Gustavo Adolfo Arellano Sandoval recibió más de 299 mil pesos netos por dos meses que estuvo como director general adjunto en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) durante la administración de María Elena Álvarez-Buylla. Un salario que ni si quiera recibe el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Su estancia en Conacyt fue breve y las autoridades lo mantuvieron en bajo perfil pero cobraba como director adjunto sin ser responsable de ningun área. De acuerdo con la declaración que Gustavo Adolfo Arellano registró ante la Secretaría de la Función Pública, comenzó a laborar en Conacyt desde el primero de diciembre de 2018, justo cuando la hoy directora Álvarez-Buylla tomó posesión.
En ese mismo documento declara que su puesto fue de director general adjunto pero no tuvo asignado ningún departamento, sólo aclara que sus funciones principales eran: “labor de supervisión, licitaciones y adjudicación de contratos de bienes y servicios y manejo de recursos financieros”, se lee en el documento. Aunque su perfil académico y profesional es de un ingeniero en sistemas.
Declaración patrimonial de Gustavo Adolfo Arellano al ingresar a Conacyt
Gustavo Adolfo Arellano percibió como director adjunto 149 mil 514 pesos netos al mes, un sueldo mayor al de la propia directora general de Conacyt,que es de 116 mil, y al del Presidente de la República que gana 108 mil pesos netos mensuales.
Pero al mismo tiempo que cumplió labores como director adjunto, Arellano Sandoval percibió 360 mil pesos netos anuales por un puesto como analista en el Fondo de Información y Documentación para la Industria (INFOTEC) que pertenece a la red de Centros Públicos de Investigación delConacyt. Por lo que tuvo dos ingresos por dos puestos distintos dentro de la misma estructura del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.
En la declaración que hizo correspondiente a sus labores en INFOTEC, que se puede consultar en DeclaraNet, registró que recibe un pago anual de 360 mil pesos netos y que está contratado por honorarios como analista pero no detalló sus funciones laborales.
María Elena Álvarez-Buylla ha realizado dos conferencias de prensa y en ellas estuvo acompañada de María del Carmen de la Peza Casares, quien está a cargo de la Dirección Adjunta de Desarrollo Científico, así como de otros colaboradores que ha ido anunciado durante su gestión. Sin embargo, en ninguna de sus apariciones mediáticas de Álvarez-Buylla hizo público la designación de Gustavo Adolfo Arellano.
Declaración patrimonial de Gustavo Adolfo Arellano por sus servicios en INFOTEC
Aunque no explica los motivos, Gustavo Adolfo Arellano terminó su relación laboral con Conacyt el 13 de febrero de 2019. Y durante su fugaz y silenciosa estancia cobró del erario público 299 mil 28 pesos netos correspondientes a dos meses de sueldo como director adjunto además de sus honorarios en INFOTEC de 30 mil pesos netos mensuales.
El FBI ha elegido como nombre de su operación el título de una película cuya trama nada tiene que ver con lo sucedido en la realidad. En Varsity Blues (se tradujo como Juego de Campeones en España, 1999), un estudiante de Texas se deja la piel jugando en el equipo de fútbol americano de su instituto para lograr entrar en la prestigiosa Universidad de Brown.
La redada que el FBI ha llevado este martes a cabo con más de 200 agentes en seis Estados diferentes nada tiene que ver con el sudor y las lágrimas con las que se forjan los grandes hombres hechos a sí mismos.
El escándalo es mayúsculo por las fibras que toca. Pero es que además envuelve al siempre jugoso Hollywood. Las dos fotografías que todo este martes circulaban por la web mientras sus nombres se convierten en tendencia en Google son las de las actrices Felicity Huffman (Mujeres desesperadas, American Crime)y Lori Loughlin (Padres forzosos). Huffman estaba detenida y a la espera de comparecer ante un juez.
Calificada como el mayor escándalo de fraude en las admisiones universitarias que jamás haya sido procesado por el Departamento de Justicia, la conspiración mafiosa implica a más de cincuenta personas entre padres, empresarios y varios entrenadores universitarios que desde 2011 recibieron hasta 25 millones de dólares para que los hijos de ricos privilegiados (actores de Hollywood y otras celebridades) ingresaran en prestigiosas universidades de Estados Unidos como Georgetown, Yale o Stanford, entre otras. Brown no está en la lista del FBI.
Hubo quien en la noche del lunes se acostó en la comodidad de su vida acaudalada y el martes se despertó envuelto en la Operación Varsity Blues, en medio del mayor escándalo sufrido en el sistema de admisiones para la prestigiosa Ivy League y otras renombradas universidades de Estados Unidos, instituciones famosas por admitir solo a los mejores de entre los mejores.
Puede que en la mayoría de los casos los jóvenes beneficiados no sepan que su futuro fue favorecido por un sabroso soborno, como hizo notar el fiscal a cargo del caso, Andrew Lelling. Los que sí pagarán un precio son sus progenitores y quienes dentro del entramado educativo conspiraron para que los jóvenes lograran una plaza cuando no la merecían, siempre a costa de que un estudiante capacitado quedase fuera de juego. Lo que suceda ahora con aquellos que accedieron al sistema a través de la corrupción no está todavía claro.
Lori Loughlin y Felicity Huffman, dos de las acusadas.AP
Los cargos que este martes ha hecho públicos el FBI se conocen dos semanas antes de que las más afamadas universidades anuncien las admisiones para la promoción que se licenciará en 2023. Queda por saber si todos los nombres de las listas seguirán en ellas después de que el rodillo del Departamento de Justicia haya iniciado las imputaciones.
En una rueda de prensa en Boston de más de una hora de duración, el fiscal Lelling apuntó su dedo acusador hacia los progenitores. “Los padres son el principal motor de este fraude”, declaró el fiscal, quien recalcó que esos “padres privilegiados” usaron su riqueza para crear un proceso ilegal paralelo de admisiones que favoreciera a sus hijos. Dicho esto, el fiscal dejó claro que lo que no habría en ningún caso sería “un sistema de justicia diferente”. “Las auténticas víctimas de este caso son los estudiantes que se quedaron fuera del proceso para que entraran jóvenes mucho menos cualificados porque sus familias pagaron por su acceso”.
Según el relato de un acusado que ahora colabora con la fiscalía, el modus operandi se basaba en modificar las pruebas académicas de admisión de aquellos hijos cuyos padres habían pagado o crear perfiles falsos de adolescentes que eran atletas en el instituto cuando en realidad no tenían ninguna habilidad deportiva. En el caso de Felicity Huffman, la actriz nominada al Oscar por Transamérica habría abonado 15.000 dólares por el examen modificado de su hija mayor, cuyo padre es el también actor William H. Macy (Fargo, Shameless). Lori Loughlin y su esposo, el diseñador de moda Mossimo Giannulli, también acusado por la fiscalía, habrían acordado pagar medio millón de dólares para que sus hijas fueran incluidas en el equipo de remo de la Universidad del Sur de California. Ninguna de ellas era remadora. Ambas fueron aceptadas en esa universidad.
En su informe de 100 días de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló lo siguiente: “Se ha logrado contener la incidencia delictiva, pero no reducirla significativamente como lo deseamos. Digo esto porque se mantiene prácticamente el mismo número de homicidios y de robo de vehículos de antes de que llegáramos al gobierno. En homicidios el promedio diario de enero a noviembre de 2018 fue de 91.3 homicidios diarios; y de diciembre a marzo de 2019 ha sido de 88.2.”
¿Son correctas esas cifras? ¿En efecto disminuyó el promedio diario de homicidios entre diciembre y marzo, con respecto al promedio enero-noviembre de 2018? Francamente lo dudo. Van algunos cálculos para explicar mi escepticismo.
Entre diciembre y enero, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) registró 5,699 víctimas de homicidio doloso. Eso equivale a 91.9 víctimas por día en promedio (https://bit.ly/2VzjBsf). Excluyo a las víctimas de feminicidio del cálculo, no porque crea que no importan, sino porque así procedió quien produjo las cifras que mencionó el presidente.
Dados esos números ya conocidos, llegar a un promedio diario de 88.2 víctimas en el periodo diciembre-marzo requeriría que el promedio diario de febrero y los primeros diez días marzo fuese de 82.2 víctimas
Esa cifra no proviene del SESNSP: los datos de febrero se conocerán hasta el 20 de marzo y los de marzo hasta el 20 de abril ¿De dónde sale entonces ese promedio? Del informe diario sobre homicidios dolosos que publica el gobierno federal (https://bit.ly/2TwbBLQ). De acuerdo a esa fuente, fueron asesinadas 3,125 personas entre el primero de febrero y el diez de marzo. Eso equivale a un promedio diario de 82.2 víctimas.
Pero, como se demostró en diciembre y enero, esa cifra subestima seriamente el número de homicidios con respecto a lo reportado en el SESNSP. En diciembre, el promedio diario del informe de seguridad del gobierno fue de 79.7 víctimas contra 91.8 en el SESNSP. En enero, la diferencia fue de 75 contra 92.
Es decir, en diciembre y enero, el informe diario de seguridad sólo capturó el 84% de las víctimas registradas en el SESNSP. Si se mantuvo esa relación en febrero y el inicio de marzo, el promedio diario de víctimas en ese periodo fue de 97.7. Ese número sería consistente con un incremento de 12% con respecto al mismo periodo del año previo. Es decir, aproximadamente la misma tasa de crecimiento anual registrada en el periodo diciembre-enero (10.6%).
Si esa estimación es correcta, el promedio diario para el periodo diciembre-marzo fue de 94.1 víctimas, un número mayor al del promedio enero-noviembre 2018 (91.3).
En resumen, con altísima probabilidad, el promedio diario de homicidios no disminuyó en los primeros 100 días de gobierno de Andrés Manuel López Obrador con respecto al promedio del periodo enero-noviembre de 2018. Más bien, aumentó aproximadamente 3%. El equipo del presidente llegó a una cifra más alentadora porque cometió un gazapo metodológico: se mezclaron y se compararon datos de fuentes distintas. Espero que haya sido error y no mala fe.
Como sea, es una muestra de los riesgos que entraña la producción y uso de bases de datos oficiosas, construidas sin mayor rigor metodológico. El presidente acaba patinando y la opinión pública termina confundida.
Por eso, reitero una humilde recomendación: al hablar de homicidios, ciñámonos todos, gobierno y analistas, a las cifras oficiales. No son perfectas, pero son lo mejor que tenemos.
Buscando eludir la "ineludible" obligación legal de investigar y esclarecer el episodio que privo de la libertad a 22 migrantes que viajaban en autobús de la linea Transpais por la carretera San Fernando-Reynosa en Tamaulipas,hechos suscitados a la altura del kilómetro 79 y que fueron "bajados a la fuerza",privados ilegalmente de su libertad, finalmente hicieron coincidir al gobierno Federal y al remedo de gobierno estatal bajo gestión del Panista Francisco Javier Garcia Cabeza de Vaca,quienes afirman "Asi cruzan ellos a Estados Unidos".
Para el mandatario estatal "No hay tal plagio" y advierte: "No se reporta hasta el día de hoy ninguna persona que haya sido plagiada, lo que sucede es que los delincuentes los interceptan y son los que los llevan para cruzar; estas personas migrantes pagan para cruzar hacia el otro lado de la frontera y aquí es dar a conocer los riesgos que pueden tener, es por eso que alertamos en su momento al Gobierno Federal", indicó el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
En coincidencia el gobierno Federal se sumo a la hipótesis en voz de Andres Manuel Lopez Obrador,eludiendo así identificar a los responsables y establecer con certeza el paradero de los "desaparecidos" que claramente están plagiados pues los delincuentes con recurrencia y de acuerdo a "modus operandis" los mantienen cautivos hasta que familiares en Estados Unidos pagan los "montos" que criminales reclaman para cruzarlos a E.U,de ahí deriva la "caza" de ilegales que mantienen en Centrales de Autobuses y carreteras,cada ilegal representa un monto cercano a los 3 mil dólares,exigir dinero a cambio de la libertad de una persona privada de ella por la fuerza es claramente un SECUESTRO,conducirlos o no a E.U es secundario y su vida podría estar en "peligro", que se agrava cuando los (i)responsables minimizan el hecho, pese que cuando son liberados de casas de segurida,el gobierno entonces si convenientemente les llama "RESCATES".
Cabeza de Vaca señaló que tanto el Gobierno del Estado como el Gobierno Federal ya trabajan para tratar de determinar el paradero de este grupo de 22 probables plagiados."Me da mucho gusto que hoy en día el Gobierno Federal haya tomado cartas en el asunto, tanto el secretario de Seguridad Pública como el mismo presidente de la República, hoy en día dio a conocer estos modus operandi que se dan por parte de los grupos criminales que son los que interceptan a los migrantes que buscan cruzar del otro lado de la frontera", dijo.
La jefa del SAT, Margarita Ríos-Farjat, acusó al Administrador General de Aduanas de múltiples irregularidades, y le ordenó someterse a la cadena de mando del órgano tributario.
El titular de Aduanas, Ricardo Peralta Saucedo, ha emitido boletines con reglas de comercio exterior no aprobados por la jefa del SAT y opera su propia política de comunicación social con cuentas independientes de Twitter y transmisiones en Facebook.
Según un oficio enviado por Ríos-Farjat a Peralta el 4 de marzo, el titular de Aduanas no hizo caso cuando, hace varias semanas, se le ordenó separar del cargo al Administrador de Investigación Aduanera, Jesús Torres Charles, ex Procurador en el Gobierno de Humberto Moreira.
El oficio señala que el micrositio de Aduanas publica "boletines" de supuestos cambios a las Reglas de Comercio Exterior, pero que Ríos-Farjat no los ha aprobado ni firmado.
"Esta situación reviste la máxima irregularidad institucional, y podría dar lugar a procedimiento y sanciones", alertó la jefa del SAT.
Otro reclamo es la persistencia de rumores de que el área de comercio exterior saldrá del SAT para ir a un órgano independiente.
“Hoy en día, aún puedo visualizarlo todo”, dice. “Puedo verlo”.
Kathy Kleiner, de 61 años, habla de su último encuentro con el famoso asesino en serie Tedy Bundy, un hombre que confesó los asesinatos de treinta mujeres, aunque se cree que cometió más. En el verano de 1979, un año después de que Bundy casi la matara, se enfrentó a él en los juzgados de Miami, donde más tarde sería condenado a muerte. “Me senté en el banquillo de los testigos y Bundy estaba ahí, sentado en la mesa de la defensa, como si fuera una serie de televisión”, me cuenta Kleiner. “Tenía los codos apoyado en la mesa y la cabeza entre la manos. Estuve todo el tiempo mirándolo y él tampoco apartó la mirada de mí. Estaba sintiendo muchas cosas, pero el miedo no era una de ellas. Quería que supiera que no me intimidaba.
Kleiner vive actualmente en Nueva Orleans y empezamos a hablar después de que yo tuiteara sobre su historia a principios de año. Poco tiempo después, hablamos por teléfono. Aunque la razón que nos puso en contacto es de lo más angustiosa, hablar con Kleiner es todo un placer. Es una persona alegre y positiva que irradia compasión y fuerza. Las semanas posteriores nos pasamos horas hablando de su increíble vida e, inevitablemente, del ataque.
La desagradable intrusión de Bundy en la vida de Kleiner se produjo cuando era estudiante. Había elegido estudiar en la Universidad Estatal de Florida porque era la que más lejos estaba de su casa. “Mi madre, como buena cubana y española, era muy protectora”, explica. Eligió Chi Omega porque se suponía que era la mejor fraternidad del campus. “Mis hermanas lo eran todo para mí”, recuerda.
En la madrugada del 15 de enero de 1978, Bundy irrumpió en el dormitorio de las Chi Omega. Margaret Bowman, que solo tenía 21 años, no sobrevivió al ataque. Tampoco Lisa Levy, de 20. En la habitación de Kleiner, la cual compartía con su compañera de fraternidad Karen Chandler, Bundy atacó a las dos chicas con un palo de madera. La agresión fue tan brutal que le perforó la mejilla a Kleiner y le hizo trizas el hombro. Le tuvieron que cerrar la mandíbula con alambres y volvérsela a romper, pasó nueve semanas sin poder comer nada que no pasara por un popote. En aquel momento tenía 20 años. “Todos estos años he tenido que ver en el espejo la cicatriz que Bundy me dejó en la cara. Ahora es parte de mí”. Sigue sintiendo dolor en la mandíbula y tiene que pasar por el quirófano cada pocos años, cuando ya no puede soportarlo más”.
Esa misma noche, mientras llevaban a Kleiner y a sus amigas al hospital, Cheryl Thomas, una bailarina de 21 años, sufrió un ataque en una localidad cercana. Sobrevivió, pero sus lesiones fueron tan graves que tuvo que abandonar su sueño de ser bailarina profesional.
"Bundy atacó a las dos chicas con un palo de madera. La agresión fue tan brutal que le perforó la mejilla a Kleiner y le hizo trizas el hombro"
El ataque de Bundy a las cuatro mujeres de la fraternidad duró quince minutos, pero para esas mujeres y sus familias, las secuelas no se acaban nunca. “La imagen de Margaret y Lisa me perseguía”, dice. Lo de la fraternidad se acabó tras esa agresión: Kleiner nunca volvió a la casa Chi Omega, se quedó con su familia para recuperarse. A lo largo de estos años ha tenido una carrera de lo más variada: ha trabajado en un aserradero, en un banco y en un hospital.
Aunque el caso de Kleiner es excepcional, cerca de un 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo ha sufrido violencia física o sexual. Hablamos de este tema por teléfono: las relaciones, el trauma y las técnicas de hipervigilancia que utilizamos para protegernos cuando sentimos que un desconocido camina muy cerca detrás de nosotras. “Así son las cosas para las mujeres”, suspira Kleiner.
Las mujeres también tienen más riesgo de desarrollar una reacción adversa al trauma: los estudios demuestran que hay el doble de posibilidades de que desarrollen Trastorno de estrés postraumático (TEPT). Matthew Cole, psicoterapeuta y director clínico del York Stress and Traume Centre, explica que si alguien desarrolla TEPT tras un suceso traumático, puede acabar padeciendo “flashbacks frecuentes, pesadillas” y “pensamientos intrusivos”.
A Kleiner la trataron dos psicólogos durante su estancia en el hospital en Tallahassee. Tras un par de consultas, le dijeron que parecía estar llevándolo bien y le preguntaron si necesitaba que volvieran. “Les dije que ellos eran los profesionales”, dice entre risas.
No tuvo muchos problemas de salud mental tras el ataque de Bundy. “Tras el ataque, todo el mundo me dijo que los hombres deberían darme miedo”, recuerda. Así que Kleiner se enfrentó a sus miedos. Consiguió escapar de ellos. El mismo año del ataque de Bundy, asaltaron, a punta de pistola, el banco en el que trabajaba cuando ella estaba en ventanilla. Se tomó la tarde libre y volvió a trabajar al día siguiente. “¿Qué posibilidad hay de que roben el mismo banco dos días seguidos?”.
Cole me explica que la actitud de Kleiner puede deberse a una teoría psicológica denominada crecimiento postraumático. Según esta teoría, la gente le da sentido a un suceso traumático que le permite sobrevivir además de crecer. Cole me cuenta que el crecimiento postraumático se manifiesta de muchas maneras: “Los individuos muestran cambios significativos en su visión de las relaciones, su visión de sí mismos y su filosofía de vida”.
Le pregunto a Kleiner cómo le gustaría ser recordada. “Me gustaría que se me conociera como alguien capaz de superar muchas cosas”. Se describe como una mamá oso. Protectora. Una negociadora implacable. “Además, no acepto mierda de parte de nadie”, dice. No menciona a Bundy. “Sé que me atacaron, pero también sé que no quiero que me conozcan solo por ser una víctima”. Esa noche no define quién es ella.
Kleiner y su marido, Scott, en 1986. Foto cortesía de Kathy Kleiner.
Sin embargo, a Bundy siempre lo definirán sus crímenes. Tras agotar sus recursos, lo ejecutaron en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989. Cientos de personas lo celebraron a las puertas de la prisión. Se vendieron prendedores conmemorativos, se bebió cerveza y se lanzaron fuegos artificiales. Kleiner vio las celebraciones desde casa, por televisión.
Me alegré de que Bundy no pudiera controlar cómo murió, porque les quitó ese control a las jóvenes a las que asesinó”, dice. Cree que la motivación de Bundy era el control. Y ese es su problema principal con el creciente interés de la prensa por sus crímenes.
Seguramente Bundy sea el asesino en serie más conocido del mundo. Y su fama no deja de crecer, como se puede ver en el documental de NetflixConversations with a Killer: The Ted Bundy Tapesy en el muy publicitado estreno de Sundance, Extremely Wicked, Shockingly Evil, and Vile, una película biográfica de ficción protagonizada por Zac Efron. A Kleiner los productos culturales relacionados con crímenes reales no le suponen un problema, ya que, según me cuenta, ella también los consume: ha visto todos los documentales sobre Bundy y ha leído todos los libros. Pero cree que el problema con la mayoría de estos productos culturales es que refuerzan el discurso que el propio Bundy daba cuando vivía.
"Bundy, ladino y manipulador, creó un mito sobre su persona, presentándose como un hombre carismático, guapo e inteligente. Se podría decir que ese mito sigue vivo en la actualidad"
Todo el mundo dice que Bundy era un narcisista con la imperiosa necesidad de controlar su propia imagen. Bundy, ladino y manipulador, creó un mito sobre su persona, presentándose como un hombre carismático, guapo e inteligente. Se podría decir que ese mito sigue vivo en la actualidad. Uno de los momentos más perturbadores del documental de Netflix se produce cuando el juez Edward Cowart, encargado de instruir el caso de las Chi Omega, le dice a Bundy en tono paternal que sería “un buen abogado”. Han pasado treinta años de su muerte y casi toda las producciones que cuentan la historia de Bundy se centran en el mito que él mismo ayudó a crear. Siempre hay un subtono de halago, casi de admiración. “¿Crees que habría disfrutado tanta atención?", le pregunto. Kleiner se ríe. “Por supuesto, le habría encantado”, afirma.
“A la gente le interesa la parte macabra”, continúa, “pero en esa parte macabra, hay víctimas”. Le preocupa que se olviden las voces de las mujeres a las que Bundy asesinó. “No nos consideran parte de la historia”.
Kleiner me cuenta que no supo nada de ningún periodista ni director de cine hasta 2018, cuando la CNN se puso en contacto con ella por un documental que estaban haciendo sobre el 30 aniversario de la muerte de Bundy. No le pidieron que formara parte del documental de Netflix. Tampoco Ann Rule la entrevistó para la biografía de Bundy que escribió y que fue un éxito de ventas, The Stranger Beside Me. Aunque sí le envió un mousepadautografiado.
Ahora Kleiner quiere volver a tener el control. Ésta también es su historia. “Bundy me obligó a hacer un viaje al que yo no pedí ir, pero ahora va a ser mi viaje. Y en este viaje, vuelvo a ser yo la que lleva las riendas de mi vida”.
Los mexicanos son los reyes de las pasiones desbordadas.
Un estudio reveló que México es el país con mayor promedio de relaciones sexuales en el mundo. Un 56% de la población mayor de 30 años dijo que tiene coito dos veces por semana. El promedio mundial es 1.5. El estudio fue hecho por la firma Lilly ICOS.
El punto más alto para el sexo en México es el invierno. Las horas preferidas son de 10 de la noche a 2 de la mañana.
Sin embargo, el sexo sigue siendo un tabú en México. De acuerdo con Josefina Lira Plascencia, presidenta del Colegio Mexicano de Especialistas en Ginecología y Obstetricia (Comego), los jóvenes siguen sin recibir información sobre sexualidad.
La experta dijo que un 80% de los padres evitan hablar de sexo con los hijos, mientras que 20% lo hace con un tono anticuado y represivo.
Los datos fueron entregados durante los eventos del 8 de marzo, cuando se celebró el Día Internacional de la Mujer.
En los últimos 16 años, y pese a las resistencias de diversos sectores, en México se registraron más de 3 millones 413 mil atenciones por aborto legal entre mujeres de 10 a 44 años de edad, es decir, 200 mil servicios anualmente en IMSS, Issste, institutos nacionales y servicios locales, informó Fernanda Díaz de León, coordinadora de Políticas y Abogacía de IPAS, organización de la sociedad civil que trabaja desde hace 25 años con el sector salud del país.
“Se trata de siete atenciones por cada mil mujeres en el periodo que abarca de 2000 a 2016”, abundó la especialista tras referir que la NOM 046, referente a la atención institucional enfocada a la violencia familiar, sexual y contra las mujeres, es de carácter obligatoria, sin necesidad de tener la autorización de un juez o acudir con tutores.
Sin embargo, señaló, en Guanajuato y Querétaro se “sigue obstaculizando la interrupción legal del embarazo” a pesar de que basta con presentar un escrito de puño y letra, manifestando que el embarazo es producto de una violación y por ello se solicita esa interrupción, que el personal de salud debe otorgar obligatoriamente, pero no lo hacen.
“La NOM 046 es obligatoria pero se aplica de manera dispar en el país. Se niega el servicio y se sigue exigiendo a la mujer que haga la denuncia y obtenga el permiso judicial cuando ya no es necesario. También hay prestadores que se declaran objetores de conciencia para no practicar el aborto”, aseveró Díaz de León.
Las organizaciones de la sociedad civil, con base en datos del Consejo Nacional de Población, aseguran que en la clandestinidad se realizan entre 750 mil y un millón de abortos anualmente, lo que refleja que ocho de cada 10 mujeres no tienen acceso a una interrupción segura y legal. Para el Instituto Guttmacher, el reporte de entre 750 mil a un millón de abortos clandestinos por año significa tener “altas tasas” que equivalen a 38 por cada mil mujeres en edad reproductiva.
Además, especialistas del tema auguran que esas tasas seguirán creciendo. En Nuevo León, el Congreso local acaba de definir la “vida desde el momento de la concepción”, por lo que se teme que haya más abortos clandestinos. En específico, el instituto privado, con sede en Estados Unidos y que apoya el derecho al aborto, apunta: más de un tercio, 36 por ciento de las mujeres “que han tenido un aborto clandestino tuvieron complicaciones que requirieron tratamiento médico.
Se estima que 25% de ellas no recibieron la atención que necesitaban y murieron. Principalmente son las mujeres de las zonas rurales y marginadas del país. Conforme a los datos públicos rastreados por MILENIO, el IMSS atendió, en 2016, 414 mil 329 partos, de los cuales 59 mil 337 fueron abortos. En Nuevo León, de los 9 mil 715 partos, 3 mil 606 fueron abortos, sin especificar la causal; en Estado de México, 42 mil 569 partos, de los cuales 5 mil 610 fueron por aborto; en Ciudad de México, 36 mil 74, de estos, 5 mil 256 fueron abortos, y en Veracruz, 21 mil 455, de los cuales 2 mil 852 fueron abortos.
No obstante, en México abortar sigue siendo motivo de criminalización. El Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) reportó 2 mil 135 carpetas de averiguaciones previas (512 en 2015, 538 en 2016, 515 en 2017 y 570 en 2018) contra mujeres que lo hicieron.
El SNSP informó que de 2009 a 2016 se han recibido 111 mil 413 denuncias por violación sexual en las procuradurías generales de justicia locales y la Procuraduría General de la República. Pero del 1 de enero de 2009 al 30 de junio de 2016, solo hubo 43 autorizaciones judiciales para interrumpir el embarazo de manera legal por violación.
Las entidades con mayores investigaciones contra mujeres por abortar son: Baja California, Ciudad de México, Baja California Sur, Tamaulipas, Nuevo León y Morelos. El número de acusadas de criminales, de enero de 2007 a diciembre de 2016, fue de 4 mil 246. Por el contrario, la Asociación para el Desarrollo Integral de las Personas Violadas reportó 4.5 millones de casos de abuso sexual. Solo 10 por ciento se denuncia y de ese, únicamente 1.5% llega a juicio.
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Las muertes Entre 1990 y 2016 se reportaron 32 mil 284 muertes maternas, de las cuales 7.5 por ciento (2 mil 408) fueron por causas relacionadas con aborto. Se trata de 40.3 muertes por este hecho por 100 mil atenciones en esa situación. De los 2 mil 408 decesos, 305 fueron adolescentes de 15 a 19 años y 13 niñas de 10 a 14 años.
En más de 70 por ciento de estos casos, el embarazo ocurrió por violencia. Según la base de datos de la Dirección General de Epidemiología, en 2018 la tasa de mortalidad materna en México fue de 30.2 defunciones por cada 100 mil nacimientos, siendo el aborto, con 8.7 por ciento, el causante del deceso
. Se registraron 667 muertes maternas, de las cuales, 58 se relacionan con el aborto inseguro. Esto significa que nueve de cada 100 mujeres fallecieron por aborto. Chiapas, Estado de México, Veracruz, Jalisco y Chihuahuasuman, en conjunto, 38.2 por ciento de las defunciones registradas.
En Ciudad de México, desde la entrada en vigor de la interrupción legal del embarazo, de abril de 2007 a diciembre de 2018 se ha atendido a 205 mil 580 mujeres, reduciendo a cero la mortalidad.