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martes, 4 de agosto de 2020

"ILUSIONAR NO CUESTA": CARLOS SLIM le PROMETIO al "PRESIDENTE PROMETEDOR" que NO DESPEDIRIA a NADIE y "YA DEJO 7,500 SIN CHAMBA"...hay quienes los único que cumplen "son años".


En marzo, cuando la pandemia recién comenzaba en México, Andrés Manuel López Obrador reveló en una de sus conferencias matutinas que había hablado con Carlos Slim y que el hombre más rico del país se había comprometido a no despedir personal de sus firmas. Pero la supuesta promesa no se cumplió.



Según los reportes trimestrales presentados ante la Bolsa Mexicana de Valores, Slim despidió 7500 trabajadores desde que se inició la pandemia. Así se desprende de los balances presentados por América Móvil y todo el resto de Grupo Carso.


Las dos empresas que más despidieron fueron Walmart cuyos ingresos se desplomaron tras pagar su adeudo con el SAT y Alsea, la operadora de Starbucks en México. 23 mil empleados entre las dos.

El mes pasado ya se conoció que América Móvil había decidido reducir sus inversiones en México aunque Slim también decía lo contrario meses atrás.

Y es que el magnate coquetea sin cesar con el gobierno de López Obrador pero sus hijos y sus yernos, que son quienes llevan los negocios en el día a día, se mueven con otro nivel pragmatismo y son pesimistas sobre el futuro macro económico del país.

Fuente.-

"ESTILO de VIDA VISTOSO y COSTOSO": EL CLUB de los "BON VIVANT" AHORA ESTAN BAJO la LUPA de la JUSTICIA...el imperio se cayo a pedazos y ellos con el.

Llegaron a la cima del poder político en 2012. Traían como escudo la imagen telegénica de un candidato que ellos mismos ayudaron a construir. Los registros públicos dejaron huellas de un estilo de vida costoso y vistoso. Pasaron seis años disfrutando de los beneficios del trono presidencial, pero ahora, varios de ellos son perseguidos por la justicia o están bajo el ojo del escrutinio público.
Era un grupo de hombres homogéneo en gustos. Unas vidas unidas no sólo por la política; sino por los trajes de diseñador europeo, las mansiones, los más caros destinos de playa, por su afición al golf. 
Cuando Enrique Peña Nieto –su candidato, su hechura– ganó las elecciones, ellos se beneficiaron. Entonces, su estilo se impuso en la Administración Pública Federal. La adicción al lujo fue alimentada con más vigor. Porque ahora había dinero propio, pero también público. 
Detrás del poder presidencial de Peña Nieto se formó un universo en el que fue posible que Tomás Zerón de Lucio contratara a la chef Zayda González –cuyos servicios están cotizados entre los más caros en el mercado de las bodas– mientras investigaba el paradero de los 43; que Humberto Castillejos Cervantes, el consejero jurídico del presidente, comprara tres parejas del mastín tibetano en cuanto se publicó que ese era el perro más caro del mundo o que Emilio Lozoya Austin, director de Petróleos Mexicanos (Pemex), viajara a los destinos de playa más exclusivos en un avión comprado para vigilar ductos.
Les tocó la tragedia de Ayotzinapa y el descubrimiento periodístico de casas hechas sobre conflictos de interés. Pero nada les arrebató su forma de ser. Nada logró bajarlos de ese tren de vida acelerado, costoso, dispuesto para ellos.
Pero todo ha acabado. O aparentemente. En el ser de Emilio Lozoya Austin, el club de los “bon vivant” puede deshacerse y dejar un rastro deforme como historia. Se encuentra en un proceso judicial a través de audiencias. Se le acusa de haber recibido sobornos de la constructora brasileña Odebrecht que habrían sido utilizados justo cuando se fabricaba la imagen de Enrique Peña Nieto. También por operaciones con recursos de procedencia ilícita en la compra irregular de Agronitrogenados, una planta en condiciones de chatarra.
El otrora hombre poderoso de Pemex ha referido frente a los jueces que en los altos niveles del Estado mexicano se formó “un aparato de poder con el objetivo de abusar”.
Sus palabras revelarían de dónde vino parte del dinero que pagó tanto. Pero, sobre todo, cómo se armó esa imagen de apariencia cuidada al extremo de Enrique Peña Nieto. 
A través de declaraciones patrimoniales y otros documentos públicos, estas son las semblanzas de algunos de los hombres que integraron ese poderío ahora en crisis y cuya vida puede dar un giro. Así la pasaron mientras fueron servidores públicos. Fieles a sí mismos, así fueron.
1.- Emilio Lozoya Austin
El futuro no era este
El cúmulo de documentos que dejó tras de sí, indican que en 2013 a Lozoya Austin no le importaba que se supiera que tenía dinero. Su muñeca portaba relojes de lujo con engranaje de oro y las horas marcadas con piedras preciosas. En su domicilio, colgaba un Dalí de 50 mil dólares, un Picasso de 500 mil dólares y cuadros del pintor oaxaqueño Luis Zárate.
Este era un hombre tan transparente que nada lo detuvo para escribir en su declaración patrimonial que los relojes los coleccionaba y que desde 2005, se había hecho de tajo de las obras de arte que decoraban sus paredes. ¿Por qué no? Nieto de Jesús Lozoya Solís, quien fue gobernador provisional de Chihuahua de 1955 a 1956; hijo de Emilio Lozoya Thalmann, secretario de Energía y director del ISSSTE durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, en su estirpe jamás hubo una mancha de corrupción, ni de resbalones sociales.
Si bien el salinismo fue una de las etapas más controvertidas en México, debido a una crisis financiera posterior, el nombre del padre de Emilio Lozoya Austin siempre quedaba libre de señalamientos en los análisis y evaluaciones que se hicieron de ese periodo a la postre. Su madre, Gilda Austin, llevaba vida de dama de sociedad, tanto en Chihuahua como en la Ciudad de México.
Así que la vida era buena y tranquila para el primogénito del matrimonio, al lado de sus hermanos Juan Jesús y Gilda. Un día de 2016 se casó con Marielle Helene Eckes, de origen alemán, nacida en 1975, de la familia que adueña el Grupo Eckes, un gigante en Europa en la distribución de jugos.
Con las licenciaturas de Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, además de una maestría  en Administración Pública y Desarrollo Internacional por la Universidad de Harvard, Lozoya Austin consiguió el perfil de un hombre preparado; pero además, con talento para los negocios. De 2009 a 2012, fundó varios fondos de inversión de capital privado a nivel global en diversas industrias que incluso hacían reestructuraciones y transacciones internacionales. 
En 2013, Emilio Lozoya Austin se permitía ser transparente.
No le importó escribir en su declaración patrimonial que tenía dos cuentas en francos suizos, una con 5 mil 143 y otra con 29 (un total de unos 67 mil pesos a tipo de cambio del año); además de un fondo de inversión en dólares americanos, así como tres inversiones en organizaciones privadas expresadas en títulos.
No midió que después ese dato coincidiría con las delaciones premiadas de exejecutivos de la constructora brasileña Odebrecht ante la justicia de Brasil, que expusieron que Lozoya Austin habría elaborado una estructura financiera para recibir sobornos y que una de sus cuentas estaba en el banco suizo Gonet & Cie, de Latin American Asia Capital Holding, una offshore en las Islas Vírgenes Británicas. 
Nada lo detuvo para hacer público que cuatro meses después del regreso del Partido Revolucionario Institucional al poder, celebró con el pago al contado de una casa de 38 millones 175 mil pesos.
No imaginaba que en el futuro esa compra podría quedar bajo cuestionamientos judiciales pues ex directivos de Odebrecht declararían ante jueces en Brasil que le dieron dinero como sobornos durante la campaña.
Su buena vida era tan ilimitada que usó un avión Cessna Citation Sovereign, cuya compra él mismo autorizó, destinado a vigilar la red de ductos y evitar el robo de combustible, para ir y regresar de destinos de playa como Cancún, Zihuatanejo y Huatulco, así como lugares más exclusivos como Westhampton y Esthampton en Nueva York.
No tuvo reparo en que la bitácora de vuelo tendría que entregarse a la Secretaría de la Defensa Nacional y que sobre ella pondría el ojo crítico la Auditoría Superior de la Federación.
Nada le importó a Lozoya Austin negociar con el dirigente del sindicato, Carlos Antonio Romero Deschamps, para ocultar la claúsula 251 bis del contrato colectivo de trabajo del sindicato de Pemex. En esa cláusula, se especificaba el dinero “extra” que Pemex le daba por acuerdo al exdirigente. Así, en estos momentos están perdidos 267 millones 967 mil 771 pesos. 
No estimó el funcionario que al acceder al oscurantismo histórico de Carlos Romero Deschamps, se hundiría más en el lodo si es que el destino viraba. Lozoya Austin era un hombre libre, millonario, transparente y conocedor de cómo puede crecer el dinero.
2.- Tomás Zerón de Lucio
El policía que sólo comía viandas
En el bajo perfil, Zerón de Lucio fue maestro. Hoy, cuando es buscado por la Policía Internacional (Interpol, por sus siglas en inglés) no hay ningún documento público que indique de dónde vino, quiénes fueron –son– sus padres, si tiene hermanos o amigos. Su vida amorosa también la mantuvo bajo la discreción.
El rastro de Zerón de Lucio es la oscuridad. En una década en el gobierno federal, dejó en el historial de la Secretaría de la Función Pública nueve declaraciones patrimoniales. Sólo dos, las presentadas en 2007, cuando fue coordinador de Control Policial de la extinta Secretaría de Seguridad Pública, son públicas. Así puede saberse que ese año, era dueño de dos casas, una de 153 metros cuadrados construidos y adquirida a crédito en 1994 y otra de 82 metros cuadrados comprada al contado en 2006. Tenía seis automóviles: dos BMW, un Mini Cooper, una camioneta Chevrolet, un Volkswagen Touareg y un Honda Accord. También era dueño de cadenas, relojes y anillos con piedras preciosas. 
Otro de los indicios de su persona es la reserva. Hoy, casi todas los contratos que se signaron mientras fue director de la Agencia de Inteligencia Criminal (AIC), de 2013 a 2016, aparecen testados. Una tinta negra esconde los nombres de los funcionarios que los firmaron o los de los representantes legales de las empresas.
Pero, si los contratos asignados de manera directa fueran una lista de prioridades, hay una debilidad que Zerón de Lucio no pudo ocultar: la buena mesa. En el historial de compras de su gestión como director de la AIC, la contratación de los alimentos gourmet aparece en segundo sitio, superada por la adquisición del licenciamiento del dispositivo del software Pegasus, que le habría servido para observar de manera ilegal a periodistas y defensores de derechos humanos.
En esos tres años, mientras buscaba a los 43 estudiantes normalistas de la escuela rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecidos el 26 de septiembre de 2014, Zerón de Lucio llamó a la chef Zaida González, dueña de Gastronómica Zaida, una de las más caras en el mercado de las bodas y eventos especiales.
Esta cocinera gourmet tenía como cartas credenciales haber servido en el aniversario de la boda de la filántropa Paulina Alcocer y el banquero Manuel Medina Mora (fallecido), así como en una reunión familiar del ministro Mariano Azuela. También puso una mesa en El Vaticano.
Por 14 millones 990 mil 440 pesos, Gastronómica Zaida, de mayo a diciembre de 2016, le sirvió el desayuno, la comida y cena. El mismo contrato incluyó comida para su personal de apoyo, así como los empleados de la Policía Federal Ministerial que lo apoyaban en cualquier pesquisa que iniciaba.
La AIC, también desembolsó en el mismo periodo, 3 millones 761 mil 788 pesos para que la misma banquetera atendiera con viandas al personal del Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia mientras trabajaba “en sitio”.
Aquellos tiempos dorados se han ido. Zerón de Lucio podría pasar 60 años en prisión, según aspira la Fiscalía General de la República, que lo acusa de tortura y desaparición forzada. Su escondite, se sospecha, está en Canadá, Estados Unidos o Belice.
Al club de los “bon vivant” ingresó desde que trabajó en la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, en 2009, mientras gobernaba Enrique Peña Nieto en ese estado (2005-2011). Ahí trabajó al lado de Alfredo Castillo Cervantes, quien era el procurador. 
En esa oficina se encargó de la “inteligencia” que abonó para resolver el caso del secuestro y asesinato de la niña Paulette Gebara Farah, a quien encontraron muerta en su propia habitación, en un hueco formado entre el colchón y la cama. Ahí mismo, empezó a darse a conocer por sus gabardinas y trajes negros.
Antes, trabajó en la extinta Secretaría de Seguridad Pública, a cargo de Genaro García Luna, en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012). En esa posición estuvo sólo cinco meses. Fue destituido después de que 50 sicarios se enfrentaron a balazos con policías de los tres niveles de gobierno en Cananea, Sonora, lo que derivó en un saldo de 22 muertos.
En julio de 2013, fue nombrado en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) del gobierno federal. Su currículum volvió a la página oficial de la Administración Pública Federal: Licenciado en Administración Industrial UPIICSA (IPN) y Maestría en Ciencias Penales por la Universidad España.  
3.- Humberto Castillejos Cervantes
El gran imperio que se cayó a pedazos
Marcos Castillejos –quien fuera director de Reclusorios en el entonces DF y subprocurador en la PGR–, tenía un despacho de abogados, en el número 102 de la calle Mazatlán, en la colonia Condesa. A las 9:50 la mañana del 10 de julio de 2008, fue asesinado a las puertas de ese domicilio. Algunas fuentes indican que su hijo, Humberto Alfonso, quien nació en 1976, lo presenció todo.
Como fuere, con esta muerte en la memoria, el hijo del abogado que defendió al comediante Mario Bezares de la acusación del asesinato del conductor Paco Stanley, no se rindió. Tomó el despacho, lo renombró Consultoría Litigio Gobierno (CLG) Abogados y llamó a sus hermanas María del Carmen y Minerva a trabajar. A partir de entonces, todo fue avanzar en un poderío de relaciones y dinero, mucho dinero. Poco más de una década después, lo construido se caería a pedazos. Castillejos Cervantes está bajo investigación por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público porque habría operado un esquema de extorsión a empresas desde el cargo que tuvo en el gobierno de Enrique Peña Nieto como consejero jurídico.
Pero en aquellos años del despacho, la estrategia se concentraba en ganar amigos. Con ellos trabajó Alberto Bazbaz Sacal, quien de 2008 a 2010 iba a ser procurador general de justicia en el Estado de México y estaría a cargo de la investigación del secuestro y muerte de la niña Paulette Gebara Farah. Y con ellos –casado con Minerva, hoy ya divorciados– estuvo también Luis Cárdenas Palomino, quien después estaría a cargo de Seguridad Regional de la Policía Federal, hombre de mayor confianza de Genaro García Luna, director de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), en esos años.
Humberto Alfonso Castillejos se acercó a Mónica Arriola (fallecida), hija de Elba Esther Gordillo y a Claudia Ruiz Massieu, hija de Francisco Ruiz Massieu (exdirigente del PRI, asesinado) y sobrina de Carlos Salinas de Gortari.
Cuando su padre vivía, el despacho Castillejos asesoró a Rafael Macedo de la Concha quien fue Procurador General de la República de 2000 a 2005, en el gobierno de Vicente Fox Quesada. A la muerte del padre, a este cliente Humberto Alfonso Castillejos Cervantes también lo mantuvo cercano.
La madrugada del 1 de diciembre de 2012 le dieron una noticia: Enrique Peña Nieto lo quería como consejero jurídico. Se presentó de inmediato y tomó posesión al día siguiente. Hubo que declarar bienes ante la Secretaría de la Función Pública, como marca la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos. Entonces, dijo que tenía dos casas de 720 y 600 metros cuadrados; tres terrenos; una colección de relojes, varias obras de arte, tres autos BMW, un Mercedes Benz, una camioneta Jeep Wrangler y otra Chevrolet Express Van Paq C8. Todo pagado al contado.
Fue hábil en el manejo público de su propia imagen. Sólo tomó el escenario político en ciertos momentos. Lo hizo, por ejemplo, en noviembre de 2014 cuando fue descubierto que el presidente adueñaba dos mansiones propiedad del Grupo Higa, de Juan Armando Hinojosa Cantú, contratista millonario del Gobierno. Castillejos Cervantes salió a decir que él era dueño de una, que de hecho, había servido como casa de campaña.
Sus dos parientes en el gobierno tuvieron más visibilidad: es primo de Raúl Cervantes Andrade, quien fue procurador general de la República en 2017, y de Alfredo Castillo Cervantes, quien fuera procurador federal del consumidor, comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral en Michoacán y luego, director de la Comisión Nacional del Deporte.
En 2015 –cuando tenía dos años en su cargo–, el sitio de noticias financieras estadounidense, Go Banking Rates, publicó una noticia: el mastín tibetano había sido declarado “el perro más caro del mundo”, después de que lo compró un empresario inmobiliario chino. El precio pagado superó al del Ferrari 488 que ese año fue de 340 mil dólares (seis millones 904 mil pesos), según la oferta de la marca automotriz.
Meses después, Castillejos Cervantes rompió con la tradición de excentricidad y lujo de sus compañeros de gabinete y compró tres parejas de mastín tibetano. Criado en China y en los países europeos, la especie alcanza un peso de entre 35 y 55 kilos las hembras y 45 y 73 kilos los machos, desarrolla una abundante melena que lo asemeja a un león y tiene un carácter fiel a su dueño. De acuerdo con la Federación Canófila Mexicana, las referencias más antiguas de este can se remontan a 2 mil años antes de Cristo. 
Ese mismo año en que se hizo de los mastín tibetano obtuvo la cédula profesional de litigante de la que había carecido durante toda su trayectoria. En 2017 renunció para casarse con Paulina Landa Quintanilla, quien se había desempeñado como auxiliar del procurador general de la República, Raúl Cervantes Andrade.
Hoy, su paredero se desconoce. De él ya no hay despacho ni relaciones. Es un fugitivo.
4.- Alfredo Castillo Cervantes
“Qué bien me veo”
Apagafuegos”, es un sobrenombre que ganó desde sus tiempos como procurador general de Justicia del Estado de México (2010-2012), por resolver en la pantalla de televisión casos como los de la desaparición de la niña Paulette Gebara Farah y los feminicidios en serie de Librado Legorreta, “El Coqueto”, en el Estado de México. 
Con tres licenciaturas, una en Derecho por la Universidad Autónoma Metropolitana, otra en Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Iberoamericana y una más en Economía Financiera en la Escuela Bancaria y Comercial, ocupó cuatro cargos de alta responsabilidad en el gobierno de Enrique Peña Nieto. En diciembre de 2012, fue investido con el puesto de subprocurador en la Procuraduría General de la República; después, en 2013, ocupó la silla principal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco); siete meses después, se fue a Michoacán como comisionado de Pacificación y al final del sexenio, de 2016 a 2018, fue director general de la Comisión Nacional del Deporte (Conade). Por los cuatro cargos, Alfredo Castillo Cervantes percibió más de 10 millones de pesos, según un cálculo basado en el Portal de Obligaciones y Transparencia (POT) y los registros del Sistema Integral de Recursos Humanos y Nómina de la Secretaría de Gobernación (Segob). 
En realidad, la vida política de Alfredo Castillo Cervantes arrancó en la oficina de Toluca de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México en 2010. En ese entonces, el mandatario estatal, Enrique Peña Nieto, tenía la preferencia, en todas las encuestas, para ser el candidato único del PRI a la Presidencia de la República. Ya usaba el copete alto y trajes de Armani.
Mientras, Alfredo Castillo Cervantes también desarrollaba fascinación por su propia imagen, según varios colaboradores. Si el día de trabajo tenía diez horas, él dedicaba cinco frente a una pantalla para ver noticiarios; desde los de tiempo real como Milenio y TV Fórmula hasta las repeticiones de entrevistas concedidas por él mismo. Las otras cinco horas eran para jugar ping-pong.
Cualquiera que en ese momento tuviera la ocurrencia de ingresar a su oficina sabía que el procurador podría contestar, mientras veía la tele, con un “¡Qué bien me salió esto!” O un: “¡Qué bien me veo, chingao!” En el peor de los casos, un: “Espérate, espérate, mira qué chingón soy”.
Pese a un abultado currículum que él reproducía en sus declaraciones patrimoniales, la hemeroteca no arroja una imagen profesional de Alfredo Castillo, pero sí su faceta “amorosa”. En septiembre de 2016, durante las Olimpiadas efectuadas en Río de Janeiro, fue captado por el lente fotográfico de los periodistas con una joven acompañante a la que besaba y abrazaba, mientras la delegación mexicana señalaba falta de recursos para desempeñarse en las justas. Algunos deportistas denunciaron que “la novia” de Castillo Cervantes viajó con viáticos que bien hubieran pagado a un atleta o a un médico.
Castillo Cervantes fue muy exigente para que los demás fueran transparentes, pero él no lo fue. En 2015, en la columna que firmaba en el periódico La Afición, escribió: “En México, nuestras federaciones han sido prácticamente inmaculadas en las últimas décadas. Viven del presupuesto público (salvo la Federación Mexicana de Futbol) y no reportan ningún resultado, salvo a sus agremiados. Cuando llegué a la Conade, las federaciones no habían comprobado casi 300 millones de pesos. Si no rendían cuenta de sus resultados, ¿Por qué habrían de hacerlo con los recursos de los contribuyentes?”. Presentada en 22 ocasiones, Castillo Cervantes jamás aceptó hacer públicos sus datos patrimoniales. Lo que sí quiso fue dar a conocer cómo había crecido su historial académico y laboral en los años en que trabajó detrás de la figura de Enrique Peña Nieto. 
5.- Luis Enrique Miranda Nava
La facilidad de faltar a la palabra
Fue el amigo incondicional, el que destrabó y resolvió. Su poder en el gobierno fue tanto como el de Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y luego de Relaciones Exteriores, a quien llegaron a motejar como “Vicegaray”. Pero en esta biografía hubo una marcada diferencia: supo mantenerse detrás de bambalinas.
Miranda Nava y Peña Nieto se conocen desde que Arturo Montiel Rojas gobernó el Estado de México (1999-2005), se llaman compadres y son rivales en uno de los deportes más difíciles para practicar por sus altos costos: el golf. Los dos pertenecieron al grupo apodado “Golden Boys”, atribuido al grupo de funcionarios que en sus treinta y pocos tenían una imagen “fashionista” y trabajaban en el equipo de Arturo Montiel Rojas. Nació en 1964 en Jocotitlán, Estado de México.
Como otros, cuando Enrique Peña Nieto fue investido como presidente, también se fue a vivir a las Lomas de Chapultepec, en una casa ubicada cerca de la llamada “Casa Blanca”, donde vivió Enrique Peña Nieto, según un trabajo de investigación periodística de la reportera Jesusa Cervantes para la revista Proceso. Pero él jamás publicó lo que posee. Si se le ve en el espejo de su declaración patrimonial –el máximo documento de la Transparencia de los servidores públicos– siempre se presentó como un funcionario “pobre”, en sentido figurado. Jamás estuvo de acuerdo de mostrar lo que tenía y sólo presentaba su currículum escolar y laboral.
Tras su gestión en la Secretaría de Desarrollo Social, dejó 109 irregularidades que causaron probables daños al erario por un monto de 2 mil 289 millones 66 mil 410 pesos, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación. Su nombre integra la lista de funcionarios investigados por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico. Y no sólo su nombre; también el de su esposa, Alma Laura Saldaña Farach.
Su padre, Luis Miranda Cardozo ocupa la Notaría Pública 166 en el Estado de México, la cual fue creada en 2011, el último año de Enrique Peña Nieto en el gobierno del estado, según consta en la Gaceta de Gobierno de esa entidad.
En poco más de una década de carrera, varios asuntos quedaron en sus manos y al resolverlos, dejó su impronta de funcionario pragmático, pero también capaz de faltar a su palabra a pesar de haber estampado su firma.
Cuando fue coordinador de Asuntos Jurídicos del Gobierno del Estado de México se encargó de las protestas de los comuneros de San Salvador Atenco quienes se oponían a la construcción del Aeropuerto Internacional de Texcoco, en 2002. Luego, como secretario de Gobierno en la Secretaría de Gobernación (Segob), firmó un acuerdo de paz con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). En los años posteriores, el documento desapareció de los archivos de la dependencia y no se hizo válido. “Privilegiar el diálogo como una vía de construcción de propuestas orientadas al mejoramiento de la educación”, fue uno de los compromisos aquella vez, en 2013, según algunos miembros de la CNTE.
Desaparecido aquel acuerdo de paz, el conflicto continuó. Tres años después, en Nochixtlán, Oaxaca, once personas murieron y 40 más resultaron heridas cuando elementos de la Policía Federal y estatal intentaron desbaratar un bloqueo carretero de los maestros disidentes. Después, en la Segob se instalaron cuatro mesas de negociación. Miranda Nava volvió a quedar a cargo de la pacificación. Hoy es diputado federal.  
Fuente.-@Linaloe_RF/(imagenes/twitter)


"ACLARANDO AMANECE": LOS "DESASTRES NATURALES NO SON NATURALES,son AMENAZAS y la RESPUESTA del GOBIERNO es el DESASTRE"...cuando mas el apoyo se necesita,mas espaldas se conocen.

Estragos del Huracán Hanna en el Hospital materno Infantil en Reynosa.-Foto.


Existe un debate sobre el uso de la expresión “desastre natural” para referirse a los impactos en los bienes y en las personas que dejan tras de sí los fenómenos de la naturaleza. La respuesta corta es que los desastres no son naturales, incluso cuando cada vez con más frecuencia estos eventos causan miles de millones de dólares en pérdidas, y en momentos en que el mundo se enfrenta a nuevas amenazas como la propagación de nuevos virus.

Después de Asia y África, América Latina y el Caribe es una de las regiones más expuestas a desastres. Desde el año 2000, en promedio 17 huracanes tocan la región cada año y eventos como tormentas, sequías e inundaciones son cada vez más frecuentes, lo que deja un margen menor para la recuperación. En ese mismo periodo de tiempo se han registrado en la región alrededor de 75 terremotos.

En 2017, un estudio del Banco Mundial señalaba que cuatro de cada diez latinoamericanos estaban a un desastre de caer en la pobreza. El informe destacaba la relevancia de contar con la gestión del riesgo de desastres para poder afrontar los costos económicos y sociales que pueden dejar a su paso los huracanes, terremotos, sequías o incendios. Ese mismo año se evidenció en la realidad lo que mencionaba el informe, los estragos de los huracanes Irma y María en el Caribe causaron daños equivalentes al 200% del Producto Interno Bruto (PIB) de la pequeña isla de Dominica.

Posteriormente, se publicó el estudio Sobre incertidumbre y cisnes negros, a los cuales la región no es ajena. Un cisne negro es un evento impredecible y que por su misma condición no permite asegurarse con antelación por lo que causa daños considerables. Actualmente lo estamos viendo con la covid-19. A nivel global esta crisis sanitaria se considera la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. El Banco Mundial estima que, como consecuencia de la pandemia, alrededor de 50 millones de latinoamericanos caerán nuevamente en la pobreza.

Ante estos escenarios diversos es crucial saber en qué consiste la gestión del riesgo de desastres y la importancia de que los países cuenten con un plan que la incluya. Joaquín Toro, especialista líder en gestión del riesgo de desastres para el Banco Mundial, explica en esta entrevista realizada antes de la cuarentena los detalles y diferencias y nos aclara por qué un huracán es una amenaza natural y no un desastre en sí mismo.

En foto: el paso del huracán María por Dominica. En vídeo la entrevista con Joaquín Toro, coordinador regional de gestión del riesgo de desastres en América Latina y el Caribe.

fuente.-Diario Español/(imagen/twitter)

"SI se VA lo MATAN,SI se QUEDA lo ASESINAN": OMAR GARCIA HARFUCH y el DILEMA de lo "PERSONAL y lo INSTITUCIONAL"...lo pasado lo quiere alcanzar.

Omar García Harfuch se convirtió en un héroe en la Ciudad de México tras haber sobrevivido un atentado en su contra, el 26 de junio. Aunque él responsabilizó desde el principio –minutos antes incluso de entrar a cirugía– al Cártel Jalisco Nueva Generación, persisten dudas en las áreas de seguridad del gobierno federal sobre si puede adjudicarse a esa organización criminal el ataque, o hay otras fuerzas oscuras que quieren cobrarle viejas facturas. Lo que sí tienen claro todos es que alguien quiere matar a García Harfuch de una u otra forma, ahora o después. Sobre su cabeza hay una sentencia de muerte que en estos momentos, ni él ni nadie en el gobierno federal, sabe exactamente quién la dictó.
Dos videos donde amenazan directamente a García Harfuch han aparecido en las redes sociales. En ninguno aparece insignia alguna del Cártel Jalisco Nueva Generación, ni tampoco se hace referencia a que los ataques contra él tengan que ver con un problema institucional de afrenta al Estado. En ambos casos han sido mensajes personalizados que se remontan a una parte específica de su carrera policial, cuando estuvo como coordinador estatal de la Policía Federal en Guerrero, en los años del surgimiento y consolidación de Guerreros Unidos y Los Rojos, cuyos enfrentamientos desembocaron en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
En el primer video, difundido cuatro días después del atentado, le dicen: “A ti se te olvidó que con un grupo de la familia nos mataste familia”. Implícitamente se refieren a un evento donde lo relacionan con La Familia Michoacana, que sobrevivió su desaparición en Michoacán, bajo el liderazgo de Johnny Hurtado Oscaloaga, apodado El Fish, y su hermano José Alfredo, apodado El Fresa, escondidos en Arcelia, Guerrero, o en su santuario paramilitar en Tejupilco, Estado de México.
No obstante, hay algunas inconsistencias en lo que se afirma en el video. Señalan a García Harfuch de haber actuado con la Marina en acciones contra ese grupo, y que ha apoyado al exlíder de Los Zetas, Miguel Ángel Treviño Morales, apodado Z-40, para que no sea extraditado. 
La Marina efectivamente trabajó durante los años que estuvo García Harfuch en Guerrero en toda la zona de Tierra Caliente, particularmente en el corredor de Arcelia a Valle de Bravo, en el Estado de México, para acabar con el secuestro, controlado por El Fish. El Z-40 tampoco era aliado de La Familia Michoacana, por lo que la red de relaciones que le adjudican es con grupos rivales que se peleaban la región.
Sin embargo, en los videos hay información que sólo podría haber salido de las corporaciones de seguridad. Hay algunas relaciones personales que le señalan, que son conocidas dentro del gobierno capitalino y federal, pero no son algo que circule públicamente. Hay otras vinculaciones imprecisas. Sus agresores lo han relacionado con el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, actualmente preso en una corte federal en Nueva York, aunque en la realidad, ha confiado García Harfuch, sólo una vez tuvo contacto con él, cuando lo saludó en un evento.
Con quien tiene una fuerte relación es con Luis Cárdenas Palomino, que fue uno de los hombres más cercanos a García Luna, y que recientemente fue sumado al proceso contra el exsecretario en Nueva York. Cárdenas Palomino fue quien lo invitó a la Policía Federal en 2008, como jefe del Departamento de la Coordinación de Inteligencia para la Prevención del Delito, y se hicieron amigos. La difusión del segundo video coincidió con el anuncio en Estados Unidos que habían acusado a Cárdenas Palomino dentro del caso que están construyendo contra García Luna.
El caso Ayotzinapa está presente en los videos, en donde indican que hay una relación de su papel como coordinador de la Policía Federal en Guerrero y la desaparición de los normalistas. García Harfuch ocupó ese cargo de diciembre de 2012 a agosto de 2014, un mes antes del crimen contra los estudiantes, pero participó en la mesa de seguridad estatal donde se llegó a mencionar la corrupción de policías federales y su involucramiento con Guerreros Unidos. Aunque siempre lo ha negado, el gobierno federal lo está investigando por una probable responsabilidad en la desaparición de los normalistas.

PASADO PESADO:

Desde el primer día del atentado, funcionarios federales cuestionaron la veracidad de su acusación al Cártel Jalisco Nueva Generación, sino del ataque en sí mismo. García Harfuch insiste que fue consecuencia de su trabajo en la Ciudad de México, pero cada vez se sostiene menos esa afirmación. En cambio, cada vez emerge más información que el ataque fue por razones que no tenían que ver con su actual gestión en la capital federal. 
El secretario parece estar anteponiendo razones personales a las institucionales, al insistir que el ataque obedeció al combate a la delincuencia en la capital, pero sin haber aportado todavía datos que lo prueben. Está aferrado al cargo porque de palabra le ofrecieron que sería el sucesor de Alfonso Durazo en la Secretaría de Seguridad federal, cuando éste se vaya a buscar la gubernatura a Sonora a fines de año. Está claro que ya sea por esa razón o por un viejo problema, le estorba a alguien, y la falta de información sobre quién está detrás de las amenazas, no le ayuda.
En las condiciones actuales, García Harfuch debe renunciar al cargo y establecer la separación entre un asunto personal y uno institucional, pues sería irresponsable esconder lo primero en lo segundo. Su salida no tendría que ser al vacío, y mientras se aclaran las amenazas y se deslinda del caso Ayotzinapa, el Estado mexicano tiene la obligación de protegerlo, enviándolo, por ejemplo, al exterior. Por ahora se ha quedado sin otras opciones. Lo quieren matar, y tarde o temprano, de seguir en la primera línea de fuego, lo conseguirán.

Fuente.-Raymundo Rivapalacio/

VIDEO "METICHE" CAPTA a POLICIAS HAMPONES "SEMBRANDO DROGA" a JOVEN REPARTIDOR...otra vez la policia de "puerco completo".


Un grupo de policías municipales de Martínez de la Torre, en Veracruz fueron captados sembrando una pequeña bolsa de polvo blanco, aparentemente cocaína, en la motocicleta de un joven repartidor.

Y TAMAULIPAS NO ES EXCEPCION:



A través de redes sociales se ha vuelto viral un video en donde se logran ver tres elementos de la Fuerza Civil con patrulla 047 alegando con un repartidor de la empresa Dobvi a las afueras de un Oxxo.


Repartidor inocente

En un inicio el sujeto es revisado por las autoridades, pero momentos después es entretenido por dos policías, mientras que el tercero buscaba algo dentro de la bolsa de su pantalón para luego colocar la presunta droga en el vehículo de dos ruedas del joven para perjudicarlo. 

Sin embargo, el repartidor logra percatarse de la acción del uniformado y comienza a reclamar a las autoridades, pero esto solo ocasionó que fuera detenido. 

Debido a que el material tuvo una gran repercusión en las redes sociales, la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz (SSP) se enteró de lo sucedido por lo que tomó acciones contra el elemento de la Fuerza Civil quien fue suspendido. 

“Derivado de una denuncia ciudadana, a través de redes sociales, sobre la actuación policial de un elemento de la Fuerza Civil y policías municipales de Martínez de la Torre. 

“La SSP manifiesta que dicha persona ha sido suspendida y puesta a disposición de la Dirección General de Asuntos Internos para proceder conforme a lo establecido por la ley”, escribió la dependencia en su cuenta de Twitter. 

Asimismo, la SSP detalló que “en Veracruz no se tolera ningún acto de ilegalidad, y cualquier oficial que deshonre su labor será llamado a rendir cuentas”.

fuente.-ElMañana de Nuevo Laredo/

"PIDE JUSTICIA de RODILLAS en TAMAULIPAS": SECUESTRARON a su NIETO,PAGO 2 RESCATES y es HORA que "NO lo ENTREGAN los PLAGIARIOS SIN PALABRA"...la entidad esta secuestrada por gobernante y criminales.



De rodillas ante efectivos de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar), don Luciano Leal imploró que “hagan justicia” a su familia y encuentren a su nieto secuestrado desde el pasado 8 de julio en el municipio de San Fernando.

“Mi familia ha sufrido cinco secuestros, uno tiene cuatro años desaparecido y de rodillas les pedimos justicia. Hagan justicia por favor“, les imploró don Luciano con lágrimas en los ojos mientras se arrodilló ante los marinos.

LA REALIDAD LASTIMOSA:


A su vez, sus familiares que lo acompañaron solicitaron a la Secretaría de Marina que utilice sus helicópteros, vehículos y toda su capacidad para localizar al menor de 14 años de edad.

El pasado 8 de julio, aproximadamente a las 16:00 horas, un grupo de hombres armados que viajaba en dos camionetas secuestró al adolescente Luciano Leal Garza en las calles Laguna de Jara y Lago de Pátzcuaro, del fraccionamiento las Fuentes, a un costado del parque lineal de San Fernando.

A casi un mes del secuestro, el menor de edad no ha sido entregado a su familia pese a que ya se pagaron los rescates exigidos por los plagiarios en dos ocasiones.

PROMETIA CERO SECUESTROS EL CERO A LA IZQUIERDA:

La familia informó a Proceso que la última conversación que mantuvieron con los secuestradores sucedió el pasado sábado 11 de julio.

A partir de que los plagiarios dejaron de contactar a la familia Leal, ciudadanos y autoridades locales organizaron grupos de búsqueda en distintos rumbos de San Fernando, incluyendo los ranchos y casas de seguridad abandonados que mantuvieron los Zetas cuando controlaban el municipio.

A pesar de que “la gente tiene mucho miedo”, las brigadas de búsqueda se incrementaron en esta semana, debido a que los casos de personas desaparecidas continúan.

“Me han secuestrado en los últimos años a cinco miembros de la familia”, dijo a Proceso don Luciano Leal dueño de un negocio en San Fernando.

Entre ellos, una hermana y dos sobrinos, uno de ellos maestro de una universidad privada de San Fernando quien tiene cuatro años de estar desaparecido.

Para participar en la localización del menor arribó el Grupo Antisecuestro de la Fiscalía y efectivos del grupo especial de la Policía Estatal Acreditable de Tamaulipas.

En San Fernando existen dos cuarteles de las fuerzas militares: uno de la Semar con unos 200 marinos y otro del Ejército mexicano.

En el municipio también opera la recién creada Guardia Nacional, pero sus efectivos no participan en el combate al crimen organizado y sólo realizan operativos para evitar que los migrantes centroamericanos arriben a la frontera con los Estados Unidos.


San Fernando, Tamaulipas, fue “tomado” por el grupo del crimen organizado llamado “Los Zetas” desde marzo del 2010, cuando arribaron cientos de pistoleros para expulsar al Cartel del Golfo, organización delictiva que dominó el municipio durante varios años debido a su posición estratégica para el trasiego de drogas.

Cuando los Zetas tomaron “la plaza” impusieron al exsoldado Édgar Huerta Montiel como jefe de plaza, y como segundo al mando a Omar Martín Estrada, alias “El Kilo”, quien mantenía un férreo control de San Fernando gracias a un centenar de pistoleros, y a 40 policías municipales que mantenía en su nómina.

En agosto del 2010, “El Kilo” y sus pistoleros secuestraron y asesinaron a 72 migrantes, la mayoría de Centroamérica, en una bodega del rancho El Huizache, ubicado a unos 23 kilómetros al este de San Fernando, cerca de la Laguna Madre.

Posteriormente de esa masacre, Los Zetas abandonaron parcialmente San Fernando y desde entonces el municipio es disputado por el Cartel de Golfo y la nueva versión de Los Zetas, llamada Cartel de Noreste, entre otros grupos.

Mandos de la Octava Zona Militar, con sede en Reynosa, consideran que San Fernando es un “nudo de carreteras”, entre ellas una gran cantidad de caminos vecinales o brechas que usan los cárteles para mandar la droga que viene de Centroamérica a las distintas “plazas” de la frontera de Tamaulipas como Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Miguel Alemán, Río Bravo o Ciudad Mier, entre otras.

Fuente.-

"VAN a MATAR al MARRO,NO QUIEREN que HABLE": EN 50 PATRULLAS lo TRASLADAN a PENAL ESTATAL de GUANAJUATO...al estilo Tamaulipas,lo van a matar rivales para hacerle favor al gobierno.

En medio de un operativo con más de medio centenar de patrullas de corporaciones federales y estatales, José Antonio Yépez Ortiz, El Marro, líder del Cártel de Santa Rosa de Lima, y quien fue detenido el domingo, fue trasladado anoche al penal de Puentecillas en Guanajuato, donde permanecerá hasta que concluyan las audiencias relacionadas con los delitos del fuero común que se le imputan.

HAN SIDO MUCHOS:

El Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, adelantó el domingo que Yépez Ortiz será trasladado al Centro Federal de Readaptación Social del Altiplano, en el estado de México, para ponerlo a disposición del juez federal por delitos federales, como robo de hidrocarburos, entre otros.
Luego su detención en el municipio Santa Cruz de Juventino Rosas, fue trasladado en helicóptero a las instalaciones de la Fiscalía estatal donde permanecía hasta ayer.
La detención de Yépez Ortiz estuvo a cargo del grupo de élite del Ejército, que lo perseguía desde principios de este año. Tras realizar un operativo en un primer domicilio, fue localizado junto a cinco integrantes de la agrupación que encabeza, además de una empresaria de Apaseo el Alto que había sido secuestrada días antes.
Fuente.-