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viernes, 3 de abril de 2026

EL «CHISME de la TIA PATY»: «FEMINA YA DETENIDA en N.L UTILIZÓ al INSTAGRAM un SOBRINO ACOMODADO y SOBRINAS para EXTORSIONAR»…el negocio era la infamia.


En Monterrey no se destapó una simple cuenta de chismes, sino una maquinaria bastante más ruin: una supuesta “tía” de Instagram que, detrás de la comedia barata y el morbo digital, habría operado como centro de difamación, extorsión y exhibición pública a la carta. Porque ya no bastaba con chismear: había que cobrar, amenazar y, si se podía, destruir vidas ajenas con una publicación y un grupito de Telegram.

La Fiscalía de Nuevo León ya giró órdenes de aprehensión contra Astrid “N” y César “N”, señalados como administradores de la cuenta “La tía Paty”, y ambos quedaron en prisión preventiva mientras avanza el proceso por extorsión. Lo que se vendía como una cuenta “divertida” terminó retratándose como un negocio de infamia con posible conexión a una red más amplia de explotación y servicios sexuales.

Del chisme al cobro de piso digital

La ruta era tan vulgar como eficaz: primero subían rumores, luego exhibían datos personales, después venía el escarnio público y, más tarde, la oferta indecente de siempre: paga o te seguimos quemando. Según el reportaje, incluso había personas que pagaban para “quemar” a terceros, como si la dignidad ajena estuviera disponible en menú de redes sociales.

El caso se volvió particularmente escandaloso porque las víctimas ya no eran solo influencers o socialités, sino también personas comunes, abogadas, pequeñas empresarias y mujeres que terminaron atrapadas en una lógica de hostigamiento digital con amenazas cada vez más directas. La cuenta pasó de la farándula de barrio al chantaje con aspiraciones criminales.

La víctima que se volvió objetivo

Uno de los episodios más grotescos fue el de Valeria Macías, activista por la llamada Ley Valeria, quien intentó frenar publicaciones contra una amiga y terminó convertida en carne de cañón de la misma cuenta. Minutos después de exigir que bajaran el contenido, su propia imagen apareció publicada, seguida por comentarios que buscaban desacreditarla y hacerle daño emocional.

La ironía es brutal: una mujer que lucha contra el acoso digital terminó siendo atacada por el mismo ecosistema de violencia que pretendía denunciar. Y como suele pasar en estos casos, el castigo no fue solo mediático; también vino en forma de ansiedad, desgaste y la tentación de abandonar una causa que ya de por sí exige pelear contra molinos muy bien conectados.

La abogada que pagó por “publicidad” y recibió difamación

Perla Calvillo Cantú también terminó arrastrada por la maquinaria de la Tía Paty. Lo que empezó como publicidad en una página de chismes derivó en campañas de difamación contra ella, su familia y hasta sus hijos, con amenazas, insultos y hasta videos manipulados con inteligencia artificial. O sea: el circo digital ya no solo cobraba por anunciarte, también cobraba por destruirte.

El relato de Calvillo muestra el nivel de podredumbre del asunto: clientes espantados, reputación golpeada, negocio destruido y una exigencia de 400 mil pesos para retirar publicaciones. En otras palabras, una extorsión con filtro de Instagram y disfraz de entretenimiento.

Telegram, catálogos y el lado más oscuro

El reportaje también apunta a un posible catálogo de “sobrinas” en Telegram, con presuntos servicios sexuales, cobros por acceso al contenido y testimonios sobre amenazas para evitar que las jóvenes o los clientes salieran del esquema. Si esto se confirma, ya no estaríamos hablando de “chismes”, sino de una estructura bastante más siniestra, con tintes de explotación y coerción.

Lo más alarmante es que, según testimonios recogidos por EL PAÍS, algunas víctimas habrían sido amenazadas con exponerlas ante miles de seguidores si hablaban o intentaban salirse. Es el viejo manual de la extorsión, pero en versión red social: control, miedo y humillación como modelo de negocio.

El “amigo de todos”

César “N”, uno de los detenidos, era visto como el típico chavo social, bien conectado, de familia acomodada y con acceso a demasiada información sobre demasiada gente. Ese perfil de “cae bien en todos lados” suele ser útil hasta que uno descubre que la cercanía social también puede servir para vigilar, acumular datos y convertir amistades en capital de chantaje.

Y mientras la investigación sigue abierta, queda claro que el caso no es solo sobre una cuenta caída en desgracia: es una radiografía del cinismo digital, de la extorsión disfrazada de humor y de cómo el morbo en redes puede convertirse en una industria criminal con toda la intención de lucrar con la ruina de otros.

Con información: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/

LOS «CARTELES y la IZQUIERDA»: DE MEXICO a VENEZUELA,PASANDO por ECUADOR y BOLIVIA NARCOS CRECEN COBIJADOS por el PODER»…la peli no solo es mexicana,es regional.


El War Room de Codigo Magenta arranca con un video de una frase que hoy suena casi testamento:

“Las grandes mafias no nacieron en este país pacífico. Andrés Manuel López Obrador tiene que confrontar su problema con las mafias, en un país donde una gran parte de la clase política ha sido financiada por el narcotráfico”.

Lo dijo Fernando Villavicencio, candidato presidencial en Ecuador. Lo mataron a plena luz, en campaña, a balazos y mensaje.

Villavicencio se pasó toda la campaña diciendo que había que romper la sociedad de hecho entre el correísmo y los cárteles.

Advertía: Ecuador es víctima top de las mafias de droga más poderosas del mundo… pero esas mafias no son ecuatorianas; tienen nombre y acta de nacimiento: Cártel de Sinaloa y Cártel Jalisco Nueva Generación.

Pregunta incómoda uno: ¿quién los dejó entrar?
Porque la semana pasada, en Polanco –sí, Polanco, no en la sierra– cayó el supuesto cerebro del asesinato de Villavicencio: Ángel Esteban Aguilar, alias “El Lobo Menorrello”.
Lo detienen en el corazón financiero de la Ciudad de México, acusado de encabezar una red criminal enlazada con el CJNG en México y con “Mordisco”, jefe de las disidencias de las FARC en Colombia.
El hilo conductor: la cadena internacional de suministro de cocaína.El “Lobo” no es cualquier matón de rancho. Es parte de una estructura criminal designada por el Departamento de Estado de Estados Unidos como organización terrorista internacional.
Eso lo convierte, en automático, en objetivo militar del Comando Sur.
Traducción: el personaje que se paseaba por Polanco está en la misma lista donde Washington pone a los enemigos a los que se puede ir a cazar.

Pregunta incómoda dos: ¿qué hacía el Lobo en México? ¿Quién lo protegió? ¿Y a cambio de qué?
El timing no falla: la captura en Polanco ocurre un día después de que Omar García Harfuch –el zar de la seguridad civil mexicana– se paseó por Washington para verse con la jefa de la DEA y el jefe del FBI.
Versión oficial: simple “intercambio de información”. Versión geopolítica: México enseñándole a Washington que todavía sabe obedecer cuando le aprietan el expediente.

La reunión con la DEA no es casual. La actual cabeza de la agencia fue durante años agente de campo en México.
Dos veces le encargaron hacer listas de políticos mexicanos conectados con el crimen organizado, según un reporte de Pública y una fuente de alto nivel consultada por Código Magenta.
Y fue uno de los arquitectos de la Operación Polanco, donde la DEA habría documentado financiamiento ilegal del Cártel de los Beltrán-Leyva a la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador en 2006.
El supuesto intermediario: Nicolás Mollinedo, el chofer de confianza, el hombre del círculo íntimo.

La película no es solo mexicana. Es regional.
La expansión de los cárteles bajo gobiernos de izquierda populista no pasó desapercibida para el Departamento de Estado.
La presencia del “Lobo” en Polanco obliga a preguntar qué redes políticas han ofrecido protección a este tipo de operadores del narco.

Ejemplo Venezuela: la acusación del Distrito Sur de Nueva York contra Nicolás Maduro sostiene que usó la embajada venezolana en Ciudad de México para mandar cargamentos diplomáticos llenos de cocaína.
Maletas con inmunidad, con sello oficial, pero cargadas de polvo.

Ejemplo México: López Obrador cerró la puerta a la DEA y a otras agencias de inteligencia de Estados Unidos.
Mientras tanto, el Estado Mayor, comandado por el general de confianza Marco Antonio Ortega, permitió el crecimiento inédito del CJNG y, por acción u omisión, la exportación de fentanilo de “Los Chapitos”, brazo del Cártel de Sinaloa.
La acusación federal de un gran jurado en Nueva York recoge comunicaciones interceptadas con los hijos de “El Chapo” donde presumen contactos clave en aduanas y custodias durante el sexenio de López Obrador.

México y Venezuela comparten molde: redes criminales enquistadas en el Estado.
La DEA acusó al exsecretario de la Defensa mexicana, Salvador Cienfuegos, de encabezar un aparato de protección militar al cártel H2, ligado a los Beltrán Leyva.
Ese caso incluía comunicaciones interceptadas y tocaba, de paso, el rol de los militares en la desaparición de los 43 de Ayotzinapa.
¿Final? No juicio, sino negociación política entre el gobierno de Donald Trump y el de López Obrador.

En Caracas el guion se repite.
El general Vladimir Padrino, recién relevado por el presidente L.C. Rodríguez, fue acusado por la DEA de cobrar 60 mil dólares por cada vuelo de cocaína hacia Centroamérica.
Estados Unidos puso sobre su cabeza una recompensa de 15 millones de dólares.Insight Crime bautiza esto como narcopolítica a la venezolana: el llamado Cártel de los Soles no es un cártel clásico, es un sistema de protección para que generales y altos funcionarios se llenen los bolsillos del tráfico de droga.
Ese modelo, dice Insight Crime, le permitió a Maduro construir un gobierno criminal híbrido capaz de sobrevivir al colapso económico y a las sanciones, a cambio de abrir la caja registradora del crimen a las élites militares y políticas.
El espejo mexicano no queda lejos.

Colombia: Gustavo Petro copia la estrategia de “abrazos, no balas” a la mexicana.
The Economist resume el resultado con dos mapas: en 2019, la presencia de grupos paramilitares y criminales llegaba a 30 por ciento del territorio; cuatro años después, dominan prácticamente todo el país.
Petro está bajo investigación del Departamento de Justicia estadounidense por presuntos nexos con el tráfico de drogas.

Bolivia: los gobiernos del MAS abrieron espacio a capos mexicanos como José González Valencia, uno de los líderes de “Los Cuinis”, financiero y proveedor de armas del CJNG.
Se quedó tan tranquilo porque Bolivia rompió su tratado de extradición con Estados Unidos.
Tras dos décadas de izquierda, Bolivia giró al centro-derecha con Rodrigo Paz.

Ecuador es otro giro de timón.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos y el senador Marco Rubio empujaron, desde Washington, un reacomodo estratégico en el hemisferio occidental.
Durante años, el gobierno de Rafael Correa ignoró el crecimiento de “Los Choneros” y “Los Lobos”, conectados a Sinaloa y al CJNG, respectivamente.
Hoy, con Daniel Noboa, empresario de derecha, Ecuador abrió la puerta al Comando Sur para operaciones conjuntas.

Los resultados están en veremos, pero ya hay tropiezos: el New York Times documentó cómo el bombardeo de un supuesto campamento paramilitar terminó siendo… una farmacia.
México no ha cambiado de régimen ni de color político, pero sí empezó a ajustar su política de seguridad. El arresto del Lobo es un mensaje.

La captura en Polanco ocurre en medio de una competencia feroz entre agencias mexicanas para quedar bien con Washington.
García Harfuch hace su tour por la capital estadounidense en respuesta a la operación que el Comando Sur cocinó con la Sedena para ir tras Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del CJNG.
La presencia de fuerzas especiales de Sedena en el operativo de Polanco indica que ningún mando quiere ser visto como enemigo de Washington.

Pero esta carrera por la medalla gringa ya pisó zona de riesgo: ahí está la operación fallida de la SSPC y la Marina para capturar a “El Mayito Flaco” en Sinaloa.
¿Qué sigue para México? Más presión de Estados Unidos. Más protagonismo de Sedena, Marina y la Secretaría de Seguridad Ciudadana en operativos de alto perfil.

Y la política interna tampoco es inocente.
No es secreto que López Obrador operó para bloquear la candidatura de Omar García Harfuch a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Tampoco es secreto que el “teniente de Polanco” y su círculo están en la mira de investigaciones impulsadas desde el entorno de García Harfuch: casos como el del llamado Cártel “Tira-baches” y la reactivación de expedientes emblemáticos de huachicol.

Mensaje de fondo desde Washington, traducido al español llano: se acabaron los días de convivencia política cordial entre cárteles y gobiernos de izquierda latinoamericana.
La pregunta es si México va a romper realmente esa relación… o solo va a cambiar de socio y de narrativa frente a la cámara.

Con informacion: CODIGO MAGENTA/

«CANDIL del CARIBE»: LA «4T REVOLUCIONARIAMENTE ENDEUDADA OXIGENA la DICTADURA CUBANA con 588 MILLONES MAS para SEMBRAR PALMAS en la HABANA en VEZ de SEGURIDAD en SINALOA»…tiene prioridades.


Mientras en Chihuahua faltan medicinas y en Guerrero el campo se seca, la autollamada “transformación” del segundo piso de Claudia Sheinbaum ,se da el lujo de regalar 588 millones de pesos a “Sembrando Vida” en Cuba para apuntalar al régimen de Miguel Díaz-Canel. No es cooperación, es respirador político financiado con impuestos mexicanos.

Porque claro, para el gobierno es más urgente sembrar palmas en La Habana que sembrar seguridad en Sinaloa,Michoacán o Zacatecas. Candil del Caribe, oscuridad en la casa… pero con logo oficial.

La expriista reciclada y el fideicomiso tropical

La Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo no la dirige una experta en desarrollo, la dirige una expriista reciclada: Alejandra del Moral, excandidata del PRI al gobierno del Edomex, hoy muy cómoda en la nómina de la 4T. El viejo sistema priista no murió, solo se fue a cooperar… pero con dictaduras amigas.

Desde AMEXCID se ordena la segunda fase de Sembrando Vida en Cuba, con ficha técnica, contrato de donación y 588 millones listos para cruzar el mar, mientras aquí te dicen que “no hay presupuesto” para hospitales, refugios o productores quebrados. La austeridad republicana aplica para los mexicanos, no para los camaradas caribeños.

Petróleo para la dictadura, migajas para el mexicano

En 2025 México desplazó a Venezuela como principal proveedor de crudo a Cuba: 12 mil 284 barriles diarios, alrededor del 44% del petróleo que entra a la isla, según datos retomados por el Financial Times. La isla recibe petróleo subsidiado, y los mexicanos reciben gasolinazos disfrazados de “ajustes”.

Mientras la narrativa oficial presume “soberanía energética”, Pemex se convierte en gasolinera humanitaria del castrismo 2.0. A Cuba no le cobran, al mexicano sí; a Cuba se le entiende, al mexicano se le regaña.

Adoctrinar afuera mientras el país arde

No bastan los millones y el petróleo: también hay libros de texto, víveres, despensas y cargamentos “humanitarios” para mantener la maquinaria ideológica y clientelar del régimen cubano. Se exporta el modelo: adoctrinamiento obligado allá, y acá lo ensayan con los mismos manuales ideológicos.

Todo esto mientras en México falta seguridad, medicamentos, apoyos al campo y presupuesto para los desastres que el propio gobierno provoca o tolera. La prioridad no es el ciudadano mexicano, es el aplauso internacional del club de autócratas.

Con informacion: ADN Noticias/

«RETIRO MIS CANICAS y YA NO JUEGO ?»: «NOROÑA DIO CATEDRA de lo que HUMANISMO CUATRERO entiende por RENDICIÓN de CUENTAS»…acusar que otros hacen lo mismo y victimizarse.


Fernández Noroña volvió a dar cátedra de lo que el “humanismo mexicano” entiende por rendición de cuentas: si le preguntas por lujos, te arma un berrinche, te acusa de clasista, acusa rivales hacen lo mismo y se sale del cuadro.

El senador del pueblo… en business

En cuanto su entrevistador Jose Luis Guerra le toca el tema del viajecito en cabina de primera clase, el autoproclamado “hombre del pueblo” se transforma en auditor de Aeroméxico: que si “business”, que si son pocos asientos, que si eso “no lo puedes pagar”, pero él sí, con su tarjetita American Express dos por uno.

En vez de aclarar si usó o no recursos públicos —en un contexto donde ya lo han acusado de aceptar viajes financiados por gobiernos extranjeros—, prefiere explicar el catálogo de prestaciones de United y su currículum de turista indignado.

La mansión que “no es mansión”

Cuando el periodista le menciona la casa de 12 millones en Tepoztlán, Noroña se prende: “¡Mansión! Eso me gusta. Hubiéramos hecho la entrevista en la mansión de Tepoztlán”.

Acto seguido, aplica la táctica clásica del político acorralado: no explica el origen del dinero, pero saca la lista de mansiones ajenas, de la gobernadora de Chihuahua a Alito Moreno, como si la existencia de otros bandidos fuera certificado de pureza para su propio patrimonio.

Humanismo selectivo y alergia a la crítica

Noroña insiste en que todo es una campaña “clasista y racista” en su contra y que vive de su sueldo de senador y de YouTube, mientras se enfurece porque le piden un mínimo de coherencia entre el discurso de austeridad y la vida de político VIP.

El “humanismo” que presume se resume en descalificar preguntas incómodas, reducirlas a ataques personales y convertir cualquier intento de escrutinio en complot contra la 4T, repitiendo el libreto de siempre: el problema nunca es el desvío, siempre es el periodista.

Animal político, pero de corral de cristal

Como animal político, Noroña ya mostró su ecosistema natural: ríñas, insultos, desplantes y ahora entrevistas abortadas en programa llamado PornoPolíticos, escenario perfecto para exhibir que tiene la piel tan delgada como la primera clase que presume.

Cuando el mínimo estándar democrático le exige explicar viajes, depósitos al extranjero o casas millonarias, recurre a la misma coartada: victimizarse, señalar a otros y huir de escena, demostrando que su tolerancia a la crítica es tan frágil como su narrativa de “compañero del pueblo”.

Con informacion: ELFINANCIERO/

«ERA ABOGADO y CONSEJERO del PRI»:»MOTOSICARIOS del CARTEL de JALISCO MANDAN OTRA EJECUCIÓN al ARCHIVO MUERTO»…cuando crimenes son obra del narco,dificialmente se esclarecen,cuando no,tampoco.


Otra ejecución a plena luz del día, otro funcionario partidista o cuadro político con discurso de “trabajo y compromiso”, y otra vez la misma coreografía de siempre que apunta al Cartel de Jalisco: condenas, indignación selectiva y promesas de justicia que suelen morir mucho antes que las víctimas. Esta vez la víctima fue Octavio Alan Ochoa Martínez, abogado y consejero del PRI en Guadalajara, asesinado afuera de su despacho en la colonia Moderna.

De acuerdo con los reportes, el ataque ocurrió cuando Ochoa salía de su oficina y subía a su camioneta; dos sujetos en motocicleta le dispararon en al menos dos ocasiones, para luego huir como ocurre en el guion ya normalizado de la violencia urbana en Jalisco. Aunque recibió atención de paramédicos, ya no presentaba signos vitales.

El PRI, entre el luto y la amnesia institucional

La dirigencia priista en Jalisco salió a condenar el crimen y a exigir justicia, como dictan los manuales del duelo político contemporáneo: frases correctas, indignación pública y cero capacidad para romper el ciclo de impunidad. Laura Haro lo describió como un colaborador cercano y recordó que trabajaron juntos desde hace años, pero el punto de fondo no es la biografía del abogado sino el estado de indefensión en el que opera la vida pública en el estado.

Lo que también quedó claro es que Ochoa no era un dirigente visible ni un cargo de representación popular en funciones; su papel estaba más vinculado a la vida interna del partido y a su ejercicio profesional como abogado laboralista. Eso no disminuye la gravedad del crimen: al contrario, confirma que en Jalisco ya no basta con no ser “figura pública” para evitar convertirse en objetivo.

Lo que dicen y lo que no dicen

Hasta ahora, los reportes consultados señalan que no se conoce la identidad ni el paradero de los agresores, y tampoco se han difundido líneas de investigación sólidas. Dicho de otra forma: el expediente ya tiene la parte fácil —la condena, la foto, el comunicado—, pero sigue atascado en la parte que de verdad importa: quién ordenó, quién ejecutó y quién protege a quién.

Con informacion: MILENIO/

«NI la FOTO,NI el son INOCENTES»: «MONREAL se RETRATA en la IGLESIA como MONJE en TRAMITES de PUREZA y se MOLESTA NOROÑA»…el zorro político nos manda decir que él, entre Judas y Jesús, prefiere ser quien sobrevive a la cena.


Ricardo Monreal, senador veterano de Morena y estratega del sobrevivir políticamente, decidió esta Semana Santa que la redención también puede ser de imagen. Publicó una foto en una iglesia, con rostro beatífico y reflexión bíblica incluida: la Última Cena, la traición, el lavado de pies y la humildad de Jesús. Parecía un monje en trámite de pureza, pero en realidad practicaba ese arte viejo de los políticos con fe de conveniencia: evangelizar al electorado sin perder el fuero.

Gerardo Fernández Noroña, que presume de ateo militante y enemigo histórico del dogma clerical, olió a incienso de campaña y se le apareció el espíritu santo del Estado laico. “Tus creencias son respetables, pero el laicismo debería ser ejemplar”, sermoneó, lanzando una homilía impropia para quien detesta los púlpitos. En otras palabras: Noroña le recordó a Monreal que no se puede servir a Dios y al pragmatismo electoral a la vez, aunque todos lo intentan.

Sergio Gutiérrez Luna, siempre listo para subirse al coro cuando su jefe se mete en problemas, salió con calzador institucional: que aquello era un día feriado, que Monreal publicaba “a título personal” y que millones comparten esa fe. Es decir: el manual del diputado obediente, el que convierte una crisis de imagen en una liturgia de libertad religiosa.

Pero la foto no era inocente. En el fondo, Monreal tejía su mensaje más profundo: que él, entre Judas y Jesús, prefiere ser quien sobrevive a la cena. Un mensaje para Palacio y también para los suyos. Porque si algo domina este político de todos los partidos —del PRD al PRI pasando por Morena— es el arte de la transubstanciación: convertir la fe en votos, la moral en retórica y el oportunismo en humildad pública.

Así, mientras Noroña agitaba el catecismo del laicismo y Luna recitaba el evangelio del “yo sólo defiendo a mi coordinador”, Monreal se lavaba las manos… simbólicamente, claro. Semana Santa, política mexicana y redes sociales: una trilogía perfecta para el teatro de la santidad parlamentaria.

Con informacion: ELNORTE/

«AHORA TODOS lo BUSCAN,ASI BUSQUEN TODOS»: «MARINA,EJERCITO y POLICIA NO HALLAN PERIODISTA de TELEVISA DESAPARECIDO en SINALOA»…son mas de 7 mil 134 victimas,3,548 durante la actual guerra.


En un Sinaloa con 7 mil 134 personas desaparecidas en el registro oficial, donde 3 mil 548 son solo de la actual ola de violencia, ahora resulta que a un periodista de NMAS Noticias de TELEVISA, lo llaman “extraviado”, como si se hubiera perdido buscando un Oxxo y no el paradero de un Dron que utiliza como parte de sus herramientas de trabajo,frente a una mina en medio de la guerra de bandos de la misma banda.

El periodista “extraviado” en el país de los desaparecidos

El camarógrafo de N+ Juan Díaz desaparece frente a la mina del Rosario, en plena zona caliente, y el parte oficial lo baja a la categoría de senderista desorientado: “periodista extraviado”.

Mientras militares, la Marina,Protección Civil,policias y medio mundo montan operativo especial, no hay una sola versión clara de qué le pasó ni de quién manda realmente en ese pedazo de sierra.

Cuando uno vale operativo y miles valen estadística

En los mapas de la Comisión Nacional de Búsqueda, Sinaloa aparece pintado de rojo con 7,134 personas sin localizar desde 1952, pero la nota del día es un “extraviado” que sí merece helicópteros, brigadas y boletines urgentes.

De esas cifras, 3,548 son víctimas de desaparición en la reciente ola de violencia que no han tenido ni la décima parte del despliegue que hoy se presume para encontrar a un solo reportero.

Ola de violencia: estadísticas de fondo de pantalla

Entre septiembre de 2024 y marzo de 2026, Sinaloa sumó más de 10 mil 400 vehículos robados, 3 mil 548 personas privadas de la libertad, 3 mil 34 homicidios, 3 mil 414 detenidos y 183 abatidos, un paisaje de guerra que ya solo sirve de cortina de fondo para las fotos de los operativos.

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La narrativa oficial se acomoda: hay asesinatos, levantones y robos de autos por miles, pero el lenguaje se vuelve súbitamente tierno cuando el desaparecido trae gafete de medio nacional y dron caro, entonces se vuelve “ingeniero extraviado”.

El doble rasero de la búsqueda

Con mineros atrapados, policías asesinados y comunidades sitiadas, la capacidad de reacción del Estado se activa selectivamente: a algunos los buscan seis días sin descanso, a otros los mandan directo al Excel de la CNB.

En una entidad que vive entre retenes del narco y filtros militares, el mensaje es brutal: para ser buscado con ganas hay que tener cámara, logo televisivo y trending topic; si solo eres uno más entre los 7 mil 134, qué pena, pero tu expediente se llama “no localizado”.

Ahora sí, todos buscan al reportero

Hoy todos parecen conmovidos (…mas bien presionados): gobernantes, militares, voceros corporativos, hasta los que llevan años minimizando la crisis de desapariciones, se vuelcan a encontrar al “periodista extraviado”.

Ojalá ese mismo ardor con el que patrullan la sierra para rescatar a un camarógrafo lo usaran para rascar en fosas, brechas y cuarteles, porque en Sinaloa sobran familias que llevan años buscando a los suyos sin cámaras, sin drones y, sobre todo, sin la etiqueta condescendiente de “extraviados”.

Con informacion: NOROESTE/ SNPDNLO/

«SOBERANIA de CARTÓN y 99% de IMPUNIDAD»: «ORGANIZACIONES de DESAPARECIDOS PIDEN al ESTADO FALLIDO ACEPTAR AYUDA de la ONU»…en vez de negarlo todo y descalificarlo todo.


Parece que el Gobierno federal encontró por fin su estrategia maestra frente a la crisis de desapariciones: negarlo todo, descalificar a quien lo señala y luego envolverse en la bandera de la “soberanía nacional” como si el artículo 89 fracción X le diera inmunidad moral.

Mientras tanto, la ONU levanta la ceja, las familias cuentan los días (y los años), y los restos humanos siguen acumulándose en refrigeradores forenses donde la “esperanza” ya ni cabría.

Según organizaciones como Fundar, Cepad, Data Cívica y la Ibero, el truco de “no necesitamos ayuda fuera” es tan cínico como decir que el país no está en crisis, solo ligeramente en colapso funcional.

Porque sí: México presume reformas y marcos normativos, pero debajo del papel timbrado hay más de 83 mil cuerpos sin identificar —un cementerio burocrático que huele a Estado fallido— y un 99 % de impunidad que ni el más optimista podría maquillar.

Y cuando la ONU o el Comité contra la Desaparición Forzada señalan que el país no avanza, el discurso oficial responde: “no entienden nuestro contexto” —como si la impunidad fuera una forma cultural.

Pero lo cierto es que llamar ‘ataques a la soberanía’ a las observaciones internacionales es un recurso de manual autoritario: el viejo truco de culpar al mensajero para esquivar el mensaje.

Los colectivos, en cambio, lo entienden con dolor quirúrgico: el Estado no solo falla por omisión, sino por aquiescencia. Sabe, ve, calla, y a veces protege al que desaparece.

La prueba está en cada archivo no investigado, en cada carpeta que duerme en la fiscalía, en cada cuerpo no nombrado que hunde a México en su propio fracaso forense.

Mientras las familias exigen ayuda técnica y cooperación internacional, el Gobierno se aferra a su discurso patriótico como si “aceptar ayuda” fuera rendir la patria y no buscar a los suyos.

El resultado: un país que presume leyes sobre desaparición mientras desaparece la verdad entre comunicados y conferencias.

En conclusión: la soberanía, cuando se usa para tapar una fosa, deja de ser defensa nacional y se convierte en coartada institucional.

Con informacion: ELNORTE/