Visitanos tambien en:

lunes, 25 de mayo de 2026

«SOLO 2 ACCIONES,YA SIN HIPOCRESIAS: para ACABAR con el CDG-MORENA-MATAMOROS solo HAY que DESMANTELAR la PROTECCION POLITICA de AMERICO, GRANADOS y la UIF les TUMBE la LANA»…y para eso no ocupan mas pruebas.


Ni Matamoros,ni Tamaulipas, necesitan más discursos solemnes de Morena,su Gobernador y el alcalde ; necesita que alguien en el gobierno federal deje de fingir que no sabe dónde están las palancas. La ejecución del agente federal que custodiaba el consulado de Estados Unidos perpetrada por los junior de Alfredo Cardenas,alias El Contador,afiliado de facto a MORENA, no solo exhibe una falla de seguridad: confirma que el Estado está administrando y beneficiandose de la violencia en lugar de desmantelarla. Y eso, en una plaza como Tamaulipas, no es omisión inocente; es complicidad por diseño o por cobardía.

Porque herramientas sí hay. Dos, para ser precisos, y ambas incómodas para el poder político que hoy presume “transformación” mientras convive con las inercias del narcoestado versión diamante.

La primera es la más obvia y la más negada: el desmantelamiento de la protección política. El Cártel del Golfo no opera en el vacío; respira a través de redes de tolerancia institucional. Eso implica alcaldías que miran hacia otro lado, policías locales que administran cuotas y operadores políticos que entienden perfectamente el valor electoral de no incomodar a quien controla el territorio y eso no solo lo ve el pueblo, lo padecen.

Si el gobierno federal del mismo partido quisiera intervenir en serio, el primer movimiento no sería un operativo espectacular con marinos, militares o el «bandon de Harfuch’s» para la foto, sino auditorías políticas y penales sobre sus propios aliados. 

Separar del cargo, investigar y judicializar a funcionarios que funcionan como bisagra entre el poder formal y el poder criminal. Sí, eso incluye incomodar a Morena en la plaza. Sin ese corte quirúrgico, cualquier despliegue de fuerza es maquillaje: se limpia la escena mientras la estructura que permite el crimen sigue intacta.

La segunda herramienta es más técnica, pero infinitamente más eficaz: el estrangulamiento financiero. 

La Unidad de Inteligencia Financiera ya no es un buzón decorativo; con las facultades actuales puede congelar activos bajo esquemas de riesgo y obligar a los titulares a acreditar la licitud de los recursos. Es decir, invertir la carga: no es el Estado el que tiene que probar cada peso ilícito en tiempo real, sino el operador económico el que debe demostrar que su flujo es limpio.

¿Ejemplo? 

El caso del casino vinculado a la red de Alfredo Cárdenas, operado por su círculo familiar. No se trata solo de un negocio “sospechoso”; es una válvula de legitimación de capital. Ahí entra la UIF con una ruta clara: identificar beneficiarios finales, mapear operaciones inusuales, cruzar con reportes de actividades vulnerables, y congelar cuentas de la razón social, de los administradores y de las empresas espejo. 

El golpe no es mediático; es quirúrgico: bloquear liquidez, interrumpir pagos, romper la cadena de proveedores y obligar a que cada peso se justifique ante la autoridad financiera. 

Y no solo en el casino: en constructoras, gasolineras, transportistas, bares, yonques,talleres,hoteles,restaurantes,inmobiliarias,donde lo mismo despojan que venden,cualquier nodo que convierta dinero criminal en flujo aparentemente legal.

Esto tiene un efecto cascada que ningún convoy militar logra: sin dinero, no hay nómina para halcones; sin liquidez, no hay compra sostenida de armas; sin capacidad de pago, el control territorial se erosiona desde dentro. El crimen organizado sobrevive por su capacidad de financiarse, no por su mística.

En síntesis, el Estado mexicano no está desarmado frente al Cártel del Golfo; está políticamente inhibido. Tiene dos llaves y no las usa: cortar la protección política —aunque eso implique tocar a los propios— y asfixiar el músculo financiero con la UIF hasta obligar a que cada operador pruebe la legalidad de su riqueza.

Si se aplicaran ambas, al grupo criminal,»esos indios que el gobernador hizo compadres», solo le quedarían sus tres viejos recursos: el poder corruptor, el poder de fuego y el poder de asombro. Esos ya los conocemos ,ademas de su tren de vida costeado por ciudadanos.

Lo que no hemos visto —porque el gobierno no ha querido— es qué pasa cuando les quitas el respaldo político y el dinero que los mantiene funcionando. Ahí, y solo ahí, empieza realmente el combate…quieren combatirlos ?…no verdad,los ocupan para los votos.

Con informacion: MEDIOS/REDES/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: