a dejarle TODO el PODER y se CONVIERTA en OTRO GARCIA LUNA”…lleva exactamente el mismo caminito.


El diario español El Pais,expone en un articulo el dia de hoy, lo que podria ser una confrontación directa mañana, la postura del Ejercito en contra de la intentona de Omar García Harfuch de construirse como el otro “Garcia”, un estado policiaco pa’el solito apoderándose de todo y empoderandose en todo.

Como ya sabemos,la presidenta Claudia Sheinbaum que aprecia tanto a OGH como FCH apreciaba a “Genarco” García Luna,por cierto expatron del primero,envió al Congreso dos propuestas clave: la Ley del Sistema de Seguridad Pública y la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia.Ambas buscan otorgar amplias facultades a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), encabezada por Omar García Harfuch, especialmente en materia de investigación e inteligencia. Sin embargo, a pesar de la mayoría legislativa de Morena, las iniciativas permanecen estancadas. El principal motivo: la resistencia de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), liderada por el general Ricardo Trevilla.

Núcleo del conflicto: poder y atribuciones

El Ejército percibe que estas leyes desplazarían parte de su control sobre la seguridad e inteligencia, áreas donde, bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, consolidó un poder inédito, extendiéndose incluso a sectores civiles como infraestructura y administración pública. La propuesta de Sheinbaum implica un reequilibrio: fortalecer el componente civil de la seguridad, encarnado en Harfuch, y restar atribuciones a las Fuerzas Armadas, en particular en labores de inteligencia e investigación criminal,por cierto, con un “bando de ex-federales,muchos echados a la calle por López Obrador,enemigo de facto de García Harfuch’”

Manifestaciones de la inconformidad militar

  • Trabas legislativas: Sedena ha presionado para frenar la aprobación de las leyes, temiendo que Harfuch obtenga facultades de investigación e inteligencia por encima de las que actualmente detentan los militares.
  • Negociaciones y exigencias: El Ejército busca asegurar que, de aprobarse las leyes, las atribuciones en investigación incluyan colaboración castrense, evitando un desplazamiento total hacia autoridades civiles.
  • Tensión operativa: La confrontación ha escalado a nivel operativo y simbólico, como se evidenció en el incidente del desalojo de oficinas de inteligencia de la Guardia Nacional del llamado “Búnker” de García Luna, donde elementos militares retiraron equipos y tecnología antes de entregar instalaciones a la SSPC, dejando solo el cascarón físico y dicho sea de paso, no hay dinero para adquirir mas,porque el pais esta tronado económicamente.
  • Resistencia a la fiscalización: Otro punto de fricción es la facultad de la SSPC para fiscalizar recursos federales destinados a los estados, lo que implica un control presupuestal que tampoco es bien visto por los mandos militares.

Implicaciones políticas y de gobernabilidad

El conflicto ha obligado a la presidenta a intervenir directamente para mediar y evitar una ruptura pública en el gabinete de seguridad. La disputa no solo es de competencias, sino de visiones: mientras Sheinbaum apuesta por fortalecer el eje civil y profesionalizar la seguridad, el Ejército busca preservar su influencia y evitar perder los espacios de poder ganados en el sexenio anterior.

Factores adicionales de atascamiento legislativo

  • Registro nacional de usuarios de telefonía móvil: Las iniciativas incluyen la creación de una base de datos biométricos vinculados a líneas telefónicas, con acceso para instituciones de seguridad pública. Aunque esto ha generado debate por sus implicaciones en derechos humanos, es un factor secundario respecto al núcleo del conflicto: la redistribución del poder en materia de inteligencia.
  • Agencia de Transformación Digital: La nueva agencia, pieza estratégica para Sheinbaum, tendría amplias facultades en telecomunicaciones y combate a la corrupción, lo que también incomoda a los militares, pues centraliza información y control en instancias civiles.

Escenario actual y perspectivas

El desenlace es incierto. Aunque en público tanto Harfuch como Trevilla niegan desencuentros, las fuentes internas y los hechos operativos evidencian una disputa real y profunda. El avance de las iniciativas dependerá de la capacidad de negociación de Sheinbaum y de los resultados de la elección judicial, que podría definir la apertura de un periodo extraordinario de sesiones para su discusión y eventual aprobación.

El estancamiento de las reformas de seguridad no es solo un trámite legislativo, sino el reflejo de una pugna de fondo por el control de la estrategia nacional de seguridad. 

El Ejército, que durante el sexenio de López Obrador alcanzó un protagonismo sin precedentes, resiste ceder espacios a la nueva estructura civil propuesta por Sheinbaum y Harfuch. La resolución de este conflicto marcará el rumbo de la seguridad pública en México y definirá los límites del poder militar en la vida civil del país.

La batalla por el control de la inteligencia y la seguridad en México no solo revela la pugna entre civiles y militares, sino que también pone a prueba la capacidad del nuevo gobierno para redefinir los equilibrios de poder en un país donde la seguridad es el terreno más disputado del Estado.

El riesgo de concentración excesiva de poder en una sola figura

El caso de Genaro García Luna es un ejemplo contundente de los peligros de otorgar facultades de seguridad, inteligencia y operación a un solo individuo sin contrapesos institucionales. 

García Luna, como secretario de Seguridad Pública, acumuló un poder enorme y terminó coludido con el crimen organizado, utilizando su posición para proteger y fortalecer al Cártel de Sinaloa al que hoy batallan para combatir. Su caso demostró que la falta de controles y la centralización absoluta pueden derivar en corrupción, impunidad y traición al Estado.

Contrapeso y equilibrio de poderes

Permitir que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, bajo mando civil, concentre atribuciones de investigación, inteligencia y control presupuestal, sin la participación o supervisión militar, puede reproducir los errores del pasado y abrir otra vez la puerta a nuevos García Luna,aunque todo indica nunca se cerró.

EL DEJA VU POLICIACO MILITAR

Durante el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012), la estrategia de seguridad y combate al narcotráfico en México estuvo marcada por la participación de dos grandes polos de poder: por un lado, Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), y por otro, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), encabezada por el general Guillermo Galván Galván. Esta dualidad generó una rivalidad institucional y personal, con profundas consecuencias para la política de seguridad y la lucha contra el crimen organizado.


Orígenes y motivos de la rivalidad

1. Desconfianza y advertencias iniciales

  • Antes de que Calderón nombrara a García Luna como secretario de Seguridad Pública, miembros de la Sedena advirtieron al presidente electo sobre el historial turbio de García Luna y sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Estas advertencias fueron ignoradas y el nombramiento se concretó, lo que sentó las bases para una relación tensa y de desconfianza entre ambas instituciones.

2. Lucha por el control de la estrategia antinarco

  • La SSP de García Luna y la Sedena compitieron abiertamente por el control de la inteligencia, la información y la ejecución de operativos contra el crimen organizado. Esta pugna limitó el intercambio de datos y debilitó la efectividad de la estrategia nacional, como lo documentaron cables diplomáticos estadounidenses filtrados por Wikileaks y reportajes de la época.
  • El informe de la embajada de EE.UU. señalaba que la falta de confianza y la rivalidad entre líderes institucionales provocó una dramática disminución de la cooperación y el intercambio de información entre la SSP y la Sedena, afectando la guerra contra las drogas.

3. Diferencias de enfoque y autonomía

  • García Luna impulsó la creación y fortalecimiento de la Policía Federal, bajo su control directo, y buscó centralizar la inteligencia y la operación policial, en ocasiones minimizando o excluyendo la participación militar.
  • Sedena, por su parte, defendía su autonomía operativa y su papel histórico en tareas de seguridad nacional, resistiéndose a quedar subordinada a mandos civiles que consideraba poco confiables o incluso corruptos.

Consecuencias y episodios clave

1. Operativos y filtraciones

  • Testimonios presentados en juicios en EE.UU. y reportajes periodísticos han señalado que García Luna filtraba información sobre operativos a favor del Cártel de Sinaloa, lo que generaba suspicacias y molestia en mandos militares, quienes percibían que sus acciones eran saboteadas o selectivamente dirigidas contra cárteles rivales de Sinaloa.

2. Acusaciones cruzadas y escándalos

  • Durante el juicio a García Luna en Nueva York, se mencionó el nombre del general Guillermo Galván Galván, titular de Sedena, en relación con presuntos sobornos, aunque sin que se hayan presentado pruebas concluyentes. Esto refleja el ambiente de sospecha y acusaciones cruzadas que permeó la relación entre la SSP y Sedena.
  • La desconfianza llegó a tal punto que, según testimonios y análisis, Sedena prefería operar con sus propios sistemas de inteligencia y no compartir información clave con la SSP de García Luna.

3. Herencia institucional y reformas posteriores

  • El caso García Luna sirvió como argumento para que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador promoviera la adscripción de la Guardia Nacional bajo control de Sedena, con el argumento de evitar la corrupción y la autonomía excesiva que caracterizó a la Policía Federal bajo García Luna.

Tabla comparativa: SSP de García Luna vs. Sedena

AspectoSSP (García Luna)Sedena (Ejército)
Control de inteligenciaCentralización en Plataforma MéxicoSistemas propios, reserva de datos
Estrategia operativaPolicial, civil, con apoyo militarMilitar, autonomía operativa
Relación con cártelesAcusaciones de protección a SinaloaAcusaciones menores, más opacidad
Percepción de corrupciónMuy alta tras juicio en EE.UU.Menor, aunque con señalamientos
Relación con el presidenteApoyo directo de CalderónMas alla de lo tradicional e institucional

Conclusión

La rivalidad entre Genaro García Luna y la Sedena fue un factor central en la fragmentación de la estrategia de seguridad durante la llamada “guerra contra el narco”. Se manifestó en desconfianza mutua, competencia por el control de la inteligencia y los operativos, y en la falta de coordinación que, según análisis diplomáticos y periodísticos, debilitó la respuesta del Estado frente al crimen organizado. 

El caso García Luna y sus vínculos con el narcotráfico han sido utilizados posteriormente para justificar la militarización de la seguridad pública y el control de la Guardia Nacional por parte de Sedena, con el argumento de evitar la corrupción y la fragmentación institucional que marcó ese periodo, pero ambos extremos han sido muy corruptos.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/ELIA CASTILLO JIMENEZ

“OPERACION…ASI NO NOS CUENTEAN ?”: “YA LIDERAN AGENCIAS FEDERALES de EE.UU BIEN PERTRECHADAS el COMBATE a LABORATORIOS de DROGAS en SINALOA”…si crimen es transnacional, combate debe serlo también.


La informacion es oficial y fue publicada desde las redes sociales de @ICEgov,dando cuenta de acciones de agencias de aplicación de la ley de los Estados Unidos,trabajando activa y estrechamente e con instituciones federales en Mexico ,para el desmantelamiento de laboratorios de producción de drogas sintéticas en Sinaloa.

La participación de los efectivos de EE.UU,atestiguada en imagenes,permite una colaboración que abona a la confianza al participar con Mexico,dando certeza a las acciones que en el pasado han sido recriminadas por simuladoras por la prensa internacional.

Que dice @ICEgov:

“Tres laboratorios de producción de drogas sintéticas a gran escala en Sinaloa fueron desmantelados con narcóticos y precursores químicos incautados en una operación liderada por la unidad de Investigaciones de Seguridad Nacional de ICE dentro del Gobierno de México, la Fiscalía General de la República, Agencia de Investigación Criminal, con el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina. 

ICE HSI ha estado trabajando estrechamente con FGR-AIC, SEDENA y MARINA para identificar envíos de precursores de drogas procedentes de China y eliminar laboratorios de producción de drogas operados por los cárteles en México. La colaboración entre ICE-HSI y GOM ayuda a detener la producción de narcóticos en la fuente, evitando que drogas mortales pasen de contrabando a través de nuestras fronteras y lleguen a nuestras calles y haciendo que nuestras comunidades sean más seguras…”

Por qué la colaboración mutua, sin hipocresías soberanas, es el mejor escenario para combatir el crimen

El crimen organizado y la delincuencia transnacional han demostrado ser fenómenos que superan las fronteras y capacidades de los Estados individuales. Ante esta realidad, la colaboración genuina entre países y actores institucionales, dejando de lado discursos de soberanía que sólo encubren inacción o enmascaran agendas ocultas, es el escenario más efectivo para enfrentar estas amenazas.

Razones clave

  • El crimen es transnacional, la respuesta debe serlo también:Las organizaciones criminales operan a través de múltiples países, aprovechando vacíos legales, diferencias regulatorias y falta de coordinación entre gobiernos. 
  • Sólo la cooperación real y sostenida permite cerrar estos espacios, compartir inteligencia, coordinar operativos en estrecha armonía y confiesa mutuas, permiten judicializar casos complejos.
  • Eficacia probada en casos concretos: Experiencias recientes en América Latina y Europa muestran que los acuerdos de colaboración mutua, como los firmados entre Chile y Venezuela, Ecuador y Francia, o los impulsados por la Unión Europea y América Latina, han permitido desarticular redes criminales, mejorar la capacidad investigativa, y fortalecer la seguridad pública y el bienestar ciudadano.
  • Mecanismos legales y técnicos sólidos: Instrumentos internacionales como la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional establecen mecanismos de extradición, asistencia judicial recíproca, investigaciones conjuntas y cooperación policial, que sólo funcionan si existe una voluntad política real de colaboración, sin reservas soberanas artificiales que limiten el flujo de información o la acción coordinada.
  • Impacto inmediato y sostenido: Cuando la colaboración se implementa correctamente, el impacto es inmediato: investigaciones más rápidas, recuperación de activos, identificación y detención de líderes criminales, y desarticulación de estructuras delictivas. El desafío es mantener esa cooperación como práctica permanente y no como excepción.
  • Beneficios multisectoriales: La colaboración no sólo involucra a los Estados, sino también al sector privado, la sociedad civil y organismos internacionales, lo que enriquece la prevención, la detección y el combate al crimen en todas sus formas, incluyendo el lavado de dinero, el tráfico de drogas, armas, personas y la ciberdelincuencia.

El costo de la “hipocresía soberana”

La defensa excesiva de la soberanía, utilizada como pretexto para evitar la cooperación, sólo beneficia a las redes criminales, que se aprovechan de la fragmentación y la falta de voluntad política para actuar. El resultado es la impunidad, el estancamiento de investigaciones y la perpetuación de la inseguridad ciudadana.

Conclusión

La colaboración mutua, respetuosa,transparente y sin reservas soberanas mal entendidas o convenencieramente, es el mejor escenario para combatir el crimen organizado ,porque responde a la verdadera naturaleza del fenómeno: global, adaptable y complejo. Sólo así se pueden articular respuestas integrales, rápidas y eficaces que protejan a la ciudadanía y fortalezcan el Estado de derecho.

“Si a la voluntad y la fuerza se le suma la inteligencia, no hay poder humano que se resista”. 

Con informacion: REDES/@ICEgov

“NO les GUSTA,les ENCANTA”: “NARCOMANTA a SHEINBAUM ACUSA GENERAL JEFE de NOVENA ZONA MILITAR de ser ALIADO de los MAYITOS FLACOS en SINALOA”…asi enriquece la pobre inteligencia y la hace mas efectiva a cambio de efectivo.


Un narcomensaje mas en el contexto de la guerra de bandos de la misma banda en Sinaloa,nos deja ver otra vez la misma realidad de siempre,la de militares del ejercito Mexicano coludiendose con el crimen organizado, actuando como resistencias en el combate al narco y combatiendo al crimen cometiendo mas crimenes,lo que termina demorando la victoria y enrareciendo aun mas la violencia, pues con esta conducta es como desatan todo el poder destructor de la facción dolida del Cartel ,que por cierto también se ha servido de ellos.

El mensaje es contundente: 

“…Sra. Claudia Sheinbaum Pardo para
que la violencia se acabe ocupe poner
atención al general de brigada
PORFIRIO FUENTES VELEZ actual comandante
de la 9a Zona Militar ya que apoya
a la facción MAYITO FLACO Y
ALEJANDRO CABRERA SARABIA
Colaborando con mandarles personal
en hummers y camionetas oficiales las
cuales circulan junto a las caravanas de
sicarios que se ven por el Salado, Quila,
Tamarillos y Cosalá, en otras ocasiones ha
detenido gente armada en Cosalá a grupos de 20
personas y los dejan en libertad, escondiendo las
armas, él hizo acción similar en el pueblo Potrerillos del
Norte y la Cruz. Esto demuestra el gran apoyo de la
mayoría asegurando carros blindados y equipo táctico a la célula.
El general actual al personal ordena detener y no poner nada a
disposición a la FGR ni ministerio público ni general.
PORFIRIO FUENTES VELEZ


Y es que para nadie ya es un secreto, que desde el inicio de la guerra al narco,cuando el Ejército inauguro el ensangrentadero y abrio las puertas del infierno del que no salimos, ni saldremos, si seguimos haciendo lo mismo esperando resultados distintos de manera ilusa. 

Mientras oficialmente combaten al crimen organizado, en la práctica, amplios sectores de las fuerzas armadas incurren en colusión con los propios grupos criminales, perpetuando un ciclo de violencia y corrupción.

Este fenómeno, tristemente recurrente, se traduce en una especie de “resistencia interna” dentro de las instituciones encargadas de garantizar la seguridad. El resultado es una estrategia fallida, donde “mientras unos jalan la carreta, otros la empujan en sentido contrario”. Es decir, mientras algunos elementos cumplen con su deber, otros sabotean los esfuerzos al proteger o colaborar con delincuentes.

La denuncia reciente sobre el General de Brigada Porfirio Fuentes Vélez, comandante de la 9ª Zona Militar en Sinaloa, quien presuntamente brinda apoyo a figuras identificadas del narcotráfico como “El Mayito Flaco” y sus aliados los “Cabrera Sarabia”, ilustra a la perfección este problema estructural. No se trata de casos aislados, sino de una práctica que debilita la confianza ciudadana, obstaculiza la procuración de justicia y, sobre todo, prolonga la violencia.

Cuando las fuerzas armadas, encargadas de restaurar el orden, terminan cometiendo más crímenes o protegiendo intereses criminales, la “guerra contra el narco” se vuelve una simulación. La impunidad y la corrupción al interior de las instituciones no solo impiden la victoria, sino que perpetúan el sufrimiento de la sociedad civil.

La practica corrupta del ejercito no es nueva

En Julio de 2024,en el preambulo del choque de bandos del Cartel de Sinaloa,el muy informado periodista Hector De Mauleon publicaba en El Universal+:

“De acuerdo con fuentes de inteligencia, la cadena de operativos, decomisos y detenciones que se ha registrado en Sinaloa durante los últimos meses proviene de información generada por los propios cárteles…”.

Esta colusión esta fundada en la necesidad de ‘volver rica la pobre inteligencia” del ejercito, que buscando verse efectivos, no dudan en obtener informacion efectiva asi sea a cambio de efectivo.La información privilegiada después se presenta como “inteligencia” para simular resultados y justificar su trabajo y en el caso Sinaloa lo han hecho con las dos facciones, antes,durante y después..

Cuando mandos militares se coluden con una facción del crimen organizado, obtienen acceso privilegiado a información interna sobre los movimientos, estructuras y rivales de ese grupo. Esta información, que debería ser producto de un trabajo de inteligencia legítimo, en realidad proviene de acuerdos y pactos con los propios delincuentes, como acusa en voz alta Estados Unidos.

Así, los mandos presentan resultados y operativos basados en estos datos como si fueran fruto de una labor profesional de inteligencia militar, cuando en realidad sólo están actuando bajo la guía de una de las partes en conflicto. Esto no solo les permite justificar su trabajo ante sus superiores y la opinión pública, sino que también perpetúa la impunidad y el control territorial de la facción con la que están coludidos.

Lejos de combatir al crimen, este tipo de “inteligencia” fabricada refuerza el poder de ciertos grupos, elimina a sus rivales y da la apariencia de resultados en la lucha contra el narcotráfico, cuando en realidad se trata de una simulación que encubre la corrupción y la traición a la ciudadanía a la que también matan por error y “horror”.


En sintesis:

“NO es NINGUN INFUNDIO”

Con informacion: NOROESTE/ELUNIVERSAL+/REDES

miércoles, 14 de mayo de 2025

DE “PERSEGUIDA a PROTEGIDA”: SE “ACABARON los 25 AÑOS a SALTO de MATA y YA esta en EE.UU GRACIAS a QUIEN sera el DEDO MAS RAPIDO del NOROESTE”…de Presidentes abajo,todos seran enmarranados.


Con su entrega a las autoridades de Estados Unidos, Griselda López Pérez puso fin a la vida a salto de mata que llevó durante casi 25 años.

Aunque nunca la acusaron penalmente, la segunda esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán fue detenida en una ocasión, le catearon casi todos los domicilios en los que vivió durante todos estos años y Estados Unidos la incluyó en su lista negra de lavadores de dinero del “narcotráfico”.

Ninguna de las esposas o amantes del capo de la droga fue perseguida por autoridades de México y Estados Unidos como López Pérez, quien durante todos este tiempo usó los alias de Silvia Escoto Muñoz, Griselda Guadalupe Reyes, Martha Lucía López Pérez y Karla Pérez Rojo para encubrir su vida furtiva.

López era la esposa de Guzmán cuando el narcotraficante fue detenido en Guatemala y deportado a México en 1993.

El 3 de diciembre de ese año, Griselda fue interrogada por la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán y declaró que ella y su marido eran compadres de Miguel Ángel Martínez Martínez, “El Gordo” o “El Tolo”, un socio de “El Chapo” que operaba el tráfico de drogas en San Luis Río Colorado, Sonora, y que después sería extraditado a Estados Unidos.

La mujer relató a los fiscales que ellos fueron padrinos de bautizo de un hijo de “El Tolo”, de nombre Eugenio. En ese interrogatorio le pusieron a la vista las fotografías de su compadre, así como de otros sujetos a los que identificó como Juan Alazuelos, Arturo Martínez y Alfredo Trueba Franco, este último, ex militar.

Desde el 19 de enero de 2001, cuando “El Chapo” escapó del Penal de Occidente, en Jalisco, la mujer se convirtió en uno de los principales objetivos de las corporaciones federales para llegar a Guzmán.

Le siguieron los pasos en la Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Jalisco y Sinaloa, pero la de Griselda fue una pista fallida para las autoridades. La mujer que llevaría a capturar al traficante no sería ella.

Cuando “El Chapo” estaba preso en el Penal de Occidente, Griselda vivía con sus hijos Ovidio, Griselda Guadalupe, Édgar y Joaquín Guzmán López en la residencia de Serranía 226, Colonia Jardines del Pedregal, en la Ciudad de México.

Al escapar de la cárcel, la familia abandonó la casa y la FGR la cateó al poco tiempo.

El 2 de septiembre de 2001, la entonces Unidad Especializada en Delincuencia Organizada de la FGR giró una orden de localización y presentación en su contra. Por aquella época, Griselda rentó un inmueble en Calle de Limantitla 32, Casa 11, Colonia Santa Úrsula Xitle, en la Alcaldía Tlalpan.

Las averiguaciones previas de la época indican que otro de los domicilios en los que se escondió el capo fue el de Privada del Calvario 45, en la Colonia Contadero, en la Alcaldía Cuajimalpa, donde se vio con Griselda, quien finiquitó el contrato de renta.

El 3 de noviembre de 2001, la FGR y el Ejército catearon una residencia en Calle 29 Sur, número 3907, del Fraccionamiento Las Ánimas. El día anterior, el capo había estado en ese inmueble con López Pérez, según la declaración del operador de sicarios Jesús Castro Pantoja, “El Chabelo”.

En los años siguientes, Griselda fue ubicada en Jalisco y Sinaloa. Fue en Culiacán, en el fraccionamiento Tres Ríos, donde el 8 de mayo de 2008 fue asesinado su hijo Édgar Guzmán, el único descendiente de “El Chapo” que ha sido ejecutado y cuya muerte se atribuyó a los Beltrán Leyva, tras la guerra desatada ese año entre las facciones del Cártel de Sinaloa.

El 13 de mayo de 2010, Griselda fue detenida por unas horas en la capital sinaloense, tras un operativo de la FGR.

Su captura ocurrió durante los cateos a las casas de Cerro de las Siete Gotas 752 y Cerro de la Silla 857, en Colinas de San Miguel; Eustaquio Buelna 2064 y Álvaro Obregón 1865, en Colonia Tierra Blanca; Presa Don Martín 715 y El Dorado 1390; Las Quintas, y Río Elota 350-B, Colonia Guadalupe.

Si bien quedó en libertad, tras un interrogatorio, el 6 de septiembre de 2012 la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro la incluyó en su “lista negra” de personas designadas por lavar dinero del narcotráfico y le bloqueó todos sus activos en la Unión Americana.

El 20 de febrero de 2014, la FGR volvió a catear la casa de Griselda en Cerro de las Siete Gotas, en la capital sinaloense, pero esta vez no fue detenida.

En la investigación que llevó a cabo contra sus hijos Ovidio y Joaquín Guzmán López, Estados Unidos señala que Griselda supuestamente estuvo en contacto con ellos y con “El Chapo” a través de la mensajería de Blackberry.

En la solicitud de extradición de Ovidio, el Departamento de Justicia refiere que un contacto identificado como “Roque” en los chats del traficante en realidad sería ella.

Las autoridades federales han confirmado que el viernes, la mujer cruzó el puente fronterizo de San Ysidro, en Tijuana, junto con su hija, su yerno y sobrinos, como parte de una negociación de Ovidio con los estadounidenses.

La entrega ocurre en medio de una guerra entre los Guzmán y los Zambada, desatada por la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, en julio del año pasado.

Con informacion: ELNORTE/