Visitanos tambien en:

viernes, 4 de septiembre de 2026

«ALERTAN por NUEVA DROGA: SURGE el «ISO» que PEGA MAS FUERTE que SECUESTRA el FRENO RESPIRATORIO del CEREBRO»…un mal calculo de una dosis segura, puede ser el último.


Una nueva droga sintética, conocida como isotonitazeno o Iso ha comenzado a extenderse en los mercados ilícitos y a generar preocupación por su potencia, que puede superar entre cinco y nueve veces la del fentanilo, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

El isotonitazeno, conocido en la calle como Iso, no es una “nueva droga de fiesta”: es un opioide sintético de altísimo riesgo que convierte cantidades minúsculas en una ruleta rusa para el sistema respiratorio. Pertenece a los nitazenos, una familia que vuelve a encender las alertas internacionales porque puede ser más potente que el fentanilo y suele circular en mercados ilegales sin que la persona sepa necesariamente qué está consumiendo.

Iso: el opioide invisible

El Iso fue desarrollado décadas atrás en investigación farmacológica, pero no se consolidó como medicamento de uso clínico. Hoy aparece como parte de un mercado ilegal que persigue potencia, bajo costo y facilidad de mezcla: puede venderse como opioide, mezclarse con fentanilo, heroína o pastillas falsificadas, y alterar por completo la dosis real que recibe una persona.

No es una sola sustancia aislada, sino parte de los nitazenos, opioides sintéticos diseñados para reproducir —y en algunos casos amplificar— los efectos de la morfina, la heroína y el fentanilo. 

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito advierte que traficantes están recurriendo a nitazenos y orfinas, sustancias que pueden ser incluso más potentes que los fentanilos y elevar los riesgos sanitarios. 

La escala da vértigo:

SustanciaPotencia aproximada frente a morfina
Heroína2 veces
Fentanilo50 a 100 veces, según la referencia
Isotonitazeno / Iso250 a 900 veces
Nitazeno más potente identificado por CICADHasta 4,300 veces

Estas equivalencias son estimaciones que varían según la sustancia concreta, el método de laboratorio y la vía de consumo. Pero el mensaje no cambia: con los nitazenos, un error de miligramos puede terminar en una emergencia respiratoria. 

Qué hace en el organismo

El Iso se engancha con fuerza a los receptores opioides mu, los mismos “interruptores” químicos que activan la morfina, la heroína y el fentanilo. Al hacerlo, bloquea o amortigua las señales de dolor y puede producir una sensación inicial de calma, desconexión, sedación o euforia.

Pero el cuerpo paga la factura de esa aparente tranquilidad:

  • El cerebro reduce su impulso automático de respirar.
  • La respiración se hace lenta, superficial o puede detenerse.
  • Baja el nivel de conciencia: la persona se queda dormida, no responde o no logra despertar.
  • Puede disminuir la frecuencia cardiaca y caer la presión arterial.
  • Se contraen las pupilas, aparecen náuseas, confusión y pérdida de coordinación.
  • La falta de oxígeno puede provocar labios o uñas azulados, lesión cerebral y muerte.

El peligro central no es sólo “quedar muy colocado”. Es que el centro respiratorio del cerebro queda deprimido. La persona deja de oxigenar adecuadamente aun cuando parezca simplemente dormida. En una sobredosis, el desenlace puede llegar antes de que quienes están alrededor entiendan qué ocurre. 

Una droga que altera el juicio

El Iso también altera la percepción del riesgo. Al inicio puede generar alivio físico o emocional, pero la sedación y la euforia reducen la capacidad de evaluar cuánto se ha consumido. Con drogas ilícitas, además, nadie puede saber con precisión si una pastilla o polvo contiene Iso, fentanilo, benzodiacepinas u otra mezcla.

Su alta potencia favorece además la tolerancia y la dependencia. Con el uso repetido, el organismo se adapta: la persona puede requerir más sustancia para obtener el mismo efecto, mientras el riesgo de depresión respiratoria permanece. Cuando falta la droga, pueden aparecer abstinencia, ansiedad intensa, dolor corporal, sudoración, insomnio, diarrea, vómitos y un deseo compulsivo de volver a consumir.

Ahí está el negocio criminal: no venden sólo una sustancia; venden una dependencia difícil de romper y una dosis cuyo contenido real suele ser desconocido.

Emergencia: no esperar

Una sobredosis sospechosa de opioides debe tratarse como una emergencia médica. Alertas clave: respiración muy lenta, ruidos de ahogo o ronquido inusual, pérdida de conciencia, pupilas extremadamente pequeñas y coloración azulada o grisácea en labios y piel.

La naloxona puede revertir una sobredosis relacionada con nitazenos, incluido el isotonitazeno. Sin embargo, por la potencia de estas sustancias pueden requerirse dosis repetidas y atención médica inmediata; la reversión inicial no sustituye a los servicios de emergencia. 

La frase irreverente, pero precisa, sería esta: el Iso no “pega más fuerte”; secuestra el freno respiratorio del cerebro. Y en el mercado clandestino, donde nadie etiqueta la composición ni calcula una dosis segura, ese supuesto golpe puede ser el último.

Con información: ELNORTE/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: