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lunes, 21 de julio de 2025

LA "TORMENTA PERFECTA": "QUE PASABA en la TATEMA de la CHISPA cuando EBRIO de PODER CRIMINAL y POLITICO ORDENÓ EJECUTAR a GABRIEL en REYNOSA"...déficits neuroanatómicos les provocan incapacidad de sentir remordimiento.



Cuando el dedo acusador del activista Gabriel Hernández se alzó y señaló públicamente a Mario Guitian Rosas,alias La Chispa y al Fiscal de Tamaulipas,Irving Barrios Mojica,tan solo unos dias antes de haberse exhibido la imagen del gobernador de MORENA Américo Villarreal y el lugarteniente del CDG, los engranajes de la psique criminal —alimentada por la impunidad y la soberbia institucional— parecieron activarse a plenitud. 

Para comprender qué ocurrio en la mente de este criminal que ordenó, con fría distancia y voluntad de dominio la ejecución de un empresario dedicado a generar empleo, como el mismo se definia, es necesario profundizar tanto en los procesos neuroquímicos como en las distorsiones psicológicas que se producen en estos sujetos.

Poder, psicopatía y desapego moral

Las investigaciones en neurociencia y psicología criminal han demostrado que individuos ensorbecidos por el poder como La Chispa,el Fiscal o el propio gobernador, suelen desarrollar un sentimiento de superioridad, así como una sensación de impunidad, particularmente cuando su posición política y/o criminal les permite manipular, intimidar o proteger a sus cómplices.

Esta actitud se agrava cuando el ente politico-criminal experimenta una desconexión emocional o una incapacidad para sentir empatía por sus víctimas, característica notoria en quienes presentan rasgos psicopáticos o antisociales.

Entre los rasgos más comunes de estos perfiles criminales se encuentran:

  • Desapego emocional y dificultad para conectar áreas cognitivas y emocionales.
  • Creencia exagerada en su propia superioridad, hasta el punto de deshumanizar a quienes representan un obstáculo.
  • Distorsión de la moral y la responsabilidad social, considerando al otro como un objeto prescindible para mantener su poder y libertad física.

Procesos químicos y cerebrales: la violencia ordenada

El cerebro de quien toma la decisión de eliminar a una persona que ve como enemigo , exhibe patrones particulares. En primer lugar, existe evidencia de que algunos criminales,ya sea fuera o incluso dentro de las esferas del gobierno,como ocurre hoy con el fugitivo Hernán Bermúdez Requena,que fue jefe de policias en Tabasco, presentan una reducción significativa de materia gris en la corteza prefrontal y los lóbulos temporales, regiones responsables de procesar emociones, sentido moral, empatía y autocontrol. Estos déficits neuroanatómicos hacen que el individuo tenga menor capacidad de sentir remordimiento o inhibir impulsos violentos.

Neurotransmisores y hormonas

Distintos estudios han aventurado que ciertas sustancias químicas y hormonales intensifican la propensión al crimen:

  • Serotonina: Niveles bajos de este neurotransmisor están relacionados con agresividad, impulsividad y una menor capacidad de controlar los deseos violentos. Esto puede traducirse clínicamente en una toma de decisiones más temeraria y una marcada ausencia de culpa.
  • Cortisol y hormonas del estrés: Altos niveles de cortisol o respuestas alteradas al estrés provocan que el individuo reaccione de manera desproporcionada ante amenazas percibidas, reales o imaginarias, promoviendo la reacción agresiva u homicida.
  • Testosterona: La sobreproducción puede incrementar la dominancia y la disposición a asumir riesgos, particularmente cuando visibilizan que no hay castigos.

El ciclo de la impunidad, la protección política y el crimen

El contexto de poder político cumple un papel amplificador de los impulsos antisociales. La protección institucional —como la denuncia de Gabriel Hernández donde acusa explícitamente a “La Chispa”, al fiscal Irving Barrios de encubrimiento y ofreció denunciar a politicos— refuerza la percepción de invulnerabilidad. Cuando los resortes judiciales no funcionan, el criminal con poder percibe que sus acciones no tendrán repercusiones, lo que lo puede llevar a ordenar la muerte de quien amenace su estatus con total desaprensión moral.

Esta conducta se vuelve mas osada cuando en imagenes se advierte a “LA CHISPA y AMERICO”, capo y gobernador, dejando ver a ciudadanos que quien deberia gobernar,resulta que en los hechos esta siendo gobernado.

Reflexiones finales: anatomía de una orden de muerte

El encadenamiento de factores biológicos, neurológicos y sociales —sumado al clima de encubrimiento político propiciado por el Gobernador de Morena— produjo una tormenta perfecta en la mente de La Chispa,un criminal ensorbecido por poder: aminoramiento del autocontrol, supremacía del impulso violento, desconexión total de la empatía y certeza de protección institucional.

Así, la orden de ejecución se convierte en una consecuencia lógica y fría del funcionamiento aberrante de una mente atrapada, química y culturalmente, en la lógica del dominio absoluto y la eliminación del adversario con ayuda de un sistema operado por otros sujetos con catadura de aun mas peligrosos.

Con informacion: MEDIOS/REDES

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