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viernes, 28 de febrero de 2025

LOS “PESCADOS TIEMBLAN ?”: EX-GUARDAESPALDAS de PRESIDENTE de COSTA RICA NARRÓ la PRIMERA CAPTURA DESNUDO y ACURRUCADO de CARO QUINTERO”…aquel viernes 4 de abril de 1985.


En noviembre del 2004, en el marco de la XIV Cumbre Iberoamericana, realizada en Costa Rica, Miguel, un guardaespaldas del entonces presidente costarricense Miguel Ángel Rodríguez, narró a Grupo REFORMA cómo participó en 1985 en la captura de Rafael Caro Quintero.

“Temblaba como un pescado”, decía Miguel, un fornido vigilante costarricense al rememorar aquel viernes 4 de abril de 1985, el día que detuvo a Caro Quintero en un rancho de Alajuela, Costa Rica.

“Esperamos a que dieran las seis de la mañana, que clareara. Habíamos estudiado toda la finca, sus entradas, sus salidas, las posiciones de las personas que protegían a Caro Quintero. Entramos. Hubo disparos pero no heridos ni muertos.

“Caro Quintero estaba en un cuarto aislado de toda la finca. Hasta el fondo. Tumbamos la puerta y entramos. Ahí estaba, con Sara Cosío, los dos desnudos, abrazados. Uno brincó para un lado y ella para el otro. Caro Quintero corrió a esconderse debajo del lavabo del baño. Ahí lo agarramos. Temblaba como un pescado”, contaba.

Miguel meneaba las manos para referir la escena que le tocó ver. Rafael Caro Quintero desnudo, acurrucado, asustado.

“A Caro Quintero lo despertó el escándalo. Estaba en un cuarto lejano”.

El rancho estaba ubicado en San Rafael de Ojo de Agua, en Alajuela, a unos kilómetros del Aeropuerto Internacional de San José. Una extensión enorme, recordaba el policía, con miles de cabezas de ganado. Había hasta una parroquia y una pista aérea.

Entonces, Miguel tenía sólo 20 años de edad, pero ya era un policía de élite de un grupo especial capacitado por el Mosad israelí.

Sara Cosío era una menor de 17 años, sobrina de Guillermo Cosío Vidaurri, un político priista que entonces se desempeñaba como Secretario de Gobierno de la regencia capitalina que encabezaba Ramón Aguirre.

Se decía que Caro había secuestrado a Sara. Pero ella explicó que había huido con el poderoso narcotraficante por su propia voluntad. Justo una llamada de ella desde el rancho de Alajuela fue clave para la captura. Desde allá llamó a su familia para decirles que estaba bien y muy cuidada. Que había sido su propia decisión irse con el capo.

La llamada fue interceptada por agentes de Estados Unidos y pronto dieron con el punto.

El comando policiaco tenía controlado el rancho. Entró hasta la alcoba de Rafael y Sara. A Caro Quintero lo sacó del baño, balbuceante, tembloroso.

Fuente.-ELNORTE/

“QUE JODIDOS”: “ALMA DELIA NOS CUENTA después de MALVIAJE de 16 MIN como PUDO MAS TRUMP que 130 MIL DESAPARECIDOS y MAS de 400 MIL MUERTOS con TAN SOLO AMAGAR un GOBIERNO de NARCOS”…no atienden, pero bajo presión entienden.


Ayer por la noche fui con una amiga a la Cineteca, salimos tarde, pedimos los respectivos taxis de plataforma que mueven (o no) al mundo. Cuando abordé el mío y cerré la puerta sentí de inmediato una incomodidad creciente. “Puta lavada, botellas de cristal, la paca llega la quiero reventar… vuelo privado” sonaba en la selección musical del conductor que dirigía el volante con una calma de maestro budista. 

Pasé de la incomodidad al miedo, luego a la vergüenza por sentir miedo, y después a un franco estado de alarma por mi confusión mental. Será que tengo atrofiados los parámetros de tanto relativizar la muerte. Luego el playlist siguió: “Morras en jacuzzi, los plebes con Uzi, molly y wax, más fiestas privadas, marca registrada, papá”. Fue un malviaje de 16 minutos a ritmo de corrido tumbado que me dejó muy inquieta.

¿Por qué cuesta tanto decir con todas sus letras que la exaltación cultural del narco en México llegó a un punto de inflexión digno de señalar? ¿Por qué me cuesta cruzar la línea y asumir una frontal postura de rechazo?, ¿podrá más el miedo a no ser considerada cool? 

Hasta hace un par de años, no me sentía tan rotundamente incómoda con el tema, lo que cambió de forma radical mi disposición fue una conversación sostenida a lo largo de muchos meses con colectivos buscadores de personas desaparecidas. Es difícil despojar a la expresión cultural del contenido dañino y profundamente trágico cuando palpas de cerca el dolor de las familias heridas por la desaparición de uno o más de sus miembros como resultado de este incesante tiroteo de la guerra del narco.

Y ayer por la mañana, cuando se confirmó la extradición de 29 narcotraficantes mexicanos a Estados Unidos, pensé que algún día -No muy lejano- veremos una serie televisiva y escucharemos una docena de canciones a ritmo de regional mexicano contando, recreando, ficcionando, interpretando este momento histórico.

Pero muy probablemente ni la serie ni las canciones perronas se enfocarán en las víctimas y sus sobrevivientes. Si desde el 2006 este país tiene el funesto registro de más de cuatrocientas mil personas asesinadas y ciento treinta mil desaparecidos, ¿de cuántos serán responsables de manera directa e indirecta esos 29 capos extraditados?

Y si sumáramos a la estadística los homicidios y desapariciones que vienen desde los años 70 y 80 cuando Caro Quintero era el narco de narcos junto a Félix Gallardo, el conteo luctuoso se vuelve lapidario.

Qué jodido (no se me ocurre mejor adjetivo) saber que la amenaza arancelaria pudo lo que no pudieron ciento treinta mil o cuatrocientas mil víctimas.

Qué cabrón (sí se me ocurre peor adjetivo) saber que en cuarenta años no hubo gobierno dispuesto a entregar a Rafael Caro Quintero hasta que lo que estuvo en juego fue una economía de miles de millones de dólares que con ese 25% de tarifa de aduana pondrían en jaque la estabilidad financiera que este y el gobierno anterior tanto cacarean.

Que los muertos no valen, los impuestos sí.

Así que anoche en el taxi, con mi susto y mis 16 minutos de músculos agarrotados, me di cuenta de algo: no sentiría miedo si pudiera escindir la manifestación cultural y seguir el requinto bien ejecutado de esa guitarra sin que las víctimas vinieran a mi mente, pero simplemente no puedo. Y entonces, llámenme ingenua, pude palpar nítida la estrategia “moral” que durante cincuenta años los gobiernos de este país han venido ejecutando con gran y retorcido éxito: ignorar a las víctimas que se ahogan en sangre.

Y no, jamás me pronunciaré por la cancelación de expresión alguna porque eso lejos de ayudar causaría más daño, pero urge hacernos cargo de lo que culturalmente nos anestesia y dejar la complacencia a un lado.

Atenuar la carga violenta y exaltar la libertad del contenido de una industria que se monetiza sobre fosas clandestinas y ciudades como Culiacán sitiadas por la guerra narca que hace fracasar a la comunidad restaurantera y que los niños renuncien a ir a la escuela y los barrios se vayan despoblando, debería por lo menos abrir entre nosotros serias interrogantes éticas.

Qué tristeza anticipar que el catalizador de nuestras expresiones culturales seguirá siendo el narco, que la moneda de cambio política de mayor impacto en este país seguirá siendo el narco.

Con informacion.-@AlmaDeliaMC/ELNORTE/

DE “QUE DICEN que HABLARON ?”:”TRASCIENDEN DETALLES de ACUERDOS TRAS REUNION en MATERIA de SEGURIDAD entre MEXICO y EE.UU”…Harfuch los fue a intentar cuentear con sus 13 mil 139 detenidos.


EL ENCUENTRO

Bajo instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum, el Gabinete de Seguridad realizó la primera reunión bilateral con funcionarios del Gobierno de Estados Unidos en la sede del Departamento de Estado, en la Ciudad de Washington D.C., para revisar los avances alcanzados y crear rutas de acción entre ambas administraciones.

Los presentes

Por parte de México, a este encuentro asistieron Alejandro Gertz, titular de la Fiscalía General de la República (FGR), y Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.

Así como Raymundo Morales, Secretario de la Marina, y Ricardo Trevilla, Secretario de la Defensa; todos encabezados por Juan Ramón de la Fuente, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En representación del Gobierno estadounidense, estuvieron presentes Marco Rubio, Secretario de Estado de EU; Pete Hegseth, titular de la Defensa, y Pam Bondi, Fiscal General de EU.

¿De qué hablaron?

  • Presentaron los avances alcanzados en materia de incautaciones, detenciones y operativos desde la conversación sostenida entre la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Presidente Donald Trump el pasado 3 de febrero.
  • Acordaron una serie de acciones coordinadas en ambos países, en que se implementarán en el transcurso de las siguientes semanas y meses, orientadas a fortalecer el combate al crimen organizado en ambos lados de la frontera, con el objetivo central de disminuir las muertes en ambos países por consumo de fentanilo ilegal y por uso de armas de fuego traficadas ilegalmente.
  • Pactaron mantener reuniones periódicas del Grupo de Trabajo de Seguridad Binacional de alto nivel para revisar de manera continua los avances, así como mantener estrecha comunicación de manera permanente.

Una reunión muy positiva, una reunión que cumplió muy bien con todas las expectativas”.Canciller Juan Ramón de la Fuente

El amago de Trump

Esta reunión se desarrolló en medio de las advertencias del Presidente Estadounidense, Donald Trump, sobre la imposición de aranceles.

Este 27 de febrero, el republicano aseguró que dado que el tráfico de drogas a Estados Unidos desde México Canadá, incluyendo fentanilo, permanece a niveles muy altos, los aranceles de 25 por ciento en contra de las importaciones de ambos países entrarán en vigor el 4 de marzo.

Las drogas siguen llegando a nuestro país desde México y Canadá en niveles muy altos e inaceptables. Un gran porcentaje de estas drogas, muchas de ellas en forma de fentanilo, se fabrican y suministran en China”.

Fuente.-ELNORTE/

“NINGUN EXTRADITADO,FUERON TRANSFERIDOS ?”: “FORMULA al HAY se VAN USADA por MEXICO PERMITIRA que EE.UU DECIDA a QUIEN le APLICA la PENA de MUERTE SIN las LIMITACIONES de la EXTRADICION”…unos la van a evitar cooperando y a otro le va salir Caro aunque coopere.


El periodico EL UNIVERSAL+ aborda hoy lo que sera materia de escandalo en los próximos dias a la luz del procedimiento totalmente que Mexico utilizo para “transferir” 29 reos de alta peligrosidad a los EE.UU.

Que dice EL UNIVERSAL+: 

….Más allá del lenguaje carente de diplomacia alguna que se utilizó en el comunicado de la Fiscalía General de Estados Unidos para informar de la recepción de 29 capos del narco enviados por México, llamó la atención que en uno de los últimos párrafos se expresa que el Departamento de Justicia buscará si procede aplicar a algunos de ellos la pena de muerte, con base en la orden ejecutiva del presidente Donald Trump para restablecer en aquel país el castigo capital.

El asunto, nos hacen ver, es que, bajo el tratado vigente, esa pena está excluida para cualquier persona que el gobierno de México extradite a la Unión Americana. En el comunicado nunca se usa la palabra “extraditados” y sólo se señala que México decidió “transferirlos”. La figura jurídica a la que se haya recurrido allá y acá despejará la duda sobre qué penas son aplicables. ¿Fueron extraditados o sólo “transferidos”?

Que dice la realidad legal:

La situación descrita por EL UNIVERSAL+, revela un complejo entramado jurídico y diplomático entre México y Estados Unidos respecto a la transferencia de 29 presuntos narcotraficantes y estos son algunos de los elementos clave:

Contexto legal bilateral

  • El Tratado de Extradición México-EU vigente desde 1980 prohíbe expresamente aplicar pena de muerte a personas extraditadas.
  • México exige tradicionalmente “garantías de no aplicación de pena capital” como condición para cualquier extradición.

Irregularidades en el procedimiento

  1. Uso del término “transferencia” en lugar de “extradición” en comunicados oficiales estadounidenses sugiere un vacío legal deliberado, desde que decidio redactarlo asi,el gobierno en Mexico estaba reconociendo la ilegalidad
  2. Falta de conclusión procesal: Las fuentes indican que el proceso de extradición no se completó formalmente en México, omitiendo:
  • Autorización judicial requerida
  • Revisiones de amparo
  • Procedimientos administrativos ante la SRE

Implicaciones legales

  • Posible ilegalidad mexicana: Al evitar el proceso de extradición ordinario, México podría haber violado:
  • Artículo 10 de la Ley de Extradición Internacional
  • Principios constitucionales de debido proceso
  • Riesgo de pena capital: La figura de “transferencia” permitiría a fiscales estadounidenses solicitar pena de muerte, evadiendo las restricciones del tratado.

Dimensiones diplomáticas

El lenguaje utilizado revela:

  • Tensión institucional: Comunicado carente de legalidad bajo tensión jurídica y diplomática
  • Estrategia legal alternativa: Empleo de mecanismos no convencionales para sortear limitaciones del tratado que chocan con la legislación.
  • Precedente peligroso: Podría incentivar procesos paralelos de entrega sin garantías jurídicas plenas y sin escrúpulos juridicos 

Este caso expone cómo tecnicismos legales pueden alterar sustancialmente derechos fundamentales y obligaciones internacionales. La ambigüedad terminológica busca crear un marco jurídico ad hoc que beneficie a la estrategia antinarcóticos estadounidense, comprometiendo principios del sistema legal mexicano,que la Presidenta Sheinbaum defendía desgarrándoselos las vestiduras de la soberanía ,tan solo cuatro Doritos antes.

Con informacion: ELUNIVERSAL+/

EL “QUE PERSEVERA ALCANZA”: “EE.UU OBTUVO con CARO QUINTERO CODICIADO TROFEO BAJO ULTIMATUM a MEXICO y aunque GOBIERNO MORENO anda BORRACHO de PODER NO TRAGA LUMBRE”…en medio de colaboración forzada y resistencias nacionalistas.


El diario español EL PAIS,cita hoy la entrega de Rafael Caro Quintero a EE.UU,el “jefe de jefes” que se atrevió a involucrarse en el asesinato del Agente de la DEA,Enrique Kiki” Camarena y aprovecha con este codiciado trofeo ,decirnos otra vez,que ellos a diferencia de Mexico,quien mata un hombre de la ley de los EE.UU sera perseguido por aire, mar y tierra.

La persistencia de Estados Unidos durante cuatro décadas para asegurar la extradición de Rafael Caro Quintero, tras el brutal asesinato en 1985, marca un contraste decisivo con las acciones históricas de México frente a ataques contra agentes de la ley. Mientras Washington convirtió la captura del narcotraficante en una prioridad geopolítica, mientras que México enfrentaba el caso con vacilaciones judiciales.

Claves del caso que evidencian la divergencia:

  1. Venganza institucional vs. impunidad técnica:
    La DEA mantuvo a Caro Quintero como objetivo prioritario desde 1985, infiltrando su círculo y presionando mediante diplomacia coercitiva. En contraste, México lo liberó en 2013 por un tecnicismo legal: un juez determinó que debía ser juzgado a nivel estatal, no federal. Este fallo refleja un sistema proclive a resquicios que retrasan la justicia.
  2. Presión política como motor:
  • Donald Trump vinculó explícitamente la extradición con amenazas de aranceles del 25% a exportaciones mexicanas (2025).
  • La entrega de Quintero coincidió con el fin de prórrogas comerciales y operativos migratorios, mostrando que México solo actúa bajo ultimátum, pues aunque el gobierno Moreno anda borracho de poder,no traga lumbre.
  • En paralelo, se extraditaron a 28 otros narcos, incluidos líderes de Los Zetas y operadores de fentanilo.
  1. Respuesta ante crímenes contra agentes:
    Estados Unidos procesó a Caro Quintero por el homicidio de Camarena —donde se probó tortura, castración y entierro en vida del agente— junto a cargos de narcotráfico. México, pese a ser escenario del crimen, nunca lo juzgó por estos hechos, limitándose a encarcelarlo inicialmente por delitos contra la salud.

Contexto histórico de la disparidad:

El asesinato de Camarena (1985) desencadenó una vendetta institucional estadounidense sin precedentes. La DEA infiltró redes, compartió inteligencia con ejércitos locales y ejerció presión diplomática continua. México, en cambio, priorizó acuerdos tácitos con cárteles durante décadas, como revela la liberación temprana de Quintero y la disolución en 2022 de una unidad de inteligencia de la DEA en el país.

La extradición final (2025) simboliza cómo México cede ante crisis bilaterales: en 2017, bajo amenazas de Trump, se extraditó rápidamente a “El Chapo”; en 2025, el combo de aranceles y la epidemia de fentanilo forzaron una entrega masiva de capos. Este patrón reactivo contrasta con la estrategia constante de Washington, que incluso equipara cárteles con grupos terroristas para justificar intervenciones.

Mientras Estados Unidos convierte la justicia por sus agentes en eje de política exterior, México enfrenta estos casos con ambivalencia: entre colaboración forzada y resistencias nacionalistas. La saga de Caro Quintero ejemplifica que, sin presión externa, crímenes contra fuerzas del orden rara vez reciben respuestas contundentes en el país.

Asi lo dijo el Diario Español,EL PAIS

“….El Búfalo fue a la vez su mayor éxito y su irremediable condena. Aquel rancho en Chihuahua, un cultivo gigante del tamaño de 1.000 campos de fútbol, revolucionó el mundo de la marihuana y lo catapultó, sin apenas saber leer y escribir, a lo más alto del narcotráfico en un tiempo récord. Con 33 años, Rafael Caro Quintero ya era millonario, dirigía con sus socios el poderoso Cartel de Guadalajara y tenía a sueldo por todo México a policías, militares, políticos y jueces. Hasta que un día de noviembre de 1984, cientos de soldados se presentaron en el lugar, detuvieron a todos los trabajadores y quemaron unas 8.000 toneladas de marihuana.

La prueba definitiva fue una foto área del rancho, tomada gracias a Kiki Camarena, un agente infiltrado de la Agencia Antidrogas Estadounidense, DEA. Caro Quintero juró venganza y meses después acabó matando con saña a Camarena y al piloto de la avioneta. La DEA nunca olvidó la afrenta y lo colocó desde entonces como su máximo objetivo. Fue encarcelado, liberado y vuelto a detener. Pero en todas estas décadas no habían conseguido la ansiada extradición. El destino llevaba 40 años pisándole los talones a Caro Quintero. Y este jueves, Estados Unidos se ha cobrado al fin su cabeza ante la presión y las amenazas de Donald Trump.

El capo, de 72 años, aterrizó al final de la tarde en Nueva York. Con traje de presidiario beige, esposado de pies y manos, bajó de un avión del Ejército mexicano. En suelo estadounidense le esperaban más de una decena de policías de la DEA, alguno incluso sacó alguna foto con el celular. La vendetta de la agencia antinarcóticos se había cumplido. “No hay escondite posible para quien secuestre, torture y asesine a un agente”. Así anunció el Gobierno estadounidense su segunda detención, en la que colaboró la propia DEA, hace tres años en la sierra de Sinaloa.

La justicia estadounidense dijo también entonces que su extradición era inminente. El arresto del capo llegó en un momento delicado en la relación bilateral, en plena crisis migratoria y apenas unos meses después de que se hiciera público que el entonces presidente, Andrés Manuel López Obrador, había disuelto una unidad de inteligencia de la DEA que operaba en México desde los noventa. La captura de Quintero se leyó como un saldo de antiguas deudas pendientes con la Casa Blanca, que no solo exigió la extradición en la mesa bilateral de negociaciones, sino que también le puso fecha: “tramitar antes del 1 de julio de 2022″, según documentos del Ejército mexicano.

Los cargos sobre Caro Quintero en tribunales federales estadounidenses incluyen, además del asesinato de Camarena, otras tres causas abiertas por narcotráfico en Texas, Arizona y Nueva York. Tras su captura se inició un juicio de extradición en su contra. Pero el proceso quedó empantanado por una maraña de amparos y otros recursos legales de sus abogados. De fondo, pesaba sobre todo una decisión política. La pelota siempre estuvo en el tejado de la Cancillería, que ha de dar el visto bueno a las extradiciones. En la historia reciente ha habido casos de envíos express, como la de Dámaso Núñez, El Licenciado, mano derecha de El Chapo, capturado en 2017 y extraditado un año después.

La puerta de salida hacia Estados Unidos para Caro Quintero se ha abierto ahora en un contexto de máxima presión para México. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, a comienzos de año, el magnate republicano ha desplegado una agresiva estrategia de negociación. Bajo la amenaza de imponer un arancel del 25% a las exportaciones mexicanas, Trump está apretando las tuercas a su vecino, exigiendo resultados en migración, comercio y, sobre todo, en la lucha contra el narcotráfico. La epidemia del fentanilo, que se cobra año tras año miles de vidas estadounidenses, es una prioridad para la nueva Administración, que culpa a las mafias mexicanas de inundar sus calles del potente opioide.

Trump ha llegado incluso homologar la lucha contra el narcotráfico con las políticas antiterroristas, calificando como tales a los carteles mexicanos. El Gobierno de Claudia Sheinbaum anuncia, casi a diario, una batería de detenciones y decomisos de droga. El último mensaje ha llegado este jueves, el mismo día que el presidente estadounidense ha confirmado que no concederá más prórrogas y que los aranceles empezarán a aplicarse a partir del próximo martes. México ha respondido con el anuncio de un operativo masivo de deportaciones, sin precedentes en la historia reciente.

Además de Caro Quintero, el trofeo más codiciado, otros 28 narcotraficantes que se encontraban en distintas cárceles del país han sido enviados a la otra orilla del Río Bravo. Entre otros, los antiguos líderes del cartel de Los Zetas, Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, conocidos como Z-40 y Z-42, y José Ángel Canobbio, alias El Güerito, uno de los máximos artífices de la distribución de fentanilo en el Cartel de Sinaloa y lugarteniente de Los Chapitos, la facción de los hijos de El Chapo Guzmán. El histórico capo de Sinaloa, que cumple una condena de cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad de Nueva York, fue precisamente extraditado apenas unas semanas después de que Donald Trump tomara el poder por primera vez en enero de 2017.

La historia de los dos capos caídos está entrelazada. Los dos nacieron en Badiraguato, un pueblito de campesinos en la sierra sinaloense. El Chapo, apenas cinco años más joven que Quintero, comenzó su carrera criminal siendo solo un sicario del cartel que Don Rafa, uno de sus múltiples motes, dirigía junto a Don Neto y Félix Gallardo. La detención de los fundadores del Cartel de Guadalajara, acorralados tras el asesinato de Camarena, precipitó un reordenamiento del mapa del crimen en México. Así nació el Cartel de Sinaloa y el ascenso del Chapo.

De los tres padrinos del narcotráfico moderno, Caro Quintero fue el primero en caer. Con la DEA pisándole los talones, huyó a Costa Rica con la sobrina de un exgobernador de Jalisco. Una llamada a sus padres de la joven, de 17 años, fue interceptada por la policía. Tras pasar 28 años en cinco cárceles diferentes, logró la libertad en 2013 con una argucia legal. Un juez decidió que no debía haber sido juzgado por un tribunal federal, sino por uno de su pueblo y lo dejó en libertad cuando aún le faltaban 12 más para cumplir su sentencia. A los 59 años, el viejo capo volvía a la libertad y a la clandestinidad.

Aunque sin el poder de antaño, la ficha del FBI alertaba de que seguía siendo una amenaza desde sus feudos entre el norte de Sinaloa, Sonora y Baja California. En su vuelta el ruedo, exigió derecho de antigüedad, buscó una alianza con otro veterano, El Mayo Zambada, detenido el año pasado, armó un pequeño ejército de leales y entró en guerra con Los Chapitos. No pudo recuperar el poder que le valió el apodo del Narco de narcosy sus planes de regresar a la cima acabaron por delatarle. La DEA había reclutado a infiltrados en su círculo más cercano.

El Príncipe, otro de sus apodos, de nuevo atrapado por su pasado. La sentencia del caso Camarena consideró probado que el 7 de febrero de 1985, cuando el agente antinarcóticos salía del Consulado de Estados Unidos en Guadalajara, fue secuestrado por policías y entregado al cartel de Guadalajara. En una finca de la organización, fue torturado una y otra vez mientras un médico lo mantenía con vida. Cuando su cuerpo fue recuperado, se descubrió que había sido castrado y enterrado vivo.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS /DAVID MARCIAL PEREZ

“ENTRE MAS HABLAN,MAS se HUNDEN”: “JEFE de la VIGILANCIA del GOBIERNO se SOSPRENDE por las CAMARAS INCAUTADAS al CARTEL de SINALOA que NI MILITARES NI POLICIAS VEIAN pero ELLAS a ELLOS SI…e infiere que sistema de vigilancia del CDS es mejor que el suyo.


Si estuviéran ocultas, claramente no servirían ,salvo como “puntos ciegos”, pues su chamba es y ha sido, atestiguar los operativos militares, mas que las policías de las que han sido tradicionalmente “compas”, de tal suerte, que no nos debe de sorprender las ultimas declaraciones sin verguenza de Miguel Calderón Quevedo,Director general del Consejo Estatal de Seguridad Pública de Sinaloa,presumiendo que la cantidad de cámaras de videovigilancia clandestinas operadas por grupos delincuenciales ,podrían superar a las instaladas en el sistema del C4, que opera el Gobierno estatal, claro ,estas a la vista de todos.

En ocho días consecutivos, autoridades de seguridad han retirado 474 cámaras de videovigilancia en sitios públicos de los municipios de Culiacán, Navolato y Mazatlán que “causalmente, no casualmente” nunca vieron,aunque ellas nunca se ocultaron,porque no les daba pena hacer su trabajo.

La revelación de esta información por demas crítica se dio ayer a 172 dias y 4 horas del conflicto “bélico familiar” del Cartel de Sinaloa ,que muy y pese practicamente siempre estuvieron accesibles para su decomiso, ahora la manipulación estratégica de la narrativa pública , glorifica fracasos y punibles complicidades, del gobernador pa’bajo y de el al ex-prejidente.

Que dice que dijo y como lo dijo:

“Es un dato que se ha dado a conocer y que nos ha sorprendido. La verdad es que no calculábamos, no imaginábamos ese despliegue, esa capacidad que la delincuencia ha tenido. Si compara uno con el número de cámaras con el sistema oficial del C4 pues se podrán dar cuenta que quizá nos estén rebasando y que quienes pensamos que estaban vigilando la paz social se tiene ahora vigilado. Muy paradójico, muy curioso y, por supuesto que, muy lamentable”, señaló.

“El que ya se esté trabajando por parte de la autoridad en eso es muy positivo, lo que es muy lamentable es que seguramente tuvimos periodos de tiempos largos en que estábamos siendo vigilados por la delincuencia cuando debía ser al revés. Nos sorprende negativamente”, declaró.

Subrayó que el aseguramiento de estas cámaras, así como las maquinitas tragamonedas, extraídas de inmuebles o casas habilitadas como “mini casinos”, se suma a lista de omisiones por parte de los elementos de seguridad que no detectaron estos artefactos durante el lapso en que estuvieron operando.

Con informacion: NOROESTE/ MEDIOS

“ERA DIRECTOR de SEGURIDAD PUBLICA y lo BAJARON de TRANSPORTE para EJECUTARLO de BALAZO en la CABEZA FRENTE a TODOS a 500 METROS de RETEN MILITAR”…porque eso nunca los ha incomodado.


Jaime Maciel Ramírez, Director de Seguridad Pública municipal del municipio de Coyuca de Benítez, en la Costa Grande de Guerrero, fue asesinado a balazos con facilidad pasmosa la mañana de ayer jueves, con el uniforme puesto, frente a testigos y a 500 metros de reten militar.

De acuerdo con fuentes municipales, Maciel Ramírez viajaba a bordo de una combi del transporte público sobre la carretera Acapulco- zihuatanejo, cuando la unidad fue interceptada por presuntos miembros de un grupo delincuencial y obligaron a bajarse al director de Seguridad Públicas.

Posteriormente, Maciel fue asesinado de un tiro en la cabeza frente al resto de pasajeros de la combi.

Este grave asesinato expone la múltiples fallas estructurales y operativas de la estrategia de seguridad con acompañamiento militar en Mexico y estos son los ángulos críticos del caso:

1. Vulnerabilidad operativa y falta de protocolos

  • Maciel fue atacado viajando en transporte público, sin escolta ni medidas de protección, a pesar de su cargo de alto riesgo.
  • El crimen ocurrió a 500 metros de un retén militar en la carretera Acapulco-Zihuatanejo, lo que cuestiona la efectividad de los operativos de seguridad en la zona.

2. Patrón de violencia contra autoridades

  • Es el tercer mando policial asesinado en 16 meses en este municipio:
  • Octubre 2023: Masacre de 13 policías, incluidos el secretario de Seguridad y el director de la Policía.
  • Mayo 2024: Asesinato del candidato presidencial Alfredo Cabrera.
  • Guerrero ocupa el tercer lugar nacional en asesinatos de policías (22 en 2024 y 1 solo en enero de 2025)

3. Contexto de control del crimen organizado

  • La zona es disputada por grupos como La Familia Michoacana, conocidos por operar en la Costa Grande de Guerrero.
  • Se documentó previamente el uso de redes de videovigilancia ilegales por parte de cárteles para monitorear fuerzas de seguridad en Acapulco, lo que sugiere infraestructura delictiva sofisticada.

4. Fallas en estrategias gubernamentales

5. Simbolismo del modus operandi

  • El asesinato se cometió con un tiro en la cabeza frente a testigos, método que busca generar terror social y demostrar impunidad.
  • Maciel portaba su uniforme policial al momento del ataque, lo que refuerza el mensaje de desafío al Estado.

6. Cuestionamientos a la ausente coordinación institucional

  • La Fiscalía General de Guerrero no había emitido declaraciones oficiales 24 horas después del crimen.
  • Este hecho ocurrió tras un operativo fallido en febrero de 2025, donde se detuvo a ocho personas en Coyuca de Benítez por portación de armas, pero sin desarticular redes criminales.

Implicaciones profundas

El caso revela que ni siquiera los responsables de la seguridad están protegidos en Guerrero, estado donde en 2024 se registraron 2,978 homicidios dolosos (SESNSP). La recurrencia de estos crímenes sugiere:

  • Posible infiltración del crimen organizado en estructuras gubernamentales.
  • Desprotección sistemática de agentes municipales, quienes representan el 70% de los policías asesinados en 2025.
  • Fallas en inteligencia para anticipar ataques, pese a antecedentes violentos en la región.

Mientras Guerrero continúe siendo escenario de guerras territoriales entre cárteles por el control de rutas de drogas hacia Acapulco, y sin una reforma estructural en protocolos de protección a mandos policiales, estos crímenes seguirán repitiéndose como síntoma de la crisis de seguridad nacional que no se resuelve,se agrava, pues todo indica que bajo estos gobiernos, siempre se puede estar peor.

Con información: ELNORTE/