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martes, 12 de mayo de 2026

«HUACHICOL con CHATARRERAS: la MARINA PROTEGIO VICEALMIRANTE y CONTRALMIRANTE SOBRINOS de EX-SECRETARIO de MARINA que PROTEGE SHEINBAUM»…es su versión del tope donde tope que nunca llega al tope.


En el México donde las coincidencias siempre huelen a combustible, la Fiscalía General de la República soltó una bomba a medias: el Vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y su hermano, el Contralmirante Fernando Farías Laguna, no sólo habrían operado una red de huachicol fiscal en aduanas, sino que —según la propia narrativa oficial— lo hacían bajo el cómodo paraguas del parentesco con su tío, el entonces Secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán.

El detalle no es menor. El problema es que la FGR lo dice… pero no lo desarrolla. Lo menciona como quien deja caer una pista incómoda en una carpeta judicial que, por ahora, se limita a solicitar órdenes de aprehensión contra 15 empresarios, apoderados y agentes aduanales. Ojeda, por supuesto, no figura como imputado. Apenas como referencia incómoda en un expediente que parece cuidarse de no mirar demasiado hacia arriba.

Pero el expediente se pone más turbio cuando entra en escena un asesinato.

El 8 de noviembre de 2024, en Manzanillo, fue ejecutado el Contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar. Según la FGR, no fue un crimen cualquiera: fue un silenciamiento quirúrgico. ¿La razón? Evitar que hiciera pública su denuncia contra los Farías Laguna.

La narrativa fiscal dibuja un escenario inquietante: Guerrero se reunió previamente con el Almirante Raymundo Morales (hoy titular de Marina), informó con precisión sus planes vacacionales —incluyendo Manzanillo y Mazatlán— y esa información, supuestamente restringida al círculo naval, terminó facilitando su localización y ejecución.

Traducido al español sin eufemismos: alguien con acceso interno habría filtrado su ubicación. Y el mensaje fue claro: quien hable, se calla.

La FGR lo dice con lenguaje técnico, pero el fondo es brutal: una red con capacidad no sólo de corrupción institucional, sino de eliminación física de riesgos. Una estructura que, según el propio documento, amenaza, coacciona y mata a quienes no obedecen o se atreven a hablar, respaldada por servidores públicos “corruptos” que reciben sobornos millonarios.

Y mientras tanto, en la superficie política, la negación.

El 19 de febrero, la presidenta engañabobos, protectora de criminales como beneficiaria indirecta , Claudia Sheinbaum ,aseguró que no existe ninguna línea de investigación contra Ojeda Durán por este caso. Es decir, el supuesto vínculo familiar que la FGR considera relevante no alcanza —al menos oficialmente— para abrirle una carpeta al exsecretario.

Como si el parentesco fuera jurídicamente anecdótico, aunque operativamente decisivo.

Por si fuera poco, la propia investigación tropieza con sus límites: el 29 de marzo, una jueza federal devolvió la solicitud de órdenes de aprehensión por “deficiencias técnicas”. Traducido: el caso aún no está lo suficientemente armado ni siquiera para sostener capturas, pese a la gravedad de lo que describe.

Y en este rompecabezas de silencios y medias verdades, aparecen más muertos.

Los capitanes Abraham Jeremías Pérez Ramírez y Adrián Omar del Ángel Zúñiga murieron en circunstancias oficialmente clasificadas como suicidio y accidente. Pero la FGR, en un raro momento de franqueza, sugiere otra cosa: posible ajuste de cuentas.

Pérez Ramírez, por ejemplo, habría recibido 100 mil pesos para permitir el paso de combustible ilegal en Tampico. Terminó “suicidado” en su oficina. Un cierre demasiado conveniente en una trama donde los cabos sueltos tienden a desaparecer… junto con quienes podrían atarlos.

Y mientras la Fiscalía describe una maquinaria criminal con tentáculos dentro del Estado, el principal señalado, Manuel Roberto Farías Laguna, insiste desde prisión que todo es un montaje sin pruebas. En su quinta carta a la presidenta, denuncia que la información clave está reservada por “seguridad nacional”, lo que —según él— lo deja en indefensión total.

La paradoja es perfecta: un caso donde se habla de redes criminales con protección institucional… pero donde la información para probarlo (o desmentirlo) está blindada por el propio Estado.

Así, entre expedientes incompletos, asesinatos oportunos y parentescos incómodos, el caso Farías Laguna avanza como suelen avanzar los escándalos en México: insinuando demasiado… pero demostrando muy poco, porque sin decirlo,tambien han sido parte del «marranero,no solo marineros».

Aunque la verdad ya se asoma, pero todo dependera de que el Contralmirante Farias sea extraditado desde Argentina a EE.UU y no Mexico.

Con informacion: ELNORTE/

«AMERICO les MINTIÓ: GOBERNADOR de MORENA en la ANTESALA de PRISION YA NO REGRESÓ a EE.UU desde 2024 y CORRIO su VOCERO por QUEMARLO en PUBLICO TRAS RETIRO de VISA en 2025″…la perdio después de perder la vergüenza.


Luego de que ayer, el aun gobernador de Morena en Tamaulipas,Americo Villarreal Anaya, fuera cuestionado en palacio de gobierno sobre la situación que guarda su VISA AMERICANA que ya le fue retirada desde Mayo de 2025 cuando pretender aclararlole costo la chamba al entonces vocero de Seguridad, Jorge Cuellar, el gobernador acusado por la sospecha pero aun mas por las evidencias del otro lado del Río, quiso salir al paso de las preguntas claras y directas ,con respuestas vagas y cantinfleando, remontandose a reuniones de 2024.

De acuerdo con la última agenda pública; Américo Villarreal visitó los Estados Unidos y su estadía esta fechada Nueva York, en sede de la ONU, el 16–17 de julio de 2024, y a eventos binacionales en Laredo, Texas, en 2024, que él ahora presenta de forma genérica como “hemos ido a la recepción nacional de la ONU” y “hemos tenido giras por Texas, San Antonio y Laredo” sin dar fechas concretas, lo que permite confrontar sus dichos actuales y exhibir que evade precisar cuándo fue “la última vez” que cruzó a EE.UU.

1. Qué dice exactamente Américo en la entrevista

  • Pregunta: “Gobernador, usted tiene visa. ¿Cuándo fue la última vez que fue a Estados Unidos?”
  • Respuesta: “Sí, sí, tengo visa. He estado asistiendo a varios actos en Estados Unidos.”
  • Añade:
    • “Hemos ido a la recepción nacional de la ONU a estar hablando de la Agenda 2030.”
    • “Hemos tenido giras por el estado de Texas, en San Antonio.”
    • “Hemos tenido también relación en presencia en Laredo, Texas, en donde hemos tenido participación en varios eventos.”
  • Cuando le vuelven a preguntar “¿En qué fecha?”, evita precisar y se refugia en generalidades: “Y cuando ha habido necesidad de estar ahí presente, ahí hemos estado presente y tengo mi credencial.”

Americo nunca responde la pregunta central (“¿cuándo fue la última vez?”), se limita a enlistar “giras” y “recepciones” sin fecha, lugar ni año, pese a que la pregunta pide un dato temporal 

2. Qué sí está documentado de su agenda en EE.UU.

a) ONU – Agenda 2030 en Nueva York

Existe registro oficial del gobierno de Tamaulipas de que Américo Villarreal acudió a la sede de la ONU en Nueva York a un evento de Agenda 2030 en julio de 2024.

  • Comunicado oficial 087-2024: “Asiste Américo Villarreal a presentación del Cuarto Informe Nacional Voluntario de México en la ONU”.
  • Fecha: 17 de julio de 2024.
  • Lugar: Sede de la ONU, Nueva York, E.U.
  • Motivo: Acompañó a la secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, a la presentación del Cuarto Informe Nacional Voluntario de México de la Agenda 2030.

Este es el evento real que se corresponde con su frase “Hemos ido a la recepción nacional de la ONU a estar hablando de la Agenda 2030”, pero:

  • El comunicado habla de presentación del Cuarto Informe Nacional Voluntario, no de “recepción nacional de la ONU”.
  • Hay fecha, lugar y formato oficial; él, en la entrevista, deliberadamente no la menciona, aun cuando la pregunta es justamente “cuándo fue la última vez” que estuvo en EE.UU.

b) Laredo, Texas – actos binacionales documentados

También hay evidencia pública de su presencia en Laredo, Texas, otra vez en Julio 2024, en eventos binacionales con autoridades locales

  • Publicaciones oficiales de la City of Laredo dan cuenta de visitas y reuniones donde aparece el gobernador Américo Villarreal junto al embajador de EE.UU. Ken Salazar, la alcaldesa de Nuevo Laredo y el alcalde de Laredo, para hablar de proyectos fronterizos e infraestructura.
  • En esas publicaciones se confirma que estuvieron “visitando Laredo” y discutiendo temas de cooperación y puentes internacionales, lo que encaja con su mención vaga de “participación en varios eventos” en Laredo.

De nuevo, los registros oficiales ofrecen fechas y contextos específicos, pero la respuesta del gobernador se queda en una nebulosa de “hemos tenido presencia en Laredo, Texas” sin decir en qué año, qué día ni bajo qué carácter viajó.

El queme de Mayo de 2025 decia mas de lo que negaba

Posterior al trascendido del retiro de la Visa en 2025,vino la renuncia de Jorge Cuellar en Mayo 15 de 2025,luego de enredarse oficialmente con sus propias palabras provocando mas escándalo del que debía resolver ,pues en cuestión de minutos paso de la version FALSA del retiro de la VISA a la NO CONFIRMADA,pues omitir en lugar de mentir, resulta mas cómodo para las autoridades cuando la omisión tiene el propósito claro de inducir a error o de construir una percepción falsa de normalidad o inocencia

En el momento del cese con cara de renuncia de Jorge Cuellar,este fungía como Secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP) y Vocero de Seguridad en Tamaulipas y fue sorpresiva su remoción, pues habia sido impuesto en el cargo por su amiga Clara Luz Flores Carrales ,quien tambien fue titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP),ademas de fallida candidata de Morena al Gobierno de N.L. 

Despues de esto,Americo Villarreal ha viajado en giras a la frontera, pero no volvió a Estados Unidos.

Punto por punto:

  1. Miente por omisión y evasiva:
    • La pregunta es directa: “¿cuándo fue la última vez que fue a Estados Unidos?”.
    • Él no contesta con una fecha (ni siquiera “julio de 2024” respecto a la ONU), a pesar de que existe registro público de que estuvo en Nueva York en julio de 2024 y en Laredo, Texas, en eventos binacionales.
    • En su lugar, se refugia en una lista genérica de eventos (“hemos ido… hemos tenido giras… hemos tenido presencia”) sin un solo dato verificable inmediato (día, mes, año).
  2. Distorsiona el carácter del evento de la ONU:
    • La versión oficial habla de presentación de informe y participación en el Foro Político de Alto Nivel de la ONU.
    • Él lo vende como “recepción nacional de la ONU”, fórmula que suena más a coctel o premiación que a un acto de rendición de cuentas sobre Agenda 2030, y que difumina que fue como acompañante de una funcionaria federal, no como protagonista central del foro.
  3. Recurre a la típica fórmula de protección (“tengo mi credencial”) para esquivar el fondo:
    • Cuando lo acorralan con “¿en qué fecha?”, se sale por la tangente: “cuando ha habido necesidad de estar ahí presente, ahí hemos estado presente y tengo mi credencial”.

Mas que no tener VISA,lo que el gobernador no tiene es verguenza,ni la capacidad de poder decir con tranquilidad cuándo cruzó por última vez, ni bajo qué circunstancias, porque cada viaje a EE.UU. se volvió políticamente tóxico en el contexto de las investigaciones y filtraciones mediáticas sobre el “Super Bowl del narco” al estilo Rocha Moya.

Con informacion: INFOBAE/

«MASACRE de EMPLEOS: 610 DIAS de GUERRA de BANDOS de la MISMA BANDA y ESTRATEGIA FALLIDA de HARFUCH ACRIBILLA 27 MIL EMPLEOS FORMALES en SINALOA»…toda la plantilla de una ciudad mediana frente al paredón económico.


Sinaloa no está en crisis: está en “limpia”, pero de nómina. La guerra de bandos de la misma banda ya no sólo se come cuerpos, ahora se desayuna empleos y eructa cifras oficiales como si fueran parte de guerra glorioso.

Masacre de empleos

De acuerdo con Noroeste,en dos años, Sinaloa perdió 27 mil 349 empleos formales, como si hubieran alineado a toda la plantilla de una ciudad mediana frente al paredón económico y hubieran jalado el gatillo al ritmo de la balacera diaria. 

La violencia primero cercó las calles y luego cercó las cajas registradoras: negocios cerrados, inversiones congeladas y patrones huyendo como “levantados” de escritorio, dejando colgado al trabajador que un día cotizaba al IMSS y al siguiente está en calidad de desaparecido laboral.

El discurso oficial habla de “incertidumbre” y “factores externos”, pero la realidad es más sencilla y más brutal: donde mandan las balas, se callan las cajas, y cada plaza tomada por el crimen es una nómina que se desangra hasta quedar en hueso. La estadística fría dice que es una caída de empleos; en el barrio se entiende mejor: la chamba formal está cayendo como civiles en medio del fuego cruzado, mientras la única industria en expansión es la del miedo.

Parte de guerra: país en modo cementerio

Del 9 de septiembre de 2024 al 10 de mayo de 2026, el parte de guerra nacional parece reporte de frente de batalla, no de un país en “pacificación”. En ese lapso se acumulan 3,220 homicidios dolosos, 3,831 personas privadas de la libertad, 11,006 vehículos robados y 3,546 personas detenidas, como si el Estado y el crimen estuvieran compitiendo a ver quién llena más expedientes antes de que se acabe el sexenio.

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El renglón más cínico es el de las 187 personas abatidas, esos muertos con sello oficial, contados como “bajas enemigas”, que no pocas veces o mas bien muchas,no lo han sido.

Día tras día, semana tras semana, el conteo corre como marcador de partido arreglado: el país suma muertos, desaparecidos y robos mientras la propaganda presume que “van bajando los homicidios” a nivel nacional, como si una disminución porcentual pudiera tapar el olor a pólvora y desempleo que sale de estados como Sinaloa.

La aritmética de la guerra sin fin

Entre el 9 de septiembre de 2024 y hoy 12 de mayo de 2026 han pasado 610 días de guerra silenciosa: 86 semanas completas y casi 20 meses redondos de un éxodo que no sale en caravanas, sino en filas afuera de las oficinas de empleo… cuando todavía hay oficinas y empleo. En esos 610 días, el promedio es una morgue alimentada con 5.3 homicidios diarios, una cárcel clandestina del CDS nueva con 6.3 personas privadas de la libertad cada día, 18.1 vehículos robados diarios como tributo obligado para moverse en territorio tomado y 5.8 personas detenidas al día que sirven para rellenar conferencias donde presumen “resultados”.

El calendario se volvió un fusil: cada hoja arrancada trae un paquete de muertos, desaparecidos y robos, y debajo del pliego hay otra cifra que nadie quiere leer: los empleos que se esfuman porque nadie invierte donde manda la bala. Mientras el gobierno federal vende que los homicidios “bajan 42 por ciento” desde septiembre de 2024, la realidad local es que el miedo sube 100 por ciento en la caja del negocio que cierra, en el obrero que se queda sin patrón y en la familia que entiende que su única opción es irse o someterse.

Sinaloa: laboratorio de la derrota

Sinaloa arranca 2026 entre los estados con mayor pérdida de empleo formal, hundido en un retroceso de 2.7 por ciento que lo coloca en la parte baja de la tabla nacional, como equipo goleado que todavía presume “proyecto deportivo”. 

En el mismo periodo en que el gobierno celebra la tendencia a la baja de los asesinatos, el estado se convierte en laboratorio de la derrota: baja la chamba, sube la violencia, y la única curva realmente ascendente es la del cinismo.

Aquí la “estrategia de seguridad” se parece más a una política de tierra quemada: donde antes había maquila, ahora hay cortina metálica con huecos de bala; donde había nómina, hay lista de desaparecidos; donde había prestaciones, ahora hay “cuota” y “piso”. El mensaje es claro y brutal: el que manda en la economía real no es la presidenta que presume cifras desde Palacio, sino el fusil que decide si hoy como ayer, abres, cierras o te vas.

Con informacion: NOROESTE/

«HUESOS NO MIENTEN,GOBIERNO SI: DIARIO ESPAÑOL EXHIBE el SISTEMA FORENSE que en MEXICO FUNCIONA como TRITURADOR de CUERPOS»…y se ofende cuando la ONU lo exhibe.


El texto publicado hoy por el diario Español,El País, ya es una bomba, pero se queda corto para describir el nivel de descomposición: México no tiene sistema forense, tiene un triturador de cuerpos administrado por burócratas ofendidos porque la ONU se atreve a señalarlos.

Un país que produce huesos como si fueran PIB

Mientras Ceci Flores abraza un puñado de huesos blanqueados por el sol en una carretera de Sonora, el Estado mexicano abraza sus cifras maquilladas desde el podio de Palacio. Ella dice “merecía encontrar un cuerpo completo”; el Gobierno responde con PowerPoint y recortes administrativos al universo de los desaparecidos.

El Registro Nacional habla de 132,534 personas desaparecidas, pero el truco está en el desglose: categorías, filtros, “ajustes metodológicos”, todo para lograr la hazaña política del sexenio: desaparecer a los desaparecidos con Excel. No necesitan hornos crematorios; les basta un par de tablas dinámicas y un comunicado indignado.

La ONU molesta, la soberanía selectiva y el ego herido

El Comité contra la Desaparición Forzada (CED) lleva desde 2015 diciendo lo obvio: en México hay desapariciones generalizadas, muchas cometidas por agentes del Estado. El Estado responde como siempre: tono ofendido, nacionalismo de cartón y la clásica frase de manual: el informe es “tendencioso” y con “falta de rigor jurídico”.

En abril de 2026, México rechaza las conclusiones del CED y sugiere que no entienden “la realidad actual” del país. La realidad actual, por cierto, incluye entre 52,000 y más de 72,200 cuerpos sin identificar guardados por el propio Estado, como si fueran archivo muerto de una oficina cualquiera. Soberanía, dicen; impunidad, se lee.

Fosas clandestinas… del Estado

No basta con las fosas del narco: el texto recuerda Tetelcingo y Jojutla, donde el propio gobierno convirtió cementerios en fosas clandestinas oficiales, enterrando cuerpos sin registro, sin cadena de custodia, sin decencia mínima. Eso no es rezago administrativo, es obstrucción deliberada de la justicia: desaparición secundaria, ahora sí, con sello y firma de gobierno.

La inhumación irregular no es un error, es política pública de facto: si escondes al muerto, matas también la investigación, el expediente y la posibilidad de verdad. México podría montar una comisión de la verdad sólo para documentar las veces que el propio Estado hizo trampa con los cuerpos, y habría material para hablar de crímenes de lesa humanidad durante décadas.

Madres buscadoras: antropólogas forenses a la fuerza

Como el aparato forense colapsó hace años, las familias se convirtieron en “expertas forenses vernáculas”, es decir: madres con palas haciendo el trabajo que las fiscalías no quieren hacer. Cavan, buscan, marcan, registran, documentan mejor que muchas instituciones; luego chocan con ministerios públicos que pierden muestras, revictimizarian y se escudan en la falta de personal.

Entre 2019 y 2024, mientras las madres rastrean desiertos, la crisis forense se dispara: más de 5,696 fosas clandestinas registradas y 72,200 cuerpos sin identificar en manos del Estado. El mensaje es simple: el crimen organizado desaparece vivos; el Estado desaparece muertos. Trabajo en equipo.

El gran experimento fallido: MEIF y CNIH

Cuando por fin el país admitió la “emergencia forense”, creó el Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense (MEIF), el Centro Nacional de Identificación Humana (CNIH) y prometió un banco nacional de datos. Sonaba serio, casi histórico.

Resultado: el CNIH abrió en 2022, fue desmantelado en enero, con logros mínimos; el MEIF se cerró; el banco de datos nunca funcionó del todo. Una política de Estado al estilo mexicano: se inaugura con fotos, se desmantela en silencio, se niega el fracaso con comunicados altisonantes.

Rechazar ayuda mientras se ahogan en cadáveres

Desde 2018, el CED recomendó un mecanismo internacional de asistencia técnica para procesar miles de cuerpos y restos. México responde que está “abierto a la cooperación”, pero no bajo “premisas” que no reflejan su realidad actual. La realidad actual: morgues saturadas, fosas comunes llenas, servicios forenses colapsados, estados que identifican menos del 20% de los cadáveres que reciben al mes.

La metáfora del propio texto es quirúrgica: rechazar esa ayuda es como intentar vaciar el mar de la impunidad con una cucharita. El problema es que la cucharita también está recortada del presupuesto.

Los huesos no mienten, los gobiernos sí

Mientras el gobierno discute definiciones y categorías, los huesos siguen saliendo de la tierra. Sólo en las dos primeras semanas de abril, cerca de la Ciudad de México, se recuperaron 1,076 restos y fragmentos óseos humanos en la zona de la laguna de La Habana. No son metáforas, no son “percepciones”: son pedazos de gente.

El 99% de los casos de desaparición siguen impunes, según Impunidad Cero. Así que la ecuación es brutalmente simple: un país donde casi nadie investiga, casi nadie identifica y casi todos niegan. La justicia es un slogan; la identificación, una aspiración; la impunidad, la única política de Estado verdaderamente consistente.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/