La queja ciudadana vuelve a describir un patrón recurrente atribuido a la Guardia Estatal, ahora dirigida por el general Arturo Pancardo, bajo el nefasto gobierno de Morena y Américo Villarreal en Tamaulipas. Exige una investigación urgente sobre presuntos cateos ilegales, golpes, detenciones y extorsiones atribuidas tanto a elementos regulares como a Fuerzas Especiales en Reynosa.
Y el Censo Nacional de Seguridad Publica Estatal y Federal de 2026 del INEGI no le deja mucho margen a Tamaulipas para fingir sorpresa: en 2025 acumuló 705 quejas o denuncias ciudadanas contra su personal de seguridad, la quinta cifra absoluta más alta del país ; con una corporación estatal de alrededor de 3,933 personas, equivale a casi 18 quejas por cada 100 elementos, una tasa extraordinariamente alta.
La baja densidad de efectivos y la alta tasa de abusos y la persistencia en el podio nacional en segundo y terceros lugares, sin importar el nombre del General que este al frente,sólo confirman la validez de la denuncia: en Tamaulipas, la diferencia entre uniforme y pasamontañas empieza a parecer un asunto de vestuario.
La ciudadanía de Reynosa a través de redes sociales ha denunciado que elementos de Fuerzas Especiales entran a domicilios sin orden judicial, golpean, levantan y luego convierten la libertad en tarifa: una especie de “servicio premium” de seguridad pública, con extorsión incluida y sin factura que la autoridad debe investigar, no barrerlo debajo de la patrulla.
Y no, no parece un incidente aislado ni una campaña de “malos entendidos”, es mas bien la conformación que cita el INEGI en el Censo de 2026.
En Reynosa ya no saben si, cuando llega una camioneta armada, deben llamar a la policía… o preguntar primero cuál de las dos franquicias del miedo tocó la puerta. Porque si el ciudadano teme igual al criminal Cartel del Golfo y a quien fue contratado para protegerlo, eso no es seguridad pública: es una competencia desleal por el monopolio del terror que tiene a Reynosenses con la percepción de inseguridad casi al 90%.
La exigencia se torna complicada en un estado donde el Gobernador Americo Villarreal abraza abiertamente a lugarteniente del Cartel del Golfo.
Aun asi,se debe investigar y separar a quien deba separarse, sancionar a quien resulte responsable y dejar de tratar a Reynosa como laboratorio de impunidad con uniforme táctico.
Porque cuando la autoridad cobra por no hacerte daño, la delincuencia ya no está infiltrada: está dando rondines.

Y no debe perderse de vista que el “puerco policiaco” cuestionado es, precisamente, el que fue entregado por el propio Estado al Cártel del Golfo, sin honor, valor, lealtad ni sacrificio.
Con información: CENSO NACIONAL DE SEGURIDAD PUBLICA,ESTATAL Y FEDERAL 2026/

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