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miércoles, 5 de agosto de 2026

«YA lo PRACTICARON ?: MILITARES de EE.UU. SIMULARON en 2025 un REVENTÓN con BOINAS VERDES a NARCOS MEXICANOS en la FRONTERA»… exploraron opciones para el uso potencial de fuerzas armadas.


El Departamento de Defensa de Estados Unidos no solo simuló en 2025 un despliegue de “boinas verdes” en México para atacar blancos ligados a cárteles; también probó, en paralelo, un esquema mucho más amplio: cómo convertir la frontera sur en un escenario de control militarizado y, llegado el caso, de intervención doméstica con ropaje de seguridad nacional. 

El ejercicio se realizó los días 25 y 26 de febrero de 2025 en Colorado, bajo el nombre de CONPLAN 3900 TITUS — Territorial Integrity of the United States, y reunió a representantes de distintos mandos militares y del Departamento de Seguridad Nacional. 

De acuerdo con el análisis de Cato, uno de los ejes del juego de guerra fue explorar opciones para el uso potencial de fuerzas armadas en tareas de aplicación de la ley dentro del país, incluyendo una “suspensión limitada” del Posse Comitatus Act, la norma que restringe el empleo de militares para hacer cumplir leyes civiles en territorio estadounidense. 

En otras palabras: no era solo un ejercicio sobre la frontera; era una prueba de laboratorio sobre hasta dónde podía estirarse el poder militar sin romper —o fingiendo no romper— el marco legal. 

El punto más delicado es que el escenario no se quedó en la línea fronteriza. Según la reconstrucción publicada por Cato, la segunda fase de la operación contemplaba un despliegue que alcanzaba no solo la franja sur, sino también zonas interiores de Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona, California y el sur de Nevada ,con el Ejército preparado para asumir un papel que roza, y en algunos puntos cruza, la lógica policial. 

Además, el ejercicio también imaginó una presencia activa de fuerzas estadounidenses en suelo mexicano, con militares de EE. UU. asesorando e incluso realizando operaciones conjuntas con fuerzas especiales mexicanas contra los cárteles. 

Contexto político

Cuando Trump apenas arrancó su segundo mandato,declaró una emergencia nacional en la frontera sur y ordenó a Defensa y Seguridad Nacional presentar un informe sobre condiciones fronterizas y posibles acciones adicionales, incluyendo si debía invocarse el Insurrection Act of 1807Cato sostiene que CONPLAN 3900 fue, en la práctica, el borrador operativo que ayudó a traducir esa decisión política en capacidad militar concreta.

Y luego vino el siguiente paso: la creación de la Joint Task Force-Southern Border en marzo de 2025, la aparición de las National Defense Areas en la frontera y el despliegue de miles de militares activos para apoyar operativos migratorios y de seguridad interior. Cato interpreta eso como una implementación real de lo que el «wargame» ya había ensayado. Visto así, el ejercicio no fue un juego de mesa estratégico, sino un ensayo general de una doctrina más ambiciosa: usar al aparato militar para reordenar la frontera, endurecer el interior y normalizar la excepción. 

En resumen:

Estados Unidos no hizo un “ejercicio” cualquiera en 2025: hizo un ensayo de laboratorio para ver hasta dónde puede empujar el uniforme militar.Bajo el disfraz técnico de CONPLAN 3900 TITUS, el Pentágono tanteó el envío de “boinas verdes” a México, simuló operaciones contra cárteles y, de paso, midió la posibilidad de usar al Ejército para tareas de control interno en la frontera sur y más allá. 

Lo más revelador no es que hayan imaginado militares estadounidenses en México, sino que también ensayaron la idea de militarizar por dentro su propio territorio, estirando la liga del Posse Comitatus Act y dejando asomar la sombra del Insurrection Act

En síntesis, y de acuerdo con el análisis de Cato, no estaban pensando solo en cómo cruzar la frontera; estaban practicando cómo convertir la frontera en una excusa para cruzarlo todo.

Quien es CATO:

El Cato Institute, es un centro de pensamiento con sede en Washington, D.C., fundado en 1977. Se presenta como una organización no partidista e independiente que promueve ideas de libertad individual, gobierno limitado, mercados libres y paz

En español, también se le conoce como el Instituto Cato o “el Cato”, y publica análisis de política pública desde una perspectiva generalmente libertaria. 

Con información: ELNORTE/ CATO/

“DOS ESCENAS y el MISMO PUERCO de POLICÍA: EXHIBEN CAPTURAS y DEVOLUCIONES, el PODER GOLFO del CONTADOR del CDG y PUDRICIÓN de la GE de AMÉRICO”…solo imitan y obedecen a su gobernador.


En Tamaulipas las noticias no nacen en los medios, nacen en el chisme en redes: primero el trascendido de WhatsApp, luego el tuit encabronado y ya al final, si queda espacio, la versión “oficial”. Así estamos con el caso del Wero Motas, ese escorpión del Cártel del Golfo que según las “redes optimistas” primero era objetivo prioritario y ahora parece objetivo fantasma, “sustraído” después de una presunta captura en Matamoros, la tierra donde la ley se llama Alfredo Cárdenas, el Contador, y lo demás es utilería en medio de uniformes de todos colores.

Quien es el «Wero Motas» 

El criminal con una carrera delictiva en ascenso ,porque el ecosistema gubernamental se lo permite,es el autor del asesianto de su pareja sentimental en 2024 cuando fue identificado como Gael Franco Montemayor, y/o Francisco Santos Nuñez Rincón,alias «Wero Motas».

Que paso ayer ?

En Matamoros, el rumor fundado desde el activismo en redes de «Carlo Vela» ,es que tuvieron al «Wero Motas, a Toño y al Troll, pero que en la jugada los cambiaron por un simple roba-carros apodado Wero. 

Mismo modo y misma técnica, sobradamente conocida por Jesus Eduardo Govea, el hoy fiscal general de Justicia en Tamaulipas con Morena y Americo Villarreal ,quien en 2002 fue a dar a una prisión federal tras ser detenido por su participación en el intercambio de un detenido de alto perfil por otro de baja estofa del Cártel del Golfo.

La polecia y la Małeta choncha

El video que circula en el caso del «Wero Motas» no deja mucho a la imaginación: un guardia estatal, de esos que juran servir al pueblo, recoge una maleta bien choncha con la discreción de quien está recogiendo el mandado… pero alguien ya lo estaba grabando. 

La maleta, por cierto, no parece llena de ropa; más bien parece llena de incentivos para que los delincuentes “no se sientan perseguidos”.

Y mientras tanto, en Cd. Victoria, la misma franquicia del Cartel del Golfo versión Contador que dominan la plaza como si fueran gobierno alterno (.. y SI) al que ciudadanos le piden ayuda.

Balaceras, persecuciones, decomisos que nacen muy heroicos y terminan devolviendo vehículos, armas y lo que se pueda al verdadero patrón de la zona. 

La guardia estatal a decir de @MennyValdz, detiene, posa para el boletín, y luego se asegura de que nada estorbe la gobernabilidad mafiosa; las filtraciones en redes son las que exhiben la farsa, las que le ponen nombre y apellido a la complicidad que el discurso de Morena y Américo Villarreal pretende esconder bajo el tapete del “trabajo coordinado”.

Al final, el caso del Wero Motas es el retrato del Tamaulipas actual: un estado donde los indios del CDG, como los hemos caricaturizado en Valor Tamaulipeco, no son el problema principal; el problema es el gobernador que los hizo compadres, la policía que carga maletas en vez de cargar expedientes, y una clase política que descubrió que es más rentable electoral y económicamente hacerse la ciega ante el crimen que enfrentarlo. 

Levantar,matar y extorsiónar siguen siendo verbos muy repetidos en Tamaulipas y ser NO aprehendido o detenido y liberado, sigue siendo la norma.

Los trascendidos en redes… esas redes que desbaratan las redes delincuenciales, son las mismas que las otras redes oficiales quisieran seguir descartando, porque les arruinan la narrativa y exhiben el precio de su permisividad tóxica.

Con información: @mennyValdzCarlo Vela

«¿QUE… VAN A MANDAR OTROS 14 MIL SOLDADOS ?: CÁRTEL EJECUTA INFLUENCER en TRANSMISIÓN en VIVO en CULIACÁN»… si hasta parece que «La Mayiza» trae permiso.


La ejecución de César Gastélum esta noche en Culiacan,no es un hecho aislado: es otro capítulo, perfectamente rutinario, de una barbarie que ya ni siquiera se disimula, mientras el gobierno federal presume un despliegue militar que sólo sirve para decorar las escenas del crimen y Omar García Harfuch se regodea en la cifras infladas que presumen capturas.

La vida en vivo, la muerte en vivo

Un influencer con más de medio millón de seguidores transmite en vivo “Al Estilo Culiacán” frente al drive thru de una franquicia de comida rápida en el bulevar Sánchez Alonso, Sector Tres Ríos. La postal: ciudad “moderna”, comida rápida, redes sociales, vida aspiracional. La realidad: dos tipos en moto, sin decir palabra, le disparan directo a la cabeza.

Antes del balazo, alguien alcanza a verbalizar el miedo: “Esos chavalos me dan miedo, oiga”. No es una intuición, es un diagnóstico. En Sinaloa todo el mundo sabe quién manda, y no es el Estado. El Estado llega después: SSPC, Ejército, cintas amarillas, acordonamiento, protocolo. Detenidos: cero. Efectividad: cero. Repetición del guion: absoluta.

El fracaso militar contado en cuerpos

Más de 14 mil soldados desplegados en Sinaloa y, pese a toda esa parafernalia verde olivo, ni siquiera han podido contener las tres violencias básicas que destruyen la vida diaria: ejecución, levantón y despojo. 

Made with Flourish • Create a chart

El asesinato de un creador de contenido en plena zona urbana es sólo un ejemplo visible de una estadística que se desangra en silencio.

Entre 2024 y 2025, la tasa de homicidios en la entidad crece cerca de 75 por ciento según INEGI, con datos de servicios médicos forenses que contradicen las cifras alegres de las mañaneras, esas que se alimentan de reportes maquillados de fiscalías estatales y la estrategia mediática y cosmética de de García Harfuch. 

Ahí está la “Narcoguerra”: disputas entre grupos rivales, ejecuciones, detenciones, ajustes de cuentas. El gobierno le dice “estrategia”, la realidad le llama masacre sostenida.

Los saldos de la ola: números que desmienten el discurso

El propio balance de la violencia desde el 9 de septiembre de 2024 hasta el 3 de agosto de 2026 ,publicado puntualmente por Noroeste,desnuda el cuento del control territorial:

  • 3,638 homicidios dolosos, un promedio de 5.2 diarios.
  • 4,182 personas privadas de la libertad, 6.0 diarias.
  • 12,130 vehículos robados, 17.5 diarios.
  • 3,783 personas detenidas, 5.5 diarias.
  • 209 personas abatidas.

La aritmética es brutal: por cada “abatido” que el gobierno puede presumir, hay decenas de homicidios, miles de personas levantadas y miles de patrimonios arrancados. Es una ecuación en la que el Estado nunca gana, pero insiste en denunciar avances “históricos” mientras los cuerpos siguen contando otra historia.

Influencers ejecutados, narrativa silenciada

La ejecución de César Gastélum se suma a la lista creciente —y casi siempre invisibilizada— de influencers, creadores de contenido y figuras públicas asesinadas en el contexto de esta narcoguerra: gente que vive de mostrar la ciudad, la fiesta, la cotidianeidad, y termina exhibiendo, con su propia muerte, que en Sinaloa cualquier visibilidad puede ser sentencia.

El mensaje es claro: se puede tener medio millón de seguidores, pero el único algoritmo que manda es el del terror. El video en vivo se corta de golpe, la transmisión se transforma en evidencia forense y el crimen organizado reafirma su dominio mientras el despliegue militar se limita a recoger casquillos y a rellenar partes informativos.

Barbarie inatacable, Estado ornamental

Lo que pasa en el drive thru de Tres Ríos sintetiza el desastre: la gente reconoce el peligro antes de que el Estado siquiera lo registre, los sicarios operan como si la ciudad fuera su propiedad privada, los soldados llegan para posar frente a cámaras y las cifras oficiales siguen tratando de maquillar lo que INEGI y los forenses ya documentaron con precisión.

Sinaloa vive bajo una barbarie continua e inatacable, y el aparato federal se ha resignado al papel de administrador de daños colaterales. La “Narcoguerra” no es una estrategia: es la confesión, día tras día, de que el monopolio legítimo de la violencia ya cambió de manos y que, entre el drive thru y la morgue, el único Estado verdaderamente eficaz es el del miedo.

Con información: NOROESTE/ ELNORTE/

martes, 4 de agosto de 2026

«YAHLEEL estuvo en la MAÑANERA de ATYPICAL TV y dice FISCAL de AMÉRICO la QUIERE METER al BOTE para EVITAR les GANE NUEVO LAREDO»…quieren domesticarla y evitar su nombre en la boleta de 2027.

En Atypical TV, esta mañana, Yahleel Abdala Carmona, política y exfuncionaria de la Secretaría del Bienestar en el gobierno panista que encabezó en Tamaulipas, de 2016 a 2022, el prófugo federal Francisco Javier García Cabeza de Vaca, volvió a poner sobre la mesa el diferendo legal y político que mantiene con el gobierno de Morena y Américo Villarreal.

La oriunda de Nuevo Laredo narró con total seguridad su versión de una persecución política que, según dijo, no solo busca castigarla, sino sacarla del juego antes de que vuelva a competir en 2027. 

El relato de la ex-diputada en varias ocasiones, adema de ex-candidata a la alcaldía de Nuevo Laredo en 2024, no fue precisamente el de una víctima silenciosa. 

Yahleel habló de fraudes electorales, recuentos extraños, boletas desaparecidas, casillas “vacías” y una cadena de maniobras que, en su versión, hicieron que la elección donde se coronó Morena y Carmen Lilia Canturosas ,fuera todo ,menos una contienda democrática. 

Según su denuncia, en 2021 y 2024 la maquinaria electoral operó con la delicadeza de un camión de volteo: abrir casillas, alterar resultados y luego entregar la constancia a quien convenía. 

Pero el verdadero golpe, dijo, no fue electoral sino judicial. La Fiscalía Anticorrupción de Tamaulipas, encabezada por el morenista de hueso guinda ,Andrés García Repper Favila, habría convertido un tema administrativo de compras y adjudicaciones en una causa penal, con la meta —según su narrativa— de ponerle una soga jurídica al cuello y impedirle competir. 

El detalle incómodo es que García Repper, sin los conocimientos necesarios para el cargo que ostenta, fue representante electoral de Morena y después terminó convertido en fiscal anticorrupción, una mezcla que en cualquier país serio levantaría cejas; en Tamaulipas, aparentemente, levanta nombramientos y en medio de un desaseo brutal donde ya no hay honras que cuidar y, de plano, ya se descararon.

Tan así, que el anterior fiscal anticorrupción, hoy fiscal general de justicia,Jesus Eduardo Govea, estuvo preso siete meses en el penal federal de alta seguridad del Altiplano en 2001, por servir precisamente a su majestad el Cártel del Golfo,aliados politico-criminales de Americo Villarreal sin que a las instancias de inteligencia federal y militar,les de cosquillas.

La jugada fina: no encarcelarla, sino borrarla

La estrategia, según la propia Yahleel, no sería necesariamente meterla a la cárcel, sino algo más elegante y más tramposo: inhabilitarla políticamente. Porque una cosa es cargar una carpeta, y otra muy distinta es dejarla fuera de la boleta por la vía de la prisión preventiva, la presión mediática o, si hace falta, una reforma legal hecha con la urgencia de quien tapa un boquete con cinta adhesiva. 

Su denuncia también apunta a algo más grave: el uso de las instituciones como garrote político. No se trataría de justicia, sino de administración de enemistades. Y en ese escenario, la fiscalía aparece no como árbitro, sino como parte del partido; no como institución, sino como operador. 

Nuevo Laredo, la plaza que muchos quieren

Detrás del caso está el «territorio Zeta de Nuevo Laredo», la aduana grande, la caja grande y el negocio grande. 

La importancia del municipio explica por qué la pelea no es menor: quien controle esa plaza no solo controla política local, sino una ruta estratégica de comercio, recaudación y poder. En otras palabras, no es una alcaldía; es una mina de oro con semáforos. 

Por eso, la tesis de fondo que defendió Yahleel es simple: no la quieren porque puede ganar, porque puede estorbar y porque puede romper el acomodo. Y en un ecosistema donde el huachicol fiscal, la impunidad y las redes de poder se sienten muy cómodas, una figura incómoda es vista como amenaza, no como contendiente. 

Yahleel presume que no la están combatiendo por corrupta; la están intentando domesticar porque no les conviene su nombre en la boleta. En Tamaulipas, cuando no te pueden doblar en votos, te quieren doblar en tribunales. Y si tampoco pueden, entonces cambian la ley, reparten versiones y le llaman “justicia”. 

Con información: Atypical TV/