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martes, 3 de marzo de 2026

«EXHIBEN VOCACION TRAMPOSA del GOBIERNO»: «NO PUEDEN PACIFICAR al PAIS pero PUEDEN PACIFICAR el .PDF y METERLE MANO a la TABLA de EXCEL que CHORREA SANGRE»…lo hacen jugando con la forma de contar, no con la forma de matar.

El gobierno no quiere hacerlo bien,solo quiere verse bien para que la matazón de cada dia le cuadre en la tabla de Excel y asi presumirlo en una conferencia mañanera que termina por perpetuar su vocación de engañabobos en red nacional.

El truco: bajar homicidios a punta de calculadora

  • Presumen caídas “históricas” de homicidios dolosos, feminicidios y delitos de alto impacto, pero lo hacen jugando con la forma de contar, no con la forma de matar.
  • Mezclan fuentes que no son comparables (carpetas del Secretariado vs actas de defunción de INEGI) y luego eligen la que les deja la gráfica más bonita para la mañanera.
  • Comparan periodos a modo: de un pico artificialmente alto a un valle coyuntural, para poder gritar “bajamos 42%” como si la violencia obedeciera al discurso y no al narco.

Ejemplo clásico: anunciaron una “disminución” de víctimas de homicidio doloso entre 2023 y 2024, cuando el análisis serio muestra que en realidad hubo aumento, no reducción.

Maquillaje estadístico: la “Operación limpieza”

  • Organizaciones civiles han documentado una tendencia sistemática a maquillar las cifras: reclasificar delitos, diluir categorías incómodas y esconder víctimas detrás de la palabra mágica “metodología”.
  • Se habla incluso de una “Operación limpieza” en registros de violencia feminicida: menos feminicidios en papel, más mujeres asesinadas en la realidad.
  • Cuando les reclaman, la respuesta oficial no es abrir los datos, sino enredarlos: manuales, nuevos instrumentos, tecnicismos, todo salvo admitir que las víctimas no caben en su relato de éxito.

El truco perfecto: si no puedes pacificar el país, pacifica el PDF.

Las desapariciones: el hoyo negro que sostiene la narrativa

  • Mientras presumen disminución de homicidios, las cifras de personas desaparecidas siguen creciendo, creando un agujero negro estadístico donde es perfectamente posible que haya muertos contados como “no localizados”.
  • El propio seguimiento de organizaciones advierte que el incremento de desaparecidos puede estar enmascarando homicidios que nunca llegan a acta de defunción ni a carpeta de investigación.
  • Resultado: la gráfica de homicidios baja, pero el registro de personas que se tragó la tierra sube; el gobierno se queda con la parte que sirve para el aplauso y esconde la que exhibe su fracaso.

Es la paz por omisión: si el Estado no ve el cuerpo, el delito es opinable.

La conferencia como política pública

  • Las cifras de seguridad ya no se presentan como insumo para rectificar estrategia, sino como escenografía para sostener el relato de que “vamos bien” aunque la calle diga lo contrario.
  • Cada porcentaje que exhiben no es una autocrítica, es un eslogan: 42% menos homicidios, 31% menos delitos de alto impacto, 50% menos en tal estado, todo perfectamente redondo, perfectamente sospechoso.
  • El mensaje de fondo es brutal: no importa si te matan, importa si la lámina de la presentación permite decir que te matan menos.

En este gobierno, la prioridad no es que la gente viva mejor, es que la estadística muera bonito.

La mentira oficial con metodología ISO-2026

Al final, lo que llaman “nueva metodología” no es otra cosa que la institucionalización de la mentira elegante: cifras técnicamente pulidas para encubrir políticamente el desastre.

No tenemos un gobierno obsesionado con reducir la violencia, tenemos un gobierno obsesionado con reducir el número que aparece en pantalla mientras la violencia le pasa por encima.

Con información:  ANIMAL POLITICO/ ATLAS/MUCDCIMAC/

«FUE FISCAL en SINALOA y..les VA EXTENDER la MANO ?»: LA «FGR NOMBRA DELEGADO 211 DIAS después que PRIMITO EJECUTÓ FUNCIONARIO FEDERAL que lo INDAGABA JUNTO con PRESIDENTA del TRIBUNAL de JUSTICIA de AMERICO»…el crimen sigue irresoluto.


Luego de ser designado ayer como nuevo Delegado Estatal de la Fiscalia Genera de la Republica en Tamaulipas,con sede en Reynosa,el primer caso de Manuel Eduardo León Torres como responsable de la FGR,no puede ser otro que la causa inconclusa del asesinato de su antecesor, Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna, ejecutado el 4 de agosto de 2025 en Reynosa, en una de las principales vialidades de la ciudad.

La propia narrativa institucional que justifica su nombramiento –“fortalecer la operación” ,debe ser imputar no solo a Cesar Morfin Morfin ,alias «Primito» donde se acusan vínculos con el trafico de huachicol,sino abundar en las pesquisas que también apuntan a Tania Contreras, hoy Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas y esta será su prueba de fuego, pues lo obliga a precisamente revisar, corregir y reencauzar esa investigación,aunque podria limitarse también a hacer lo que este hacia en vida,extender la mano para recibir el soborno, lo mas probable.

Obligación institucional y lógica del cargo

  • La delegación estuvo en interinato por más de medio año después del asesinato, lo que implicó una conducción administrativa sin capacidad política plena para reorientar líneas de investigación ni confrontar decisiones tomadas en Ciudad de México.
  • El nombramiento de León Torres se presenta como respuesta a una crisis de seguridad institucional derivada del homicidio del delegado, vinculada a investigaciones de alto impacto (huachicol en frontera). Si su primer caso no es ese expediente, el relevo se reduce a una operación de relaciones públicas.
  • Por su perfil como ex Fiscal en Jefe de la región sur de Sinaloa y agente del MPF, se trata de un funcionario especializado en delitos de alto impacto; nada encaja mejor con ese perfil que encarar el asesinato de un delegado federal de la propia institución.

La “solución” mediática que no resolvió el caso

La FGR construyó una narrativa de “caso resuelto” a partir de la detención y judicialización de un presunto responsable, pero a la hora de la verdad judicial, solo lo acusó por tres delitos distintos al asesinato del delegado, dejando fuera el núcleo del crimen: quién lo mató y por qué. Ya esta documentado que cargos ya fueron superados por el acusado, evidenciando que se trataron de imputaciones auxiliares o montadas que no tocan el hecho central.

Esa arquitectura procesal tiene un efecto político: permite anunciar que “hubo un detenido vinculado” al caso, sin que exista una imputación sólida por homicidio calificado ni, mucho menos, por autoría intelectual, organización o financiamiento del ataque. Es una farsa de solución orquestada desde la FGR tan solo para maquillar la impunidad, no una resolución judicial de fondo.

Por qué el caso debe ser prioridad para León Torres

  1. Deuda con la propia FGR
    El asesinado no era un ciudadano cualquiera,era uno con amplias responsabilidades: era el delegado estatal de la institución que hoy encabeza León Torres en Tamaulipas. Si la muerte de un alto mando federal puede ser “resuelta” mediáticamente sin responsables materiales ni intelectuales firmes, el mensaje interno es devastador: nadie está realmente protegido por el sistema que dice investigar,entre ellos el nuevo delegado. 
  2. Legitimidad del nuevo delegado
    La legitimidad de León Torres no se construye con boletines, sino con decisiones de caso. Si decide mantener intacta la narrativa anterior –un presunto ejecutor acusado por cualquier cosa menos por el asesinato– se convierte en administrador de la simulación, no en titular de una fiscalía federal. Su primera decisión relevante debe ser ordenar:
    • revisión integral del expediente del homicidio,
    • análisis de la estrategia de imputación adoptada,
    • identificación de omisiones en la persecución del «Primito»,asi como los responsables materiales.
    • y, en su caso, la reconfiguración de la teoría del caso para judicializar el homicidio y sus conexiones criminales reales.
  3. Mensaje a grupos criminales y a la burocracia
    Mientras los responsables sigan sin ser indiciados, el mensaje al crimen organizado es claro: matar a un delegado federal puede saldarse con un “caso resuelto” en medios, pero sin consecuencias penales sustantivas. A la burocracia federal el mensaje es igual de corrosivo: la institución es incapaz de garantizar justicia ni siquiera para sus propios cuadros directivos, y prefiere cerrar el expediente en lo mediático antes que sostener una investigación incómoda.

La farsa mediática como política de impunidad

  • El uso de cargos alternos –delitos distintos al homicidio del delegado– funciona como una estrategia de contención: se presume acción, pero se evita confrontar las redes de complicidad que rodean un atentado contra un representante de la FGR.
  • Cuando uno de esos cargos cae o se debilita, como ya ocurrió, queda expuesto el carácter artificioso del caso: sin imputación por asesinato, sin línea clara sobre autores intelectuales y sin una sentencia que reconozca el homicidio como tal, la “resolución” fue siempre un montaje.
  • El arribo de León Torres, con el expediente en ese estado, abre sólo dos opciones narrativas: o asume el costo político de corregir y reabrir todas las líneas necesarias, o se convierte en garante de la farsa heredada.

Tesis central para tu texto

Manuel Eduardo León Torres llega a Tamaulipas precisamente porque un delegado federal fue asesinado y la FGR respondió con una puesta en escena procesal que no tocó el corazón del crimen. Por eso, su primer caso no es opcional: o investiga a fondo el homicidio de Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna –incluyendo la responsabilidad de quienes montaron la solución mediática sin homicidio– o su gestión nacerá marcada por la continuidad de una impunidad maquillada que no lo deja a salvo del «Primito» y su amplia influencia en el gobierno de Tamaulipas,pues sus lugartenientes intiman con el gobernador Americo Villarreal Anaya.

Pero no solo con este,tambien con la flamante Magistrada Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia Estatal,con pesquisas abiertas en la FGR.

Con información de: NotiGape/

lunes, 2 de marzo de 2026

"SI VAMOS a JUNTAR DENUNCIAS,JUNTEN TODAS": "DIPUTADO EX-PANISTA PRIETO LLAMA a DENUNCIAR a CABEZA de VACA pero NO dice NADA de AMERICO,HUACHICOL,NI NARCONEXOS"...las mañas se pegan.


En Tamaulipas la doble moral del Diputado Humberto Prieto Herrera no se esconde: se estaciona en el Congreso, cobra dieta, preside la Junta de Gobierno disfrazado de “suspirante” a la alcaldía de Reynosa como si fuera cruzado anticorrupción recién bajado del cerro de Morena…después de haber sido amamantado en el PAN.

El converso de la moral de utilería

El personaje en turno hizo carrera cobijado por el PAN, diputado federal de 2012 a 2015, Secretario de Accion Juvenil del PAN ,dirigente y operador de siempre en el mismo lodazal político de Tamaulipas, y ahora resulta que se nos vende como renovado adalid “guinda” de la decencia estatal.

La biografía oficial presume cargos, comités y coordinaciones, pero calla lo obvio: la ética de bonus, esa que permite brincar de partido como quien cambia de franquicia de hamburguesas, jurando que ahora sí “está del lado correcto de la historia”.

El problema no es que antes fuera panista y hoy morenista; el problema es que pretende colgarse de la narrativa anticorrupción mientras juega exactamente el mismo juego de siempre: usar la tribuna para hacer campaña, las “denuncias” como spot y la Junta de Coordinación Política como catapulta electoral encubierta.

Denuncien a Cabeza de Vaca

El Diputado Herrera, presidente de la Junta de Gobierno del Poder Legislativo, explicó que la semana pasada abrieron esa convocatoria mediante un llamado público desde el programa de La Mañanera del Congreso del Estado.

«Si alguien fue víctima, si alguien fue presionado, si alguien tiene algo que denunciar, este es el momento. La Justicia necesita que la verdad salga completa», enfatizó.

Prieto enfatizó que la cancelación del amparo que impedía ejecutarle la orden de aprehensión al ex Gobernador panista Cabeza de Vaca abre la puerta para que las víctimas de abusos en su sexenio ya no tengan miedo y formulen sus denuncias, con o sin anonimato.

«Hay condiciones jurídicas y políticas para que las cosas procedan. Hoy ya no están quienes desde el sistema judicial protegían intereses personales», apuntó.

La raja política con olor a hipocresía

Cuando desde la presidencia de la Junta del Congreso se monta un espectáculo de “acopio de denuncias”, eso suena muy bonito en boletín: cercanía con la gente, puertas abiertas, combate a la impunidad, etcétera.

Pero en un estado donde la estructura criminal se administra como empresa pública no registrada, la selección de qué denuncias sí se elevan al cielo del micrófono y cuáles se tiran al bote es un acto profundamente político, no de justicia.

Si al suspirante le urge recabar quejas para presumir “valentía”, habría que preguntar por qué el entusiasmo se acaba cuando las denuncias salpican a su propio ecosistema: su nuevo partido, sus aliados coyunturales, el gobernador que comparte color y discurso, y la maquinaria de impunidad que les permite seguir posando de estadistas mientras el territorio se lo reparten los socios del miedo.

Si vamos a juntar denuncias, juntemos TODAS

Porque si de acopiar denuncias se trata, habría que meter en la misma carpeta —sin Photoshop— lo que se documenta sobre el gobernador Américo Villarreal sobre su vocación de traficante de huachicol y su estrecha vecindad político-criminal con el ex-militar Mario Guitian Rosas, lugarteniente del Cártel del Golfo que administra la extorsión en Reynosa en nombre del “Primito”.

Mario Guitián Rosas, alias “La Chispa”, hoy empresario del delito, opera como lugarteniente de Los Metros, subordinado del Primito, mientras construye un emporio de funerarias, seguridad “privada”, apps de transporte, taxis, talleres y antros usados como fachada para la renta criminal que asfixia a la ciudad.

En ese inventario de riqueza putrida aparecen negocios como la funeraria y crematorio Jardín de Rosas, empresas de “seguridad” como CABIEX y Falcón System, la plataforma de transporte VAIA, bases de taxis, talleres, purificadoras, carwash, palapas y tables como Watch Me y Jetset Men Table, que la propia prensa liga a explotación sexual y lavado.

Todo ello bajo el paraguas de un gobierno que, según crónicas periodísticas, repavimentó con impunidad las calles por donde se cobra el diezmo, mientras se pintaban banquetas de moral institucional para las fotos del doctor que prometió curar a Tamaulipas y terminó recetándole anestesia ética.

La pregunta no es si el gobernador “se va a seguir haciendo pendejo”; la pregunta es por qué el flamante recolector de denuncias del Congreso no coloca estas acusaciones en primera fila cada vez que prende el micrófono para hablar de corrupción desde su nueva fe morenista sin morderse la lengua.

La doble moral hipocrita

Lo que el suspirante vende como valentía es, en realidad, el viejo deporte tamaulipeco: pegarle al adversario que conviene y callar donde duele el presupuesto, el pacto y la nómina.

Si tuviera verdadero compromiso con la justicia, estaría pidiendo auditorías federales para aclarar el derroche en comunicación social y ayuda de la FGR para intervenir a fondo sobre el entramado que la prensa nacional ha exhibido alrededor del gobernador y su círculo, no sólo organizando ceremonias de “denuncia ciudadana” que sirven de foto de campaña para la alcaldía de Reynosa.

La doble moral se nota cuando el discurso contra la corrupción se vuelve selectivo: mucho estruendo contra los enemigos de temporada, total silencio ante el emporio criminal que alquila el territorio, financia campañas y se sienta en la misma mesa de los próceres de la “transformación” humanista a los que no les duelen las rentas mensuales de todos aquellos que se soban el lomo y son sometidos a pagos de cuota que deberian ser denunciados, aun sin la invitación formal del diputado ,que también esta amafiado con ellos.

Ahí el suspirante deja de ser imparcial y se convierte en alcahuete: denuncia lo que le conviene, omite lo que lo compromete, administra la indignación como capital político y después quiere que el voto le crea que él sí es distinto.

La ofensa no es la palabra, es la complicidad

En Tamaulipas no ofende que a un gobernador le pregunten si “se va a seguir haciendo pendejo”; ofende que a la gente la sigan haciendo pendeja con discursos reciclados, colores cambiados y candidaturas envueltas en papel celofán de “honestidad valiente” mientras la extorsión es política pública no escrita.

Si el suspirante a la alcaldía quiere hablar de denuncias, que empiece por ahí: por ponerle nombre y apellido a la estructura de extorsión y lavado que describen los reportes periodísticos, por exigir responsabilidad a su propio gobernador y por dejar de usar la indignación ciudadana como escalera electoral

Hasta que eso no ocurra, cada vez que abra la boca para hablar de moral pública, se le va a seguir escuchando lo que en realidad es: otro profesional de la raja política, graduado con honores en doble moral, con credencial azul de ayer y chaleco guinda de hoy.

Con información: ELNORTE/

LA «BIBLIA y el ERROR de CALCULO»: «AQUEL DIA de 2013 el CHANGO MENDEZ le PERDONÓ la VIDA al MENCHO en AGUILILLA»…pero la muerte siempre tan segura, le dio una vida para vivirla.

El día que La Familia Michoacana le perdonó la vida al Mencho no fue un milagro: fue el peor cálculo de riesgo de la historia del narco mexicano, una cláusula de gracia de 148 meses firmada en sangre ajena.

La muerte, tan confiada, le dio prórroga

La escena: Aguililla, 2013, un capo de medio pelo, Nemesio Oseguera, 47 años, tirado en una casa de seguridad esperando el tiro de gracia, convencido de que su biografía se acababa ahí, en un cuartito sin gloria y sin corrido.

La muerte lo tenía ya en las manos, pero el narco es tan ridículamente religioso que una “Biblia” escrita por criminales decidió que un michoacano no podía matar a otro michoacano, así que lo soltaron… y el país terminó pagando la indulgencia plenaria.

La Biblia del narco y el error de cálculo

José de Jesús Méndez Vargas, El Chango, capo con delirio de pastor, se paró frente a su prisionero y en vez de jalón de gatillo hizo teología barata: no matarás a tu paisano, aunque ese paisano sea un sociópata con proyecto empresarial.

La regla era sencilla y perversa: La Familia Michoacana se vendía como cruzada santa contra foráneos, contra Zetas, contra “los malos” que, claro, siempre eran otros, mientras ellos torturaban, ejecutaban y levantaban con la frente muy en alto y la Biblia apócrifa bajo el brazo.

De saldo local a pesadilla global

Lo que esa fraternidad criminal no midió fue el costo de dar “chance de vida” a un hombre que luego convertiría a Los Torcidos en el Cártel Jalisco Nueva Generación, la franquicia mexicana de la violencia globalizada: sintéticos, 60 países, mil millones de dólares y drones con explosivos como firma de la casa.

El hombre que debió morir como nota al pie en la guerra de Michoacán terminó tirando un helicóptero militar con lanzacohetes rusos en 2015 y convirtiendo a Jalisco en laboratorio de un narco del siglo XXI, mientras los iluminados que le perdonaron la vida se iban diluyendo entre extradiciones y pactos con la DEA.

Epílogo: cuando la muerte se ríe al final

La línea es brutal: si aquel otoño de 2013 El Chango hubiera aplicado su propia “guerra santa” sin excepciones, México se habría ahorrado un capo de exportación, un CJNG de catálogo y una década de luto ampliado.

Pero la muerte, tan segura de ganar, a veces se entretiene concediendo vidas extra a los peores candidatos, sólo para demostrar que en este país los milagros casi siempre son malos negocios para todos, menos para el difunto que ascendió a leyenda criminal antes de que por fin lo alcanzaran los balazos en 2026.

Con información: MILENIO/

«MORIR es un ALIVO,VIVIR MATA»: «KARINA ENTREVISTÓ 33 SUJETOS que TRAIAN la MUERTE PEGADA en la NUCA y COINCIDIERON que el ATAUD NO es TRAGEDIA»…sino salida de emergencia.


Para la academia es “crimen”, para el púlpito es “pecado” y para el narco es “negocio”. El problema es que, para los soldados rasos de ese negocio, la vida es desechable y la muerte, literalmente, un descanso. Eso lo documentó una investigadora que se sentó cuatro meses a escuchar a 33 ex narcos mexicanos contar su biografía desde la infancia hasta su último ejecutado, y todos orbitan el mismo eje: pobreza, machismo, violencia y adicción, una licuadora social que produce tipos para quienes el ataúd no es tragedia sino salida de emergencia. 

En ese ecosistema, la noticia de que Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, murió tras un operativo militar en Jalisco, herido en enfrentamiento y sospechosamente muerto en el traslado hacia la capital, no cierra un ciclo, solo confirma la tesis: hasta los capos más temidos terminan como lo que siempre fueron en su propia lógica íntima, un cuerpo más camino al descanso.

La vida desechable como política de Estado no escrita

Los 33 ex narcos entrevistados no se ven como monstruos ni como víctimas: se asumen como agentes libres que eligieron entrar a una industria ilegal, pero también como personas “desechables”. Esa palabra es dinamita política: desechables en barrios donde la economía informal les alcanzaba para sobrevivir, pero ellos querían “más”. No entran al narco “porque no había de otra”, como repiten los spots oficiales; entran porque, si la vida ya vale poco, apostarla por más dinero, más poder, más adrenalina, tiene sentido macabro. Si de todos modos sientes que la muerte te viene persiguiendo desde la cuna, ¿qué más da si la aceleras metiéndote de lleno a un negocio donde la expectativa de vida se mide en ráfagas?.

Esa es la paradoja que el discurso de la “guerra contra el narcotráfico” nunca admite: el Estado presume que la amenaza de la cárcel o la tumba disuade, pero enfrente tiene a gente que ya normalizó la cárcel y que considera la tumba un alivio logístico, un apagón de la tortura diaria. 

Cuando el enemigo te dice en voz alta “yo ya vengo muerto de antes”, desplegar más soldados y más drones es como amenazar a un suicida con aventarlo del puente.

La muerte del “Mencho”: premio, castigo o trámite

La narrativa oficial vende la muerte del líder del CJNG como triunfo épico: el criminal más buscado, abatido tras un operativo en Jalisco, un traslado aéreo interrumpido por sus heridas, el parte militar con el clásico lenguaje de “repelimos la agresión”. La maquinaria propagandística se encarga del resto: montajes, conferencias, mapas con flechitas que prometen el desmantelamiento del cártel, mientras los halcones prenden vehículos y levantan bloqueos en Jalisco y otros estados para recordar quién sigue mandando en el territorio.

Pero la pregunta incómoda es otra: en la lógica subjetiva de un capo como el “Mencho”, ¿qué fue esa muerte? ¿Derrota, alivio o simple actualización de estado civil? 

El estudio de los ex narcos muestra un patrón: muchos de ellos no se visualizan en la vejez, no se imaginan ancianos; viven acelerados hacia un final que dan por hecho desde el inicio. En esa cultura, el que muere “en la raya” no cae, se consuma. La única tragedia real sería sobrevivir demasiado y terminar inválido, pobre y olvidado.

La guerra oficial vende como castigo lo que, para muchos de estos hombres, es liberación: dejar de estar en la mira de rivales, jefes, soldados, marinos, gringos, prensa, sicarios novatos y fantasmas del pasado. Si morir es alivio, entonces el Estado presume como victoria el acto final de una cadena de decisiones que nunca logró interrumpirán el caso del Mencho mas de una década,eso no es victoria,es fracaso.

Un negocio blindado contra la disuasión

Hay otra bomba conceptual en el trabajo con los 33 ex narcos:ellos no compran la idea de que son “máquinas de matar” irrecuperables ni que el narco sea un destino inevitable; se saben tipos que eligieron una industria ilegal porque el cálculo riesgo/beneficio les cuadró. Les cuadró, claro, en un contexto donde ya se sentían socialmente devaluados, emocionalmente rotos y sin un propósito general de vida. No es que el narco sea atractivo por sí mismo; es atractivo comparado con el vacío.

Mientras la política pública siga centrada en balas y no en desmontar esa sensación de desechabilidad, el narco tendrá siempre voluntarios. El estudio lo dice con brutal simpleza: si no evitamos que más niños y jóvenes se sientan desechables, la oferta de trabajo para el narco no se agota. Traducido al lenguaje de presupuesto: cada peso que se va a helicópteros y operativos espectaculares refuerza un sistema que no necesita disuasión porque ya se alimenta de gente que llega derrotada de fábrica.

En esa lógica, la muerte del “Mencho” no corta la cadena de suministro humano. Apenas abre una vacante de lujo en la estructura del CJNG y recalienta las luchas internas por el trono, dejando el mismo menú de siempre para los barrios pobres: halcón, sicario, mula, escolta, o esperar turno en la morgue.

La necro-gestión como modelo de seguridad

Lo que el Estado llama política de seguridad es, en los hechos, una necro-gestión: administrar quién muere, cuándo y con qué narrativa. El estudio de los ex narcos exhibe que al otro lado de las balas hay sujetos que ya aprendieron a vivir con la muerte pegada a la nuca, que normalizaron la violencia desde la infancia y que integraron el riesgo letal como parte del salario emocional. 

El sistema responde a eso con más operativos, más fosas, más medallas póstumas, pero casi ninguna inversión real en arrancar de raíz la idea de que, si naciste pobre y marginado, tu destino razonable es morir joven.

Por eso cada “golpe histórico” como el de la muerte del “Mencho” deja una resaca similar: repunte de violencia, reacomodo de plazas, comunicados grandilocuentes, embajadas extranjeras felicitando, medios internacionales preguntando si ahora sí se debilitará el cártel. La respuesta está ya en las historias de vida de esos 33 ex narcos: mientras tenga sentido arriesgar una vida que no se valora, el crimen organizado seguirá encontrando mano de obra. La guerra fracasa no porque falten balas, sino porque sobran vidas que el propio modelo económico trató como basura.

Colofón: capos cansados, Estados cínicos

El titular perfecto para esta era sería: “Muere el ‘Mencho’ y la guerra contra el narco gana lo único que sabe ganar: más muertos”. La academia ya avisó que muchos narcos ven la muerte como un alivio; los gobiernos fingen no escuchar para seguir reciclando el mismo libreto de mano dura y patriotismo de cartón. 

El resultado es una coreografía perversa donde un Estado que administra vidas desechables celebra la eliminación de capos que, en el fondo, probablemente ya estaban exhaustos de mirarse en el espejo de su propia violencia.

Si la muerte es alivio, la verdadera crueldad del sistema no está en matar capos, sino en producir generaciones enteras para las que el alivio solo llega en forma de bala. Y ahí, ni todos los “Menchos” abatidos, juntos, alcanzan para presumir victoria. Solo para firmar, una vez más, el acta de defunción de la política pública.

Con información: CIPERCHILE/KARINA GARCIA

«DOS MILLONES DIARIOS»: «SOBRINO del JUNE del CDG REBASA 31% el BOTOX PRESUPUESTAL para que su IMAGEN NO tenga OJERAS RUMBO a la ELECCION del 2027″…un reality show financiado por el erario.

El Gobierno de Nuevo León ,el que aun encabeza Samuel Garcia el «sobrino» del June del Cartel del Golfo, convirtió la “imagen institucional” en un agujero negro de dinero público y en un «OnlyFans» político donde la suscripción la paga el contribuyente, quiera o no.

El gobierno influencer

La Oficina de Comunicación arrancó 2025 con un presupuesto ya obsceno de 566 millones de pesos para lustrar la sonrisa naranja del gobernador, pero en el camino alguien decidió que no alcanzaba para tanto filtro y tanto dron, y le inyectaron otros 173.7 millones, sin molestarse en explicar por qué.

El resultado: 739.7 millones de pesos comprometidos en un solo año, un incremento del 31 por ciento sobre lo aprobado, puro botox presupuestal para que la imagen del mandatario no tenga ojeras rumbo a 2027.

Dos millones diarios para el ego

Traducido a calendario, la oficina que encabeza Julieta López quemó 2 millones 62 mil 787 pesos al día en la operación maquillaje del gobernador emecista.

No es difusión de programas, es un reality show financiado por el erario: cada “historia” y cada toma a cámara lenta salen más caros que un quirófano lleno de especialistas.

La pareja dorada y su precampaña permanente

Este dispendio coincide, casualmente, con el bombardeo propagandístico de Samuel García y Mariana Rodríguez, precandidata de facto a la Gubernatura desde la silla de AMAR a Nuevo León.

Mientras la administración jura que solo “informa”, la pareja se pasea en redes con spots disfrazados de vlog familiar, construyendo marca política con dinero ajeno como si fueran influencers orgánicos y no un proyecto electoral de alta gama.

El hoyo negro que no se ve

Lo más indecente es que esos 739.7 millones son solo la punta del iceberg: ahí no están los gastos en comunicación de organismos descentralizados ni paraestatales, ni la pauta que la pareja estrella revienta en Meta (Facebook e Instagram), donde ya han roto marcas nacionales de gasto mensual.

Solo en campañas digitales recientes se han documentado millones de pesos tirados en anuncios personales, pagos a su nombre y a nombre del gobierno, mezclando propaganda oficial con autopromoción como si el presupuesto fuera una tarjeta sin límite.

Costumbre, no accidente

No es un resbalón aislado: en 2024 ya habían reventado la bolsa, pasando de un techo de 360.7 millones a 627 millones de pesos en “imagen”, y aun así se dieron el lujo de decir que no promovían a ningún servidor público.

El patrón es claro: cada año sobregiran la cuenta de Comunicación mientras reclaman más deuda y se pelean un presupuesto “consensuado” en el Congreso, como si el problema fueran los diputados y no la adicción del Ejecutivo al espejo.

En un estado con broncas de transporte, inseguridad y servicios reventados, el gobierno decidió que la prioridad era meterle esteroides al algoritmo y saturar panorámicos para que nadie olvide quién sale más guapo en las historias.

La administración emecista convirtió la comunicación social en un culto a la personalidad: un aparato de propaganda carísimo donde cada like cuesta millones y la única “obra pública” garantizada es la construcción paciente, obscena y diaria de su propia candidatura.

Con información: ELNORTE/LA JORNADA/SINEMBARGO/ELMANANA/