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lunes, 10 de julio de 2017

DILAPIDARON 10 MIL MILLONES para COMBATIR ADICTOS y AUMENTÓ 220% el CONSUMO de DROGAS...mediocre el esfuerzo,mediocre el resultado.


Más dinero para combatir las adicciones en México no ha tenido buenos resultados.

Pese a que el Gobierno destinó más de 10 mil millones de pesos de 2011 a la fecha a las instituciones encargadas de la atención y prevención de las drogas, en ese lapso el consumo aumentó hasta en un 220 por ciento.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación, dicha cantidad fue asignada a las tres principales instituciones del sector: los Centros de Integración Juvenil, la Comisión Nacional contra las Adicciones y el Centro Nacional para la Prevención y el Control de las Adicciones.

"Si yo tuviera una empresa y el encargado me presentara los resultados que el señor Manuel Mondragón ha presentando, yo le pediría su renuncia", afirmó Catalina Pérez Corcuera, Coordinadora del Colectivo de Estudios Drogas y Derecho, del CIDE.

La semana pasada, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016 evidenció que entre 2011 y 2016 el uso de drogas por parte de jóvenes varones se elevó en un 125 por ciento, mientras que en las mujeres el alza fue de 220 por ciento.

El indicador señaló además que entre la población de 12 a 65 años, el crecimiento fue del 47 por ciento.

Pérez Corcuera opinó que los resultados de la encuesta significan el "fracaso de la política mexicana de prevención del consumo de drogas y de la política de drogas en general".

"Es una política que ha estado basada en la prohibición y en el uso del derecho penal para tratar de prevenir todas las conductas relacionadas con drogas.

"Y la encuesta muestra que, además de todos los costos negativos, no se han generado los beneficios", acusó.

Según los informes de la cuenta pública, la mayor parte del presupuesto de prevención y atención contra las adicciones se destina a servicios personales. En 2016, por ejemplo, el porcentaje fue del 90 por ciento.

Jorge Hernández, del Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas sostuvo que no es necesario gastar más en prevención, sino gastarlo bien y cambiar el enfoque del tema.

"Creo que las campañas de prevención del gobierno son anacrónicas, insuficientes, ineficaces y muy limitadas para un mercado mucho más sofisticado", planteó.

Ambos especialistas censuraron la política prohibicionista y consideraron que sería mejor informar lo que podría pasar con el consumo continuo de drogas, así como abrir centros de rehabilitación.

fuente.-



VIOLENCIA en MEXICO "CIRCULO del INFIERNO",DICE EX-JEFE de la DEA...donde los que combaten el problema se convirtieron en otro problema.


Pese a las promesas de seguridad del Presidente Enrique Peña Nieto cuando asumió el cargo hace cinco años, la violencia ha superado incluso a los días más oscuros de la guerra contra las drogas lanzada por su predecesor. 

En los primeros cinco meses de 2017 hubo 9,916 asesinatos en todo el país, un aumento de en torno al 30 por ciento respecto a los 7,638 asesinados del mismo periodo del año anterior. En 2011, el año más sangriento de la guerra contra la droga, la cifra para ese mismo periodo entre enero y mayo fue de 9 mil 466.

“[La violencia] Ha adquirido las proporciones de un círculo del infierno que podría aparecer en el ‘Infierno’ de Dante”, dijo a AP Mike Vigil, ex director de operaciones internacionales de DEA. “Hay unas instituciones débiles, un Estado de Derecho débil, una justicia débil, una corrupción enorme, especialmente en las fuerzas policiales municipales y estatales, y todo eso contribuye a la creciente violencia”, agregó.

Encontraron los cuerpos ametrallados de los niños Martínez en un suelo ensangrentado, acurrucados junto a los cadáveres de sus padres en una choza arrendada.
Las autoridades creen que la familia de seis miembros fue masacrada porque el cártel de los Zetas sospechaba que el padre, un taxista desempleado, había jugado algún papel en un ataque de una pandilla rival en el que murió un miembro de Los Zetas.
El suceso deja sobre la mesa la estrategia sin miramientos de los cárteles de las drogas, que están experimentando escisiones y guerras por el control del territorio en buena parte de México. El país registró hace poco su mayor cifra de asesinatos en un mes en al menos 20 años.
Pese a las promesas de seguridad del Presidente, Enrique Peña Nieto, cuando asumió el cargo hace cinco años, la violencia ha superado incluso a los días más oscuros de la guerra contra las drogas lanzada por su predecesor.
“Ha adquirido las proporciones de un círculo del infierno que podría aparecer en el ‘Infierno’ de Dante”, dijo Mike Vigil, ex director de operaciones internacionales de la agencia antidroga de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y autor del libro “Deal”.
“Su estrategia era únicamente ir por el capo (Joaquín Guzmán Loera)… Desde luego, esa no era la forma de hacerlo porque, ya se sabe, uno corta una cabeza y otras ocupan su lugar”, añadió Vigil. “Hay unas instituciones débiles, un Estado de Derecho débil, una justicia débil, una corrupción enorme, especialmente en las fuerzas policiales municipales y estatales, y todo eso contribuye a la creciente violencia”.
En los primeros cinco meses de 2017 hubo 9 mil 916 asesinatos en todo el país, un aumento de en torno al 30 por ciento respecto a los 7,638 asesinados del mismo periodo del año anterior. En 2011, el año más sangriento de la guerra contra la droga, la cifra para ese mismo periodo entre enero y mayo fue de 9 mil 466.
En algunos lugares, el baño de sangre ha acompañado al auge del joven Cártel Jalisco Nueva Generación y la ruptura del antes dominante Cártel de Sinaloa en facciones enfrentadas tras la detención del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán, extraditado en enero a Estados Unidos.
Al menos 19 personas murieron a finales del mes pasado en batallas por el territorio entre el hijo de Guzmán, su hermano y antiguos aliados en el estado occidental de Sinaloa, según los investigadores.
En el estado norteño de Chihuahua, en la frontera con Estados Unidos, al menos 14 personas murieron la semana pasada en balaceras entre hombres armados de Sinaloa y la pandilla conocida como La Línea.
En la ciudad petrolera de Coatzacoalcos, en el Golfo de México, el Gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, dijo que el asesinato de un importante sicario a finales de junio llevó a los Zetas a matar a toda la familia Martínez: Clemente, su esposa, Marimana, y sus hijos Jocelin, de 10 años; Víctor Daniel, de 8; Ángel, de 6, y Nahomi, de 5.
Todos murieron en la casa donde lavaban autos por un dólar cada vehículo.
“Ellos no tenían nada, ni siquiera muebles, dormían en el piso”, dijo entre sollozos la abuela, Flora Martínez. “No tenían nada, no entiendo por qué le hicieron eso a mis niños. Son inocentes, no saben nada”.
Durante años se entendió que Los Zetas eran intocables en esta parte del estado. No hay más que preguntar a Sonia Cruz, cuyo hijo murió asesinado en Coatzacoalcos en julio de 2016, en un caso que sigue sin resolver.
“A mí me dijeron que La Maña (los cárteles de la droga) estaba metida allí, y cuando La Maña está metida, ahí lo dejamos de investigar”, dijo Cruz.
Pero la victoria electoral de Yunes, que el año pasado se convirtió en el primer Gobernador de oposición en un feudo tradicional del Partido Revolucionario Institucional, podría haber roto viejas alianzas entre redes criminales y funcionarios corruptos.
El nuevo Gobernador ha mostrado una cierta disposición a perseguir a Los Zetas: el líder local del cártel, conocido como “Comandante H” y que supuestamente ordenó la matanza de los Martínez, fue detenido unos pocos días después.
Yunes dijo que el hombre operaba “operaba en Coatzacoalcos desde el 2006 con absoluta libertad”, y acusó a miembros del sector empresarial en la ciudad de actuar como fachada, simulando ser los propietarios de bienes que en realidad pertenecían al traficante.
Raúl Ojeda Banda, activista local antidelincuencia, dijo que algunos se vieron obligados a participar en la trama. “Sé que en algunos casos son presionados, son amenazados”.
La violencia en la zona también se ha visto agravada por las incursiones del cártel de Jalisco y otras presiones que han amenazado fuentes de ingresos claves para Los Zetas.

Parte del modelo de negocio del “Comandante H” implicaba secuestros a gran escala para obtener rescates rápidos. Entre los objetivos había desde vecinos de la zona a trabajadores petroleros o migrantes centroamericanos, a los que los miembros del cártel torturaban para conseguir pagos de sus parientes en Estados Unidos.
Sin embargo, los Zetas secuestraron a tanta gente local que los que podían hacerlo se mudaron fuera de la ciudad, y los que se quedaron empezaron a bloquear sus barrios por la noche para mantener a los secuestradores fuera.
Los bajos precios del petróleo deprimieron el sector, lo que implicó que había menos trabajadores de energía a los que atacar. Y de pronto también había menos migrantes. La victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos disuadió a algunos de tratar de llegar a territorio estadounidense, mientras que algunos evitaban Veracruz por miedo a ser atacados.
“Son asaltados la gran mayoría de ellos, el que corre con suerte que no lo asalten”, dijo el sacerdote Joel Ireta Munguia, responsable del albergue para migrantes de Coatzacoalcos gestionado por la Iglesia católica. Él estimó que el número de centroamericanos que pasa por la ciudad se ha reducido en casi dos tercios.
La oleada de violencia también ha llegado a regiones que durante mucho tiempo se consideraron tranquilas.
Se cree que el cártel de Jalisco se ha aliado con una facción del de Sinaloa en una guerra por la ciudad de Los Cabos y el cercano puerto de La Paz, en el estado de Baja California Sur.
Los cuerpos desmembrados, cabezas cortadas y tumbas clandestinas se han vuelto casi algo de rutina en estas zonas turísticas antes tranquilas.
Dwight Zahringer, nacido en Michigan y que vive en un lujoso barrio de Los Cabos, dijo que hace poco se encontró una víctima a la entrada de su vecindario.

“Era más como un mensaje que los narcotraficantes querían entregar, como decir ‘Podemos entrar hasta vuestro Beverly Hills y dejar cuerpos desmembrados en vuestra puerta'”, dijo Zahringer. “Soy de Detroit. Estamos acostumbrados a ver delincuencia. Pero cabezas abandonadas en hieleras… eso es un poco extremo”.

fuente.-

El FIN de las "GRANDES NARCOMANSIONES" de los CAPOS de la DROGA...del anecdotario de impunidad rampante.


Hace unos años al pasearse por calles de ciudades mexicanas como Zapopan, en Jalisco, o Culiacán, en Sinaloa, era emblemático encontrar grandes mansiones construidas de una manera muy peculiar, sin un estilo definido, pero con materiales caros como el mármol y grandes columnas.

La voz popular decía que en esas casonas vivían los grandes capos de la droga, quienes en las décadas de los ochenta, noventa y principios de este siglo dieron rienda suelta a su riqueza construyendo este tipo de mansiones.

Esa moda no fue exclusiva de Jalisco y Sinaloa. En 2014, grupos ciudadanos de autodefensas, que se protegían de los criminales en el estado de Michoacán, irrumpieron en cuatro mansiones de líderes del Cártel de los Caballeros templarios en las que descubrieron piscinas, baños con jacuzzi, ropa de marca exclusiva, grandes habitaciones, enormes columnas, salas con pantallas planas, garajes para un gran número de autos y muebles sumamente costosos.




El edificio de departamentos en el que fue detenido el presunto sucesor de El Chapo. Foto: Reuters
El edificio de departamentos en el que fue detenido el presunto sucesor de El Chapo. Foto: Reuters

Pero ahora las cosas han cambiado y los narcos buscan un perfil más bajo. Dejaron atrás esas grandes mansiones para comprar casas más discretas, generalmente en fraccionamientos (barrios) privados en los que pueden mezclarse con los habitantes comunes y corrientes.

La hipótesis se comprueba con la detención de Dámaso López “El Lic” uno de los presuntos sucesores del “El Chapo” Guzmán al frente del Cártel de Sinaloa, en un lujoso departamento de una torre de condominios en una colonia de clase media alta en la capital del país.




Una de las casas de Alfredo Beltrán Leyva en Cuernavaca que fue vendida en 2014. Foto:YouTube/Captura de Pantalla
Una de las casas de Alfredo Beltrán Leyva en Cuernavaca que fue vendida en 2014. Foto:YouTube/Captura de Pantalla

Alfredo Beltrán Leyva “El Barbas”, fue abatido en 2009 por La Marina también en una casa de un fraccionamiento privado y no en una gran mansión.

En el imaginario colectivo todavía están frescas las imágenes de esas grandes mansiones como la del chino nacionalizado mexicano, Zhenli Ye Gon, detenido en 2007 por la venta de insumos para la fabricación de metanfetaminas.

El empresario vivía en una especie de palacio en las Lomas de Chapultepec, en la capital,una de las zonas más caras de América Latina. La decoración incluía finos candelabros, pisos de madera, una piscina techada, un amplio jardín, baños con acabados exclusivos y jacuzzi, un lujoso gimnasio, entre otros, además de USD 205 millones escondidos, lo que se recuerda como el mayor decomiso de dinero en la historia del país.




El palaci de Zheli Ye Gon en las Lomas de Chapultepec. Foto: Agencias
El palacio de Zheli Ye Gon en las Lomas de Chapultepec. Foto: Agencias.

Los tiempos de las narco mansiones

Un arquitecto de la Universidad de Guadalajara que pidió omitir su nombre relata que las casas de las generaciones pasadas de narcos que vivieron en la Zona Metropolitana de Guadalajara como Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo del extinto, Cártel de Guadalajara, tenían grandes portones, decoración excesiva “pero sin valor artístico”, una serie de muros que “no respetaban la armonía”.

Para ellos el tener una gran casa con el mayor lujo posible era “un sueño realizado, mostrar poder excesivo con el dinero porque ellos creen que lo grande es lo poderoso. Esos cuartos gigantes llenos de mármol. Lo peor es que compran voluntades, con dinero corrompen autoridades, constructores, arquitectos y reglamentos”, señaló el arquitecto.

En Guadalajara, durante mucho tiempo se le atribuyó a Caro Quintero la propiedad de una casona en las avenidas Américas y Pablo Neruda, en la exclusiva zona de Providencia, pero después de haber sido abandonada fue demolida y ahora es un terreno baldío.

Unas cuadras adelante estaba otra mansión que se le atribuye a “Don Neto”, pero ya tampoco existe. Después de estar preso 31 años en una cárcel de alta seguridad, dejó atrás los tiempos de las grandes mansiones para mudarse a un exclusivo fraccionamiento de la llamada Zona Esmeralda en el municipio de Atizapán, en el Estado de México.




Casa de Caro Quintero en Costa Rica, que se habilitó como Villa Olímpica. Foto: COI
Casa de Caro Quintero en Costa Rica, que se habilitó como Villa Olímpica. Foto: COI

En México, la autoridad federal incauta propiedades relacionadas con el narco para después subastarlas o mantenerlas bajo resguardo. Esto sucedió con una mansión de 2. 297 metros cuadrados de Francisco Javier Arellano Félix, del Cártel de Tijuana, a quién en 1993 se le decomisó una propiedad estilo español con arcos y balcones en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.

La propiedad permaneció dos décadas bajo resguardo de la Fiscalía Federal, pero a través de un juicio, la madre del clan Alicia Félix, recuperó la propiedad en 2015 para venderla meses después en USD 12 millones, según comprobó el semanario Zeta.

En 2016 publicó un análisis de las actas de registro de la propiedad y detectó que sólo en Jalisco, los Arellano gastaron entre finales de los setenta y la primera mitad de los noventa más de USD 1.100 millones de pesos en la compra de 23 propiedades que juntas miden dos veces el tamaño de la cancha de futbol del Estadio Azteca (7.140 metros cuadrados). Siete de estas propiedades ya no pertenecen a la familia y el resto fueron incautadas.

“Ha habido una evolución desde aquellas casas de los años 80 que eran unas mansiones con unos terrenos grandísimos en las cuales se podía identificar a narcos pesados. Hoy te puedo decir que son más discretos“, señala por su parte a Infobae Juan Carlos Ayala, investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa y uno de los grandes conocedores de los cárteles en ese estado.

Los últimos rastros de estas grandes mansiones están en Michoacán, con el extinto Cártel de los Caballeros Templarios. A principios de 2014, los autodefensas incautaron simbólicamente las mansiones de sus líderes Enrique “Kike” Plancarte, en el municipio de Múgica.

Sus excesos fueron plasmados por el fotógrafo francés Jerome Sessini publicó en la revista TIME.




Una de las habitaciones de la casa de “Kike” Plancarte en Michoacán. Foto: YouTube/Captura de pantalla
Una de las habitaciones de la casa de “Kike” Plancarte en Michoacán. Foto: YouTube/Captura de pantalla

En el municipio de Parácuaro, aseguraron una casona de un capo identificado como ‘El Botas’. Aquí, los autodefensas se encontraron con acabados rústicos, alberca y techos altos, donde plasmó su firma para dejar claro de quién era la propiedad.
No sin Jacuzzi o sin terraza

Aunque ahora viven en casas más modestas, los narcos no están dispuestos a renunciar al jacuzzi, confirman el investigador y el arquitecto.

Un experto en bienes raíces que también pidió omitir su nombre expresó que casi todos los fraccionamientos privados que se han construido en los últimos años cuentan con jacuzzi, una comodidad que los clientes exigen.

“Pero eso no significa que todos los que compran aquí sean delincuentes”, dejó en claro.

La terraza es otro placer al que no quieren renunciar los nuevos capos porque “el jacuzzi para ellos es un lugar para relajarse, pero la terraza es un espacio que les sirve también para relajarse y tener ahí a la vista a todas las mujeres que llevan a sus casas”, señala el investigador.




Otra de las casas decomisadas a Los Caballeros Templarios. Foto: YouTube/ Captura de pantalla
Otra de las casas decomisadas a Los Caballeros Templarios. Foto: YouTube/ Captura de pantalla

De alguna forma, expresó Ayala, los nuevos capos no sólo quieren ser más discretos, sino que también han cambiado sus preferencias. Para ellos el tener una gran mansión ya no es el símbolo de estatus.
Lo que buscan ahora son las cosas de marca y artículos lujoso, pero de diseñador o de marca, como los carros, por ejemplo. Por fuera las casas son normales como las de cualquier persona, pero por dentro están llenas de lujo y siguen teniendo esos sótanos y puertas falsas donde esconden dinero y armas”, afirma.




Así es el barrio privado donde vive ahora “Don Neto”. Foto: Google Maps
Así es el barrio privado donde vive ahora “Don Neto”. Foto: Google Maps

También buscan no cometer el error de sus antecesores, que con esas grandes casas incautadas por la Fiscalía, perdieron millones.
Tal es el caso de la casa de Miguel Ángel Félix Gallardo fundador del Cártel de Guadalajara, pero nacido en Sinaloa. Tenía en Culiacán una casa en la zona Colinas de San Miguel que daba a un arroyo en el que tenía toboganes, pero fue decomisada, saqueada y ahora está en ruinas.

La de Inés Calderón Quintero, uno de los grandes narcos de los años setenta y ochenta en la colonia Guadalupe de Culiacán tenía tres pisos, cantina, billares, albercas, pero también fue saqueada a tal grado que desaparecieron hasta las puertas.

Quedan para los vándalos. Se convierten en nidos de adictos o basureros en lugar de haber sido aprovechadas para donarlas a alguna causa”, señala Ayala.

El arquitecto afirma que tampoco pueden ponerse en venta por toda esa serie de puertas falsas, paredes sin sentido y otras estructuras que las hacen poco funcionales para vivir o para darles otro uso.
Fuente.-

ATRAPAN COMPLICE de SECUESTRADORA y EX-ESCOLTA de CABEZA de VACA...la explicación subyace en el pasado criminal del mandatario.

Agentes ministeriales ejecutaron una orden de aprehensión contra uno de los cuatro cómplices de la agente ministerial acusada de realizar al menos un secuestro exprés.

Trascendió que un Juez de Control vinculó el sábado a proceso a Juan Soriano, de 33 años.

Aseguraron que el detenido no es ministerial.

El juzgador consideró que había suficientes datos de prueba contra el detenido para dejarlo vinculado por los delitos de secuestro, chantaje y agrupación delictuosa.


Una fuente dijo que Soriano fue detenido el jueves por la orden de aprehensión emitida por un Juez de Control para ser internado en el Penal del Topo Chico.

Por la gravedad de los delitos, el juez le impuso la medida cautelar de prisión preventiva en el mismo reclusorio.

La agente ministerial Brenda Lizeth Fernández Perales también fue detenida con orden de aprehensión por los mismos hechos y un Juez de Control la vinculó a proceso.

NOTA RELACIONADA:

Imagen.-Reporte Indigo.


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Los dos están implicados en los hechos ocurridos el 28 de junio donde realizaron el secuestro de un comerciante.

Al denunciante lo sacaron a la fuerza con amenazas para subirlo a un vehículo y exigirle una cantidad de dinero, porque supuestamente en una investigación lo implicaría falsamente en un delito.

Lo llevaron esposado a un cajero automático para que retirara 5 mil pesos que les entregó.


Fuente.-