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viernes, 24 de octubre de 2025

«NO HAY DIFUSIÓN,HAY COACCIÓN»: «INFORME de ARTICULO-19 EXHIBE al PACO de las PACAS y AMERICO en la CUSPIDE de los que MAS GASTAN MATANDO el HAMBRE a la PRENSA de PREPAGO»…un desfalco aumentado 1,723%.


El informe de ARTICLE 19 y Política Colectiva revela que Tamaulipas, gobernado por Américo Villarreal Anaya (Morena), es uno de los focos más escandalosos del derroche en publicidad oficial 2024, un gasto que huele a cochupo, embute y chayote en toda la extensión de la palabra.

En números, el gobierno tamaulipeco gastó 559.8 millones de pesos, pero lo verdaderamente grotesco es que solo tenía aprobados 30.7 millones: es decir, se reventó el presupuesto más de 17 veces, un desfalco político del 1,723%, digno de medalla al cinismo. No hay misterio: en lugar de información pública, se compró silencio y aplauso mediático.

Según el mismo documento, Tamaulipas figura junto con Veracruz, Puebla, Guerrero y el Estado de México como parte de la liga dorada de gobiernos que multiplicaron “misteriosamente” lo autorizado para comunicación social, en un patrón de opacidad descarada y de “discrecionalidad informativa”. Nada de innovación ni tecnología: pura compra de conciencias a billetazos, disfrazada de “estrategia comunicacional”.

Si se cruza este dato con lo que hemos denunciado en Valor Tamaulipeco —donde ya hemos retratado de «puerco entero» al gobernador Americo Villarreal y su escudero Francisco «Paco» Cuellar Cardona como “el amo del cochupo, embute y chayote” ,pue es quien mantiene a la prensa local a raya para evitar que hablen con la boca llena de billetes porque es de mala educación— la ecuación queda clara: el gasto en publicidad oficial no es difusión, es coacción. “Gastan a lo bestia y los mas recientes números oficiales nos siguen dando la razón».

Mientras el documento de ARTICUL0-19 advierte que los estados bajo Morena son de los más opacos en publicar contratos o justificar sus gastos —con Tamaulipas entre los campeones nacionales de oscuridad administrativa—, el gobierno de Villarreal se encarga de mantener a raya a medios incómodos y premiar a los que aplauden .

Así, Tamaulipas se convierte en el experimento perfecto de cómo el discurso de la transformación termina financiando la censura con dinero público. En una tierra donde la sangre y el miedo ya eran sistema, ahora el silencio se paga al precio de campaña permanente pagada con dinero de los impuestos para engañar todos los dias a los que los pagan.

Quien es ARTICULO-19

ARTICLE 19 es una organización internacional de derechos humanos fundada en Londres, Reino Unido, en 1987, dedicada a la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información.

Toma su nombre del Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece que toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas por cualquier medio y sin consideración de fronteras .

En México, ARTICLE 19 México y Centroamérica opera desde 2006como una oficina regional con sede en la Ciudad de México, dirigida por Leopoldo Maldonado. Su labor abarca:

  • Monitorear y denunciar ataques contra periodistas y medios de comunicación.
  • Promover leyes y políticas que garanticen la libertad de información y prensa.
  • Acompañar casos de agresiones, censura o desapariciones de comunicadores.
  • Publicar informes y análisis sobre la situación del periodismo y la transparencia en México y Centroamérica.

La organización se financia mediante fondos internacionales de desarrollo y fundaciones, entre ellas la Fundación FordOpen SocietySIDA (agencia sueca de cooperación) y la Embajada de Estados Unidos en México.

En síntesis, ARTICLE 19 es un vigilante incómodo del poder: documenta cómo gobiernos, como el de Américo Villarreal y —sin importar partido— ,utilizan el presupuesto y las instituciones para coaccionar o silenciar la crítica, como lo demuestra este reciente estudio sobre el gasto en publicidad oficial en México.

Con informacion: ARTICULO-19/ MEDIOS/

«GUARDIAS NACIONALES EXHIBIDOS en VIDEO TORTURANDO se ENFRENTARIAN a MAS de 30 AÑOS de CARCEL SI ESTUVIERAMOS en DINAMARCA»…pero estamos en «Dimenarca».


Un video difundido en redes sociales muestra a dos elementos de la Guardia Nacional mientras golpean con una tabla a dos hombres detenidos en el municipio de Tijuana, Baja California. El incidente ha generado una fuerte polémica en plataformas digitales, con opiniones divididas sobre el uso de la fuerza y los métodos empleados.

Lo que ocurrió en Tijuana no es solo una anécdota más del México acostumbrado a ver la violencia en uniforme: es una radiografía brutal del abuso de poder. 

En un país donde los militares juegan a ser policías, y los policías actúan como verdugos, el video que circuló en redes sociales muestra a dos agentes de la Guardia Nacional —ese cuerpo híbrido de disciplina castrense y función civil— apaleando a dos civiles con una tabla en medio de un basurero urbano en Baja California. No hay contexto que lo justifique, no hay guerra contra el narco que lo redima: hay una escena de humillación pública, de sadismo institucional, de impunidad tatuada en el uniforme.

Corte de caja de los presuntos delitos

Un Ministerio Público con agallas —como en Dinamarca, no en “Dimenarca”— desmenuzaría este hecho con precisión quirúrgica:

  1. Tortura (Artículo 24 de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura):
    Golpear a detenidos, incluso bajo custodia temporal o presunta, configura un acto de tortura.
    Pena aplicable en un sistema de justicia digno: de 10 a 20 años de prisión, inhabilitación permanente y reparación integral del daño moral y físico.
  2. Abuso de autoridad (Artículo 215 del Código Penal Federal):
    Ejercer violencia o coerción física sobre ciudadanos sin causa legal.
    Pena danesa equivalente: de 5 a 8 años de prisión, más la pérdida del cargo de por vida.
  3. Violación de derechos humanos y tratos crueles (Artículo 22 Constitucional y normas de la ONU):
    La escena del video vulnera de forma directa el derecho a la integridad personal.
    Pena moral en estado de bienestar nórdico: destitución inmediata, juicio civil y penal, disculpa pública obligatoria y reparación duplicada.
  4. Encubrimiento institucional (por omisión o silencio de superiores):
    La Guardia Nacional y las autoridades estatales han optado por no pronunciarse.
    Sanción proyectada: cárcel por omisión (hasta 6 años) y cese de mando.

En total, sumadas las violaciones, el expediente daría para más de 30 años de prisión efectiva sin derecho a beneficios, además de la degradación pública de los implicados —no ceremonial, sino administrativa, con retiro de insignias y registro en bases internacionales de abusos uniformados.

Una Guardia Nacional sin guardia moral

Lo más indecente aquí no son los golpes, sino el silencio. La Guardia Nacional, que debería ser garante del Estado de derecho, se hunde en el mismo lodo que dice combatir. Ya no hay diferencia simbólica entre los verdugos de la esquina y los uniformados que golpean ante una cámara. Lo que retrata este episodio es una podredumbre estructural: cuerpos policíaco-militares que operan sin control civil ni ética, escudados en la excusa de la «seguridad» y la impunidad que obsequia el uniforme.

Mientras los responsables callan, el país entero mira cómo el uniforme se convierte en licencia para torturar. En Dinamarca, estos “agentes” estarían rindiendo cuentas ante un juez imparcial, los testigos protegidos, y el sistema judicial ya habría emitido condenas ejemplares. En México, en cambio, se reproducen los videos y se cruzan los brazos. Esa es la verdadera tortura: la de la impunidad institucional.

Con informacion: LAOPINION/

«SOBORNOS al REVES SONROBOS»: «ACUSAN a MAGISTRADO de la NUEVA JUSTICIA de ACORDEONES por TRAMPA,COBRON y ANDAR ACEITANDO a la FGR»…de plano, ciudadanos tienen mala suerte.


La historia de Miguel Ernesto Leetch San Pedro es un retrato grotesco de la justicia mexicana en su versión electoralizada y autoparódica. Antes siquiera de calzarse la toga de magistrado por elección popular, ya arrastraba el tufo inconfundible del soborno: el Instituto Federal de la Defensoría Pública (IFDP), donde trabajó 14 años, lo denunció ante la Fiscalía General de la República (FGR) y la Contraloría del Consejo de la Judicatura Federal por cobrarle dinero a personas que debía defender sin costo.

Según la denuncia, Leetch pidió a Karel Angélica Ramírez Rojas —esposa de un ciudadano marroquí detenido por tráfico de migrantes— 126 mil pesos para cubrir “viáticos” de diligencias y, presuntamente, entre 300 y 500 mil pesos adicionales para aceitar a funcionarios de la FGR y conseguir la liberación del detenido mediante un criterio de oportunidad. Es decir, cobró por corromperse. Y luego pidió más para que otros se corrompieran con él.

Su caso expone el Frankenstein jurídico que el nuevo sistema electoral del Poder Judicial ha engendrado: un aparato que maquilla la impunidad con votos. Mientras el Instituto Nacional Electoral organiza comicios para magistrados como si se tratara de certámenes de popularidad judicial, el proceso acumula denuncias de irregularidades y candidatos con expedientes malolientes como este.

Leetch San Pedro representa la caricatura perfecta de la justicia “a la mexicana”: la que confunde independencia con impunidad, vocación con negocio, toga con disfraz. Fue postulado con discursos misionales —abogando por una “justicia cercana y humana”—, mientras en paralelo negociaba su propio criterio de oportunidad moral .

La escena es tan cínica que casi se vuelve pedagógica: al nuevo magistrado no lo elige el mérito, sino la simulación; no lo revisa la ética, sino el cálculo político. La elección “ciudadana” de jueces ha revelado su verdadero rostro: una pantomima donde la toga se plancha con billetes, la justicia se cotiza al kilo y el voto solo legitima la podredumbre institucional. En Leetch, el sistema encontró su espejo, y el reflejo fue el de un puerco envuelto en toga.

Con informacion: ELNORTE/

«DIPUTADO ALIADO de MORENA y el PAN DECIDEN en REUNION PRIVADA con CFE que NO TENIA CASO DISCUTIR SI se PODIAN AGARRAR a CHINGADAZOS»…la ideología se volvio opcional y la “discusión técnica” se transformó en pelea de cantina con aire acondicionado.


El Congreso mexicano volvió a dar espectáculo —y no precisamente legislativo— cuando Theodoros Kalionchiz (PAN) y Ricardo Mejía Berdeja (PT) decidieron que los argumentos se resuelven mejor a puño limpio que con oratoria.

La escena ocurrió en una reunión privada con funcionarios de la CFE, donde se suponía que se discutirían los detalles técnicos de la comparecencia de Emilia Esther Calleja, directora de la Comisión, programada para el lunes en San Lázaro. Pero entre los “pormenores” se coló el verdadero motor de la política mexicana: ego, dinero y territorio.

Del debate al “vale todo”

Todo empezó con un intercambio de acusaciones sobre contratos eléctricos y favoritismos empresariales, donde cada uno defendía su santo patrón. Kalionchiz, con el estilo arrogante de quien se sabe heredero del conservadurismo energético, lanzó un par de ironías sobre los “negocios socialistas con luz ajena”. Mejía, nunca de mecha larga y acostumbrado a repartir justicia sin toga ni procedimiento, se levantó de su asiento. Bastaron tres frases más para que el “foro energético” se convirtiera en una función de box amateur.

Entre empujones, gritos y el clásico “¡No me toques!”, los funcionarios de la CFE miraban desconcertados, sin saber si apagar la luz o sacar las palomitas. La seguridad del recinto terminó separándolos antes de que alguno usara el micrófono como arma contundente.

Política en corto circuito

Este episodio no es una simple anécdota parlamentaria: es el retrato de la decadencia del debate público, donde el interés económico y la pose ideológica pesan más que cualquier proyecto de nación. El PAN y el PT, polos supuestamente opuestos, se funden en un mismo impulso: el negocio disfrazado de principio. Cuando hay dinero de por medio —y la CFE no es poca cosa—, la ideología se vuelve opcional y la “discusión técnica” se transforma en pelea de cantina con aire acondicionado.

Entre el circo y el descaro

Mientras tanto, en la trinchera mediática, ambos diputados corren a dar su versión: uno se dice “provocado”, el otro “defensor del pueblo”. Ninguno menciona los intereses eléctricos que orbitan alrededor del caso.

El saldo: una comparecencia que promete más drama que datos y un Congreso que vuelve a confirmar que en México, la luz se va, pero el espectáculo nunca se apaga.

Con informacion: ELNORTE/

«TRES AÑOS UBICADOS,NOMAS FALTA ATORARLOS ?»: «TODO MICHOACAN CONOCE el HAREM CRIMINAL,RUTAS y GUARIDAS,AUTORIDADES siguen LENTAS y ELLOS MATANDO a lo BESTIA»…el fracaso institucional convertido en rutina.


La escena en Michoacán parece extraída de una tragedia burocrática donde todos saben quién es el villano, todos conocen la guarida, las rutas, los apodos y hasta los chismes del harén criminal… y, aun así, nada pasa. Tres años de informes, intercepciones, ubicaciones precisas y “seguimientos” que suenan más a contemplación que a estrategia. Un crimen permanente avalado por la inacción.

Nicolás Sierra Santana, «El Coruco» y/o «El Gordo», jefe del grupo delictivo «Los Viagras» que trabajaba hombro con hombro para combatir otros narcos,vive literalmente en el cerro. No es metáfora: ahí manda, cobra, regula precios del pollo y del limón, y hasta define cuánto cuesta un refresco. 

Desde esa altura maneja una economía paralela donde el Estado está invitado de piedra. Su dominio no es clandestino: el Ejército lo “detectó” desde 2022, la Sedena tiene informes, hasta nombres de sus asistentes… y, sin embargo, el capo sigue tan campante, como si la inteligencia militar fuera un expediente ornamental.

El elenco da para una miniserie oscura:

  • Un jefe que hereda prácticas templarias de cuando “El Chayo” obligaba a alcaldes a peregrinar al cerro para entregar sobres.
  • Operadores con nombres que parecen caricaturas —“El 300”, “El Ingeniero”, “El Quemado”—, todos identificados, monitoreados y nunca capturados.
  • Una estructura interna de nueve mujeres y una líder apodada “La Chola”, con conflictos administrativos dignos de una oficina en ruinas: chismes, celos, desconfianza. Hasta eso está registrado en informes castrenses. No hay justicia, pero sí un buen inventario de chismes del cartel.

El caso de “El Plátano” —o “El Pantano”, que ya ni las autoridades saben cómo se llama— resume la incompetencia institucional. Un sospechoso confundido con su hermano, ambos apodados igual, uno detenido y liberado, otro exhibido como trofeo mediático sin certeza de identidad. Parece más un sketch administrativo que una operación de justicia. Si ni el sobrenombre pueden registrar bien, ¿cómo esperar que desmantelen un cártel?

Mientras tanto, los limoneros siguen pagando, los soldados siguen “localizando” y los políticos siguen compareciendo con frases ensayadas. Lo único que no cambia es la impunidad: esa montaña donde el Estado siempre promete subir “mañana”.

Con informacion: ELNORTE/

EL «PARANOIDE ADAPTATIVO»: LA «CIENCIA EXPLICA VICTIMISMO del PERSEGUIDOR PERSEGUIDO y la TEATRALIDAD como BLINDAJE»…la psique de CDV opera como un teatro cortical donde razón, emoción y retórica actúan bajo una misma farsa.


El panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca,ex-gobernador de Tamaulipas (2016-2022), ha sido un afortunado animal politico,pues fue gracias a esta y su desempeño como funcionario publico que pudo allanar la jodoencia para catapultar su incipiente fortuna ,esa que en 2016 ya era calculada por EL FINANCIERO en 951 MILLONES de PESOS,mientras EL UNIVERSAL daba cuenta de narco acusaciones incluso anteriores al periodo de Andres Manuel Lopez Hablador (2018-2022) ,las que fueron allanadas por el calculo politico del gobierno priista Enrique Peña Nieto que le obsequio la candidatura en 2016 y Egidio Torre con una traición hizo el resto.

Pero Cabeza de Vaca no sabe estar ocioso aunque la riqueza de que dispone como mero saldo del saqueo de Tamaulipas se lo permita.

CDV ya olvido ese pasado también e tracala y también de amparos truculentos, pues ya no tiene necesidad de contratar hipotecas y ser perseguido por deudas bancarias que se negaba a pagar usando el garantizo exacerbado como pretext, ya ni se acuerda de sus tiempos de «jodido».

Cabeza de Vaca tiene todo los que dinero puede comprar, pero no sabe estarse sosiego, porque el se siente comodo en el pleito y la confrontación,maxime si es haciendo enojar a sus rivales de la «CUATO-TE» (…por Torpes,Tarolas,Tarugos y Tontos) quienes han sido por demas estultos al enfrentarlo, aun y disponiendo de todo el poder y todos los recursos a su alcance. Aunque claramente no es mesurado que siga retando a la suerte si quiere seguir en libertad.

El juego psicológico de Cabeza de Vaca

En su mas reciente entrevista con Simón Levy, “Diálogos México 2030”, el exgobernador de Tamaulipas vuelve a exhibir esa mezcla de defensa política, teatralidad y cálculo emocional que lo define: un hombre que convierte la confrontación en escenario y la victimización en estrategia discursiva.

La retórica del perseguidor perseguido

En toda la conversación con Levy, Cabeza de Vaca repite una narrativa de persecución política orquestada por el poder federal, pintándose como el último bastión del federalismo y la dignidad individual frente al autoritarismo de López Obrador. Habla del presidente como un “narcopresidente” y describe su propio caso como una “fabricación judicial”, una estructura que en términos psicológicos revela proyección defensiva: atribuir al otro (el enemigo político) las mismas cualidades corruptas que se busca negar en uno mismo. En el plano neuropsicológico, este tipo de discurso tiende a activar la amígdala política del oyente —esa respuesta emocional que refuerza la empatía con quien aparenta ser víctima del poder central.

El tono y vocabulario que emplea —“me atrincheré”, “les dije: aquí los espero, Presidente”— delatan lo que los psicólogos sociales llaman síndrome del héroe asediado, una figura que crea legitimidad moral desde la resistencia. Groucho Marx lo decía con humor clínicamente lúcido: “Si eres capaz de simular sinceridad, lo tienes hecho.” Cabeza de Vaca domina esa simulación, como falsedad y performance político.

El cerebro del simulador

Si analizamos desde la neurociencia cognitiva la conducta comunicativa de García Cabeza de Vaca, observamos rasgos claros de asimetría hemisférica funcional. Sus intervenciones se apoyan en el hemisferio derecho —emocional, intuitivo, narrativo— mientras disfraza esa emotividad con racionalizaciones largas y cifras (la estructura típica del hemisferio izquierdo). Es lo que el psicólogo clínico Paul D. MacLean habría definido como un ejemplo de “cerebro triuno en defensa política”: reptiliano en reflejos de supervivencia (“me rodearon la casa de gobierno, me atrincheré”), límbico en búsqueda de adhesión (“yo no tengo miedo, tengo pavor de defraudar a mi familia”) y neocortical en el cálculo estratégico de su inocencia.

La teatralidad como blindaje

Simón Levy funge en la entrevista como trampolín: lo confronta, pero le permite brillar en el conflicto. Cabeza lo sabe y se apropia del escenario. Cada defensa se convierte en relato épico. Psicológicamente, usa dos mecanismos simultáneos: resignificación cognitiva (convierto mi proceso penal en un símbolo de lucha) y distorsión del locus de control (nada es culpa mía, todo responde a “ellos”). Esta combinación articula una personalidad que algunos psiquiatras definirían como paranoide adaptativa: desconfiada, vigilante, pero funcional. En política mexicana, esa paranoia no es disfunción, sino requisito de supervivencia.

Narcisismo funcional y sentido de misión

En varios momentos, Cabeza de Vaca enuncia que su lucha no es personal sino “por la libertad y la patria”. Ese desplazamiento del ego hacia la causa es típico del narcisismo redentor descrito por Heinz Kohut: el individuo siente que su sacrificio valida su excepcionalidad moral. En su psique, no hay contradicción —su “yo” se justifica en la cruzada contra el sistema. Su frase más reveladora quizá sea: “No tengo miedo, tengo pavor… de no poder ver a mis hijos a los ojos si no defendí a México.” Ese tipo de formulación, de tintes casi religiosos, activa el arquetipo del mártir político, un arquetipo que la memoria colectiva mexicana identifica con heroísmo.

La simulación consciente

Cuando se examina su defensa sobre el “huachicol fiscal” o el supuesto complot desde Hacienda, la entrevista adopta una textura de thriller: cifras, conspiraciones, nombres, fechas. Neuropsicológicamente, esa sobreinformación suele tener un efecto hipnótico —el oyente percibe veracidad donde hay densidad. En comunicación política esto se llama verbal overload tactic: cuanto más detalle, menor es la capacidad crítica del receptor. Simula transparencia mientras reconstruye su propio mito.

Entre Groucho y la neurociencia

Cabeza de Vaca encarna literalmente la frase de Groucho Marx:ha hecho del arte de parecer sincero su coraza. Su discurso se mueve entre tres polos:

  • la emoción moral (víctima del Estado),
  • la erudición táctica (cifras, leyes, amparos) y
  • la dimensión mesiánica (salvar a México de la dictadura).

Cada hemisferio cerebral se activa según el enemigo que percibe: el racional para los jueces, el emocional para el público, el épico para la historia. Es un ejemplo casi clínico de simulación estratégica con coherencia ideológica emergente: cree en su propio mito parasitario porque ese mito lo protege.

En conclusión, la psique de Francisco García Cabeza de Vaca opera como un teatro cortical donde razón, emoción y retórica actúan bajo una misma farsa necesaria. Con verdades y mentiras para allanarse la supervivencia política: la simulación elevada a biología, donde el cerebro aprende a hacer de la persecución su combustible.

Entrevista completa: «Dialogos Mexico 2030»

Con informacion: YOUTUBE/

«NARCOS ACOMODEN el * …los VAN a TRATAR como AL-QAEDA»: «SECRETARIO de GUERRA de EE.UU ANTICIPA la LICENCIA para CRUZAR FRONTERAS SIN PEDIR PERMISO para MAPEAR REDES,CAZAR y MATAR NARCOTERRORISTAS»…asi se escondan debajo de las piedras.


El mas reciente discurso de Pete Hegseth,Secretario de Guerra de los EE.UU, es dinamita pura envuelta en retórica patriótica: su forma de hablar no sólo pretende conmover, sino también lanzar un mensaje de poder y de guerra sin disimulo. Cada palabra es un proyectil conceptual que busca justificar lo que se perfila como una operación militar de grandes proporciones.

Cuando dice “vamos al ataque”, ya no habla de contención ni de cooperación. Habla de ofensiva, una palabra que en jerga militar significa “licencia para cruzar fronteras” sin pedir permiso. Hegseth no menciona carteles: los llama “organizaciones terroristas extranjeras”. En ese giro semántico hay toda una reconfiguración del tablero geopolítico: si el enemigo ya no es criminal sino terrorista, entonces la ley internacional de soberanía que alude con recurrencia la Presidenta Claudia Sheinbaum,pasa a segundo plano.

Al colocar a los cárteles al nivel de Al-Qaeda o ISIS, introduce una ecuación que multiplica el alcance del discurso presidencial. El mensaje: América Latina —y especialmente México— se transforma en el nuevo frente de la llamada “guerra contra el terror”. Este marco simbólico no es inocente. Permite, bajo el lenguaje de la moral y la justicia, operaciones encubiertas y ataques preventivos.

Cuando Hegseth repite que “cada barco destruido salva 25,000 vidas estadounidenses”, lo que está haciendo es matematizar la violencia, convertirla en una ecuación moral: matar es salvar. 

Es la lógica inversionista de la guerra limpia, la anestesia discursiva que legitima la muerte como política de salud pública. Habla de “encontrarlos, mapear sus redes, cazarlos y matarlos”, todo un mantra de exterminio acompañado de una declaración que esta lejos de ser retórica suelta, es un globo sonda que mide la reacción internacional antes del golpe.

En suma, el discurso preludia una embestida mayor: ya no una “colaboración binacional”, sino una doctrina de incursiones militares unilaterales bajo el argumento de la amenaza terrorista. Peter Hegseth no está improvisando. Está afinando el libreto que antecede al ruido de los motores de ataque. 

Con informacion: @Redes/