Visitanos tambien en:

viernes, 7 de agosto de 2026

“NO QUIEREN o NO PUEDEN con los DUEÑOS del CIRCO ?: ARRESTOS y FALTA de ARRESTOS de AMÉRICO y su FISCAL; MIENTRAS la CIUDADANÍA PAGA la EXTORSIÓN con MIEDO, el CDG la COBRA SIN RIESGO… puro infeliciaje.”


En Tamaulipas, aun bajo el «gobierno» entrecomillas de Morena y Americo Villarreal ,la extorsión dejó de ser un delito para convertirse en deporte extremo: lo practican los ciudadanos sin casco, sin red y con la cartera abierta; lo cobran los grupos criminales con la puntualidad de Coppel o una financiera, y lo observan las autoridades con la serenidad burocrática de quien contempla una gotera ajena.

El Cártel del Golfo —y, en particular, la facción Escorpiones, que opera en Matamoros y es señalada como encabezada por José Alfredo Cárdenas Martínez, alias El Contador, de filiación morenista-americanista— parece haber encontrado en el cobro de piso una mina más segura que el narcotráfico: menos trasiego, más terror; menos frontera, más caja registradora.

La información que circula sobre operativos federales, aunque escasos y mas de las veces ralos, pues siempre escapa el dueño del circo, coinciden con el creciente hartazgo social que vuelve a poner bajo los reflectores nombres conocidos del universo Escorpión: René Villarreal Garza, alias El Gordo, y Balkys Marlene García, identificada en reportes periodísticos como pareja de José Alfredo Cárdenas Martínez, alias El Contador, sobrino de Osiel Cárdenas Guillén. 

Distintas publicaciones de manera reiterada han vinculado a Villarreal con la estructura de esa facción y a García con presuntas funciones financieras, pero los señalamientos extrañamente no son investigados por autoridades competentes,sustituidos por boletines en medio de silencios oficiales. 

Que dice Infobae:

«Balkys ‘N’ es señalada en diversos informes como operadora financiera de la célula en Matamoros y pareja sentimental de José Alfredo Cárdenas Martínez, alias “El Contador”, sobrino de Osiel Cárdenas Guillén.

En este mismo sentido, su hermana Nelia ‘N’ es mencionada como posible prestanombres del grupo en las zonas de Brownsville y Matamoros.

Tales detalles permiten dimensionar la importancia que los nexos familiares han tenido para el Cártel del Golfo al menos en las últimas dos décadas.»

Pero mientras Matamoros arde en rumores, miedo y cuotas, el incendio de la bodega de PepsiCo no admite el cómodo disfraz del accidente. La Fiscalía de Tamaulipas confirmó que fue provocado: alguien ingresó al sitio y ocasionó el fuego. Sin embargo, el fiscal Jesús Eduardo Govea Orozco sostiene que, hasta ahora, no existen elementos públicos para ligarlo a extorsión o delincuencia organizada. Es decir: ya se sabe que no fue casualidad, pero todavía se busca el móvil con la parsimonia de quien inspecciona las cenizas esperando que aparezca una explicación políticamente inocua.

La contradicción tiene filo. Si la extorsión es el gran negocio de las células criminales de la frontera —como han documentado investigaciones sobre el Cártel del Golfo y sus cobros a transportistas y comercios—, descartar de entrada esa ruta en un ataque intencional contra una empresa de gran tamaño exige algo más que tranquilidad discursiva: exige una indagatoria transparente, exhaustiva y con resultados verificables.

Porque la ley no deja mucho margen para hacerse el sorprendido. La Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión fue publicada el 28 de noviembre de 2025 y establece que este delito, junto con los vinculados, se investiga y persigue de oficio

En términos simples: el Ministerio Público no necesita esperar a que una víctima aterrada llegue a denunciar para empezar a trabajar; la noticia criminal —testimonios, reportes, patrones, videos, inteligencia y hechos públicos— debe activar la obligación institucional. 

Y la omisión no es una travesura administrativa. La propia ley contempla sanciones para personas servidoras públicas con atribuciones de prevención, investigación o procuración de justicia que se abstengan de denunciar los delitos previstos en ella. 

Por eso, frente a una economía criminal que cobra por vender, transportar, abrir un negocio o simplemente respirar en la plaza equivocada, la autoridad no puede alegar que no vio nada: cuando el miedo es público, la ignorancia oficial empieza a parecerse demasiado a la coartada. 

Tamaulipas no necesita funcionarios que se sienten en mesas de seguridad a discutir los mismos pendientes de siempre, ni fiscales ocupados en administrar versiones. Necesita carpetas de investigación sólidas, protección real para las víctimas —no para los criminales—, inteligencia financiera para desmantelarles el negocio y resultados sin montajes ni maquillajes estadísticos.

Cuando el extorsionador cobra sin riesgo y el ciudadano paga con miedo con una Fiscalía que sólo admite pruebas empaquetadas con moño, entonces el delito no está fuera del Estado: está cómodamente instalado en la omisión y complicidad del gobierno en Tamaulipas.

Y no solo con 1 cartel, Americo esta amarrado con todos, dijo claridosa en audio una ligada al crimen organizado en el centro de la entidad.

Con información: @Redes/Medios/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: