Américo Villarreal Anaya,aun gobernador de Tamaulipas por muy poco tiempo», el que EE.UU determine ,no está siendo “señalado” a la ligera: lo están encuadrando en una película que ya tiene libreto, reparto, y expediente grueso del otro lado de la frontera. Y esta pieza del huachicol no es un cuento aislado, sino otro ladrillo que calza perfecto en el muro de acusaciones que lo persigue desde antes,durante y después, que incluso fueron investigadas por el ejercito y que lamentablemente o dolosamente, guardaron los informes con calculo politico.

El diputado «aliado» les puso el dedo
No es un panista ardido ni un priista en extinción el que lanza la ultima bomba: es Mario López, exalcalde morenista de Matamoros, reciclado en Verde como Diputado Federal, pero entrenado en la misma escuela obradorista a la que hoy le está prendiendo fuego.
Un fuego muy coincidente no solo con la verdad circundante, sino la verdad procesal que ya terminó de cocinar EE.UU con evidencia sobrada que solo puede ser exhibida a este y su defensa, una vez que este frente al juez en EE.UU,no antes, sería ilegal.
El club del huachicol del bienestar
Mario López no habla de fantasmas: pone nombres, apodos y cargos sobre la mesa, como si estuviera leyendo lista de asistencia del “Huachicol del Bienestar”:
Mario Delgado, hoy secretario de Educación Pública federal, señalado como parte del negocio del combustible robado.
Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas, al que ya traen etiquetado en redes como “narcogobernador” y desde mucho antes como pieza del engranaje huachicolero.
Olga Sosa, senadora, insertada en la misma red que desde hace rato huele a lavado, NXIVM y dinero sucio según denuncias públicas por parte de periodistas especializados en crimen organizado.
Erasmo González,alias “El Capitán”, ahora alcalde de Morena en Ciudad Madero, presentado por el propio López como parte del grupo que lo quiso jalar al negocio.
Adriana Lozano, exsecretaria de Finanzas que operaba como engrane de una red que no vendia discursos, vendia litros y favores en sociedad con el Cartel del Golfo en todas sus facciones ,con el AVAl del gobernador y militares corruptos en aduanas.
Héctor Joel Villegas,alias El Calabazo,impuesto por la viuda de Sergio Carmona en el puesto de Secretario General del Gobierno.

El «Calabazo’ fue subordinado en Aduanas cuando Julio Carmona, hermano de Sergio Carmona,era el administrador en Reynosa en 2017.
Carmen Lilia,alcaldesa de Nuevo Laredo,incluso metió a su madre en la trama.
El propio López describe la invitación como si fuera reclutamiento empresarial: “estamos haciendo un grupo”, y luego suelta el organigrama: Adriana Lozano, el Calabazo, Erasmo el Capitán, Lalo Gattás, Carmen Lilia… y remata, casi como nota al pie: “ellos se ligan en el tema del huachicol con Américo y con Mario Delgado… y Olga Sosa también está hasta el tronco con ellos”.
No es un señalamiento genérico contra “la corrupción” de sobra documentada en el entorno de Americo Villarreal, es una estructura criminal y politicamente organizada con nombres, apodos, cargos y conexión directa con Palacio Nacional vía aliados clave como Delgado y los gobernadores útiles para la 4T.
Américo, del Superbowl del narco al circuito del huachicol
Mientras medio país apenas procesa que en Estados Unidos ya hablan de Rocha Moya y su “Superbowl del narco” con testimonios de los Chapitos, en Sinaloa explota otra bomba que salpica a Tamaulipas. Casi diez mil menciones del nombre y apellido de Américo Villarreal en un solo día no son una “campaña negra”, son la reacción en cadena cuando Washington empieza a conectar puntos entre narco, huachicol y política mexicana.
En este contexto, que un legislador aliado de Morena diga que el gobernador de Tamaulipas no solo es “amigo” del narco, sino también enlace del huachicol junto a Mario Delgado, convierte a Américo en coprotagonista de una franquicia criminal que ya está recibiendo cobertura internacional.
No es que “Américo va a avergonzar más a Tamaulipas”, es que ya lo tiene en exhibición, entre acusaciones de narcogobierno, huachicol del bienestar y visitas incómodas a Badiraguato donde extraditables se juntaron con el jefe máximo de la 4T.
La narrativa oficial de Omar García Harfuch de “combatir el huachicol” se vuelve chiste cruel cuando en la práctica los nombres que aparecen en los señalamientos son los mismos que salen en los boletines de la 4T inaugurando obras, encabezando marchas y repitiendo el mantra de la “honestidad valiente”.
Ya no es sospecha: es patrón
Así que cuando López dice “yo no soy huachicolero, a mí me invitaron”, está confesando que el huachicol no es un negocio clandestino de unos cuantos locos, es un modelo político de la 4T aplicado con disciplina de franquicia. Que él se haya bajado del barco no limpia a nadie, más bien confirma que el barco existe, tiene capitanes, tesoreros, operadores y padrinos en los niveles más altos del gobierno federal y estatal.
La pregunta ya no es si Américo va a avergonzar más a Tamaulipas: la pregunta es hasta dónde van a dejarlo hundir al estado antes de que Washington termine de hacer público lo que ya sabe en privado y pida en los próximos dias su extradición.
Con informacion: LATINUS/

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