Durante la ceremonia de graduación en la Preparatoria “Felipe Carrillo Puerto”, ubicada en Pijijiapan, Chiapas, una estudiante tomó el micrófono para denunciar públicamente a varios profesores por acoso sexual.
Frente a las autoridades escolares, sus compañeros y decenas de padres de familia, la joven relató conmovida que los docentes le enviaron mensajes con contenido inapropiado a través de redes sociales, realizaron miradas insinuantes y le hicieron propuestas para sostener relaciones.
La alumna exigió a la dirección del plantel y a las autoridades educativas tomar acciones inmediatas para proteger a las y los estudiantes, y pidió que se investigue y sancione a los responsables.
El valiente testimonio fue recibido entre aplausos, aunque también evidenció el temor y silencio que persiste en torno a estos casos dentro del sistema educativo chiapaneco, donde numerosas alumnas afirman haber experimentado situaciones similares sin recibir atención adecuada. Hasta el momento, ni la Secretaría de Educación local ni los directivos han emitido un posicionamiento formal sobre el caso.
No son profesores, son “probresores morales”.
La conducta desplegada por los docentes señalados reviste una naturaleza profundamente reprobable, caracterizada por el ejercicio de un comportamiento lascivo y manifiestamente impropio para su investidura profesional.
Mediante insinuaciones veladas, miradas persistentes de inconfundible connotación y el envío de mensajes de índole sugestiva, los profesores transgredieron los límites éticos y morales inherentes a la relación pedagógica, instrumentalizando su posición de autoridad para ejercer presión emocional y hostigamiento.
Tales actos, revestidos de una inaceptable audacia y desprovistos de escrúpulo alguno, constituyen una afrenta a la dignidad de las estudiantes, a la integridad del espacio educativo y a los principios más elementales del respeto humano.
Con informacion: @REDES/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu Comentario es VALIOSO: