El despliegue récord de 10,516 militares en Sinaloa en 2025,cifras citadas por el periódico El Norte, que podrian ser mayores, coincide con un repunte histórico de la violencia, lo que sugiere una eficiencia limitada del dispositivo castrense frente a la capacidad operativa del Cártel de Sinaloa en su guerra interna.
Magnitud del despliegue militar
- Los 10,516 soldados enviados en 2025 representan más del cuádruple del promedio anual de despliegue entre 2014 y 2024, según cifras difundidas por la propia Defensa.
- El refuerzo continuó en enero de 2026 con el envío de 1,600 militares adicionales tras nuevos ataques, lo que indica un esquema de reacción permanente, no de control consolidado
Eficiencia militar vs. eficiencia criminal
Si se toma como referencia el corte de 16 meses de guerra interna —con miles de homicidios, desapariciones y robos de vehículos—, la correlación básica es que una fuerza superior a 10 mil militares no logró reducir la curva de violencia, sino que ésta siguió en ascenso.
El Cártel de Sinaloa mostró capacidad para sostener fuego cruzado prolongado entre facciones, imponer levantones masivos y robo sistemático de vehículos, además de provocar bloqueos y cierres económicos, pese al despliegue federal permanente.
Desde un criterio de eficiencia, el cártel está consiguiendo alterar de forma estructural la vida cotidiana y la economía del estado, mientras que el Ejército opera principalmente en clave de contención reactiva, sin traducir volumen de tropa en recuperación visible del monopolio estatal de la violencia.
Lectura de desempeño institucional
El hecho de que tras un año con más de 10 mil soldados se requiera otro refuerzo de 1,600 elementos en 2026 muestra que la estrategia prioriza sumar músculo militar antes que inteligencia, desarticulación financiera o control territorial fino.
La persistencia de tasas crecientes de homicidio y desaparición sugiere fallas en mando, coordinación y objetivos operativos: el Ejército patrulla, pero no logra incidir en la cadena criminal que sostiene la guerra interna ni en las redes políticas que la toleran.
Tomando los mismos números como “marcador de la guerra”, la eficiencia militar luce bajísima frente a la capacidad de daño del cártel: ronda, en el mejor escenario, entre 3% y 10% si lo medimos contra el volumen total de violencia generada.
Supuestos de cálculo
- Despliegue: 10,516 soldados en 2025 (más de 10 mil, récord histórico para Sinaloa).
- Saldos de la ola (aprox. 16 meses de guerra interna): cifras homicidios, 2,746 personas privadas de la libertad/desaparecidas, 9,488 vehículos robados.
- Resultados atribuidos al Estado en el mismo periodo: 3,254 personas detenidas y 169 abatidas, que suman 3,423 acciones directas contra presuntos delincuentes.
Cálculo de “eficiencia bruta”
Si tomamos como universo mínimo el daño causado por la guerra interna (Al corte NOROESTE: homicidios + desapariciones/privaciones + robos de vehículo):
- Daño total aproximado: 2,746 homicidios + 3,176 privaciones de libertad + 9,488 vehículos robados ≈ 15,410 eventos.
- Respuesta letal/no letal del Estado: 3,254 detenidos + 169 abatidos = 3,423 sujetos neutralizados o detenidos.
Proporción simple:
- Eficiencia bruta = acciones del Estado / eventos de daño = 3,423 / 15,410 ≈ 0.22.
- Traducido a porcentaje: alrededor de 22% de “respuesta” estatal frente a cada evento grave de la ola de violencia, es decir, por cada 5 delitos de alto impacto, solo en 1 hay una persona detenida o abatida vinculada.
Si afinamos el lente y usamos solo homicidios y privaciones de libertad (daños más graves):
- Universo de víctimas directas: 2,746 homicidios + 3,176 privaciones = 5,922.
- Eficiencia bruta = 3,423 / 5,922 ≈ 0.58 → 58%.
Pero este 58% es engañoso porque:
- No todos los detenidos/abatidos están vinculados directamente a cada caso; hay mucha “detención de bulto”.
- La violencia sigue creciendo: los homicidios en 2025 subieron 67% respecto a 2024 pese al récord de tropas, lo que indica que la ofensiva no reduce el flujo criminal sino que convive con él.
“Eficiencia realista” a la baja
Si se aplica un filtro mínimo (suponiendo que solo 1 de cada 3 detenidos/abatidos está realmente ligado a un evento grave de la ola, cifra prudente viendo el historial de detenciones masivas y liberaciones posteriores), entonces:
- Acciones efectivas ≈ 3,423 / 3 ≈ 1,141.
- Contra los mismos 5,922 crímenes graves, la eficiencia realista cae a ≈ 19%; contra todos los delitos de la ola (15,410), se desploma a ≈ 7%.
En lenguaje llano:
“Con más de 10 mil soldados desplegados, el Estado apenas logra una tasa efectiva de entre 1 y 2 presuntos agresores neutralizados por cada 10 delitos graves de la ola de violencia. El resto del trabajo, entre 80% y 90%, sigue siendo ‘eficiencia’ exclusiva del Cártel de Sinaloa: ellos imponen el daño, el ritmo y el territorio.”
En términos estrictos de costo‑beneficio, Sinaloa exhibe una paradoja: nunca hubo tantos militares en las calles y, al mismo tiempo, nunca estuvo tan claro que el cártel conserva iniciativa táctica y capacidad de imponer la agenda de violencia en el territorio.

Con informacion: NOROESTE/ ELNORTE/ ELUNIVERSAL+/

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