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lunes, 27 de julio de 2020

"DESCIFRANDO al MODELO CENTINELA": UN MODELO MATEMATICO que "NI los CIENTIFICOS COMPRENDEN"...que ha sido usado para confundir en vez de convencer.

En los medios se ha hablado mucho acerca de un “Modelo Centinela” para estimar la cantidad de personas infectadas de COVID-19 (en este artículo no hacemos distinción entre SARS-CoV-2 y COVID-19). Esto ha dado pie a una ola de desinformación en donde no queda claro a qué se refiere y lleva a pensar que el “Modelo Centinela” es un modelo matemático complejo que ni los científicos pueden comprender. En este artículo esclarecemos la confusión que se ha generado durante los últimos meses.
Ilustración: Patricio Betteo
Empezamos distinguiendo el “Sistema Centinela” y el “Modelo Centinela”. El primero consiste en un sistema creado hace años para vigilar las enfermedades respiratorias tipo influenza en el país. Este sistema no tiene por objetivo producir estimaciones de personas infectadas. El “Modelo Centinela” es una nueva herramienta que se creó para afrontar la pandemia actual y estimar las infecciones por covid-19, y se basa en tres componentes (Figura 1), desconocidos para la mayoría de la población mexicana:
1. Información proveniente del Sistema Centinela adaptado para esta pandemia.
2. Información proveniente del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave)
3. Un algoritmo que combina la información de 1 y 2 para estimar el número de infectados por COVID-19 entre todas las personas que buscan atención médica.
A continuación explicamos en qué consisten estos tres componentes, cómo usan para estimar la cantidad de infectados de COVID-19 usando el “Modelo Centinela”, y las limitaciones que existen para reproducirlas utilizando los datos abiertos.
Fig. 1. Componentes del Modelo Centinela
Fig. 1. Componentes del Modelo Centinela
La sección verde representa el componente relacionado con el Sistema Centinela de vigilancia epidemiológica y su adaptación para la pandemia. La sección azul representa el componente del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. La caja anaranjada representa el algoritmo que combina las dos fuentes de información para crear las estimaciones.

El Sistema de Vigilancia Centinela

Vigilancia Epidemiológica

La vigilancia epidemiológica consiste en recolectar, de manera confiable y en tiempo real, información sobre diferentes enfermedades de importancia para la salud pública del país. Esta información es útil para detectar patrones de diversas enfermedades –conocidas o nuevas– para así tomar decisiones que resguarden la salud de la población.
Para llevar a cabo una vigilancia epidemiológica eficiente del virus de la influenza, en el año 2006 se creó en México el Sistema Centinela bajo lineamientos de la Organización Mundial de la Salud. Utilizando información proveniente de las designadas unidades de monitoreo, el Sistema Centinela recolecta información sobre Enfermedades de Tipo Influenza (ETI). Las unidades de monitoreo están distribuidas a lo largo del territorio nacional en zonas de mayor riesgo para la propagación de enfermedades, para esto se considera: densidad de población, afluencia turística, granjas avícolas y porcinas, paso de migrantes, aeropuertos, centrales camioneras y puertos internacionales de carga y descarga. Para hacer esta labor de manera eficiente, se utiliza una herramienta muy útil, conocida como muestreo.

Intuición detrás del muestreo del Sistema Centinela

Detectar quiénes han sido infectados con COVID-19 implica saber el total de personas contagiadas por esta nueva enfermedad (Fig. 2, área amarilla). Para llevar a cabo esta tarea con absoluta precisión, necesitamos saber el estado de salud de todas las personas del país (Fig. 2, cuadro verde) a través del tiempo, algo claramente imposible. Adicionalmente: i) no todos los infectados con COVID-19 presentan síntomas relacionados a enfermedades respiratorias, ii) no todos los infectados con síntomas leves acuden a buscar atención, especialmente con la política de #QuédateEnCasa (Fig. 2, área amarilla fuera del cuadro morado), y iii) los síntomas del COVID-19 son muy parecidos a los de ciertas enfermedades respiratorias, especialmente la influenza (Fig. 2, área durazno dentro del cuadro morado). Como veremos más adelante, el Sistema Centinela únicamente se enfoca en monitorear patrones de individuos con infección respiratoria que acuden a una unidad de salud (Fig. 2, cuadro morado).
Fig. 2. Clasificación de la población mexicana según el estado de infección de enfermedades respiratorias
Fig. 2. Clasificación de la población mexicana según el estado de infección de enfermedades respiratorias
El área amarilla denota gente con COVID-19, el área durazno denota gente con otra enfermedad respiratoria, y el área blanca denota personas sin enfermedad respiratoria. El cuadro morado denota personas con algunos síntomas de COVID-19 (casos sospechosos) que buscan atención médica. Los cuadros no están hechos a escala, se rellenaron de tal forma para fines didácticos.
Enfocarnos en saber quiénes tuvieron COVID-19 y requirieron atención médica (Fig. 2, área amarilla dentro del cuadro morado) nos es de gran utilidad para monitorear la enfermedad. Idealmente para distinguir las enfermedades respiratorias a la perfección, sería necesario hacer estudios de laboratorio para determinar exactamente qué virus es la causa – lo cual sería muy costoso. Entonces, hay que encontrar una manera de hacer pruebas a poca gente de manera eficiente y confiable para poder estimar el comportamiento de la infección de COVID-19 a nivel nacional. Un primer paso lógico sería vigilar zonas donde hay mayor probabilidad de contacto e infección como las fronteras, ciudades grandes, y zonas turísticas. Para facilitar la identificación de la gente infectada en estas regiones, nos podemos enfocar en los hospitales y clínicas ya que la mayoría de las personas con síntomas graves buscan atención médica.
El muestreo nos ayuda a estimar el tamaño del rectángulo que nos interesa conociendo un subgrupo de éste, conocido como la muestra. Esta herramienta se utiliza en diversos ámbitos de nuestras vidas, por ejemplo en el conteo rápido para estimar quién ganó una elección.

Adaptación del Sistema Centinela durante la pandemia COVID-19

En México, el Sistema Centinela inicialmente se realizaba a través de las Unidades de Salud Monitoras de Influenza (USMI). Con la pandemia actual del COVID-19, se cambió el nombre a Unidades de Salud Monitoras de Enfermedad Respiratoria (USMER) para hacer énfasis en que se monitoriza toda enfermedad respiratoria. Las USMERs son centros de salud y hospitales con la capacidad de realizar este tipo de vigilancia y ubicadas en puntos estratégicos. Además, las USMERs son evaluadas periódicamente utilizando diversos indicadores de calidad, con los que se determina si pueden seguir realizando este tipo de vigilancia. Actualmente operan 475 USMER distribuidas a largo de todo el territorio nacional (Fig. 3).
Fig. 3. Mapa de las unidades de salud en el territorio nacional
Fig. 3. Mapa de las unidades de salud en el territorio nacional
Las Unidades de Salud Monitoras de Enfermedades Respiratorias (USMER) se encuentran en color amarillo. El resto de las unidades de salud son de color verde.
Todo paciente con síntomas respiratorios que acude a una unidad de salud, incluidas las USMERs, es evaluado para decidir si cumple con los criterios de un caso sospechoso (los criterios específicos se encuentran en el Lineamiento Estandarizado para la Vigilancia Epidemiológica y de Laboratorio para la Enfermedad Respiratoria Viral). Además, cualquier caso sospechoso que presente dificultad respiratoria será clasificado como un caso de infección respiratoria aguda grave (IRAG). Finalmente, cualquier caso sospechoso con prueba positiva será un caso confirmado. Además de las definiciones anteriores, los pacientes se pueden manejar de dos formas: ambulatorios hospitalizados. Por motivos prácticos, podemos considerar IRAG equivalente a paciente hospitalizado.
Según el Lineamiento Estandarizado para la Vigilancia Epidemiológica y por Laboratorio de Enfermedad Respiratoria Viral, a los casos sospechosos de enfermedad respiratoria viral se les debe tomar una muestra de la vía respiratoria para confirmación de acuerdo a la siguiente normativa:
• Casos sospechosos ambulatorios (con síntomas leves): al menos 10 % en USMER.
• Casos sospechosos hospitalizados (con sintomatología grave/IRAG): 100 % en todas las unidades médicas del país (USMER y no USMER).
La población a la cual se les realiza la prueba de diagnóstico de acuerdo a este lineamiento se representa en la Figura 4 (cuadro de contorno rojo punteado). El lineamiento hace hincapié en que las instituciones que cuenten con más recursos podrán utilizarlos para muestrear mayor porcentaje de pacientes ambulatorios. Cabe destacar que en las unidades no USMER, previo a la pandemia del coronavirus, únicamente se monitorizaban las defunciones y no los casos sospechosos atendidos. Sin embargo, durante la pandemia actual, se modificaron los lineamientos para que al 100 % de los casos sospechosos hospitalizados en las no USMER también se les realice la prueba para diagnóstico de COVID-19. Con esto se busca contabilizar todos los casos graves en México.
Fig. 4. Muestreo de los casos sospechosos del COVID-19, según el Sistema Centinela
Fig. 4. Muestreo de los casos sospechosos del COVID-19, según el Sistema Centinela
El cuadro morado denota personas con algunos síntomas de COVID-19 (casos sospechosos) que buscan atención médica. Ellos se dividen entre casos ambulatorios (con síntomas leves) y casos hospitalizados (con síntomas graves). Se muestrea el 100 % de los casos ambulatorios al igual que al menos 10 % de las casos ambulatorios que acuden a una unidad de salud USMER (área azul). Los cuadros no están hechos a escala, se rellenaron de tal forma para fines didácticos.
Las muestras tomadas a los casos sospechosos se envían para diagnóstico de acuerdo al diagrama de la Figura 5. Como se observa en la Figura 5, las muestras con resultado negativo para COVID-19 se envían para diagnóstico de influenza, y otro porcentaje de las que resultan nuevamente negativas se estudia para buscar virus respiratorios adicionales.
Fig. 5. Algoritmo de diagnóstico para COVID-19
Fig. 5. Algoritmo de diagnóstico para covid-19
El 28 de febrero se confirmó el primer caso en México dando inicio a la Fase 1. Sin embargo, los primeros casos detectados no fueron a través del Sistema Centinela, ya que las primeras pruebas sólo se realizaban a personas con un antecedente previo de viaje o contacto con alguien que viajó. Fue hasta la noche del 23 de marzo que se declaró por primera vez la existencia de casos de transmisión comunitaria dentro del país (es decir, que no se explican por un viaje al extranjero) dando inicio a la Fase 2. Esta fase marcó el cambio de vigilancia a través del estudio de contacto de casos a una vigilancia a través del Sistema Centinela dado que es más difícil rastrear el contagio de los casos. Actualmente nos encontramos en la Fase 3, en donde la pandemia deja de estar confinada a brotes en comunidades y pasa a una dispersión nacional. En esta fase, el Sistema Centinela ya no es el sistema principal para la toma de decisiones dado los tiempos de procesamiento de las muestras y el número limitado de USMER por entidad federativa que dificulta estimar la carga en cada estado del país. Ahora se utiliza principalmente la ocupación hospitalaria de cada estado.

Intentando replicar las estimaciones del Modelo Centinela

Para explicar y evaluar si es posible replicar las estimaciones basadas en el Modelo Centinela usamos de referencia la tabla que se presentó en la Conferencia de la Secretaría de Salud del 16 de abril, mostrada en la Fig. 6.
Fig. 6. Tabla de resultados del Modelo Centinela presentada en la conferencia del 16 de abril
Fig. 6. Tabla de resultados del Modelo Centinela presentada en la conferencia del 16 de abril
La tabla mostrada en la Figura 6 contiene diez columnas que tienen números coloreados de la siguiente manera: las columnas con color azul corresponden a datos que no son accesibles; las columnas con color verde contienen información que se puede acceder en los datos abiertos; la columna naranja se puede obtener parcialmente por los boletines epidemiológicos del Sinave; por último, las columnas con color rojo son calculadas usando la información de otras columnas.
La siguiente tabla contiene la descripción de las columnas y cómo se relacionan con la población mexicana y el muestreo que se llevó a cabo a través del Sistema Centinela (Fig. 7).
Tabla 1. Descripción de los resultados del Modelo Centinela presentados en la conferencia del 16 de abril.
ColumnaDescripciónRelación con Figura 7
1Semana epidemiológica (desde 1 de enero de 2020).
2Cantidad de personas que acudieron a una USMER con infección respiratoria aguda (IRA), neumonía o enfermedad tipo influenza (ETI). Incluye casos sospechosos y no sospechosos de COVID-19.
3Cantidad de personas con enfermedad tipo influenza e infección respiratoria aguda grave (IRAG). Estas personas presentan síntomas similares a COVID; su conteo se registra en el Sinave y no en los datos abiertos.Área azul
4El cociente entre la columna 3 y 2. Es decir, la proporción de personas sospechosas de COVID-19 de las que acudieron a una USMER con infección respiratoria aguda, neumonía o enfermedad tipo influenza.
5El cociente entre la columna 6 y 7. Proporción de pruebas positivas a COVID-19 de las muestras con el resultado concluyente en USMER, es decir positivo o negativo.
6Personas que resultaron positivas a COVID-19 en USMER. Recordar que no se les hace prueba a todos los casos ambulatorios.Área rojo y área azul traslapados
7Cantidad de pruebas que se realizaron en USMER que pudieron tener resultado positivo de COVID. Solo se toman en cuenta las que tuvieron un resultado concluyente, es decir positivo o negativo.Área azul dentro del cuadro de contorno rojo punteado
8Cantidad de personas que acudieron a una unidad de salud con IRA, neumonía o ETI en todo el país (información procedente del Sinave). Corresponde a la información de la columna 2 a nivel nacional.
9La estimación de los casos sospechosos a nivel nacional (estimación de la columna 3). Recordar que no se tiene toda la información a nivel nacional, solo a nivel USMER.Cuadro morado
10La estimación de casos positivos de COVID-19 a nivel nacional. No es el equivalente a la columna 6 a nivel nacional, pues incluye todos los casos ambulatorios.Área amarilla dentro del cuadro morado
Fig. 7. Clasificación de la población mexicana según el estado de infección de enfermedades respiratorias, y el muestreo de los casos sospechosos del COVID-19
Fig. 7. Clasificación de la población mexicana según el estado de infección de enfermedades respiratorias, y el muestreo de los casos sospechosos del COVID-19
El cuadro morado denota personas con algunos síntomas de COVID-19 (casos sospechosos) que buscan atención médica. Ellos se dividen entre casos ambulatorios (con síntomas leves) y casos hospitalizados (con síntomas graves). Se muestrea el 100 % de los casos ambulatorios al igual que al menos 10 % de las casos ambulatorios que acuden a una unidad de salud USMER. De los muestreados, algunos obtienen un resultado positivo de COVID-19 (área roja).
La columna 10 es la estimación de casos por COVID-19 mediante el Modelo Centinela. De forma simplificada, el algoritmo del Modelo Centinela consiste en combinando las columnas 2, 3, 6, 7 y 8 de la siguiente manera:

Tomamos en cuenta que las columnas 3, 2 y 8 se deben estratificar por entidad federativa y por grupos de edad con secuencias de 5 años (de 0 a 4 años, de 5 a 9, 10 a 14, etcétera).
Para reproducir los resultados del Modelo Centinela, es necesario tener acceso a la información de las columnas 2, 3, 6, 7, y 8. Sin embargo, los datos abiertos publicados diariamente por la Secretaría de Salud únicamente contienen información parcial de las columnas 6 y 7. Como la información se va actualizando continuamente, y muchos resultados pendientes se convierten en casos positivo o negativo, para obtener los mismos resultados presentados en la tabla sería necesario utilizar los datos disponibles al momento en que fue calculada.
Al intentar reproducir las estimaciones, notamos que se puede reproducir la columna de casos positivos (columna 6) con los datos abiertos si se toma en cuenta el número de casos positivos en las USMER de cada semana de acuerdo a la fecha de inicio de síntomas. Los resultados obtenidos son muy similares a los presentados en las conferencias (la columna roja coincide con la línea naranja en la Figura 8); las diferencias pueden deberse a que la información usada para calcular las tablas presentadas corresponde a la disponible a un momento diferente del corte en que fueron presentados los datos abiertos.
La columna 7 puede ser reproducida parcialmente; sin embargo, notamos que antes de la semana 14, el total de muestras con resultados válidos (positivo o negativo) siempre es menor que los datos presentados en las tablas de las conferencias. Por ejemplo, en las semanas 2 y 3 únicamente hay una muestra (con resultado positivo) respectivamente, como aparece en la siguiente gráfica.
Fig. 8. Comparación de los números de la columna 6 y 7 de la tabla de la conferencia del 6 de abril con datos obtenidos de los datos abiertos publicados el 16 de abril
Fig. 8. Comparación de los números de la columna 6 y 7 de la tabla de la conferencia del 6 de abril con datos obtenidos de los datos abiertos publicados el 16 de abril
Las columnas representan la cantidad de pacientes positivos confirmados (roja) y negativos confirmados (azul) que buscaron atención médica en una USMER según los datos abiertos. La línea de verde representa los datos de la columna 7 de la tabla y la línea amarilla representa los datos de la columna 6.
Además, usando los datos de las columnas 6 y 7, se puede calcular el índice de positividad en USMER (columna 5) dividiendo los casos positivos en USMER y las muestras válidas (positivos y negativos). Los resultados de las semanas 14 y 15 son muy similares a los presentados en las conferencias, pero el índice de las semanas anteriores es mucho más grande dado a que el número de muestras reportadas en los datos abiertos es menor. Los resultados se muestran en la siguiente figura (Fig. 9).
Fig. 9. Comparación de la replicación del índice de positividad que se muestra en la columna 5 y el índice de positividad que se obtendría con los datos abiertos
Fig. 9. Comparación de la replicación del índice de positividad que se muestra en la columna 5 y el índice de positividad que se obtendría con los datos abiertos
La columna roja representa el índice de positividad de los datos abiertos. La línea verde representa el índice de positividad de la tabla.
Finalmente, es importante recalcar que utilizar el índice de positividad del Sistema Centinela para estimar la carga de la enfermedad asume que la prueba sea 100 % sensible (todos los enfermos tendrán un resultado positivo de la prueba) y 100 % específica (todos los sanos tendrán un resultado negativo de la prueba) en condiciones ideales (otro supuesto que se tiene que asumir). El supuesto de que la prueba sea 100 % específica sí es razonable puesto que la prueba detecta la cadena del ADN del virus; sin embargo, un estudio reciente ha reportado una sensibilidad de 63 %, es decir, solo el 63 % de los pacientes infectados tenían un resultado positivo de la prueba para COVID-19 que se toma mediante el uso del hisopado nasofaríngeo (la prueba rutinaria para detectar SARS-CoV-2). Por lo anterior, se necesitaría incorporar adicionalmente en las estimaciones el número de falsos negativos esperados (Fig. 7 área amarilla dentro del cuadro con línea punteada rojo SIN traslapo del área rojo).

¿De qué ha servido el modelo Centinela?

El Modelo Centinela surgió ante la necesidad de estimar la carga de COVID-19 ya que es difícil medirla por diversas razones (costos, recurso humano, extensión geográfica, exactitud de la prueba para diagnóstico, etc.). El único caso donde se puede medir la carga con absoluta precisión es en poblaciones pequeñas y aisladas, como se hizo en Vò, Italia. En México, debido a que se necesitaba actuar de manera rápida y eficiente, se utilizaron los sistemas de vigilancia epidemiológica existentes –el Sinave y el Sistema Centinela– para poder monitorear la transmisión de COVID-19. Esto también se llevó a cabo en otros países como los estados miembros del Centro Africano para la Prevención y Control de Enfermedades.
El Modelo Centinela realmente sirvió para estimar cómo fueron evolucionando los casos totales que buscan atención médica para así informar a los funcionarios de salud el momento oportuno para activar la Fase 3, en la cual se usan modelos epidemiológicos que proyectan cómo la pandemia se irá desarrollando en el tiempo. Aclaramos que el Modelo Centinela nunca tuvo como objetivo estimar un factor de expansión que se mencionó en las conferencias de Gatell y los medios, el cual generó más confusión que certeza.
Las estimaciones del Modelo Centinela de casos totales son de interés público. Por ende, aunque el modelo no sea de utilidad durante la Fase 3, es importante que las autoridades lo continúen presentando, y además, hacer público el código y los datos que se usaron para obtener tales estimaciones (la última vez que se presentaron fue el 3 de mayo, con estimaciones de la semana 15 que corresponden a mediados de abril). Como vimos, usando los datos abiertos, el Manual de Vigilancia Epidemiológica de la Influenza, los Boletines Epidemiológicos del Sinave y el Lineamiento Estandarizado para la Vigilancia Epidemiológica y de Laboratorio por COVID-19 vigente no es posible reproducir la estimación del Modelo Centinela. Para que podamos reproducir estas estimaciones, sería necesario que la información correspondiente al número de enfermedades respiratorias a nivel nacional (Sinave y USMER) y de los casos sospechosos de COVID-19 en el Sistema Centinela (USMER) estuviera disponible y estratificada por grupos de edades y entidad federativa. Tener estos datos nos daría acceso a obtener las estimaciones, amplificando su uso para otros propósitos.
Como todo modelo, el Modelo Centinela tiene sus limitaciones. Entre ellas, la muestra proveniente de las unidades USMER puede no ser representativa del territorio nacional. Esta limitante se debe al hecho las USMER están diseñadas para monitorear brotes de epidemias nuevas causadas por virus respiratorios, no para ser representativas de lo que ocurre en el país. Otra limitante es que la incertidumbre proveniente de la sensibilidad del 63 % de las pruebas no se tomó en cuenta para realizar las estimaciones del Modelo Centinela.
Ahora nos queda esperar a que en un futuro el Modelo Centinela vuelva a ser utilizado para alertar y contener futuros brotes locales de esta pandemia. 
Fuente.-Ernesto Ulloa, Jesús Arroyo, Natalie Gasca, Susana Lozano-Esparza, Antonio Olivas y Pedro Orozco del Pino
Colaboradores de Mexicanos en Estadística y Salud (MES): grupo de mexicanos comprometidos con la divulgación de avances científicos en estadística y salud. Nuestro objetivo es divulgar información científica a una audiencia amplia sin necesidad de usar un lenguaje técnico o conceptos complicados. 

fuente.-

LA PANDEMIA AYUDA a CARTELES MEXICANOS a INCREMENTAR "EFICIENCIA y PELIGROSIDAD" en EUROPA...tambien les cayo como anillo al dedo.

La pandemia de Covid-19 podría estar ayudando a los cárteles mexicanos en Europa –mediante una “curva de aprendizaje”– para incrementar su eficiencia y peligrosidad y convertirse de distribuidores en productores de drogas sintéticas en el viejo continente, alerta un estudio

El impacto de la pandemia de Covid-19 desvela hasta qué grado se ha incrementado la presencia de cárteles mexicanos en la Unión Europea (UE), y en particular el papel del Cártel de Sinaloa en la emergencia sanitaria como el principal abastecedor de drogas sintéticas a nivel mundial, aseguran expertos en crimen organizado y narcotráfico.
La pandemia podría conducir a los cárteles mexicanos a alternar precursores químicos y sustancias, tal como lo vienen haciendo en países de la UE; aunque la dependencia de terceros (de precursores y/o de materia prima) podría generar estancamiento y perdidas en economías ilícitas en tiempos de excepcionalidad, sostiene Ludmila Quirós, investigadora del Centro de Estudios sobre el Crimen Organizado Transnacional de la Universidad Nacional de La Plata.
En su ensayo Cárteles mexicanos en el mercado europeo de drogas sintéticas: alcances y lecciones desde la pandemia de SARS-CoV2, indica que la actual caída del tráfico de drogas sintéticas podría dar lugar al desarrollo de una industria química entre las organizaciones del crimen organizado mexicano. Y la post-pandemia podría impulsar la ruta europea de precursores químicos para abastecer a los cárteles mexicanos, incrementando a su vez la presencia de estos en territorio europeo.
La investigadora destaca que la presencia de cárteles mexicanos en Europa en relación al tráfico de cocaína es importante, pese a que su influencia en el tráfico de metanfetaminas y sus alianzas con mafias locales es aún marginal, lo cual “no puede quedar al margen la influencia que la actual pandemia de Covid está teniendo sobre el mercado ilegal de metanfetaminas y fentanilo”.
Para el doctor Guillermo Garduño Valero, es indudable la presencia de los cárteles mexicanos en la Unión Europea, donde operan en algunos países introduciendo cocaína, metanfetaminas y otras sustancias, al tiempo que convierten la venta de estas drogas en activos para llevarlos al mercado de lavado de dinero.
“Sin duda hay cambios en la estructura de las organizaciones, puesto que la pandemia hace que reduzcan temporalmente sus estructuras, lo cual hace que los grupos criminales de Europa Occidental provean a sus consumidores, sea con la participación de cárteles mexicanos o sin ellos, porque el fenómeno del tráfico de estupefacientes es global”, indica el catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana.
Considera que actualmente los cárteles de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, entre otros, están a la cabeza en el desarrollo y continuidad de esta cadena de tráfico de drogas en Europa y Estados Unidos, en alianza o no con organizaciones criminales de cada país. Por ejemplo, dice, España sigue siendo la puerta de entrada a Europa de los cárteles mexicanos.
“En la post-pandemia sin duda que habrá una recuperación del crimen organizado de México y su cadena de suministro a sus pares de otras latitudes, no solo de metanfetaminas, fentanilo, cocaína y otras drogas, sino el de los otros ilícitos relacionados con la pirámide delincuencial, porque se trata de una industria global consolidada”, destaca el catedrático.
Garduño Valero sostiene en entrevista que el principal proveedor de sustancias químicas para la producción de drogas es sin duda la mafia en China, que distribuye a través de los puertos del Pacífico mexicano, principalmente Manzanillo, Colima, y a otras latitudes del mundo.
Considera que en este periodo de contingencia ha disminuido no solo el tráfico de enervantes, sino de las operaciones del narcotráfico a nivel mundial, lo cual no significa que las drogas no sigan llegando a los mercados de consumo de Estados Unidos y Europa.
“Es difícil que los adictos de ambos continentes permanezcan sin su dosis de opiáceos, pues conllevaría a una crisis superior a la que han vivido los países por este fenómeno de la drogadicción, la diferencia es que los usuarios compran más caro las drogas que consumen”, advierte el doctor en sociología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Es decir, seguirán operando los cárteles desde la producción, transporte, distribución, venta y colocación de los activos obtenidos de esta cadena de tráfico, para el lavado de dinero en los mercados financieros de Europa y Estados Unidos, resume Garduño Valero.
En su ensayo Cárteles mexicanos en el mercado europeo de drogas sintéticas: alcances y lecciones desde la pandemia de SARS-CoV2, publicado por el Real Instituto Elcano de España (junio 2020), Ludmila Quirós advierte sobre la amenaza que dichos cárteles podrían representar para la seguridad de la UE.
Indica que en los últimos dos años se registra una mayor presencia de cárteles mexicanos en territorio europeo, “muchos de los cuales además de traficar cocaína y heroína son reconocidos por su experiencia la elaboración y distribución de anfetaminas, metanfetaminas y fentanilo”, apunta.

Redes criminales mexicanas en la UE

La investigadora sostiene que, si bien la presencia de metanfetamina mexicana se ha incrementado desde 2014 en la UE, “esto no significa que la presencia de narcotraficantes mexicanos operando en el territorio europeo se incremente por igual”. Es decir, precisa que “la vinculación entre narcos mexicanos con bandas europeas dedicadas a la elaboración de drogas sintéticas es bastante residual”.
“Dicho de otra forma, el bajo número de casos que han confirmado un nexo entre narcos mexicanos en Europa trabajando directamente en el negocio de las metanfetaminas (Bélgica, los Países Bajos y, en menor medida, España) son escasos y en consecuencia impiden cualquier generalización en este sentido”, subraya en su ensayo Quirós.
Indica que, vinculados principalmente con el tráfico de cocaína que previamente había sido dominado por los colombianos, el ingreso de los cárteles mexicanos a Europa se hizo posible gracias al establecimiento de una serie de alianzas criminales con bandas locales.
Afirma que los mexicanos utilizan Europa como puente hacia África y Oceanía para enviar drogas sintéticas y a la creciente presencia física de mexicanos en países europeos.
“Esto dio lugar a un variado entramado criminal que permitió a los cárteles como Sinaloa, Tijuana, Juárez, Los Zetas, Jalisco Nueva Generación y Beltrán Leyva, abastecer a una amplia geografía europea con tráfico de cocaína y heroína sudamericana”, apunta la investigadora del Real Instituto Elcano.
Desde 2013, la agencia antidrogas de Europa (Europol) ya consideraba a los grupos criminales mexicanos como “coordinadores” del tráfico global de cocaína y de la producción y tráfico de drogas sintéticas para el mercado europeo, asiático y estadunidense.
Sin embargo, la analista Ludmila Quirós sostiene en su estudio que, si bien la penetración territorial dio lugar a una diversificación de actividades de los cárteles mexicanos, lo cierto es que el tráfico de cocaína siguió siendo el principal vehículo para fijar bases territoriales y plazas de distribución en buena parte del continente europeo.
Del puerto inglés de Liverpool a España pasando por Italia, Portugal, los Países Bajos y Bélgica y de allí a varios países de Europa del Este y los Balcanes, los cárteles mexicanos fueron adaptando y cambiando sus rutas al calor de sus necesidades.
Actualmente, el Reino Unido es una de las plazas de mayor interés del Cártel de Sinaloa para establecer allí un centro de distribución, tráfico directo y punto de lavado, reduciendo así la triangulación con las pandillas rumanas que han estado sirviendo como nexo para ubicar la cocaína sudamericana en el mercado británico.
En febrero de 2020 una inusual incursión del Cártel de Sinaloa con un cargamento de cocaína para ser distribuida en Italia dio lugar a una multiplicidad de especulaciones. Entre ellas, a una posible (pero poco probable hasta el momento, dice la investigadora) asociación entre los narcos de Sinaloa con la mafia siciliana de la Cosa Nostra.
Que Italia ha sido muy importante en la configuración de las redes de narcotráfico a nivel global no es nuevo. De hecho, el puerto de Palermo ha sido clave para que organizaciones mexicanas y las mafias locales de la Cosa Nostra, la Camorra y la ‘Ndrangheta movieran las embarcaciones de droga a través del Atlántico.
En ese sentido, todo apunta al Cártel de Sinaloa, el del Golfo y el de Los Zetas como socios de la ‘Ndrangheta, en la Cuenca del Caribe, para consolidar esta ruta marítima y unirla con el puerto italiano de Gioia Tauro en Reggio Calabria.
Si bien la ruta de la cocaína ha sido –y continúa siendo– la principal puerta de entrada de los cárteles mexicanos a Europa, lo cierto es que de 2014 a esta parte la ruta de las drogas sintéticas comenzó a trazar una curva en alza.
En los primeros meses de 2020 España fue noticia por incautar el mayor envío de metanfetamina (750 kilos) en bloques de mármol. En 2019 diarios mexicanos se hacían eco del incremento de tráfico de metanfetamina mexicana a Europa y Asia.
Estos y otros casos podrían confirmar que, más que la presencia física de los cárteles mexicanos operando en territorio europeo, “lo que estamos presenciando es un aumento importante en el tráfico de metanfetamina mexicana directamente desde México hacia Europa,” subraya la catedrática.

Trueque de drogas trasnacional

Ludmila Quirós explica que, en esta línea, será útil seguir la investigación que la Red de Fiscales Antidrogas de Iberoamérica (RFAI) está llevando adelante desde hace algunos meses y que podría echar más luz sobre nuestra presunción de la presencia residual (al menos hasta ahora) que están teniendo los mexicanos en el mercado europeo de metanfetaminas y otras drogas sintéticas.
“De acuerdo con RFAI, hay indicios sobre casos en los que se envía droga sintética desde distintos países de la UE hacia América Latina a cambio de cocaína sudamericana. entre narcos europeos y latinoamericanos, los cuales no se estarían llevando a cabo con los cárteles mexicanos, sino con bandas sudamericanas”, arguye la académica.
Explica que la penetración territorial de los cárteles mexicanos en Europa no sólo fue gradual, sino que también se caracterizó por ser bastante heterogénea.
“Mientras algunas organizaciones como Los Zetas y el Cártel del Golfo alcanzaron una base física de forma mucho más temprana, el poderoso Cártel de Sinaloa no sólo tuvo hasta hace poco una presencia marginal –representada por algunos miembros del cártel trabajando en operaciones de narcotráfico de metanfetaminas y/o cocaína–o incluso testimonial –confirmada a través de incautaciones de droga que certificaban el origen del emisor–, sino también tardía”.
La respuesta a la pregunta de por qué el cártel más poderoso de México y de América Latina ha retrasado su proceso de internacionalización podría encontrarse, entre otros factores, en su priorización del mercado estadunidense, enfatiza la catedrática.
En este sentido, la cooptación del Cártel de Sinaloa de la plaza norteamericana dejó a otros cárteles mexicanos sin muchas posibilidades para disputar el mercado. “Esto obligó a los ‘excluidos’ a buscar alternativas, encontrando en Europa una buena opción”.
El posterior declive de algunas organizaciones criminales mexicanas rivales jugó un papel clave en la internacionalización del Cártel de Sinaloa en años recientes. Como consecuencia, los vínculos transnacionales de la organización para abastecer con cocaína las plazas europeas comenzaron a expandirse acompañadas de una incipiente diversificación, si bien esporádica y muy aislada hacia el tráfico de metanfetaminas.
El informe de la Europol EU Drug Markets Report de 2019 afirma que grupos del crimen organizado que previamente habían estado involucrados de manera marginal en el territorio de la UE –como los cárteles mexicanos– habían logrado intensificar su cooperación con otros grupos criminales locales, con el objetivo de orquestar el tráfico de cocaína dentro de la Unión Europea.
El informe alude a la creciente expansión del mercado europeo de anfetaminas, éxtasis y metanfetaminas, asociándolo con el preocupante papel que los cárteles mexicanos podrían estar teniendo en la producción de este tipo de drogas.
Para ejemplificar ese temor, el informe se refiere al desmantelamiento en 2019 de tres grandes narco-laboratorios en Bélgica y los Países Bajos, donde ciudadanos mexicanos habían estado involucrados con grupos criminales locales en la elaboración de metanfetamina cristal.
Según Europol, esta asociación podría estar sugiriendo la emergencia de Europa como un abastecedor global de drogas sintéticas y una reorientación de su mercado de consumo hacia los pujantes países asiáticos.

El repunte del Cártel de Sinaloa

De acuerdo con el más reciente Reporte Mundial de Drogas, de 2019, de la ONU, el auge de las drogas sintéticas llevó a los cárteles mexicanos en general y al de Sinaloa en particular a multiplicar los laboratorios clandestinos en territorio mexicano destinados a la elaboración de metanfetaminas y fentanilo y a exportar pequeñas cantidades a subregiones de América del Sur, Asia Oriental, el Sudeste Asiático y la UE.
El involucramiento del cartel de Sinaloa en locaciones europeas destinadas a la elaboración de metanfetamina podría ser un claro indicio de que los cárteles han comenzado a producir la droga in situ, posiblemente para la comercialización en el mercado local.
De ahí que algunas fuentes suelan aludir –sin mucha precisión– al nexo “mexicano-neerlandés”, para explicar una supuesta transmisión de know-howen (saber-hacer) la producción y distribución de metanfetaminas de parte de los cárteles mexicanos a los grupos criminales holandeses.
Si bien no podemos descartar ni comprobar la existencia de una colusión entre ambas estructuras del crimen organizado transnacional, lo que podría estar resultando más plausible es una posible exportación del know-how mexicano de metanfetamina cristal, una variante mucho más potente que hasta el momento sólo los cárteles mexicanos han logrado fabricar con récords de ventas en Estados Unidos.
En este sentido, Ludmila Quirós argumenta que la vinculación con los Países Bajos podría estar asociada con haberse convertido en los últimos años en un sitio seguro para ingresar y/o trabajar la metanfetamina mexicana que luego será distribuida por el resto de Europa y traficada hacia los mercados de Asia y Oceanía.
Así, en relación al incremento de la presencia mexicana en Europa -con base en datos del Observatorio Europeo de Drogas y de la AIRCOP (proyecto impulsado por la UNODC, Interpol y la Organización Mundial de Aduanas, para crear grupos  de interdicción en aeropuertos internacionales), la investigadora concluye que la misma estaría más relacionada con un aumento del tráfico de metanfetamina desde México hacia Europa, que con la migración criminal mexicana per se a los centros de producción europeos de drogas sintéticas.
En este sentido, la concentración de unos pocos casos aislados en Bélgica, los Países Bajos y, en menor medida España, de miembros de cárteles mexicanos trabajando en la elaboración in situ de metanfetaminas, estaría desestimando a priori la hipótesis de que los narcos mexicanos están detrás de la gestión de los laboratorios de drogas sintéticas en Europa, tal cual se desprende del Reporte Mundial de Drogas de 2019 de la ONU.
“Esto quiere decir que unos pocos casos aislados no pueden llevar a realizar una generalización. No obstante, el creciente tráfico de metanfetamina mexicana podría derivar en un tiempo próximo a una mayor migración criminal desde México hacia Europa y viceversa”, acota la catedrática.
De acuerdo con estimaciones del Centro Europeo de Monitoreo de Drogas y Adicciones –European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction– (EMCDD) sobre el desarrollo de precursores químicos en el bloque europeo, los productores de drogas sintéticas ilícitas han estado introduciendo químicos alternativos –importados y que no están contemplados en las regulaciones–para transformarlos en precursores químicos destinados a la fabricación de drogas sintéticas.
“La utilidad de esto es doble: por un lado, el abaratamiento de los costes, dado que son químicos no controlados, y en segundo lugar el bajo riesgo de interdicción o penalidad por su comercialización. Así, los cárteles mexicanos podrían “aprender” de ello y convertir sus propios químicos”, concluye la catedrática de la Universidad Nacional de La Plata.
La pandemia nos invita a reflexionar qué de lo que vemos en el contexto de Covid 19 es verdaderamente nuevo en materia del crimen organizado y qué es viejo, donde se da un proceso de ruptura-continuidad, señala Fausto Carvajal Glass, maestro en estudios de Guerra por el Kings College London y miembro del comité directivo para el estudio del crimen organizado del European Consorcion for Political Research.
Es decir, explica que, si bien es muy probable que la pandemia haya representado una ruptura con las cadenas de suministro del narcotráfico, esto viene revestido primordialmente de continuidades. “En éstas conviene enfocarnos si queremos anticiparnos a las inercias del submundo criminal, anticiparnos al actuar de un grupo delictivo y estar en condiciones de generar inteligencia estratégica en la materia”, apunta.
Desde una perspectiva histórica identificar las continuidades de un fenómeno actual, en este caso, la trayectoria de la delincuencia organizada a fin de prepararse para un escenario y con ello poder reducir la incertidumbre.
La pandemia ha profundizado el proceso de reconfiguración del crimen organizado; ha exacerbado la realidad entre Estados Unidos y China, por ejemplo, y ha detonado el proceso de desglobalización económica el resurgimiento de los nacionalismos, señala Carvajal Glass.
Fuente.-

"VERDADES y MENTIRAS": QUE HABLEN los QUE SABEN del USO de CUBREBOCAS...con certezas de la investigación científica.

El debate sobre el uso de la mascarilla para contener la expansión del SARS-CoV-2 está rodeado de un halo de mitos pseudocientíficos, jaleados por ciertos políticos populistas —como el brasileño Jair Bolsonaro y hasta esta misma semana el estadounidense Donald Trump—, que desaconsejan su utilización para evitar males mayores. Sin embargo, la posición científica predominante es que en las zonas con transmisión comunitaria de la covid-19, el uso de una máscara facial ayuda a evitar la propagación de la enfermedad, especialmente en los lugares donde no sea posible respetar una distancia física de entre un metro y medio y dos metros.
Aunque el uso de este sistema de protección no frena por sí mismo la propagación del virus —se requieren a su vez estrictas medidas higiénicas y de distanciamiento social— sí existe un consenso en que su utilización ayuda a detener la pandemia, que ya ha afectado a más de 15,5 millones de personas en todo el mundo. Estas son algunas de las mentiras que circulan en torno al uso de las mascarillas y las certezas que la investigación científica ha determinado sobre su utilización:

1. Se respira menos oxígeno

Falso. Varios mensajes difundidos en redes sociales han asegurado que el uso de mascarillas produce “hipoxia” o falta de oxígeno en la sangre. “Su uso permanente [de mascarillas] hará que las personas sanas enfermen porque están respirando aire en menor cantidad de lo que su cuerpo necesita”, se afirmaba en un texto extendido a través de Facebook que ya ha sido retirado de esta red social. No existe ninguna evidencia científica que sostenga que la utilización de máscaras faciales provoque hipoxia. Los materiales que se emplean en su fabricación permiten la entrada suficiente de oxígeno.

2. Se respira dióxido de carbono





Bulo viralizado en redes sociales sobre los peligros de usar mascarilla.
Bulo viralizado en redes sociales sobre los peligros de usar mascarilla.


Falso. El uso de mascarilla, contrariamente a lo que sostienen algunos mensajes difundidos en Facebook y WhatsApp, no produce hipercapnia o exceso de dióxido de carbono en la sangre arterial. Según estos bulos, que no se basan en pruebas científicas, la hipercapnia aparece porque las mascarillas retienen el dióxido de carbono que se exhala al respirar y, por lo tanto, se respira “una y otra vez el aire exhalado”. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “utilizar mascarillas médicas durante mucho tiempo puede ser incómodo, pero no provoca intoxicación por dióxido de carbono ni hipoxia”. “Una vez puesta la mascarilla médica, compruebe que está bien colocada y que le permite respirar con normalidad”, añade el organismo.

3. La máscara activa tu propio virus

Falso. La afirmación procede del documental Plandemic, denostado por el cúmulo de mentiras que aglutina, en el que la bióloga Judy Mikovits realiza la siguiente afirmación: “Usar la mascarilla literalmente activa tu propio virus, te estás enfermando por tus propias expresiones de coronavirus reactivadas, y, si resulta ser SARS-CoV-2, entonces tienes un gran problema”. El argumento de Mikovits, sobre que uno mismo podría infectarse a sí mismo con un virus que ya tenía en su organismo, carece de base científica.

4. Su uso propicia la aparición de infecciones respiratorias

Falso. El uso de la mascarilla no propicia la aparición ni de hongos ni de infecciones respiratorias siempre que se emplee de forma adecuada. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recuerdan que los protectores faciales desechables “deben usarse una sola vez” y que los reutilizables “deben limpiarse y desinfectarse después de cada uso”. La misma recomendación hace la OMS, que subraya, además, la importancia de cambiar las mascarillas cuando se humedezcan.

5. Las mascarillas de tela no protegen

Falso. Las mascarillas higiénicas o de tela actúan como barrera para evitar la propagación del virus desde el usuario a otras personas, según defienden tanto la OMS como los CDC estadounidenses. Sí es cierto que su nivel de protección es inferior a las médicas, que reducen la cantidad de gotículas respiratorias transferidas por el portador de la mascarilla a las demás personas, al mismo tiempo que evitan que quien las usa sea infectado por otros. O las autofiltrantes, que están diseñadas especialmente para el personal sanitario que atiende a pacientes de la covid-19.
La OMS recuerda que “usar una mascarilla de tela no basta para proporcionar un nivel de protección adecuado” y recomienda “mantener una distancia física de al menos un metro con los demás”, además de lavarse las manos con frecuencia y evitar tocarse la cara y la propia mascarilla.

6. El uso de las mascarillas entraña riesgos

Verdad. Los expertos consideran que usar mascarillas para prevenir la covid-19 conlleva asumir varios riesgos. El principal es que crea la falsa sensación de seguridad de estar protegido lo que, según la OMS, puede aumenta las posibilidades de infección por el SARS-CoV-2 en la medida en que quien lleva la máscara facial puede tender a tocarse la cara con las manos sucias. Asimismo, el organismo señala que, si no se lleva la mascarilla adecuada, el uso de esta puede dificultar la respiración. Por otra parte, apunta que el uso de la máscara facial puede llegar a dañar la piel de la cara. Su uso está desaconsejado en menores de dos años, personas con dificultades respiratorias y en aquellas que necesitan ayuda para colocársela.


Fuente.-Patricia R. Blanco/Diario Español/

"CONTAGIAN" las REDES de CORONAVIRUS al "JR" SUPER-DELEGADO FEDERAL y CUÑADO de CABEZA de VACA...y presumen convalece en Monterrey.



El superdelegado Federal en Tamaulipas José Ramón Gómez Leal, cuñado del Gobernador de Tamaulipas Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca trasciende resultó positivo al contagio del coronavirus.

De acuerdo a la información en redes sociales, el funcionario del gobierno de la Cuarta Transformación se encuentra internado y bajo atención médica en un Hospital del Monterrey, Nuevo León.

Según datos de sus cuentas personales de Facebook y twitter, desde hace una semana no registra actividad en sus publicaciones de entrega de apoyos sociales.

Hasta el momento ningún funcionario de la Secretaría de Bienestar federal ha confirmado o desmentido el contagio de coronavirus de Gómez Leal.

Con información de:HoyTamaulipas/

EL TITULAR de la FGR y la INTELIGENCIA FINANCIERA "COMPARTEN COINCIDENCIAS,les "VALE una PURA y DOS con SAL el SIGILO PROCESAL"...su comadreo lastima el debido proceso.

Cuando se realiza una investigación de carácter judicial, en donde hay un demandante o víctima y un acusado, hay datos que deben de permanecer en secreto.  

BIEN CLARIDOSOS,PERO NO ESTAN EN EL RANCHO:

Es información que sólo la deben de conocer quienes exigen justicia o reparación del daño y las autoridades que investigan el caso, que tienen la obligación de guardar sigilo procesal. Es decir, no hacer públicos los datos del caso y mantener silencio hasta que el juez tenga la resolución.

Sigilo es el nivel de secrecía (secreto/silencio) que debe de haber en ciertas actuaciones dentro de un procedimiento penal”, dijo Arturo Luis Cossío Zazueta, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, a Cuestione.

Por ejemplo, cuando se gira una orden de aprehensión, es una orden o mandamiento que hace el ministerio público a un juez, sin que intervenga la defensa, por razones obvias. Si la defensa se entera de que hay una orden en contra del acusado, se podrá esconder, o huir.

Cossío Zazueta explicó que en derecho y en el sistema penal mexicano, cuando se gira una orden de arresto, el momento en el que se debe de enterar el acusado es cuando se ejecuta la orden, no antes. Esto quiere decir que no se manda una notificación ni se le adelanta nada. 

¿Qué tanto se hace en México? ¿Y qué objeto tiene?
En México, durante los últimos dos años, hemos visto diversos casos de investigaciones que son anunciadas o “adelantadas” por diversas dependencias como la Unidad de Inteligencia Financiera o la Secretaría de la Función Pública.

Estos adelantos, podrían considerarse como un problema para concluir el proceso judicial o la oportunidad de que la ciudadanía demande más resultados de la investigación, como anteriormente lo explicamos en esta nota

Lo cierto es que, estos adelantos o quebrantos del sigilo, no son normales.

“Cuando a ciertos funcionarios se les pregunta sobre una investigación que les compete, no dan información porque te dicen que es una investigación en curso. Eso es lo correcto”, dijo el abogado Arturo Luis.

Santiago Nieto y Gertz Manero

El 10 de julio Alejandro Gertz Manero, fiscal general de la República, dijo que la Unidad de Inteligencia Financiera, viola la ley cuando congela cuentas y acusó a su titular, Santiago Nieto, de querer dar “show” a la prensa, en vez de resultados. 

“Últimamente ha tenido mucho reflector el debate entre estos dos titulares, ahí podríamos hablar de que lo que nos han dado mucho son informes sobre algunas investigaciones, que han llevado a ciertos aseguramientos o congelamiento de cuentas, pero que no se han visto, segun lo que decía el fiscal, traducidos a procedimientos ya judicializados”, explicó el experto.

Lo que también se tiene que entender, agregó el abogado, es que la Unidad de Inteligencia Financiera no depende de la fiscalía, ni es la encargada de integrar una investigación por un delito. Ellos vigilan supuestamente comportamientos ilegales o irregulares en el sistema financiero. Y de ahí hacen la denuncia correspondiente.

Gertz Manero acusa de hacer anuncios a Santiago Nieto, pero el fiscal también revela sus filtraciones, incluso, podría estar rompiendo el sigilo procesal, como en el caso de Lydia Cacho.

¿Falta de sensibilidad o de entendimiento?

El 14 de julio, la periodista Lydia Cacho explicó en el noticiero de Carmen Aristegui que el fiscal Gertz Manero rompió el sigilo de su juicio en contra del empresario textil, Kamel Nacif y el exgobernador de Puebla, Mario Marín. 

Pero el argumento bajo el que respaldó la periodista esta afirmación, fue que Alejandro Gertz Manero no entendía el nuevo sistema de justicia penal procesal en México. 

“¿Por qué digo esto?, porque insistentemente el fiscal da argumentos que ya no son válidos para el sistema de justicia penal mexicano. El primero es que insistía que los ministerios públicos son los que deben de llevar las pruebas. En realidad son las víctimas las que deben de presentar estas pruebas y lo hemos hecho a lo largo de los años”, dijo Lydia Cacho.

Días antes, Gertz Manero sostuvo una conversación con Eduardo Buscaglia, especialista en temas de delincuencia organizada, en la que “adelantó” que ya contaban con una orden de aprehensión en contra de un empresario de origen libanés. Después, medios de comunicación confirmaron que se trataba de Kamel Nacif, quien es buscado por las autoridades por los cargos de tortura y violación de derechos humanos contra Lydia Cacho.

Ante las declaraciones, la periodista publicó en sus redes sociales que ese hecho, más que ayudar al caso, había arruinado las negociaciones que ella, autoridades diplomáticas del país y libanesas, estaban realizando para hacer una extradición sin contar con un Tratado de Extradición.
“El hecho de que él (Gertz Manero) haya hablado de esta estrategia para la extradición fue lo más grave. Admitieron que había una estrategia de extradición. Están rompiendo las reglas del sigilo, de un caso tan delicado en contra de la delincuencia organizada, aunque siguen sin aceptar que lo es”, explicó Cacho en el noticiero de Carmen Aristegui.

¿Lydia Cacho está en peligro por lo que dijo Gertz Manero?

La autora del libro “Los demonios del Edén” se encuentra autoexiliada desde el 3 de agosto del 2019, luego de que ingresaron a su casa y mataron a sus perros, robaron partes del trabajo periodístico relacionado con el caso de Kamel Nacif y la trata de niños y niñas que ha documentado desde hace 20 años.

El autoexilio se debe a que los acusados en su proceso siguen libres. Pero desde su exilio ella continuaba trabajando en una negociación para lograr la extradición de Kamel Nacif al país. 

“El proceso de extradición es sumamente complejo sin un tratado. Lo que señala que el fiscal Gertz Manero sí incurrió en una falta al sigilo, faltó prudencia en un debate en el que se enfrascó. No venía al caso que se mencionara”, señaló Leopoldo Maldonado, subdirector de Artículo 19.

Maldonado afirmó que esta falta al sigilo sí pone en aviso a los acusados y que debido a la influencia que tienen tanto Kamel Nacif, como sus cómplices en el país, el nivel de confidencialidad debe de ser mayor. Es por ello que el riesgo para la acusante (Lydia Cacho) es mayor.

Si las mismas autoridades ponen en riesgo los juicios y las demandas que la ciudadanía interpone, ¿a qué métodos tenemos que recurrir para que se ejerza el derecho como lo establecen las leyes?.

Fuente.-(imagen/NotiGuia.Tv)