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lunes, 25 de marzo de 2019

LAS "HUELLAS de las ISLAS MARIAS",UNA PRISION CENTENARIA...los presos no ganaron,perdieron la semi-libertad que gozaban.

Los presos de Islas Marías fueron reubicados, pero sus huellas se quedaron en cada espacio de lo que fue el centro penitenciario de semilibertad, el más antiguo del país. Su ausencia es notoria en la isla y, si no fuera por el personal de seguridad, administrativo y de la Secretaría de Marina que aún permanece, el área sería un pueblo fantasma.
Las aves endémicas y sus cantos son los únicos acompañantes del personal en ese sitio, cuya actividad cada día disminuye.
En los dormitorios, talleres, áreas recreativas y de visita familiar, en cada camino e inmueble de la isla hay un rastro de los reos, incluso de los objetos con los que eran castigados por los custodios durante el siglo pasado.
Ahí seguirán sus huellas hasta que el tiempo las borre, porque la infraestructura de la histórica cárcel no se modificará con su transformación en centro ambiental y cultural, a decir de las autoridades federales.
Las historia de Islas Marías también quedó grabada en ocho murales pintados por reos y expresidiarios: en un auditorio se encuentran algunos sobre el origen del hombre, también de Nelson Mandela, José Revueltas, El hombre de La Mancha, el de la conmemoración de los 110 años de la isla y otro sobre Miguel de Cervantes Saavedra.
En el complejo Laguna del Toro hay uno que tiene que ver con la reinserción y otro sobre la historia de cómo llegaba la gente a la isla en diferentes barcos.
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Las actividades del personal penitenciario que aún labora en ese sitio disminuye día con día.

Los últimos reos que estuvieron en Laguna del Toro, uno de los tres centros que integraron el complejo penitenciario Islas Marías y que era considerado de alta seguridad, dejaron su marca como una forma de inmortalizar su estancia: escribieron mensajes en la pared de su celda de tres por tres metros cuadrados.
“La vida es un arcoiris que incluye el color negro. SLP”, “Bienvenido Islas Marías. Neza Bordo Rifa. 28 de Agosto de 2018”, “Yo soy mero cabeza, ten cuidado no te vayas a ensartar tú solo”, “Aquí dormía el trompas, chupón, toluco, Estado de México”, se lee en celdas de lo que fue el Módulo de Alta Seguridad C-3, el cual tenía a la población más joven, conflictiva y con problemas con la autoridad carcelaria.
“Aquí se hacía la clasificación y luego el área técnica, médica y criminólogos determinaban a qué centro iban en semilibertad: Morelos, Laguna del Toro o Aserradero”, señala Gregorio Pérez Benítez, comandante de seguridad, quien estuvo año y medio a cargo del C-3.
Comenta que ahí también eran recluidos jóvenes que purgaban sentencias por robo y que no seguían las indicaciones de las autoridades penitenciarias. Los internos también utilizaban este espacio como refugio cuando tenían conflicto con otro reo de la población. El inmueble tiene 512 lugares y antes de cerrar sólo había más de 20 presos procedentes del penal Neza Bordo, en el Estado de México.
En el Centro Federal y de Readaptación Social (Cefereso) Morelos estaban los internos con alguna discapacidad, enfermedades crónico-degenerativas y los adultos mayores, muchos de ellos provenientes de Chiapas, Baja California, Michoacán, Guanajuato y Sinaloa.
Eran 199 y cumplían sentencia por delitos contra la salud. Fueron ubicados en esa área por su cercanía con el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que hay en Islas Marías.
La iglesia, los talleres de artesanía, hilo, repujado y el campo de futbol, con el que todavía cuenta el penal Morelos, lucen solos. En el taller de carpintería quedan herramientas y piezas que elaboraban y vendían los internos.
“Las huellas del centenario penal seguirán. Así es como ellos dejaron lo que prácticamente fue su casa”, afirma Miriam Adriana Estrada Jove, encargada del área médica.
Aserradero era un centro donde se encontraban los internos que estaban por cumplir su condena y en Bugambilias desempeñaban actividades ganaderas, agropecuarias y se llevaba a cabo la visita familiar y convivencia.
“Cuando los reos obtenían su libertad, sus familias no querían irse (...) Decían que aquí encontraron la felicidad”, asegura Marco Antonio Rojeiro Estrada, empleado de la Dirección de Administración del Centro Penitenciario Morelos.
En entrevista con EL UNIVERSAL, el titular del Órgano Desconcentrado Prevención y Readaptación Social, Francisco Garduño Yánez, afirma que Islas Marías ha vivido tres etapas: la primera, en 1930, en la que había una división muy fuerte; la segunda fue de prevención, y la tercera, en los años 70, de prevención y readaptación social: “Ahora sería la cuarta etapa, que coincide con la Cuarta Transformación, que es el cierre del penal”, afirma.

La directora del expenal, Gabriela Cerón Ramírez, señala que Islas Marías era una comunidad en la que había respeto entre reos y autoridades. Reconoce que al cerrarse, la población penitenciaria perdió la semilibertad que gozaba, pero “tiene que seguir su vida”.

Fuente.-

PODRIAN "DECLARAR INOCENTE" a GENERAL que el EJERCITO DIJO "SERVIA al JUNE del CARTEL del GOLFO"...de la frontera chica,infierno grande.

Este lunes 25 de marzo será la audiencia final en la que el general (retirado) Ricardo Martínez Perea y sus abogados buscarán ganar el incidente de Reconocimiento de Inocencia con el que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) deberá reintegrarle los haberes y sobre haberes que le fueron retenidos durante los 15 años que estuvo en prisión, más otros tres que duró el proceso para sentenciarlo por delitos contra la salud.

Además, la Sedena tendría que reconocerle el grado que ostentaba al momento de ser detenido, así como las prestaciones de ley a las que tuvo derecho toda vez que, pese a la sentencia condenatoria, sus distintos defensores evidenciaron que la Procuraduría de Justicia Militar nunca logró demostrar sus acusaciones en su contra por nexos con el Cártel del Golfo (CDG) que encabezaba Osiel Cárdenas Guillén.

Un amparo definitivo –el 142/2017– ganado en octubre de 2018 tras el fallo del  Tercer Tribunal en Materia Penal de la Ciudad de México, les dio la razón en contra de la Procuraduría General de Justicia Militar.

El tribunal concluyó que las pruebas en las que se basaron las acusaciones fueron inconsistentes, algunas sin sustento y otras provenían de testigos de oídas y no de testigos directos, de gente a la que le hubieran constado en realidad los hechos, señala el abogado Eduardo Navarrete Montes, quien desde 2016 lleva la última etapa del caso.

El defensor es Teniente Coronel de Infantería del Ejército Mexicano, licenciado en Justicia Militar, y tomó el caso un año después del que el general y sus coacusados fueron liberados de la prisión federal de las Islas Marías, en abril de 2015.

“El tribunal militar ya no tiene nada más que alegar, no hay más recursos que interponer y, lo más importante, el Tribunal Superior Militar no puede fallar en contra de lo que ya decidió una instancia superior como lo es el Tercer Tribunal en Materia Penal, que ya se pronunció señalando que con las pruebas presentadas en contra del general y sus oficiales no se demostró nunca la existencia del delito”, señala Navarrete.

Vía fax
El caso del general Ricardo Martínez Perea fue emblemático en el sexenio del presidente Vicente Fox Quesada y en los siguientes años, porque su detonante tuvo como marco las declaraciones del entonces mandatario en el sentido de que su llegada al poder abriría una nueva era de combate a la corrupción y que habría una limpia en todas instituciones del Estado, empezando por los militares.

Al general Martínez Perea, al capitán Pedro Maya Díaz y al Teniente Antonio Quevedo Guerrero los acusaron de colaborar con el CDG sacando de operación a competidores de otros cárteles, asegurando cargamentos de droga, armas y dinero e interviniendo propiedades.

La denuncia fue hecha vía fax, enviada desde una papelería cercana al campo Militar Número 1-A, elaborada en forma anónima, con señalamientos inconsistentes –nombres y grados y cargos incorrectos e incompletos–, situaciones y hechos erróneos y acusaciones basadas en datos sin sustancia. En la denuncia anónima nunca se menciona al general Martínez Perea.

El general era comandante del 21 Regimiento de Caballería Motorizada 16 (RCM) con sede en Reynosa, Tamaulipas, y se coordinaba con el capitán Maya y el teniente Quevedo para realizar operativos en la zona de los municipios de Miguel Alemán y Guardados de Abajo, controlados por el CDG y en particular por Gilberto García Mena El June, quien trabajaba para Osiel Cárdenas.

El general y sus subalternos fueron detenidos en la primera semana de abril de 2001 y trasladados a la prisión del Campo Militar Número 1-A, en donde se les notificaron los cargos en su contra y quedaron en espera del Consejo de Guerra Ordinario, que se efectuó en marzo de 2003, dos años después de su detención.

Los señalamientos en su contra se centraron en el hecho de que en los aseguramientos nunca había detenidos. Además, a él y a sus subalternos se les acusaba de subirse a coches extraños a tomar cervezas con otras personas y se les señalaba por hacer uso de salas de masaje…que no existían.

Fueron muchas las acusaciones de este tipo, todas infundadas y sin testigos directos, todo era de oídas y nunca fueron ratificadas, explica el abogado Eduardo Navarrete. Todo lo fuimos tirando en amparos y con peritajes y demostrando que las acusaciones no tenían fundamento y no había ni hubo nunca manera de demostrarlas, la fiscalía militar nunca demostró los señalamientos, señala.

Tras permanecer once años en prisión y ante las negativas y la cerrazón de las diversas instancias de justicia militar para que se le aceptaran las pruebas que demostraban su inocencia, el general Martínez Perea y sus abogados comenzaron el 2013 promoviendo el incidente de Reconocimiento de Inocencia a fin de avanzar en el caso por una doble vía. Sin embargo, las cosas siguieron estancadas.

Fabricando culpables

En 2016 el Supremo Tribunal Militar aceptó la realización de un peritaje que la defensa del general propuso para hacerse de más elementos de descargo. El Capitán 1° de Justicia Militar y Criminalista (en retiro) Fernando García, hizo el peritaje en el que concluyó, revisando en detalle todas las declaraciones y periciales recabadas exclusivamente el inicio de las investigaciones, que no existían elementos que vincularan al general y a los subalternos con actos ilícitos y mucho menos con actividades de protección a cárteles de la droga.

El capitán García concluyó, con base en las declaraciones de los agentes de judiciales militares, que desde el inicio no se investigó la procedencia el fax, no se revisaron detalles como el número telefónico impreso en la hoja de envío y otros datos “de gran valor” para la investigación que encabezó el entonces capitán Juan Carlos Rivera Medeles.

Entre los primeros datos surgidos en el proceso contra el general y los oficiales, se aseguró en acusaciones anónimas que el capitán Pedro Maya y el teniente Antonio Quevedo estuvieron internados en una clínica del poblado de Miguel Alemán junto varios militares debido a una intoxicación por consumo de cocaína.

El internamiento habría ocurrido en julio de 2001, según las versiones recogidas por personal judicial militar, sin embargo un dato confirmado por la defensa de los acusados echó abajo las denuncias: en las fechas señaladas por los denunciantes, los oficiales estaban en San Luis Potosí, en un curso de adiestramiento y operaciones especiales.

De hecho, la forma de llevar la investigación por parte de Rivera Medeles y los otros agentes judiciales militares, es cuestionada por el capitán García, quien destaca en su dictamen las declaraciones de los militares reconociendo que las 25 personas (civiles) de quienes obtuvieron datos sobre el general Ricardo Martínez Perea y los oficiales Antonio Quevedo y Pedro Maya, fueron casi al azar, incidentales.

En su declaración del 17 de septiembre de 2001, Rivera Medeles contestó así al cuestionamiento de los abogados del general: “Que diga el compareciente cómo seleccionó a las personas entrevistadas en Miguel Alemán y que refiere le aportaron datos para la investigación.-Pues uno se acerca al lugar y comienza a obtener conversaciones con personas que pueden ofrecer una información” (sic).

El dictamen pericial concluye que “de las constancias de autos no se advierte ninguna relación del General RICARDO MARTÍNEZ PEREA con los hechos que supuestamente se denunciaron en el documento anónimo, en el que tampoco se hace alusión a su nombre o cargo que desempeñaba como Comandante del 21/o. Regimiento de Caballería Motorizado”.

En el último párrafo agrega que “de los análisis llevados a cabo por el suscrito no se desprende la existencia de ningún nexo indiciario con el cual se pueda relacionar al General RICARDO MARTINEZ PEREA con los hechos que se le imputaron”.

Y sobre el fax anónimo señala que tampoco se encuentra la existencia del hecho material que sirvió de base para su condenación, “además de que resulta inconsistente con  los hechos realmente realizados por el General Ricardo Martínez Perea cuando fue Comandante del 21/o. Regimiento de Caballería Motorizado en Nuevo Laredo, Tamaulipas, en donde aseguró bienes notoriamente de gran valor pertenecientes a líderes del Cártel del Golfo, entre ellos cuatro ranchos, tres residencias, armas, droga e individuos que se  informó, Cártel al que se dice sin sustento en su condenación protegía dicho General, o con los cuales se dice colaboró”.

El peritaje fue tomado en cuenta por el Supremo Tribunal Militar, pero no sirvió para que los jueces cambiaran su decisión y se avanzara en el incidente de Reconocimiento de Inocencia.

Así, en 2017 el teniente Coronel Eduardo Navarrete promovió un juicio de amparo (142/2917) ante el Tercer Tribunal en Materia Penal de la Ciudad de México, instrumento que pasó meses en espera de una última revisión que llegó en octubre de 2018, con un fallo favorable al general Martínez Perea y que, técnicamente, obligaría al Tribunal Superior Militar a ratificar o fallar en el mismo sentido, dándole curso al incidente de Reconocimiento de Inocencia promovido desde 2013.

No hay otro fallo posible, porque antes que el del general se promovió un amparo definitivo para el capitán Pedro Maya exactamente en los mismos términos y el amparo fue ganado con los alegatos y las pruebas que se aportaron también en el amparo del general, explica el abogado Navarrete.

El capitán Maya ya fue absuelto por completo, fue declarado en libertad absoluta y ahora esperamos que el Tribunal Superior Militar sea coherente con el fallo del tercer Tercer Tribunal en Materia Penal y concluya que sí es procedente el Reconocimiento de Inocencia para el general, porque ya se demostró que su caso fue fabricado y que era inocente de los delitos que lo tuvieron a él y a sus subalternos en prisión durante 15 años de condena más otros que duró el proceso, añade el teniente coronel.

fuente.-Jorge Medellín/




OTRA de "CHUYITA" SENADORA MORENA,"GALLETAS OREO" SON MAS PELIGROSAS que la "MOTA"...una cosa es estar pachecos y otra andar hasta el huevo.

La senadora de Morena, Jesusa Rodríguez, alertó que los niños están expuestos a la sustancia más adictiva del planeta: las galletas Oreo.  

JUEVES, 21 DE MARZO DE 2019

Durante su participación en el Foro Marihuana México, la morenista aseguró que las galletas Oreo son un producto diseñado para crear adicción en lo niños y denunció que son más adictivos que las “gomitas de marihuana”; por ello dijo que se debe estar al cuidado de los productos que están fácilmente al alcance de los menores.

Otra de la senadora de Morena @jesusardgz "La peor adicción del mundo" y más. Y en un foro del Senado de la República. A esperar la próxima. ¿Qué opinan de la "adicción" de las Oreo?

En ese sentido, la senadora Rodríguez emitió varios comentarios en su cuenta de Twitter refiriéndose a los alimentos procesados y su manejo en el país.
Los malos hábitos alimenticios conducidos por la industria nos han convertido en pueblo obeso y desnutrido.


Recomiendo leer el libro de @solebarruti


Cabe recordar que durante la realización de estos foros, la morenista comparó la discusión de la despenalización de la marihuana con el “descubrimiento” del clítoris.
Fuente.-

MAS ASESINATOS con CABEZA de VACA,TAMAULIPAS PASO de los "VIENTOS de CAMBIO a TEMPESTADES de SANGRE"...y la inmensa mayoría "impunes",matar y recibir castigo es poco o nada probable.

Cifras destacan que durante 2018, en Tamaulipas se cometieron 21.61 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, arriba de la media nacional de 21.15, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

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“Cuando el gobernador actual asumió la gubernatura en 2016, la tasa se ubicaba en 16.60 y para 2017, al concluir su primer año de gobierno, era de 22.11”, puntualizaron.
En total, según las cifras del SESNSP, de enero a noviembre de 2018 en Tamaulipas se cometieron 791 homicidios dolosos, de los cuales 484 fueron con arma de fuego; 69, con arma blanca, y 238, “con otro elemento”.

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“¿De qué sirve tener un Gobierno del Estado donde nadie piensa que la tranquilidad y el bienestar de las personas y las comunidades deben de ser los ejes de la estrategia de seguridad? ¿Acaso para las autoridades no son importantes los resultados de sus acciones y omisiones?

nota relacionada:

¿En qué momento el Gobierno de Tamaulipas, en todos sus niveles, renunció a cumplir con una de sus obligaciones primigenias? La primera, la primordial, de proteger y resguardar el bienestar y la seguridad de todos?”, cuestionaron.

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fuente.-ElManana de Nuevo Laredo/(Imagen/twitter)

LLEVABA TERCIADA al HOMBRO la "CUERNO de CHIVO" y con ELLA MATO a 5 PERSONAS...solito y con el gobierno ausente.

Personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Sonora abrió una carpeta de investigación por la agresión y homicidio en agravio de cinco personas; también acudió el agente del Ministerio Público Federal, de la Fiscalía General de la República (FGR), por el uso de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.
A las 11:30 horas de hoy, elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) acudieron a calle 29 y José María Leyva, colonia Santa Cecilia.
Tuvieron conocimiento de una agresión con proyectiles de armas de fuego, donde localizaron un vehículo Ford “Fusion”, color plata, con cinco personas privadas de la vida.

Están identificados como Ángel Emilio, de 26 años; Misael, de 23; Rubén Eduardo, de 36 años; Adriana, de 39, y María Guadalupe, de 32 años de edad.

En el lugar de los hechos se localizan varios casquillos percutidos de los calibres 7.62×39, .45 y .223, los cuales fueron asegurados por personal de Servicios Periciales.
En las primeras indagatorias se estableció que el agresor era un hombre delgado de aproximadamente 1.70 metros, quien traía colgada al hombro un arma larga.
Se realizó un operativo coordinado con agentes de la AMIC, Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP), efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Gendarmería, Fuerzas Federales y municipales.
Fuente.-