“¿Te han dicho que tienes unos labios muy ricos?”
A las 12.30 horas, separados por un escritorio con cristal y acompañados por varias pilas de expedientes que Tania Castillo había llevado los antecedentes para conseguir la firma para la nueva contratación. La funcionaria relata el encuentro así: “Me paré para indicarle en qué lugar del oficio decía que él debía firmar, me regresé a mi silla y en ese momento me interrumpió y me dijo: ‘Te han dicho que tienes unos labios muy ricos’. Y yo: ‘No, gracias’. Traté de volver a la firma, porque si no la conseguía, me iban a volver a regañar. Él empezó a verme de manera incómoda, viendo mi entreparte, y me volvió a interrumpir: ‘Ay, ya te voy a firmar lo que tú quieras, ya me sé la estrategia de Juan Carlos: me manda a las más guapas para que no le diga que no’. Me molestó mucho su comentario misógino”.
“Empezó a firmar los documentos y los empecé a guardar. Me paré, pero ni siquiera había agarrado mi mochila y ya lo tenía aquí, ni siquiera me dio oportunidad de extender el brazo. Me abrazó y me empezó a decir: ‘Es que hueles muy rico’. Me empezó a besar el cuello y yo lo empecé a empujar y dije ‘quítese, apláquense, que usted es un funcionario, es un servidor’. Yo no podía ni siquiera mover los brazos. De tanto que me estaba apretando a mí me dolían los pechos y notaba su pene contra mi pelvis. Fue un momento de qué me está pasando, esto no es real, no me está ocurriendo, en un momento empecé a forcejear y lo aventé y entró su chófer por una puerta de atrás. Fue como gracias por entrar porque yo estaba trabada del coraje, ¿cómo le respondo? Es mi jefe, es un superior, es un consejero. No creía que fuese capaz de hacerme eso”.
Al ver entrar a otro empleado, Tania señala que el consejero se apartó de ella, le dijo que tenía que invitarla a comer y se marchó. Ella llegó a su dependencia, entregó las firmas y se echó a llorar. En una reacción habitual de las víctimas de abusos sexuales, lo que siguieron fueron las preguntas, las dudas: “¿En qué momento permití que esto me pasara? Tengo muchos años de haber sido deportista. Hice artes marciales. En ese momento te juro que me quedé bloqueada, me quedé paralizada. ¿Cómo reaccionas? Era coraje conmigo: ¿por qué no le metí una patada? ¿Por qué no lo tiré? Revisé toda la ropa que llevaba y dije no, no es una ropa provocativa. Nunca me he vestido provocativa. Quizás yo hice algo. Quizás yo moví la boca de una manera que él pensó que lo estaba invitando”.
Tania Castillo cuenta lo ocurrido a sus jefes, a uno de ellos al día siguiente y a su superior Juan Carlos Reséndiz, el 31 de mayo. En esa conversación, que la funcionaria grabó, él reconoce que no era la primera vez que se conocían comportamientos similares del consejero. “El otro día me habló para pedirme personal, que un proyecto, y su pregunta fue: ‘¿Y están guapas?”, relata Reséndiz, “yo le dije: ‘Todas tienen curriculum’, y él: ‘No, mándame las más guapas”.
“Yo soy muy respetuoso”
En los meses que siguieron antes de su renuncia el 30 de octubre, Castillo trató de forzar un encuentro con el consejero, para poder grabar su comportamiento, con una cámara oculta que había comprado para su pluma. No lo consiguió hasta principios de octubre. En las grabaciones que ha podido revisar EL PAÍS, Tania enfrenta a Néstor Vargas y le dice lo mismo que ha relatado ante el ministerio público y ante este mismo periódico. La respuesta del consejero es: “Yo no lo recuerdo, no fue así, no fue así, pero si yo te he ofendido en algo, te ofrezco una disculpa, no fue así, te lo juro que no fue así, porque yo soy muy respetuoso de ustedes. De verdad yo no lo hice, yo trato de tener mucho cuidado, es más, yo trato de tener a mujeres de verdad, inmediatamente aplico el protocolo, de verdad te ofrezco una disculpa, Tania, no fue así, pero si tu sentiste que fue así la verdad es que te ofrezco una disculpa”.
En un momento al final del encuentro, después de que Castillo le dijera: “Sabemos lo que pasó, usted estuvo aquí, yo estuve aquí”, Néstor Vargas señala: “Yo sé que son delitos de realización oculta, yo te agradezco que me lo hayas hecho ver que te has sentido incómoda, te lo juro que te ofrezco una disculpa, y nunca más se va a volver a repe…, es más te ofrezco el protocolo, no hay nada más importante que ustedes se sientan bien”.

Peritaje psicológico del caso.CORTESÍA
El 8 de noviembre, Tania Castillo denunció al consejero por acoso sexual y abuso sexual ante la Fiscalía de Ciudad de México. Tres días después envió un oficio a la entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, para informarle de lo ocurrido y adjuntó una copia de la denuncia. En el escrito se lee lo siguiente: “Me dirijo ante usted, doctora, jefa de Gobierno, mujer y defensora de entre muchas causas, de las que sufrimos por ser mujeres (...) Confío en que usted como mujer jefa de Gobierno, actúa firma contra todo tipo de delito y en específico, ha demostrado en otros casos de esta naturaleza que se han presentado en su gobierno, que la justicia se aplica de manera implacable ante estos abusos”.
Sheinbaum respondió, durante una conferencia de prensa, al se preguntada el 1 de febrero de 2023, que estaba al tanto del caso, que lo había abordado con la Fiscalía y junto con la Secretaría de la Mujer. “Siempre se va a tomar una decisión justa”, dijo la entonces mandataria, pero señaló que no sería necesario retirar a Vargas de su puesto. A día de hoy, el consejero sigue en el mismo cargo. La Fiscalía de Ciudad de México ha decidido no iniciar acción penal, al considerar que el testimonio de Tania Castillo “es un dicho aislado” que no está sostenido por otros testigos. Castillo acusa que no se ha tenido en cuenta, ni siquiera se le ha hecho el peritaje cibernético, a ninguno de los audios y videos que ella ha presentado. “Incluso niegan que yo haya estado en el Zócalo durante esos días”, explica la funcionaria.
Un peritaje psicológico particular señaló tras ocho sesiones de tres horas con Tania que presenta “alteraciones del sueño, desconexión social, ansiedad, alteraciones cognitivas, malestar sexual, desregulación emocional y reacciones fisiológicas intensas”, causadas por “estrés postraumático por acoso sexual”. En palabras de la funcionaria: “Me siento frustrada, enojada, triste porque veo que no es fácil conseguir justicia legal cuando estás denunciando. Me da mucho coraje ver en las calles anuncios de ‘denuncia, no te quedes callada, ni una más’, y ves que denunciaste a uno de los suyos y no pasa nada. Es bien difícil pelear contra el propio Estado”.
“El sistema me ha fallado”, concluye Tania, “yo esperaba más de la administración de justicia, esperaba más del Ministerio Público que hiciera sus investigaciones, esperaba que la doctora tomara cartas en el asunto, lo destituyera de su cargo, porque ¿cómo vas a tener una persona en esa posición que abuse de su poder con ese tipo de acciones? Pero ni una ni la otra y no se ha recibido justicia, no se ha hecho nada”. Castillo sigue trabajando para el Gobierno de Ciudad de México en otro departamento, por lo que insiste en que nada de su testimonio responde a intereses políticos: “Yo soy institucional, no me interesa que un partido u otro saquen jugo de esto”. Y reconoce: “A veces me siento hasta extraña por haber denunciado, porque es más fácil quedarte callada, seguir con la normalidad, no meterse en problemas, da miedo enfrentar todo un sistema”.
Fuente.-Beatriz Guillen/Diario Español/