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viernes, 7 de agosto de 2026

¿SHEINBAUM NO SABE de GEOPOLÍTICA ? MÉXICO y BRASIL: ÚLTIMOS PROGRESISTAS con el COGOTE APRETADO se JUNTAN en BRASIL»…Dios los hace y…TRUMP los APRIETA.


México y Brasil, los dos últimos progresistas sentados a la mesa latinoamericana mientras Trump reparte amenazas arancelarias, enviaron al canciller Roberto Velasco a Brasilia para hablar con Lula sobre democracia, soberanía y colaboración entre Pemex y Petrobras. Porque, al parecer, cuando el vecino del norte te aprieta el cuello, la diplomacia consiste en buscar a alguien que también esté siendo estrangulado.

Lula carga con tarifas de hasta 75% y con el respaldo abierto de Trump a Jair Bolsonaro —preso por intento de golpe de Estado—, mientras Sheinbaum se opone a la cruzada estadounidense contra el narcotráfico en medio del escándalo que cataloga al oficialismo como un narcogobierno. 

El acercamiento México-Brasil podria verse sensato: si consideramos que son las dos mayores economías latinoamericanas, su comercio rondaba los 13,900 millones de dólares en 2025 y ambos necesitan diversificar relaciones. 

Pero el problema es que esto no parece una estrategia de independencia, sino una reunión de damnificados: México y Brasil pueden hablar de soberanía, cooperación y comercio, pero ninguno tiene hoy la fuerza para desafiar de verdad el peso de Estados Unidos. Mucho discurso de integración latinoamericana, pero cuando Trump estornuda, ambos siguen revisando si les cayó el arancel encima

No es una alianza que cambie el tablero: es un apretón de manos entre dos gobiernos presionados por Washington, intentando aparentar autonomía mientras Trump sigue teniendo el control remoto

La verdadera pregunta es si Sheinbaum entiende que hacer amistad con Lula no basta para independizarse de Estados Unidos, o si cree que una foto en Brasilia y unas frases sobre “no intervención” pueden borrar la dependencia comercial, fronteriza y política que México tiene con Washington. Porque la geopolítica no se hace con discursos de soberanía: se hace con industria, energía, comercio y estrategia.

Todo  frente al volantazo a la derecha en la región

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/

“SI esa ERA la IDEA, VAN MUY BIEN: ESTRATEGIA Vs HUACHICOL INCREMENTA PÉRDIDAS DESDE 2018… y deja ver que siempre se puede estar peor.”


El huachicol no cede; al contrario, se pone más voraz. Mientras el discurso oficial de la presidenta Claudia Sheinbaum y su estratega sesudo siguen vendiendo la fantasía de que “todo va requetebién” y que la ordeña ya casi está en terapia intensiva, Pemex volvió a exhibir la realidad con una bofetada de números: 9 mil 180 millones de pesos perdidos por robo de combustibles entre abril y junio de 2026. 

O sea, el saqueo no sólo sigue vivo: anda de fiesta y con presupuesto.

Y por si alguien todavía quería aplaudir el “combate frontal”, la cifra resulta ser la más alta para un mismo trimestre desde 2018.

Qué éxito tan monumental: primero prometen control, luego anuncian estrategia, después presumen operativos… y al final el huachicol les contesta con una carcajada y una cuenta cada vez más abultada. La realidad, tan poco cooperativa como siempre, insiste en arruinarles el choro oficial.

Con información: ELNORTE/

LO «DERRIBÓ el CORAZÓN: ISRAEL ERA AGENTE MINISTERIAL y SUBIÓ al CERRO VIVO en OPERATIVO pero TERMINÓ MUERTO… fue ese músculo terco que no entiende de charolas, operativos ni jerarquías»


En Las Pedreras, en Escobedo,estado de Nuevo León ,donde la tierra se abre para sacarle provecho y la ley llega con chaleco, arma y orden de aprehensión, un agente ministerial no cayó por una bala ni por la mano de algún criminal. Lo derribó el corazón: ese músculo terco que no entiende de placas, operativos ni jerarquías.

La muerte no pidió credenciales ni revisó antecedentes. No le importó si el hombre perseguía a alguien, si cumplía una orden o si llevaba años sirviendo a una institución acostumbrada a convivir con el peligro. 

Simplemente apareció, sin sirena ni carpeta de investigación, y puso fin a todo con la brutal imparcialidad que ningún gobierno ha conseguido imitar.

Porque la muerte, para desgracia de los vivos, parece ser la única demócrata verdadera: no distingue entre el poderoso y el perseguido, entre el que manda y el que obedece, entre uniforme y ropa de trabajo. 

De acuerdo con los primeros reportes, el elemento, identificado como Israel Villarreal Blanco, realizaba labores operativas en un área de difícil acceso, ubicada en lo alto del cerro, cuando comenzó a presentar una emergencia médica.

Se solicitó apoyo alrededor de las 17:30 horas para atender al agente en el sector de Las Torres y Camino Real, en la colonia Praderas de San Francisco. Sin embargo, antes del arribo de los cuerpos de auxilio, trascendió que compañeros de la Policía Ministerial lo trasladaron a la Clínica Camino Real, ubicada en la colonia Fomerrey 35 en Monterrey.

Al final, la muerte a todos nos reduce a lo mismo: una ausencia, una familia esperando noticias y un expediente que alguien terminará archivando. 

Con información: MVS NoticiasEL NORTE

LA «FACTURA en INGLES y en DOLARES: AGUACATES SIN VISA se estan PUDRIENDO por CULPA del NARCOSISTEMA PODRIDO»…estrategia tiene dos décadas atendiendo las mismas extorsiones.


A finales de febrero de 2025 tuve una reunión en Michoacán que hoy recuerdo con enorme tristeza. El general José Alfredo Ortega Reyes, quien meses antes había concluido su responsabilidad como secretario de Seguridad Pública después de una gestión que logró avances importantes en una entidad golpeada durante años por la violencia, invitó a Bernardo Bravo Manríquez.

Bernardo, haciendo honor a su apellido, encabezaba con determinación y carácter a los citricultores del Valle de Apatzingán.

La conversación entre los tres fue larga y profunda. Hablamos del enorme poder alcanzado por las organizaciones criminales, del impuesto que cobran a productores y comerciantes, de las dudas sobre complicidades políticas e institucionales y de la tolerancia que durante el sexenio de López Obrador permitió a distintos grupos criminales ampliar su influencia territorial, económica y social. Una convivencia que en diferentes regiones del país terminó siendo sospechosamente funcional a los intereses electorales de Morena.

Bernardo conocía esa realidad desde abajo. Representaba a productores obligados a trabajar e invertir en lugares donde el crimen pretende decidir cuánto producen, cuánto venden y cuánto deben pagar para dejarlos trabajar.

Al despedirnos le hice una recomendación. Que no abandonara su causa ni perdiera el carácter, pero que actuara con inteligencia y prudencia. Se lo decía por experiencia.

También hablamos de algo que acababa de ocurrir. Días antes, Estados Unidos había designado a seis organizaciones criminales mexicanas como organizaciones terroristas extranjeras. Le comenté que aquella decisión podía terminar afectando incluso a quienes, obligados por miedo y abandonados por sus autoridades, mantuvieran algún tipo de relación económica con esos grupos.

Meses después, Bernardo Bravo fue asesinado. Su cuerpo fue localizado el 20 de octubre. Le arrebataron la vida a un mexicano trabajador y valiente que decidió resistirse al dominio criminal.

Esta semana recordé aquella conversación.

Estados Unidos retiró temporalmente a su personal de Michoacán por razones de seguridad. La consecuencia fue la suspensión de las inspecciones necesarias para nuevas exportaciones de aguacate hacia ese país. Si la medida se prolonga, el daño económico será enorme.

Nada de esto apareció de la noche a la mañana.

Michoacán lleva años acumulando violencia, extorsión, control territorial y una preocupante debilidad institucional. El gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla no ha logrado revertir esa situación y su administración carga además con rumores y señalamientos que han deteriorado seriamente su credibilidad. Mientras tanto, la rendición de cuentas prácticamente desapareció. La propaganda y la disciplina partidista han sustituido demasiadas veces la obligación elemental de explicar qué está pasando.

Un gobierno que no puede proteger a sus productores, recuperar territorios y generar confianza dentro y fuera del país termina provocando consecuencias que van mucho más allá de la seguridad pública. El problema se vuelve económico y termina alcanzando la seguridad nacional.

Durante meses hemos discutido si la designación de los cárteles como organizaciones terroristas provocaría operaciones militares estadounidenses en México. Drones, fuerzas especiales, acciones encubiertas.

Tal vez estábamos observando solamente una parte del tablero.

Estados Unidos dispone de instrumentos menos espectaculares y posiblemente más efectivos para presionar. Visas, comercio, sistema financiero, inspecciones, inversiones, restricciones económicas y acceso al mercado más importante del planeta.

Primero el crimen cobra al productor. Después asesina al que se resiste. Al final, la incapacidad del gobierno termina cerrando mercados y castigando a quienes trabajan dentro de la legalidad.

#cdmx #guadalajara #morelia #tijuana
«1,500 MÁS… ¿PERO YA HABÍA 10,000 ?»: CALCULADORA MILITAR SUMA MÁS EFECTIVOS en ZONA AGUACATERA de MICHOACÁN… donde criminales siguen con muchos aguacates. https://t.co/XpaPYU2LXA pic.twitter.com/NmKJqe5ZnZ— Valor Tamaulipeco (@VaxTamaulipas) August 7, 2026

El impuesto criminal que durante años toleró el Estado mexicano puede terminar convertido en un impuesto económico para todos.

Bernardo Bravo conoció el primero y pagó con su vida por enfrentarlo.

Michoacán comienza a conocer el segundo.

Pensamos que la presión estadounidense llegaría con soldados, drones o misiles. Puede llegar de una manera mucho más sencilla y dolorosa.

Cerrando mercados, congelando dinero y convirtiendo nuestra inseguridad en riesgo económico internacional.

Si el gobierno decide no cobrarle las consecuencias al crimen, alguien termina cobrándoselas al país y a sus ciudadanos.

Y esa factura puede venir en inglés y en dólares.

Con información: ALBERTO CAPELLA/ELUNIVERSAL+ELUNIVERSAL

«HUACHICOL se GRADUÓ en INGENIERÍA ? : ERAN INVISIBLES las ESTRUCTURAS PETROLERAS MONTADAS por NARCOS que YA NO son TAN NARCOS en REYNOSA»…no es casualidad, es causalidad.


El robo de combustibles en México ya no consiste únicamente en perforar un ducto de Pemex a escondidas, llenar bidones y salir corriendo antes de que llegue una patrulla —si es que llega. El negocio evolucionó: pasó de la ordeña artesanal a una industria con instalaciones, tanques, tuberías, motobombas, sistemas de calentamiento y áreas para separar hidrocarburos. En otras palabras, el huachicol dejó el cubetazo para ponerse casco, chaleco y razón social.

Las llamadas minirrefinerías clandestinas operan a la vista de todos, incluso junto a carreteras transitadas y cuarteles de la Guardia Nacional. 

No son precisamente una aguja en un pajar: requieren infraestructura pesada, personal técnico, inversiones millonarias y una logística que difícilmente cabe en la cajuela de un Tsuru,ademas de protección gubernamental de todos niveles. 

Aun así, para las autoridades parecen tener el superpoder de la invisibilidad. 

Los aseguramientos de la Fiscalía General de la República en Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos exhiben el tamaño del fenómeno. 

Se han encontrado instalaciones capaces de almacenar y procesar miles de litros de combustible; sin embargo, hay un detalle incómodo que se repite con admirable puntualidad burocrática: se aseguran predios, maquinaria y producto, pero no aparecen detenidos. El combustible tiene dueño, operador, transportista y comprador; lo único huérfano, al parecer, es el responsable penal. 

En San Luis Potosí, una de las instalaciones aseguradas operó durante años con permisos para producir biocombustibles, hasta que el negocio tomó un giro más lucrativo —y bastante menos ecológico— hacia el procesamiento de hidrocarburos vinculados al crimen organizado. Porque en México hasta una planta “verde” puede terminar refinando la impunidad. 

El modelo también se alimenta del llamado huachicol fiscal: combustibles que entran al país con documentos falsos, precios subvaluados o disfrazados de aceites, aditivos y otros productos para evadir impuestos. Después se almacenan, se mezclan con combustible robado de ductos, se procesan y pueden terminar hasta en estaciones de servicio. Un fraude con cadena de suministro, presentación corporativa y, posiblemente, factura. 

El caso de Reynosa resume el disparate nacional: una instalación con capacidad para procesar miles de barriles diarios habría operado durante cuatro años a apenas 1.5 kilómetros de una base de la Guardia Nacional y era visible desde el Libramiento Reynosa Sur II. No estaba en una cueva, debajo de una montaña ni camuflada como piedra volcánica; estaba, literalmente, cerca de quienes tendrían que detectarla.

Con información: ELNORTE/

“NADIE LLEGA TAN LEJOS SIN AYUDA OFICIAL: EE. UU VA GOLPEAR al CJNG donde MÁS le DUELE: la PROTECCIÓN OFICIAL…y va alcanzar a Tamaulipas y Americo, donde opera hibrido CJNG-CDG.


Estados Unidos ha decidido dejar de hablar en clave diplomática: el CJNG no es sólo una banda de pistoleros con logística internacional, sino una maquinaria criminal que —según Washington— se sostiene también gracias a operadores financieros, redes de fraude y protección institucional. Y ahí está el punto incómodo: nadie acumula tal poder, controla territorios, lava fortunas y evade capturas durante años sin que desde alguna oficina pública le abran la puerta, le avisen del operativo o simplemente miren hacia otro lado,EE.UU no se equivoca.

La protección también es negocio

La ofensiva estadounidense ya no apunta únicamente a los capos visibles. Las recompensas que en conjunto superan los 100 millones de dólares buscan desarmar la cúpula, sí, pero el mensaje de fondo es otro: perseguir la estructura completa, desde quienes ordenan asesinatos hasta quienes convierten el dinero sucio en negocios aparentemente respetables. 

Washington ha anunciado acusaciones y recompensas contra mandos y presuntos operadores del CJNG, con Juan Carlos Valencia González, “El Pelón”, como uno de sus objetivos prioritarios.

Porque un cártel, sin distingo de la marca marca, no llega tan lejos únicamente con fusiles, halcones y camionetas blindadas. Llega con contadores, prestanombres, despachos, empresas fantasma, policías domesticados de todos niveles, ministerios públicos silenciosos y políticos que como Morena y Americo Villarreal en Tamaulipas,donde opera un híbrido CJNG-CDG, descubrieron la renta política y económica detrás de una súbita vocación por la ceguera cuando al crimen le tocaron la puerta. 

“El dinero del narco no sólo compra armas: compra tiempo, expedientes congelados, patrullas distraídas y complicidades disfrazadas de gobernadores o servidores públicos, con uniformes de todos los colores. También compra impunidad a cambio de votos, muchos votos.”

Que caiga el paraguas

La DEA ha advertido que también buscará a los funcionarios corruptos que presuntamente facilitan el tráfico de drogas, el lavado de dinero y la violencia. La declaración importa porque rompe con la cómoda ficción de que la corrupción es un accidente aislado, una manzana podrida en un costal de instituciones sanas. Para las autoridades estadounidenses, la corrupción forma parte de la actividad criminal del cártel: no es un daño colateral; es su sistema de protección.

Ese es el verdadero golpe que tendría que preocupar a la clase política mexicana: no la fotografía de un capo esposado, sino el momento en que empiecen a caer los paraguas que los encubren y esa capa de poder que todo tapa. Porque detener a un líder puede reacomodar una estructura; desmontar sus vínculos con el poder puede dejarla sin oxígeno.

Y conviene decirlo sin maquillaje: mientras no se investigue a fondo quién protegió, financió, alertó o facilitó al CJNG o cualquier otra pandilla criminal empoderada, cualquier discurso oficial sobre combate al crimen seguirá pareciendo utilería. 

El cártel no creció en un vacío institucional. Creció bajo administraciones, policías, fiscalías y gobiernos que, por acción, omisión y harta complicidad, permitieron que la impunidad se volviera parte de su modelo de negocios y se convirtiera en una grave enfermedad, la impudemia.

No sólo drogas: una corporación criminal

La presión de Washington incluye el rastreo de dinero, sanciones de la OFAC y procesos judiciales contra presuntas redes vinculadas a narcotráfico, lavado y fraude de tiempos compartidos. Las autoridades estadounidenses han sostenido que estas estafas afectaron a miles de víctimas y ayudaron a financiar las operaciones de la organización. 

Ese detalle desarma otra mentira conveniente en Mexico: el CJNG no es solamente narcotráfico. Es una corporación criminal que diversifica ingresos, infiltra economías locales y explota cualquier actividad rentable, desde el fraude telefónico hasta los circuitos financieros. Por eso no basta con capturar sicarios ni con exhibir decomisos para la foto, ni para el maquillaje de cifras estadistico.

Hay que seguir el dinero, congelar las empresas, identificar a los prestanombres y, sobre todo, sentar ante un juez a quienes usaron un cargo público como chaleco antibalas.

Estados Unidos promete que ningún cargo ni conexión política protegerá a los facilitadores. México debería tomar nota: si la protección oficial fue el elevador que encumbró al CJNG que controla parte del crimen en Tamaulipas.

Y opera, además, en otros 22 estados en condiciones igualmente precarias. Así que derribar esa protección es la única manera de impedir que otro cártel vuelva a subir por el mismo piso.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/