Visitanos tambien en:

domingo, 8 de noviembre de 2026

RECULA LA CÚPULA JUDICIAL: PROTESTAS TUMBAN PLAN de la "CORTE del ACORDEÓN" para EVALUAR a la BASE SIN AUTORIDAD MORAL"… ya acordaron tragarse el acuerdo.


Les temblaron las piernas: la base trabajadora dobla a la cúpula judicial y les tira su «concurso de popularidad» disfrazado de evaluación

Con la autoridad moral por los suelos —tras una elección con una participación de apenas el 13% del electorado— y unas ganas locas de jugar a ser el departamento de recursos humanos de un reality show, la alta burocracia del Poder Judicial de la Federación quiso pasarse de lista y terminó reculando ante la primera sacudida de las calles.

El flamante Órgano de Administración Judicial (OAJ) tuvo que tragarse ayer su propio acuerdo, mediante el cual pretendía evaluar «a ojo de buen cubero» a más de 32 mil secretarios proyectistas, actuarios y oficiales judiciales, poniendo sus cabezas en la guillotina laboral.

La brillante idea de Néstor Vargas y compañía era digna de una kermés escolar: un sistema donde el 30% de tu calificación dependía de qué tan bien le caías al juez, al magistrado y hasta a tus compañeros de cubículo. Básicamente, institucionalizar el chisme de pasillo, el lambisconeo y las venganzas personales como criterio de permanencia laboral. Por si fuera poco, los jefes tenían el botón nuclear de pedir «evaluaciones extraordinarias» a discreción si alguien los miraba feo.

Pero a los de arriba se les olvidó quiénes son los que realmente sacan la chamba en los juzgados. La base trabajadora no se dejó intimidar por una dirigencia sin cara para exigir pureza y, el viernes pasado, les armó un paro de labores con bloqueos de avenidas desde Monterrey y Guadalajara hasta la CDMX. ¿El resultado? Doblada histórica en tiempo récord.

El susto fue de tal tamaño que hasta el ministro presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, tuvo que salir de bombero a mediar entre los tres sindicatos y el titular del OAJ. Y aquí viene la joya del absurdo institucional: la Corte ya no tiene ninguna atribución legal para administrar al resto del Poder Judicial, pero cuando el agua les llega al cuello, las reformas y los organigramas pasan a segundo plano con tal de apagar el incendio.

Al final, la cúpula tuvo que salir con la cola entre las patas a prometer, «de manera clara y categórica», que nadie será despedido ni sancionado por estas evaluaciones, que se cancelan los exámenes sorpresa a capricho de los titulares y que le van a bajar dos rayitas a la «subjetividad» de sus métricas.

Ahora dicen que todo era nada más para «fortalecer la eficiencia y calidad». Ajá. Queda claro que en el nuevo Poder Judicial querían estrenar el látigo, pero terminaron pidiendo esquina al primer grito de la tropa.

Con informacion: ELNORTE/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tu Comentario es VALIOSO: