Tras la fuga de Zhi Dong Zhang, “Brother Wang”, presunto proveedor de fentanilo de los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, la Presidenta Claudia Sheinbaum criticó al juez que otorgó la prisión domiciliaria al ciudadano chino,pero no a la Guardia Nacional que lo dejo escapar.
Sheinbaum expuso que actualmente se está en la búsqueda de Zhi Dong Zhang y el Gabinete de Seguridad dará más detalles al respecto.
Fuga de Zhi Dong Zhang: Críticas, Omisiones y Contexto
Hechos principales
- Zhi Dong Zhang, alias “Brother Wang”, presunto operador financiero y proveedor de precursores químicos para fentanilo de los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), se fugó el 11 de julio de 2025 de la prisión domiciliaria en la Ciudad de México, donde estaba bajo custodia de la Guardia Nacional y agentes federales.
- Zhang estaba sujeto a un proceso de extradición a Estados Unidos por cargos de tráfico de cocaína, metanfetaminas y fentanilo, además de lavado de dinero. Se le atribuye la exportación y distribución de más de mil kilos de cocaína, 600 de metanfetaminas y 1,800 de fentanilo en territorio estadounidense.
Reacción presidencial
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaumcentró su crítica en el juez que otorgó la medida de prisión domiciliaria a Zhang. La mandataria señaló que la decisión fue tomada “sin ningún argumento”, a pesar de que la Fiscalía General de la República (FGR) había presentado objeciones y solicitado mantenerlo en prisión preventiva. Sheinbaum vinculó la resolución judicial con la corrupción en el Poder Judicial y exigió una revisión profunda de las decisiones que, en su opinión, favorecen a delincuentes de alto perfil.
“No debería haber tenido esa resolución por parte de un juez. Nosotros hemos estado insistiendo en la corrupción del Poder Judicial”, declaró la presidenta.
Omisión sobre la Guardia Nacional
A pesar de que la fuga ocurrió bajo la vigilancia de la Guardia Nacional y agentes federales, la presidenta no emitió críticas públicas directas hacia las fuerzas encargadas de la custodia de Zhang.
La narrativa oficial se enfocó casi exclusivamente en la actuación judicial, dejando de lado las fallas operativas o de supervisión por parte del aparato de seguridad federal que tiene responsabilidad penal, de la que tampoco habló.
Una mandataria que manipula la narrativa dese el púlpito presidencial
Una mandataria que utiliza el púlpito presidencial como herramienta para sesgar, engañar y evadir responsabilidades se puede describir con una sofisticación discursiva que refleje tanto su astucia como la complejidad de su estrategia comunicativa.
La arquitecta del discurso selectivo
Esta líder se erige como una arquitecta del discurso, diseñando cuidadosamente sus intervenciones públicas para moldear la percepción social a su favor manipulando emociones. Su retórica no es casual ni espontánea; es un ejercicio calculado de poder simbólico, donde cada palabra y omisión se convierten en piezas de un entramado destinado a preservar su imagen y consolidar su posición.
- Sesgo intencionado: Su narrativa privilegia ciertos hechos y actores, mientras invisibiliza o minimiza otros, construyendo una realidad fragmentada que favorece su agenda política.
- Engaño sutil: A través de eufemismos, medias verdades y omisiones estratégicas, despliega una versión manipulada de los acontecimientos, que confunde y desorienta al público.
- Evasión de responsabilidades: El púlpito presidencial se transforma en un escudo discursivo, desde donde desvía la atención y traslada culpas, evitando asumir las consecuencias de las fallas institucionales bajo su mando.
El poder del púlpito como instrumento de protección
Lejos de ser un mero espacio para la rendición de cuentas, el púlpito presidencial se convierte en un baluarte defensivo que la mandataria utiliza para protegerse de críticas y cuestionamientos.
- Control del relato: Al monopolizar la narrativa oficial, impone una versión hegemónica que dificulta la crítica objetiva y la fiscalización ciudadana.
- Manipulación emocional: Apela a sentimientos como el miedo, la indignación o la solidaridad selectiva para movilizar apoyos y desactivar cuestionamientos incómodos.
- Reconfiguración de la realidad: Reinterpreta los hechos a su conveniencia, presentando a sus adversarios como responsables y a sí misma como víctima o salvadora, según convenga.
Reflexión final
Esta mandataria encarna la sofisticación en el arte de la comunicación política manipulativa, donde el púlpito presidencial no solo es un espacio para gobernar, sino un escenario para ejercer un poder discursivo que sesga, engaña y evade, todo ello con la elegancia de quien domina las reglas del juego simbólico y sabe cómo protegerse en la arena pública sin perder el control del relato.
Resumen crítico
La postura presidencial fue severa contra el Poder Judicial, pero omite señalar las responsabilidades de la Guardia Nacional y otras autoridades federales involucradas en la custodia de Zhi Dong Zhang. Esta omisión resulta significativa, considerando que la evasión ocurrió bajo resguardo oficial, y evidencia una retórica selectiva que prioriza el discurso anticorrupción judicial sobre la autocrítica institucional en materia de seguridad.
Con informacion: ELNORTE/

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