Visitanos tambien en:

jueves, 4 de septiembre de 2025

“BABOSADAS con INICIATIVA”:”SENADOR de MORENA SAUL MONREAL PROPONE REDUCIR DIPUTADOS de 500 a 300 pero ELEGIRLOS por TOMBOLA”…casi rifa parroquial con suerte de casino.


El senador morenista Saúl Monreal,hermano de Ricardo,David y el “Candido” de las 14 toneladas de mota que no eran chiles frescos,presentó una propuesta de reforma electoralpara reducir de 500 a 300 los diputados federales, y que sean electos por tómbola. La Cámara de Diputados se renovaría cada seis años.

La iniciativa:

“La Cámara de Diputados estará integrada por 300 diputadas y diputados electos según el principio de votación de mayoría relativa, mediante el sistema de distritos electorales uninominales y el número de diputados de representación de las minorías designados por convocatoria del INE a los sectores sociales y por el procedimiento de insaculación calificada conforme a la ley”

Monreal inscribió en la apertura de sesiones, el lunes pasado, una propuesta de reforma electoral que comprende también la reducción de 128 a 64 los senadores, 32 de los cuales serían elegidos por “el principio de votación mayoritaria relativa y treinta y dos elegidos por el principio de primera minoría”.

Según el documento, los ex presidentes de la República podrían “integrarse al trabajo legislativo en consideración a su experiencia”, amén de que podrían “permanecer de por vida en dicho órgano”.

Además, se incrementaría de 35 a 40 años “la edad mínima para ser senador a 40 años”. También se eliminarían los dos periodos ordinarios de sesiones, de suerte que el Congreso de la Unión sesionaría “de forma permanente y desaparece la Comisión Permanente“.

El Presidente de la República presentaría su informe de Gobierno y a los ciudadanos se les otorga la facultad de iniciar leyes con una representación mínima de 8 mil firmas. Se eliminaría la Auditoría Superior de la Federación y se sustituiría por una Entidad de Fiscalización Superior de la Federación.

“Con estas modificaciones, se busca reducir el número de legisladores, fortalecer la representación directa del voto ciudadano, garantizar mayor transparencia en la fiscalización de los recursos públicos, así como profesionalizar la labor legislativa y dotar de mayor permanencia y responsabilidad al Congreso de la Unión”, señaló.


1. Diputados “por tómbola”: democracia de kermés

¿Elegir legisladores por insaculación? Eso suena más a rifa parroquial que a mecanismo democrático. La respuesta a la falta de representatividad no es sacar nombres de un sombrero. La democracia descansa en responsabilidad política, en la posibilidad de premiar o castigar a un representante en las urnas. ¿Cómo le exiges cuentas al “ganador” de la tómbola legislativa? ¿Con qué legitimidad tomaría decisiones que afectan a 130 millones de personas?

Lo que Monreal llama “representación de minorías” no sería más que suerte de casino, precarizando aún más un sistema político ya erosionado por la desconfianza ciudadana.


2. Reducir diputados y senadores: menos voces, más control

Suena bonito decir “menos diputados, menos gasto”. Es el gancho clásico para vender cualquier reforma: austeridad. Pero ojo:

  • Reducir curules no elimina corrupción; solo concentra poder en menos manos.
  • Una Cámara de Diputados más pequeña significa menos pluralidad, menos diversidad de voces, y mayor riesgo de secuestro político por parte de una fuerza dominante.
  • En lugar de mejorar la representación, se debilita.

En términos prácticos, ir de 500 a 300 diputados es un recorte quirúrgico a la pluralidad del Congreso.


3. Ex presidentes “de por vida” en el Congreso: de la República al Club del Adulto Mayor VIP

Aquí ya entramos en el terreno tragicómico. ¿En serio darle escaños vitalicios a ex presidentes?

  • Primera objeción: nadie los eligió para legislar. Su mandato terminó, y terminó con todas sus responsabilidades.
  • Segunda objeción: muchos expresidentes mexicanos cargan con reputaciones cuestionables y cuentas pendientes con la historia. Convertirlos en senadores vitalicios equivaldría a blindarlos con fuero eterno.
  • Tercera objeción: Monreal habla de “aprovechar su experiencia”. Por esa lógica, que también entren los expresidentes de clubes de fútbol, de sindicatos o de colonos. Experiencia sobra; lo que falta es decencia.

Esto huele a monarquía parlamentaria de pacotilla, no a democracia moderna.


4. Congreso en sesión permanente: la confusión entre trabajo y simulacro

Eliminar los periodos de sesiones para que el Congreso sesione “permanentemente” suena bien, pero en la práctica:

  • No garantiza productividad, sino más simulación institucional.
  • Los problemas del Congreso mexicano no son de calendario, son de incentivos: partidos que obedecen al líder, no al constituyente, y legisladores que legislan por consigna.

5. La “nueva” Auditoría: maquillaje institucional

Eliminar la Auditoría Superior de la Federación para sustituirla por una nueva “Entidad de Fiscalización Superior” es un clásico de la política mexicana: cuando una institución fiscaliza demasiado, se inventa otra para restarle dientes.

El nombre puede cambiar, pero si la intención es controlar al órgano de control, entonces hablamos de una regresión autoritaria en curso.


6. Ciudadanos legislando con 8 mil firmas: populismo de bajo costo

A primera vista suena democrático: dar a los ciudadanos capacidad de iniciativa. Pero 8 mil firmas como requisito es ridículamente bajo para un país de más de 90 millones de electores.

  • Eso abriría la puerta a ocurrencias disfrazadas de participación ciudadana.
  • Lo que haría falta, en cambio, son mecanismos robustos de parlamento abierto, consultas vinculantes y referendos serios, no ejercicios cosméticos.

Diagnóstico final

Más que una reforma electoral, parece una ocurrencia legislativa con sabor a ensayo autoritario.

  • Tómbola en vez de urnas.
  • Ex presidentes vitalicios, coronados como senadores perpetuos.
  • Menos representantes, más concentración de poder.
  • Instituciones clave debilitadas con nuevo nombre.

Se envuelve en el celofán de la austeridad y la pluralidad, pero en el fondo es un retroceso democrático.


👉 En resumen: Es populismo legislativo para la tribuna, no una propuesta seria para modernizar la democracia mexicana.


Con informacion: ELNORTE/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: