En Tamaulipas, aun bajo el gobierno humanista del expriista convertido en gobernador con patrocinio del crimen organizado, coaligado de tiempo completo, la justicia ya tiene discurso de transformación, cifras para presumir y reconocimiento de Américo Villarreal a Tania Contreras, magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia. Lo que todavía necesita es demostrar que el entusiasmo del presídium corresponde con lo que ocurre en los expedientes.
El pasado 20 de octubre, Tania Contreras López presentó su primer informe al frente del Poder Judicial. La cuenta institucional luce contundente: 70 mil 365 asuntos concluidos; una reducción de cuatro meses a 15 días en la espera para celebrar audiencias penales; mil 34 asuntos del rezago de las salas unitarias de segunda instancia resueltos durante los primeros cien días, y sentencias que, según lo informado, pasaron de tardar entre seis y ocho meses a siete semanas.
Pero una cosa es presentar productividad y otra, bastante más incómoda, demostrar que el sistema dejó de fabricar pendientes.
Según el Censo Nacional de Impartición de Justicia 2026 del INEGI ,el retrato sin filtros del Poder Judicial tamaulipeco luce así:
La justicia en Tamaulipas se resume en tres grandes pasiones: una burocracia bien aceitada que cobra puntual, un entusiasmo desmedido por publicar chismes familiares en forma de sentencia y una alergia crónica a resolver asuntos penales.
El aparato burocrático: Más oficinas que el vecino rico y matriarcado en la nómina
Inmobiliaria judicial: Tamaulipas presume 221 órganos jurisdiccionales y administrativos, colocándose en el octavo lugar nacional y superando en infraestructura a estados como Nuevo León o Puebla, que apenas llegan a 151 y 170 respectivamente.
Ellas mandan: La nómina estatal es de 1,986 personas y está dominada por mujeres en un 58.4%, dejando a los hombres con el 41.6%. En la cúpula pasa exactamente lo mismo: de las 13 personas magistradas, el 53.8% son mujeres, y de las 126 personas juzgadoras, ellas representan el 51.6%.
Lo que cuesta el chiste: Mantener este engranaje le costó al erario 1,152.5 millones de pesos en 2025, quedándose a media tabla nacional (justo debajo de Oaxaca y arribita de Guerrero).
«Transparencia» selectiva: Puro drama familiar y casi nada de crimen
Adicción al pleito de casa: En todo 2025, el Poder Judicial estatal publicó en su web 17,546 sentencias emitidas. ¿De qué hablaron? El 80.3% (14,090) fueron de materia familiar (divorcios, pensiones, custodias) y otras 3,007 de materia civil.
El crimen es top secret (o no existe en la web): En un estado históricamente famoso por sus titulares de seguridad, los jueces tamaulipecos apenas publicaron 65 sentencias en materia penal en todo el año.
Para dimensionar el absurdo, hasta Tlaxcala publicó más del doble (131). En materia mercantil y de justicia para adolescentes ni siquiera se molestaron en tener datos o aplicar registros.
El embudo general y los fantasmas del pasado
Entran muchos, salen si bien les va: En primera instancia ingresaron 55,972 asuntos de todas las materias, pero solo lograron determinar o concluir 42,167. Es decir, unos 13,805 expedientes nuevos se fueron directo a hacerle compañía al archivo muerto.
Nostalgia por el viejo sistema: Aunque el sistema penal acusatorio (juicios orales) lleva años operando, Tamaulipas todavía recibió 21 causas penales nuevas en el «Sistema Tradicional» (el escrito/inquisitivo de antaño), logró concluir 952 asuntos viejos (el tercer lugar nacional sacando pendientes prehistóricos), pero aún arrastra 1,234 causas empolvándose en ese esquema.
Justicia Penal Acusatoria: El verdadero cuello de botella
Alergia a cerrar carpetas: En el sistema penal acusatorio e integral para adolescentes, ingresaron 2,284 causas penales nuevas en el año (2,186 de adultos y 98 de adolescentes) y se registraron 3,363 delitos. Sin embargo, apenas lograron 1,216 determinaciones o conclusiones.
La montaña de pendientes: Como resuelven a la mitad de la velocidad de lo que entra, el año evaluado cerró con la módica cantidad de 11,213 procedimientos pendientes de concluir (casi 10 veces lo que logran sacar en un año). Por su parte, a los juzgados federales en Tamaulipas (Decimonoveno Circuito) les cayeron otras 629 causas penales.
Procesados, vinculados y una pizca de sentenciados: En el año se registraron 2,677 personas procesadas o imputadas en el estado (2,572 adultos y 105 adolescentes). Los jueces de control vincularon a proceso a 1,277 personas y dejaron ir (no vincularon) a 233.
Alergia al mazo: A la hora de dictar sentencia definitiva, la maquinaria se hace chiquita. Solo 256 causas penales llegaron a manos de jueces de juicio oral. Al final del día (sumando juicios orales y procedimientos abreviados), en todo 2025 solo hubo 383 personas sentenciadas en el estado: 303 recibieron condena y 80 salieron absueltas. Además, el registro es tan pulcro que a 14 personas sentenciadas ni siquiera les identificaron el sexo.
«Mejor arréglense ustedes» (Justicia Alternativa)
Para evitar los juzgados, Tamaulipas tiene a 52 personas trabajando en los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias (MASC).
En 2025 abrieron 2,619 expedientes para intentar que la gente se arreglara hablando. De nuevo, el drama de hogar lideró la lista con 1,317 casos familiares, seguidos de 537 penales, 363 de pleitos comunitarios o vecinales, 286 civiles y 106 mercantiles.
Tamaulipas tiene una estructura judicial grande y bien pagada que funciona a todo vapor para divorciar parejas y publicar sus sentencias en internet, pero que en materia penal opera como una gran bodega de expedientes donde miles entran, poquísimos llegan a juicio oral y apenas trescientas personas al año reciben una condena.
Con informacion : INEGI/CENSO NACIONAL DE IMPARTICIÓN DE JUSTICIA FEDERAL Y ESTATAL (CNIJF-E) 2026

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