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jueves, 28 de mayo de 2026

EL «CARTEL de MORENA de NARCOS del BIENESTAR»: PRI CUELGA MANTAS en SAN LAZARO y HAY VICTIMAS INDIGNADAS pero NO INOCENTES»…el pirómano profesional dice que andan jugando con cerillos.


Un grupo de diputados del PRI decidió que ya estuvo suave eso de simular trabajo legislativo y se lanzaron a colgar dos mantas gigantes dentro del pleno, acusando a Morena de estar metida hasta el cuello con el crimen organizado. Las lonas no las pusieron afuera, como cualquier manifestante mortal, sino en el área “fifí” destinada a invitados, para que quedara claro que el narco ya ni siquiera es invitado: es parte del elenco.

Con altavoces en mano —porque el ridículo sin micrófono no cuenta— los priistas Carlos Gutiérrez, Abigail Arredondo y compañía se aventaron su performance mientras el resto del Congreso pretendía que ahí se discutían leyes y no se intercambiaban madrazos mediáticos.

“El cártel de Morena” versión lona HD

En la primera manta se leía la frase “El cártel de Morena”, acompañada de las imágenes de Andrés Manuel López Obrador y sus hijos Andrés, José Ramón y Gonzalo, como si fuera poster de serie de Netflix pero sin producción, sólo odio y tipografía gacha. El mensaje era transparente: según el PRI, la familia lopezobradorista no es un clan político, sino una especie de mesa directiva del supuesto narco-régimen guinda.

La lógica es simple y brutal: si ya medio mundo habla de narco-Estado, el PRI decidió imprimirlo en vinil y llevarlo directo a la cámara que, irónicamente, debería estar discutiendo cómo evitar precisamente eso.

“Los narcos del Bienestar”: branding opositor

La segunda manta se lució con la creatividad malévola: en primer plano pusieron la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum junto a varios funcionarios e integrantes de Morena, rematando con la leyenda “Los narcos del Bienestar”. Es el mismo eslogan oficial de la 4T, pero intervenido como si lo hubiera diseñado un community manager ardido después de revisar encuestas.

Ahí, el mensaje es aún más claro: los programas sociales, bandera sagrada del movimiento, son rebautizados como el brazo “amable” del narco-gobierno, una mezcla de clientelismo, dinero público y, según la narrativa priista, aroma a pólvora y lavado de activos.

La oposición: moral de vinil, memoria selectiva

Que el PRI acuse a alguien de “cártel” tiene su encanto: es como si un pirómano profesional denunciara que alguien anda jugando con cerillos. 

El tricolor viene usando la etiqueta “Cártel de Morena” como franquicia itinerante: ya la colgó en San Lázaro, en el Senado y donde le presten una pared, siempre con la misma receta de rostros guindas y slogans de narco-gobierno.

Lo que cambia no es el fondo, sino el timing: cada vez que se calienta un tema —elecciones, reformas, investigaciones en Estados Unidos— el PRI vuelve a la fórmula de la manta, el escándalo y el “yo sólo estoy diciendo lo que todos piensan”, como si no tuvieran décadas de expedientes propios en los mismos temas que denuncian.facebook+2

Morena: víctima indignada, pero no precisamente inocente

Del lado guinda, la respuesta es el guion conocido: victimismo, acusaciones de guerra sucia y la idea de que todo es complot para descarrilar a la 4T y sus reformas “históricas”. En público se indignan por las mantas, pero tampoco abren la puerta a una discusión seria sobre vínculos con grupos criminales, candidatos incómodos o gobernadores bajo sospecha.

Porque sí, el mismo discurso priista de “Cártel de Morena” se alimenta de casos concretos: narco-candidatos, narco-gobernadores y expedientes que han salido desde hace años, tanto en México como desde autoridades de Estados Unidos, sin que desde Palacio Nacional o las bancadas guindas haya una voluntad real de transparentar, investigar y limpiar.

San Lázaro: Congreso o foro abierto de espectaculares

Lo de las mantas no es anécdota aislada: San Lázaro se ha vuelto un espacio donde las bancadas sustituyen la argumentación por lona, la evidencia por Photoshop y el debate por gritos con megáfono. Lo que debería ser control político terminó convertido en batalla de branding: quién pega primero la frase más venenosa, quién gana nota principal, quién logra el video viral para redes

Mientras tanto, la discusión de fondo —cómo se infiltra el crimen organizado en campañas, gobiernos, contratos, policías, fiscalías y programas sociales— sigue en la congeladora, porque ningún partido está dispuesto a abrir el expediente completo sin terminar salpicado.

Narco-Estado de utilería, narco-realidad en la calle

El resultado es cínico: en el Congreso juegan a acusarse de narco-gobierno con mantas y slogans, mientras afuera los territorios siguen repartidos entre cárteles, autoridades capturadas y víctimas invisibles para la agenda parlamentaria. La palabra “narco” se usa como arma retórica, no como problema de Estado que exige cifras, investigaciones serias, comparecencias de alto nivel y responsabilidades penales.vanguardia.

Y así, entre “Cártel de Morena” y “narcos del Bienestar”, lo único seguro es que la narcopolítica mexicana ya no se esconde: se imprime a color, se cuelga en el pleno y se usa como utilería para la función diaria del Congreso que finge que todavía representa a alguien más que a su propia sobrevivencia.

Con informacion: ELUNIVERSAL/

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