Alrededor de 40 sacerdotes y 30 laicos provenientes de las provincias eclesiásticas de Acapulco, Guerrero, Guadalajara, Jalisco y Morelia, Michoacán se capacitan para dialogar con grupos criminales.
La Universidad Pontificia de México (UPM) es la sede del Taller para el Fortalecimiento de Capacidades de Negociación en Sacerdotes y Agentes, que organizan en conjunto la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, el Centro Lindavista y el Instituto para la Paz.
El taller pretende crear un modelo de integración entre autoridades civiles, religiosas y la sociedad civil para contrarrestar la violencia y la inseguridad, donde uno de los objetivos es construir una metodología de diálogo que permita el acercamiento entre párrocos y criminales, dijo en entrevista Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Morelia.
Señores de la sotana: Hay razones serias (y un poco jocosas) para no dialogar con los “sutanos”
No es por aguar la fiesta ni por falta de fe en los milagros, pero antes de lanzarse a dialogar con quienes tienen el poder de fuego y no precisamente el del Espíritu Santo, conviene repasar —con seriedad y un toque de humor— por qué esa ruta no lleva a una paz duradera, ni aquí ni en Colombia, ni en el cielo ni en la tierra.
1. Legalidad: el diálogo puede rayar en delito
- La ley mexicana es clara: negociar o pactar con grupos criminales puede interpretarse como encubrimiento, colaboración o incluso apología del delito. No hay sotana que proteja de un citatorio judicial si se cruza la línea entre mediación y complicidad.
- Para negociar con criminales ya tenemos al Estado. Los sacerdotes, por mucha buena voluntad, no tienen mandato legal ni protección institucional para sentarse a la mesa con quienes están fuera de la ley.
2. Legitimidad: ¿A quién representan los “sutanos”?
- Dialogar con criminales puede legitimar su poder y darles estatus de interlocutores válidos, cuando su autoridad se basa en la violencia y el miedo, no en el consenso social ni en la ley.
- La Iglesia corre el riesgo de ser usada como “pantalla” para blanquear la imagen de líderes delictivos que buscan reconocimiento social o político.
3. Seguridad: ni para uno ni para todos
- Los acuerdos con criminales son, por naturaleza, frágiles e impredecibles. Hoy puede haber “tregua”, mañana puede haber traición. La seguridad de los sacerdotes y de sus comunidades queda en manos de quienes no respetan ni la palabra ni el altar.
- El Estado “celoso” puede ver con desconfianza estos acercamientos y dejar desprotegidos a quienes intenten mediar sin coordinación institucional o con ella.
4. Efectividad: la paz no se decreta, se construye
- Las experiencias de Colombia muestran que el diálogo con criminales sólo funciona cuando hay un proceso político, social y judicial integral: desarme, verdad, justicia y reparación. Sin esto, cualquier “paz” es solo una pausa entre balaceras.
- El tejido social se reconstruye con justicia, oportunidades y aun auténtico Estado de derecho que sea garantizado por gente derecha, no con acuerdos informales que pueden cambiar al ritmo de las armas.
5. Ética y misión pastoral: el riesgo de perder el rumbo
- El papel de la Iglesia es acompañar a las víctimas, no negociar con los victimarios. El mensaje puede confundirse y herir la confianza de quienes sufren la violencia.
- La neutralidad pastoral no es indiferencia, pero tampoco es mediación directa con quienes imponen el terror.
Un apunte jocoso (…pero realista)
Entendemos la buena intención, pero recuerden: ni Jesús dialogó con Herodes, ni San Pedro pactó con Nerón. Si la sotana se mancha en el lodo del crimen, ni el mejor detergente celestial la deja blanca.
Por la paz, sí. Por la ingenuidad, no. Mejor fortalecer la denuncia profética, la protección comunitaria y exigir al Estado que cumpla su deber. Porque, al final, ni el Ave María ni el “pacto de caballeros” detienen las balas.
¿Por qué Jesús no dialogó con Herodes?
- Silencio como respuesta: Según el Evangelio de Lucas, cuando Jesús fue enviado ante Herodes Antipas durante su juicio, Herodes tenía curiosidad y esperaba ver un milagro. Le hizo muchas preguntas, pero Jesús no respondió nada. Este silencio fue total, ni una sola palabra salió de Jesús frente a Herodes, a pesar de la insistencia y las burlas.
- Motivo teológico y ético: El silencio de Jesús es interpretado como una negativa a legitimar la autoridad de Herodes, quien ya había hecho ejecutar a Juan el Bautista y representaba el poder corrupto y la violencia. Jesús no buscó negociar ni justificar su causa ante quien no buscaba la verdad, sino el espectáculo.
- Mensaje simbólico: No dialogar con Herodes es una forma de mostrar que el Reino de Dios no se negocia con el poder injusto, ni se somete a la lógica de la violencia o el oportunismo político. Jesús opta por el testimonio silencioso y la integridad, incluso frente al desprecio y la burla.
¿Por qué San Pedro no pactó con Nerón?
- Persecución y martirio: Nerón, emperador romano, es recordado como el primer gran perseguidor de los cristianos. Según la tradición y numerosos relatos históricos, fue bajo su mandato que Pedro y Pablo fueron ejecutados en Roma. No hay evidencia de que Pedro buscara un acuerdo o pacto con Nerón; al contrario, fue víctima de su persecución.
- Incompatibilidad de principios: Nerón representaba el poder imperial que perseguía y mataba a los cristianos para mantener el orden y desviar la atención de sus propios crímenes (como el incendio de Roma). Pactar con Nerón habría significado traicionar la fe y el testimonio cristiano, algo que Pedro nunca hizo, prefiriendo el martirio antes que la complicidad o el silencio.
- Testimonio de fidelidad: La tradición sostiene que Pedro fue crucificado cabeza abajo, por petición propia, al considerarse indigno de morir como su Maestro. Su muerte bajo Nerón es vista como un acto de fidelidad y coherencia, no de negociación con el poder opresor.
En resumen
Ni Jesús ni Pedro buscaron diálogo o pacto con los representantes del poder injusto (Herodes y Nerón). Ambos eligieron la integridad y la fidelidad a su misión, aun a costa de sus vidas, dejando claro que la verdadera paz y justicia no se negocian con quienes ejercen la violencia y la opresión.
Con informacion: ELNORTE/

ala verga pinche marrana placera de mierda, con razon andan en las iglesias para que les paguen la pinche vida asquerosa wow no valen un tarro de mierda pinches religiosos de cagada
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