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miércoles, 9 de agosto de 2017

APRESURAN el PASO de 'LEY de SEGURIDAD INTERIOR"...


Los diputados del PRI han intentado que la construcción de un dictamen sea con el mayor consenso posible, la propuesta estará hecha con base en cinco iniciativas. Todas las fuerzas han tenido que ceder.
La Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados ya trabaja en la elaboración del dictamen de la Ley de Seguridad Interior que pretenden sea aprobada -ahora sí- en el siguiente periodo de sesiones.
Mientras el reclamo de las Fuerzas Armadas para que se apruebe esta legislación continúa, los congresistas han metido el acelerador para tratar de alcanzar un consenso en temas que los mantienen divididos.
Y es que tanto para el Ejército como la Marina el tema es urgente no solo por el marco legal en sí, sino porque la vida al interior de esas instituciones se ha visto trastocada desde que participan en tareas de seguridad.
Una de las cosas que han cambiado, por ejemplo, es el número de efectivos que han sido acusados de algún delito y ahora están en cárceles militares.
También, cientos de efectivos de las Fuerzas Armadas han perdido la vida en hechos relacionados con la violencia y el combate a la inseguridad.
La intención final en el reclamo del Ejército y la Marina para que se apruebe esta legislación es que queden bien establecidos los límites de su actuación y lo que le toca hacer a los cuerpos civiles de policía.
“Una responsabilidad que sea respaldada lo antes posible, mediante la creación de una Ley de Seguridad Interior, marco jurídico que establezca los niveles de competencia de las policías municipales, estatales y federales, así como el procedimiento a seguir para solicitar el apoyo de las fuerzas armadas en caso de que las autoridades policiacas sean rebasadas”, pidió apenas la semana pasada Vidal Soberón, secretario de Marina.
Grupos de la sociedad civil han advertido, sin embargo, que la aprobación de la Ley de Seguridad Interior significará dar facultades legales a las Fuerzas Armadas que podrían derivar en más violaciones a los derechos humanos.
El tema comenzó a discutirse a finales del 2016 y el PRI en el Congreso aseguró que pondrían todo su empeño en sacar adelante el tema para que se aprobara antes de abril pasado, pero no pudo construir los consensos con las otras fuerzas políticas.
Ahora la apuesta es aprobarla en el siguiente periodo ordinario de sesiones, que comienza el 1 de septiembre, porque es la última oportunidad para pasar la nueva legislación sin que se contamine por el proceso electoral del siguiente año.
Instituciones trastocadas
La guerra contra el narcotráfico que emprendió el expresidente Felipe Calderón en el 2006 trastocó no solo el tejido social, sino la vida al interior del Ejército y la Marina Armada de México.
Al participar en tareas de seguridad pública, militares capacitados para la defensa del territorio y para auxiliar a la población en casos de desastre, entraron a las calles de muchas localidades del país para enfrentar a los grupos criminales.
Esto significó hacer tareas para las que no estaban capacitados y que a la postre se convertirían en su principal dolor de cabeza, pues causaría bajas por ataques directos, deserción, el aumento en el número de militares presos y, lo peor, las críticas de la sociedad.
Carlos Sarabia, diputado por el PRI y secretario de la Comisión de la Defensa Nacional de la Cámara baja, señaló que por eso es importante que exista ese marco legal que dé más certeza a los militares.
“Yo soy egresado del Heroico Colegio Militar. El procedimiento de un militar es totalmente diferente a un policía; y con esta herramienta ya le vamos a poder dar al Sistema Educativo Militar alguna parte para que el personal militar que se dedique a hacer funciones que no le tocan –hay que decirlo muy claro- tenga las herramientas suficientes para llevar a cabo bien su trabajo.
La semana pasada, la Secretaría de Marina informó que puso a disposición de las autoridades a siete de sus integrantes por presuntamente participar en el delito de secuestro.
También les han costado vidas. Según datos de la propia Secretaría de la Defensa Nacional, entre el 1 de diciembre del 2006 y el 1 de julio del 2017 han fallecido 518 de sus efectivos solo en tareas relacionadas con el combate al narcotráfico y la delincuencia organizada. En el caso de la Marina Armada de México, 77 de sus efectivos han muerto en una década.
La CNDH documentó que en 2016 se presentaron 439 quejas contra la Secretaría de la Defensa Nacional y 258 contra la Secretaría de Marina.
Organizaciones de la sociedad civil y académicos han llamado la atención sobre el índice de letalidad de los operativos en que participan las fuerzas armadas.
El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) ha revelado, después de sistematizar y estudiar un total de 5 mil 396 enfrentamientos entre Fuerzas federales y civiles, que el índice de “letalidad perfecta” –cuando solo hay muertos y no heridos- es del 27 por ciento.
Lo que ha sido criticado por activistas y defensores de derechos humanos.
¿Discusión politizada?
Los diputados del PRI han buscado consensos con los legisladores del PAN y el PRD para poder sacar adelante –ahora sí- la Ley de Seguridad Interior.
Los diputados tricolores han intentado que la construcción de un dictamen sea con el mayor consenso posible, para garantizar su aprobación en el pleno de ambas cámaras del Congreso de la Unión. Todo esto ocurre, sin embargo, a unos meses de la sucesión presidencial del 2018.
La propuesta que construyen estará hecha con base en cinco iniciativas que se han presentado sobre el tema. Todas las fuerzas han tenido que ceder en ciertos aspectos, por lo que se augura que haya un resultado positivo en las próximas semanas.
“Voy a decir por qué va a salir: porque la mayoría de los grupos parlamentarios ya está de acuerdo en ello, porque entre todos nos hemos sentado a analizarla y hemos coincidido”, confió el diputado priista Carlos Sarabia.
El diputado del PRD Waldo Fernández piensa lo contrario.
El presidente de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional advirtió ayer que la discusión de la Ley de Seguridad Interior ya está politizada, lo que dificulta su tránsito en los próximos meses en la Cámara baja.
“Creo que el discurso, aparte de que ya se ha politizado, ya estamos entrando al proceso presidencial”, comentó el legislador.
Lo cierto es que la Cámara de Diputados tendrá una última oportunidad de aprobar este asunto antes de diciembre. De no hacerlo, su discusión podría aplazarse hasta el año siguiente.
Fuente.-

ARRANCAN ESTRATEGIA de "CIBERSEGURIDAD" con DESCONFIANZA por CIBERESPIONAJE...

En el primer documento de trabajo para el diseño de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad (ENCS), la Presidencia de la República estableció como el principio rector número uno la “perspectiva de derechos humanos en ciberseguridad”. 

Los expertos ven esto como una incongruencia tras el espionaje electrónico sistemático que el gobierno ha realizado en contra de activistas, periodistas, académicos y la sociedad civil mediante el uso de software malicioso, lo que se suma a la crisis de derechos humanos que vive el país.

En el documento, puesto a consulta pública por el gobierno, en ningún momento se hace mención al control sobre el uso de recursos y capacidades tecnológicas por parte del gobierno para intervenir comunicaciones y hackear equipos de forma ilegal, en contra de la sociedad civil. Expertos consultados por El Economista abogan por que esto sea discutido abiertamente en el diseño de la ENCS.

“No valdría la pena tener una estrategia de ciberseguridad si no se velan los derechos más básicos, la legalidad más básica y la rendición de cuentas más básica para el ejercicio de mucho de lo que se está estableciendo en este documento, tal como lo hemos visto en los casos de abuso y espionaje ilegal”, dijo Juan Manuel Casanueva, director general de SocialTIC.

SocialTIC es parte del núcleo de organizaciones de la sociedad civil que se retiró de la Alianza para el Gobierno Abierto luego de documentarse el espionaje electrónico en contra de periodistas y activistas utilizando herramientas de uso exclusivo del gobierno mexicano, como es el software Pegasus, desarrollado por la firma israelí NSO Group. El gobierno, hasta el momento, no ha dado respuestas que permitan esclarecer este espionaje.

La ausencia de un planteamiento sobre estos controles en la ENCS contribuye a que persista el nivel de desconfianza de la sociedad hacia el gobierno, de acuerdo con Cédric Laurant, director del programa SonTusDatos de Artículo 12.

“Este documento no menciona el caso del Gobierno Espía para nada. Los casos de espionaje hicieron que bajara el nivel de confianza hacia el gobierno actual”, sostuvo.

Guillermo Larrea, abogado y experto en ciberseguridad del despacho jurídico Jones Day, considera que en el diseño de la ENCS se debe “hablar de un registro de productos que sean sensiblemente vulnerables al público general para su distribución en México”.

Las labores de inteligencia del gobierno requieren de la obtención de información de distintos medios y creo que habría que ser muy claros cuáles son estas capacidades y hasta donde puede y no puede llegar esas labores de inteligencia”, añadió Pablo Corona, vicepresidente de Seguridad de la Asociación de Internet.mx.

Con la falta de claridad en las acciones de inteligencia como parte de la ENCS, también quedan en duda las capacidades del Estado para afrontar situaciones de seguridad, desde temas propios del ambiente cibernético, como los ataques informáticos, hasta actividades relacionadas con el terrorismo o el crimen organizado.

Ciberseguridad nacional, con perspectiva limitada

En el apartado de Seguridad Nacional del documento, Presidencia hace patente las intenciones de realizar acciones en materia de “ciberdefensa” por parte de Fuerzas Armadas para la protección contra ataques cibernéticos nacionales e internacionales, algo de lo que se ha deslindado la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en diversas solicitudes de información realizadas por El Economista.

La Presidencia de la República argumenta en el documento que estas acciones son fundamentales para proteger los sistemas de infraestructura crítica, sobre todo aquellos que suministran energía, transporte, salud, agua y otros servicios públicos, cuya vulneración “podría ocasionar riesgos a la estabilidad social, económica y política del Estado Mexicano”. Por ello también se plantea la elaboración de un Catálogo Nacional de Infraestructuras Críticas de la Información (CNICI).

Dmitry Bestuzhev, director del Equipo de Investigación y Análisis de Kaspersky Lab para América Latina, explicó que los ataques dirigidos deben ser la piedra angular en cualquier plan de seguridad para la protección de sistemas críticos.

“Al no ser así, nuevamente el modelo de seguridad se verá comprometido. Los últimos ataques ransomware de WannaCry y especialmente el de NotPetya son una clara muestra de que los ataques APT o ataques dirigidos en general, deben ser la parte medular de cualquier plan de seguridad", insistió el analista.Ayala, de Arbor Networks, considera que el éxito del combate defensivo y la ciber-inteligencia sería la creación de un SOC (centros de operación utilizados para el monitoreo de la seguridad) y de un CERT Nacional Multicapa, donde se centralice la estrategia global de monitorización y respuesta a las ciberamenazas.

El experto propone que de estas entidades centralizadas se generen otros SOC y CERT, “para poder atender oportunamente y con la especialidad requerida guiándose por libros de acción de las amenazas habituales para cada participante que conforma esta Estrategia de Seguridad Nacional, como son la sociedad, el gobierno, la Iniciativa Privada y la seguridad nacional”.

Alertas por el marco jurídico

Uno de los ejes transversales que ha puesto en alerta a la sociedad civil es la modificación de los marcos legales y jurídicos, sobre todo en la definición de conductas delictivas. Juan Manuel Casanueva, de SocialTIC, advirtió que esto puede abrir la puerta a restricciones en el ejercicio de los derechos en la esfera digital.

“Cuando hablamos de legislación y regulación orientada a mundos digitales, muchas veces al establecerse leyes y regulaciones se puede empezar a coartar algunas de las libertades más fundamentales, como la libertad de expresión”, dijo Casanueva.

Aún así, la homologación y adecuación de los marcos jurídicos es defendida por las autoridades.

Durante un foro organizado en el Senado por la Organización de Estados Americanos (OEA), Gustavo Parra Noriega, coordinador de Protección de Datos Personales del Instituto Nacional de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), dijo que aún falta tipificación de delitos en Internet a nivel estatal y federal, y ejemplificó que la suplantación de identidad sólo es tipificada en 18 legislaciones estatales y no a nivel federal.

A su vez, la titular de la División Científica de la Policía Federal consideró que falta un marco jurídico donde sean tipificados los nuevos cibercrímenes.

“Cuando vemos que se pueda habilitar o limitar aspectos digitales por cuestiones de ciberseguridad, es fundamental que eso se precise bien conforme a la ley y que no se estén inventando nuevas leyes; que quede clarísimo cuáles son los puntos medios, cuando se va a velar la libertades de la sociedad en un contexto de internet libre y abierto versus una investigación criminal, la comisión y castigo de delitos específicos”, advirtió Casanueva, de SocialTIC.


PRISIONES NUEVO MODELO y "VIEJAS PRACTICAS",la CORRUPCION PERSISTE en CARCELES de INVERSION PRIVADA...bisne es bisne.


La corrupción en los centros penitenciarios del país alcanza también a las cárceles donde está involucrada la Iniciativa Privada. Como ocurre en los penales tradicionales, una investigación del INEGI revela que en las prisiones construidas a través de un esquema público-privado los reos tienen que pagar por conseguir visitas conyugales y por el pase de lista.
La corrupción en las cárceles del país alcanza hasta a los centros de reclusión que tienen participación privada.
Desde el pago por el pase de lista hasta por tener una visita conyugal, las personas privadas de su libertad tienen que pagar casi por cada movimiento que hagan en prisión.
En México existen 210 mil 991 personas –hasta el 2016- que están privadas de su libertad en los 338 centros penitenciarios que existen en el país.
Cuatro de cada 10 internos han sido víctimas de actos de corrupción desde el momento de su arresto y durante su reclusión, según datos de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) 2016, del INEGI.
Este índice toca también a las cárceles que pertenecen al nuevo modelo penitenciario de privatización, las que tienen los mismos problemas de las cárceles tradicionales, pues la seguridad y custodia de los internos depende del Estado, no de las empresas.
La cifra se reduce si se trata exclusivamente de actos de corrupción que se hayan cometido dentro de las prisiones.
El INEGI señala que solo el 10 por ciento de los presos reportó haber tenido un problema de ese tipo en la cárcel; aunque los datos también muestran que no todas las faltas que se cometen en las prisiones son denunciadas.
La CNDH ha retratado un panorama de las cárceles mexicanas donde la corrupción y el autogobierno son los dos principales problemas del sistema penitenciario mexicano.
Sin embargo, las prisiones hechas y operadas por empresas también han fallado en cosas que sí tocan en su operación privada: han sido señaladas por tener fallas en algunos de sus servicios como el agua potable o la limpieza de sus instalaciones.
El coctel de adversidades que enfrentan los presos de todo el país convierten a las cárceles en lugares no aptos para la readaptación social, tal como lo muestran las altas tasas de reincidencia.
Privatizar, ¿una idea exitosa?
El expresidente Felipe Calderón fue el mandatario que lanzó el nuevo modelo para el sistema carcelario del país.
La sobrepoblación, los altos costos de mantenimiento y los problemas de violencia y autogobierno al interior de las prisiones, fueron las justificaciones que el Ejecutivo dio para privatizar la construcción y operación de varias cárceles mediante un esquema de Contrato de Prestación de Servicios (CPS).
Los contratos fueron otorgados en el 2010 y tienen una vigencia de 22 años; fueron otorgados mediante un esquema de Asociaciones Público Privadas.
En el nuevo modelo penitenciario, las empresas serían las encargadas de construir los penales y brindar algunos servicios para su operación, como la limpieza, el mantenimiento, la provisión de artículo básicos y la alimentación de los reos.
“Contrato de prestación de servicios integrales de capacidad penitenciaria para el diseño, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de la infraestructura y requerimientos físicos, materiales y tecnológicos, a efecto de que el Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social (OADPRS) pueda llevar a cabo su función penitenciaria”, expone el texto de los proyectos.
Es decir, en manos de los privados queda toda la administración de servicios y mantenimiento de las prisiones; las tareas de seguridad y custodia permanecen en manos del Estado.
Actualmente existen seis prisiones federales CPS en operación construidas bajo ese modelo; además, otros proyectos que no resultaron exitosos.
En operación se encuentran los Centros Federales de Readaptación Social (Cefereso) número 11, de Hermosillo, Sonora –contrato otorgado a Ingenieros Civiles Asociados (ICA)-; el 12, en Ocampo, Guanajuato –construido por ICA-; y el 13, en Miahuatlán, Oaxaca –cuyo contrato fue otorgado a la empresa Constructora y Edificadora IGA-.
Operan también el Cefereso 14, en Gómez Palacio, Durango –construido por Prodemex-; el 15, en Comatitlán, Chiapas –construido por Homex Arendal-; y el 16, un Cefereso femenil en Coatlán, Morelos –cuyo contrato se dio a Homex Arendal-.
Sin embargo, para las propias empresas parece que no fue un negocio redondo. Poco tiempo después de terminar la construcción, en el 2013, Homex Arendal vendió a Grupo Carso su participación en las prisiones de Chiapas y Morelos.
La constructora ICA vendió el 70 por ciento de su participación en la administración de las prisiones de Sonora y Guanajuato a la empresa estadounidense CGL.
Dos de las prisiones que fueron planeadas desde el 2010 por el gobierno de Felipe Calderón tuvieron retrasos de años.
Se trata del Cefereso 17, en Buenavista Tomatlán, en Michoacán, cuyo contrato fue otorgado a la empresa Prodemex y cuya construcción fue detenida por las amenazas y extorsiones de Los Caballeros Templarios.
Apenas en junio de este año este Cefereso entró en operación y recibió a sus primeros internos. Esto significa 5 años de retraso en su construcción –que estaba planeada para dos años-.
El otro es el Cefereso de Ramos Arizpe, Coahuila, cuyo contrato se otorgó a la empresa Tradeco y que todavía se encuentra en construcción, aunque se prevé que este año entre en operaciones.
La construcción de esta prisión tuvo retrasos, entre otras cosas, por la falta de pago a sus trabajadores y por varios paros que estos realizaron por las precarias condiciones en que trabajan.
Hay otros penales también que operan bajo el esquema de CPS, pero del fuero estatal.
Dos de ellos se encuentran en la Ciudad de México. Se trata del Centro Varonil de Seguridad Penitenciaria 1, cuya construcción estuvo a cargo del Grupo Financiero Interacciones; y el Centro Varonil de Seguridad Penitenciaria 2, a cargo de Tradeco.

Prisiones en manos privadas
Actualmente existen seis cárceles federales mediante un esquema de Contrato de Prestación de Servicios en operación construidas bajo ese modelo:
Cefereso             Ciudad                                       Empresa
Número 11         Hermosillo, Sonora                  Ingenieros Civiles Asociados (ICA)
Número 12         Ocampo, Guanajuato               ICA
Número 13         Miahuatlán, Oaxaca                Constructora y Edificadora IGA.
Número 14         Gómez Palacio, Durango        Prodemex
Número 15         Comatitlán, Chiapas                Homex Arendal
Número 16 (femenil)    Coatlán, Morelos           Homex Arendal
‘Beneficios’ que cuestan
El pago que se les solicita a los reos es a cambio de favores como:
> Pasar lista
>Tener aparatos eléctricos
>Cambiar de celda
>Salir al patio de visita
>Tener agua potable
>Tener acceso a un teléfono o tener celular
>Acceder al servicio médico
>Recibir comida
>Tener una cama o cobijas
>Permitirles ir a los juzgados
>Permitirles ir al baño
>Tener energía eléctrica en sus celdas
>Acceder a la visita conyugal o a los locutorios
>Tener protección
>Participar en algún taller
Círculo de corrupción
Las prisiones del país son un caldo de cultivo para los actos de corrupción y violencia.
Dentro de las cárceles, los reos son víctimas comunes de la extorsión. Custodios, otros internos, personal técnico, administrativo y hasta los médicos de la prisión cobran a los prisioneros y sus familias por ciertos “beneficios” que pueden obtener al interior del centro de reclusión.
El INEGI señala que en México hay 210 mil 991 personas en prisión –a diciembre del 2016- y, de ellas, 22 mil 709 (10.8 por ciento) reportaron haber sido víctimas de un acto de corrupción al interior de los penales donde se encuentran.
Los estados donde esto se presenta con mayor frecuencia son la Ciudad de México, donde el 31 por ciento de los presos dijo haber padecido un episodio de corrupción en prisión; el Estado de México, con 22.9 por ciento; y Puebla, con 22.8 por ciento.
El pago les fue exigido a cambio de varios “beneficios”: pasar lista, tener aparatos eléctricos, cambiar de celda, salir al patio de visita, tener agua potable, tener acceso a un teléfono, acceder al servicio médico e incluso recibir comida, tener una cama o cobijas, permitirle ir a los juzgados o ir al baño.
Los presos también pagan por tener teléfonos celulares, tener energía eléctrica en sus celdas, acceder a la visita conyugal o a los locutorios, para tener protección y para participar en algún taller.
Estos casos suelen quedarse entre las paredes de la prisión. El 94 por ciento de los reos afirma que no denunció los hechos a ninguna autoridad. La mayoría de ellos no lo hizo por miedo a represalias, pero hubo quien considera que la corrupción es una práctica normal y que denunciarlo no serviría de nada.
Es más, hay quien no denunció los actos de corrupción el interior de la prisión en señal de agradecimiento por haber recibido el beneficio a cambio del dinero.
Los actos de corrupción no solo afectan a los internos, sino a sus familias. El 20 por ciento de los 161 mil 13 reos que recibió alguna visita el año pasado, reportó que se les cobró por el ingreso de comida para su familiar preso; el 19 por ciento pagó por pasar ropa; el 14 por ciento, por mandarlo llamar; el 13 por ciento por entrar al centro de reclusión; y el 8 por ciento por tener visita conyugal.
En este caso, el INEGI omitió desglosar los datos por centro penitenciario del país, de tal manera que no son públicos los datos sobre los penales específicos donde se registraron más actos de corrupción.
Sin embargo, otro índice general sobre la corrupción que pasan los internos desde el momento de su arresto hasta su estancia en prisión, señala que el 40 por ciento ha sufrido algún acto indebido.
Esta situación se presenta tanto en penales públicos como en donde hay participación de empresas privadas.
Por ejemplo, en el Cefereso 13, de Oaxaca, el 45.8 por ciento de la población reportó haber sufrido actos de corrupción; en el 12, de Guanajuato, el porcentaje fue de 39.2 por ciento; en el 11, de Sonora, el índice fue del 34.6 por ciento.
Sin embargo, estas cifras incluyen no solo la corrupción que viven los presos al interior de los centros de reclusión, sino desde que fueron aprehendidos, lo que involucra a policías, ministerios públicos, juzgados y cárceles.
Fallan en lo que les toca
Con los datos de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad, el INEGI reveló las carencias y los bienes y servicios que no son otorgados a los presos de todo el país.
De estas fallas no están exentas las prisiones que fueron construidas por empresas privadas, que están comprometidas a dar algunos bienes y servicios a las personas privadas de su libertad.
Mientras que la custodia y la seguridad están en manos de las autoridades del Estado, todo lo relacionado al mantenimiento y operación de las prisiones cae en la cancha de estas compañías que obtuvieron los contratos.
Un análisis de la consultora McBains Cooper México, presentado en noviembre del 2014, explicaba a inversionistas que los contratos de APP sobre las prisiones no solo incluían el diseño, la construcción y el equipamiento de los centros de reclusión, sino la provisión de algunos servicios.
“Limpieza integral y manejo de residuos; Fumigación, control de plagas y fauna nociva; Jardinería y mantenimiento de espacios exteriores; Conservación y mantenimiento de infraestructura, instalaciones y equipo propio del inmueble; Administración de servicios públicos, conservación y ahorro de energía; Servicio de almacenes; Servicio de alimentos.
“Servicio de lavandería y ropería; Servicio de laboratorio; Equipamiento y renovación de servicios tecnológicos: CCTV, control de acceso, seguridad perimetral, detección de objetos y sustancias prohibidas, comunicación, centro de control de integración de sistemas, inhibición de señal celular, radiocomunicación segura, redes, informática e impresión, videoconferencia a distancia, sistema de soporte a la operación y centro de coordinación operativa”, fueron los servicios incluidos en los contratos de CPS, según la firma.
En su ENPOL 2016, el INEGI detectó que algunas de las prisiones de este esquema tuvieron problemas en la prestación de algunos de estos bienes y servicios.
Por ejemplo, en el Cefereso 14, de Durango, solo el 55.6 por ciento de los reclusos dijo tener acceso a agua potable en su celda; cifra mucho menor al 94.4 de los internos del Centro de Reinserción Social No.1 de esa entidad, que depende del Gobierno estatal.
Es en el Cefereso 14, de Durango, donde se reporta la peor calidad de agua que tienen en prisión, con un índice de aprobación de apenas el 5.4 por ciento en cuanto a pureza y claridad y un 3.1 por ciento en cuanto a potabilidad.
En el Cefereso 12, de Guanajuato, el porcentaje de quienes tienen ese servicio es del 77.4 por ciento.
En cuanto a tener un lugar para su aseo personal dentro de su celda, en el Cefereso 13, de Oaxaca, solo 6 por ciento dijo contar con él; en el 12, en Guanajuato, la cifra es del 62 por ciento; en el 15, de Chiapas, es del 64.6 por ciento.
Al evaluar los centros de aseo personal de los centros de reclusión, la peor posición en cuanto a limpieza lo tiene el Cefereso 14, de Durango, donde solo 61 por ciento de los reclusos reportó que el lugar estaba limpio.
La situación cambia radicalmente cuando se trata de entregar a los reclusos calzado, ropa, cobijas y artículos de limpieza personal.
Mientras que en las cárceles estatales el porcentaje de quienes reciben estos bienes es escaso, en las prisiones operadas por empresas privadas se tiene casi un 100 por ciento de cumplimiento.
Fuente.-


SE "MANDARON con MANDO",lo DETIENEN por SERVIR a ZETAS y lo ABSUELVEN y LIBERAN 9 AÑOS DESPUES...otra vez la ilegalidad de las pruebas


Un ex mando policiaco de Tabasco que fue acusado de formar parte de la organización criminal de Los Zetas recuperó su libertad tras ser declarado inocente... 9 años después de su captura.

Manasés Flores Angulo, ex subdirector administrativo de Seguridad Pública del municipio de Paraíso, abandonó el Penal Federal de Oaxaca, luego de que el Segundo Tribunal Unitario de Toluca revocara la condena de 10 años de prisión que estaba muy cerca de cumplir.

De acuerdo con el fallo del tribunal, que preside la magistrada Angélica Díaz Pérez, después de que el expediente fuera depurado de las pruebas ilícitas, no quedó una sola evidencia que relacionara al sospechoso con el grupo delictivo.

El 1 de abril de 2008 la Procuraduría de Tabasco y el Ejército detuvieron a 12 agentes y funcionarios municipales, así como dos civiles, presuntamente implicados en el atentado que el día anterior había sufrido Saturnino Domínguez Javier, subdirector de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Paraíso.

Flores Angulo era uno de los detenidos y, junto con los demás, fue arraigado primero por la Procuraduría Estatal como sospechoso de tentativa de homicidio y una semana después por la PGR, por señalamientos que los vinculaban con Los Zetas.

Al final, el Ministerio Público local no le imputó a Flores Angulo ningún ilícito por el atentado, pero la PGR sí lo consignó al Penal Federal de El Rincón, en Nayarit, por delincuencia organizada y delitos contra la salud.

La imputación federal era que, junto con sus 11 compañeros, estaba coludido con una célula dirigida por "El Comandante Toro", a quien informaban de los operativos y retenes que pudieran obstaculizar el trasiego de drogas en los municipios de Comalcalco y Paraíso.

En el 2013 el Juzgado Cuarto de Distrito en Procesos Penales Federales de Toluca absolvió a Flores de delitos contra la salud, pero lo sentenció a 10 años 3 días de prisión y una multa de 12 mil 375 pesos por delincuencia organizada, según la causa penal 72/2008.

Al tabasqueño le confirmaron el castigo en segunda instancia, pero litigó hasta que el Cuarto Tribunal Colegiado Penal de Toluca invalidó la mayoría de las pruebas en su contra, debido a que se obtuvieron como consecuencia de una detención ilegal.


Según ese resolutivo, lo privaron de su libertad sin orden de aprehensión, ni de localización y presentación; y la autoridad tampoco justificó su detención como un caso urgente o flagrante, las únicas condiciones para que el MP pueda proceder sin orden judicial.

fuente.-

martes, 8 de agosto de 2017

CORRUPCION de ALTO IMPACTO PROVOCA VIOLENCIA, "MENOS PLATA,MENOS PLOMO"...si corrupción deja de darles la mano,"dejaran de dar y darse en la madre"


La corrupción de alto impacto es la “plata y plomo” de un mercado negro como el que la prohibición de drogas genera. Todo crimen organizado trabaja de la mano con la autoridad; la protección es indispensable para robar autos, secuestrar, robar combustible, traficar personas, contrabandear o vender drogas.
En México, Estados Unidos, China y en cualquier otro país existe el crimen organizado. La naturaleza humana es trabajar en equipo y si el delito o el mercado son buen negocio, entonces se forman organizaciones delictivas. En ese equipo siempre se debe incluir a la autoridad para obtener protección e impunidad. Robar casas no es muy buen negocio, así que el equipo es pequeño y solamente incluye al policía de la esquina y a las casas de empeño. Robar autos es mejor negocio y genera una organización más grande que suele incluir a funcionarios de la fiscalía.
Gracias a la absurda política prohibicionista, vender drogas es un magnífico negocio, por lo que se genera una organización muy extensa que incluye a políticos del más alto nivel, aduanas de ambos países, policías municipales, estatales, federales y, en ocasiones, hasta al Ejército.
El cártel de exportación suele ser menos violento y más corruptor que el narcomenudeo, porque es más inteligente y entiende que cuesta menos pagar que matar. Por el contrario, el narcomenudeo es más violento porque tiene menos recursos y la necesidad de defender territorios más amplios.
En EU, el narcotráfico se “administra” por las autoridades, no se combate frontalmente como nos lo han hecho creer en las series de televisión. Saben por experiencia que es absurdo pretender bajar consumos, atacando la oferta de las drogas. Hay mensajes tácitos para la mafia: “bájale al plomo, súbele a la plata y no me hagas ruido en mi ciudad”. Sin embargo, la DEA les ha impuesto a México y al mundo entero una lucha frontal contra la producción y el tráfico de drogas. Empero, ellos no aplican un Plan Colombia o un Plan Mérida en su territorio porque saben que incrementaría la violencia y la corrupción de alto impacto.
¿Cómo se maneja la distribución de drogas en Estados Unidos? Es un secreto muy bien guardado, pero un funcionario de muy alto rango alguna vez confesó: “Piensa en una tienda departamental y su centro de distribución nacional”, y luego agregó: “y si comentas ésto que te digo, lo negaré rotundamente”. ¿Quién es el corrupto entonces, la DEA o los mexicanos?
Descabezar cárteles es una estrategia absurda, provoca la atomización de los mismos. Antes del Plan Mérida, México era un país con una tasa de homicidios relativamente baja y dos o tres cárteles que manejaban el negocio. Hoy no sabemos cuántos cárteles existen y la violencia se ha incrementado radicalmente en todo el país como lo reportamos en el Semáforo Delictivo. Los mercados no se combaten con policías, sino con principios económicos, pero parece que en México somos lentos para aprender lecciones. Aunque justo es decirlo, Lázaro Cárdenas lo sabía y lo aplicó con éxito hasta que EU lo obligó a recular.
Esta guerra entre cárteles colapsa a la autoridad. Una vez colapsada, la mafia puede extenderse a otros delitos como secuestro, extorsión, tráfico de personas. Ésa es corrupción de alto impacto. Se dio en EU de los años 20 con la prohibición del alcohol y hoy se da en México.
No es corrupción ordinaria, no es el moche o la mordida de alto o bajo perfil. Ésa tiene otro origen sistémico y se reduce con esquemas de buen gobierno, de transparencia y con fiscalías independientes. La de alto impacto, no. Es importante entender la diferencia, ya que el tratamiento es muy diferente. Sin embargo, en México las tenemos confundidas. Por tanto, no podremos reducir la corrupción, si primero no atacamos la corrupción de alto impacto. Ésa solamente se reduce arrebatándoles el negocio a las mafias; es decir, con la regulación de las drogas. Sin dinero todo es más difícil, incluso delinquir, vaya, sin plata hay menos plomo. “México, can you hear me?”
Fuente.-Director y fundador de Semáforo Delictivo.
(Imagen/Internet0