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domingo, 23 de agosto de 2015

En las "FOSAS de SAN FERNANDO"...las "TORPEZAS de la PGR".

Lo que se  oculta a las familias
La PGR ha escamoteado información relevante a familiares de las 193 personas desenterradas en abril de 2011 de las fosas de San Fernando, Tamaulipas. Características físicas y odontológicas, descripciones de tatuajes y fotografías de pertenencias y de ropa no han sido comunicados a familiares para que éstos puedan identificar a sus parientes desaparecidos. Más aún, la procuraduría cometió errores en el registro de los cadáveres y traspapeló expedientes, revela una investigación que, con el apoyo de la Fundación Ford, presentan Proceso, la División de Estudios Internacionales y la Maestría en Periodismo y Asuntos Públicos del CIDE.
Hace cuatro años y un mes Javier desapareció sin dejar rastro. Iba camino a Estados Unidos. Pero su madre, Ana, aún cree que el tercero de sus cuatro hijos vive. Si no fuera así, afirma, su fantasma ya se le hubiera aparecido, lo hubiera sentido sobre su regazo esperando que ella repitiera ese ritual amoroso de rascarle los granitos de la espalda.
“Le he pedido tanto a Dios y a la Virgen que si me lo quitó, le dé licencia para que me avise que ya no vive y se me siente en las piernas”, dice Ana desde la abarrotería que atiende en su pueblo, uno de varios del municipio de Tiquicheo de Nicolás Romero, Michoacán, donde siete familias aguardan el regreso de sus hijos desaparecidos.
El suyo tenía 22 años el 28 de marzo de 2011, cuando abordó en Morelia, con dos compañeros de su comunidad, un camión de Ómnibus de México rumbo a la frontera. Era tiempo de migrar, pues el temporal de la sandía en Tiquicheo nunca ha bastado para retener a los jóvenes de ese poblado, quienes sueñan con hacerse de un patrimonio. En el camino se iba mensajeando con un hermano que lo esperaba en Estados Unidos.
En la madrugada los viajeros se toparon con un grupo de zetas que tenía instalado un retén en la carretera, a la altura de San Fernando, Tamaulipas. Los obligaron a bajarse del camión por ser michoacanos. El celular de Javier enmudeció. Del trío de amigos no volvió a saberse nada. Una semana después las autoridades comenzaron a hallar en ese municipio fosas de las que extrajeron 193 cadáveres. La mayoría eran varones jóvenes procedentes del centro del país, entre ellos el tiquichense Vicente Piedra García, quien viajaba con el hijo de Ana.
Ella dice que se está volviendo loca, que ya le perdió gusto a la vida. Junto con su esposo y una comadre, ha viajado dos veces a Morelia, donde se dejan “sacar sangre, salivas y greñas” por personal de la Procuraduría General de la República (PGR) para ver si su ADN, contrastado con el de los cuerpos, arroja novedades. La primera muestra se la sacaron al mes de la tragedia; la última, en noviembre de 2014. En esos trámites se encontraron con decenas de familias de Michoacán que penan por parientes también desaparecidos en carreteras tamaulipecas.
“¿Cómo iba vestido su hijo?”, le preguntan en cada entrevista. Ella responde de memoria: “Llevaba una playerita pegadita, delgadita, como grisecita, de algodón, y un pantalón de mezclilla de color bajito, calcetines blancos, una cachucha y una mochilita con un cambio de ropa. Siempre llevaba cinturón sencillo, delgadito, con hebilla sencillita. Su pelo muy bajito. Usaba puro bóxer abajo; no tenía trusas, puro bóxer”.
Así lo dijo por teléfono la primera vez que accedió a contar su historia para esta investigación. Tenía la voz de una anciana y parecía tímida. En persona es una mujer desenvuelta y llena de fuerza.
Durante la entrevista, realizada en su casa –construida alrededor de un patio con dos perros bravos y una parte adaptada como bodega–, tendió sobre una cama la ropa de Javier, que guarda en un buró, para ayudar a la reportera a imaginar cómo era su hijo desaparecido. Ahí tendidos estaban los bóxers con figuras que él compraba a 10 pesos en los tianguis, y también los pantalones largos de marca y las camisas modernas que le enviaban sus hermanos de Estados Unidos. Ana observa y llora desconsolada al zarandear los recuerdos.
“Mi hijo está vivo”
Javier medía aproximadamente 1.70 metros, como su papá. “Estaba zanconcillo (alto), flaco”. Fumaba a escondidas. Usaba un anillo y un collar en forma de herradura, pero dejó las joyas en casa. Llevaba un acta de nacimiento en su cartera. Era serio, sonreía poco. En cinco fotografías de él que Ana conserva de una fiesta de 15 años aparece de refilón, siempre con la boca cerrada. La PGR y los periodistas que la han entrevistado se quedaron con los pocos retratos donde aparecía solo.
“Sus dientes estaban como atravesadillos, no los tenía parejos: así”, dice la madre al tiempo que abre la boca para mostrar la dentadura rebelde que le heredó a su hijo.
Ana ha esperado durante cinco años la llamada de Javier o, algo peor, la de la licenciada Verónica Salazar, la encargada de desapariciones dentro de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), quien podría darle la noticia que no quiere recibir: el hallazgo del cuerpo de su muchacho.
Por lo pronto, Ana desconoce que la PGR le ha negado datos clave: entre los 193 cuerpos extraídos de las fosas de San Fernando en abril de 2011 había uno –el cadáver número 10 de la fosa 4– que en el bolsillo del pantalón de mezclilla llevaba un encendedor y una CURP procedente de Michoacán con el nombre completo de Javier y su fecha de nacimiento.
Ese cadáver fue uno de los 122 que la PGR eligió trasladar al Distrito Federal para ser analizados; los cuerpos restantes quedaron en Tamaulipas. Se desconoce con qué criterio se hizo esa selección. La mayoría terminó en fosas comunes; entre ellos el cadáver que llevaba en el bolsillo la identificación de Javier.
Éste fue descrito por los médicos forenses como un varón de 22 años, complexión delgada (“débil”), estatura 1.72 metros y un máximo de 15 días de haber sido asesinado. Viste “playera de cuello redondo (no se especifica su color porque está llena de tierra); pantalón de mezclilla de color azul, marca Raw Edge, talla 32 X 30; short negro de la marca Mens, talla CH-20-30; calzón tipo bóxer de color verde con la leyenda ‘Ivan’ en el elástico y calcetín color blanco”. Lleva, además, un cinturón de piel de color negro con hebilla metálica en forma de herradura.
Esa fue la descripción registrada entre el 11 y el 14 de abril de 2011 por dos médicos forenses, uno de la PGR y otro de la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas (PGJT). Esos son los registros que la autora de esta investigación obtuvo y que datan de abril de 2011, el mismo mes de las exhumaciones.
En esos registros aparece otro de los datos clave que la PGR le ha ocultado a Ana: el cadáver 10 de la fosa 4 tenía dientes saltones, como si hubieran crecido volteando a ver a distintos sitios.
Esa peculiar dentadura no pasó inadvertida para los médicos que en el expediente forense dejaron escrito: “Paladar amplio y profundo / mal posición dentaria / dientes anteriores superiores e inferiores”.
Mientras Ana pasa el tiempo en la abarrotería, recuerda uno de los rasgos característicos de su hijo, que repitió cada vez que la entrevistaron los agentes de los ministerios públicos a los que acudió. “Apenas le habían sacado un colmillo que tenía metido, lo tenía de más, y cuando lo hicieron le despostillaron un diente. Por la pura dentadura yo lo reconocería”, dice con convicción de madre, aunque de inmediato ahuyenta de su mente la idea de su hijo muerto. “Mi hijo está vivo”, insiste como para ella misma.
Es imposible, sin prueba genética de por medio, asegurar que el cadáver 10 de la fosa 4 es el de Javier. Pero la información encontrada en el expediente, sumada a los datos que Ana aportó a esta reportera –como la descripción de la ropa y los rasgos físicos–, arrojan evidencia que, de confirmarse, podría poner fin a su búsqueda.
El televisor en la tienda está prendido. En la pared del fondo hay un dibujo viejo, ya deslavado, de la Virgen de Guadalupe. Detrás de Ana se ve un tendedero de huaraches que tiene a la venta. Cada tanto algún vecino que llega de compras levanta la oreja e interviene. Uno de ellos manda llamar a la vecina, madre de un treintañero, quien viajaba con Javier en el mismo autobús.
La vecina aparece con cuatro fotos viejas de su hijo desaparecido. Entonces, como en una letanía a dos voces, las comadres comienzan a hablar al mismo tiempo, sus relatos se enciman, el hilo de la conversación se pierde.
“Cuando nos hicieron el ADN quería meterme al cuarto que tienen con muertos a voltearlos boca arriba, para mirarlos, pero no nos dejaron.”
“Ya ve cómo estoy de flaca, me estoy quedando ciega de tanto chille y chille. Lo busco muncho, muncho.”
“Me afectó mucho, fui de doctor en doctor, no se me quitaba la miraña en la cabeza”.
“A mí no se me olvida ni un ratito. Le lloro, le grito y no responde.”
No se explican por qué la PGR sólo identificó el cuerpo de uno de los hombres de esa comunidad que partió en ese autobús el día 28: Vicente Piedra García. Desde su entierro hay un rumor que recorre las calles del pueblo de lo que dijo el hijo mayor de Vicente al ver el cuerpo: “éste no es mi padre”. Con todo y su duda, lo enterró.
El retén de la muerte
Desde 2010 la carretera de Ciudad Victoria que lleva a la frontera con Texas se había vuelto una trampa. Esa ruta se había convertido en el centro de la disputa entre dos mafias, antes aliadas: Los Zetas y el Cártel del Golfo (CDG).
La batalla se instaló en San Fernando, un municipio bisagra por el cual están obligados a pasar quienes desde el centro del país (ya sea a través de San Luis Potosí, Veracruz, Zacatecas) quieren llegar rápido a los ciudades fronterizas de Matamoros o Reynosa, y pasar a Estados Unidos sin tener que rodear por Monterrey. Es una ruta de tráfico de ida y vuelta de drogas, armas, personas y fayuca. Su subsuelo alberga una de las mayores reservas de gas natural de México.
En agosto de 2010, el hallazgo de 72 cadáveres de migrantes centroamericanos en un rancho abandonado de ese municipio catapultó a San Fernando como la capital del horror y a Los Zetas como el cártel más sanguinario. Meses más tarde, al comienzo de 2011, una célula zeta­ se adueñó de esa carretera. Sus integrantes detenían automóviles y autobuses y sometían a revisión a todos sus pasajeros. Habían sido alertados de que sus enemigos se habían aliado con La Familia Michoacana y el Cártel de Sinaloa, y que enviaban refuerzos a Matamoros para disputarles el territorio.
Uno de los protagonistas de esa batalla, Édgar Huerta Montiel, El Guache –michoacano, como el hijo de Ana; de 22 años, como él–, confesó cuando fue detenido meses después que su jefe, Salvador Martínez Escobedo, La Ardilla, les ordenó matar a los jóvenes que pudieran haber sido reclutados por “la contra”. El propósito: proteger su territorio.
“Fueron como seis autobuses, más o menos. La orden fue que los investigáramos y si tenían que ver (con el CDG) los matáramos (…) Todos los días llegaba un autobús y todos los días bajaban a la gente, y los que no tenían que ver, los soltaban; pero los que sí, los mataban”, relató Huerta, un desertor del Ejército reclutado por Los Zetas y encargado de “la plaza” de San Fernando.
Martín Omar Estrada Luna, El Kilo, y sus hombres eran los encargados de revisar a todos los pasajeros una vez que los hacían bajar de los autobuses. La investigación era simple: revisaban celulares y checaban identificaciones. Había dos formas de ganarse la muerte inmediata: tener llamadas o mensajes en el celular desde Matamoros o Reynosa; o tener un documento de identidad de los lugares relacionados con “la contra”, como Michoacán, donde operaba La Familia Michoacana.
“Los principales (asesinados) eran los de Michoacán, Sinaloa y Durango, que apoyaban a La Familia”, dijo Huerta, sin rasgos de arrepentimiento, en una entrevista videograbada por la Policía Federal. Omitió decir que muchas de sus víctimas eran también migrantes centroamericanos.­
Es muy probable que más pasajeros de autobuses hubieran seguido cayendo en esas redadas de no ser porque el gobierno estadunidense le preguntó al de México por Raúl Arreola Huaracha, uno de sus ciudadanos desaparecido en esa ruta, y porque la empresa Ómnibus de México puso una denuncia el 25 de marzo, debido a que en uno de sus viajes secuestraron a casi todos sus pasajeros. En ese momento comenzó la búsqueda.
Desde enero de 2011 hubo reportes de desapariciones que las autoridades ignoraron. En febrero algunos autobuses fueron baleados. Para marzo ya estaba instalado el embudo de la muerte. En la madrugada del 24 de ese mes, cuatro días antes de que el hijo de Ana y sus compañeros abordaran el autobús, otros cinco jóvenes oriundos de su municipio fueron obligados a bajar de un camión de esa misma línea y en ese mismo tramo. Aunque las familias reclamaron en la empresa Ómnibus de México, las corridas continuaron.
El 1 de abril la PGJT encontró la primera fosa. Dos meses después ya eran 193 los cuerpos encontrados en 47 fosas. Y si bien esa fue la cifra oficial que hizo pública el gobierno federal, un cable del gobierno de Estados Unidos –obtenido por el National Security Archive– menciona 196.
No se entiende por qué dejaron de excavar si había más cuerpos enterrados, según varias versiones, como las que recoge un cable diplomático de Estados Unidos, de fecha 29 de abril de 2011, también desclasificado por el National Security Archive.
Cientos de personas de todo el país acudieron a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de Matamoros, donde inicialmente fueron albergados los 193 cuerpos exhumados, para ver si reconocían entre los restos a algún familiar desaparecido.
Ciento veinte cadáveres (luego se sumaron otros dos) fueron trasladados al Semefo de la Ciudad de México. El resto quedó allá. La explicación que consigna el referido cable estadunidense fue que las morgues tamaulipecas eran insuficientes.
El traslado, según consignó otro cable estadunidense fechado el 15 de abril de 2011 con base en información de funcionarios mexicanos, se hizo con una lógica: “Los cuerpos están siendo separados (en grupos) para que la cifra total sea menos obvia y, así, menos alarmante”. Esa separación, subraya el cable, “ayuda a restar visibilidad a la tragedia”.
Como en una procesión mortuoria, los familiares se trasladaron a la Ciudad de México. 591 personas dieron muestras de ADN para que fueran contrastadas con las de los cadáveres y encontrar entre éstos a uno con su sangre. Muy pocos lograron su objetivo: en el sexenio de Felipe Calderón sólo 27 fueron identificados mediante esas pruebas.
Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto otros cuatro han sido identificados y entregados a sus familiares. Para entonces ya estaba vigente un convenio para identificar a las víctimas, firmado en agosto de 2013 entre la PGR y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), con vasta experiencia desde 1984. En el evento de la firma nadie pudo precisar cuántos de los 193 cuerpos rescatados habían terminado en una fosa común, en Tamaulipas o en el Distrito Federal.
La información obtenida a través de la Ley de Transparencia y las declaraciones de funcionarios de la PGR son contradictorias cuando se trata del número de cuerpos enviados a fosas e identificados.
Entre las pertenencias encontradas a los migrantes asesinados en San Fernando hay crucifijos, trozos de papel con un nombre garabateado y un teléfono, cédulas de identidad, carteras, mochilas y algunas monedas.
De los 120 cuerpos trasladados a la morgue del Distrito Federal, 112 eran hombres y tres mujeres. A cinco de ellos no se les logró determinar el sexo, por errores administrativos o porque estaban “esqueletizados”, se desprende de los expedientes.
El análisis de los dientes arrojó que una abrumadora mayoría eran jóvenes: 69 tenían entre 20 y 30 años (18 rondaban los 25). Otros 25 tenían entre 31 y 40. Sólo seis tenían más de 40. Varios más no pudieron ser identificados por su rango de edad (tres de ellos estaban decapitados).
De acuerdo con el análisis de las fichas técnicas realizado para esta investigación, 17 cuerpos llevaban tatuajes. Dos se habían sometido a tratamientos dentales y uno carecía de dentadura al momento de su muerte. Cuatro estaban desnudos en el momento del hallazgo. Algunos amarrados.
El resultado de las autopsias revela la macabra fijación de Los Zetas por destrozar el cráneo de los capturados: 91 murieron por traumatismo craneoencefálico. Sólo en 19 utilizaron balas. Huellas de tortura se encuentran en varios cuerpos. De 16 no se especifica la causa de muerte. Siete de los cadáveres tenían más posibilidades que el resto de ser identificados, pues entre sus pertenencias fueron hallados documentos de identidad: credenciales de elector, una CURP y un boleto de pasajero. Sólo faltaba reconfirmar con pruebas de ADN.
Hurgando en los registros
Al cadáver 4 de la fosa 10, el de los dientes rebeldes, le fue asignado el número 138/2011 en la averiguación previa (PGR/SIEDO/UEIS/197/2011). Al momento de quedar estampadas sus huellas en ese registro, los peritos ya le habían practicado pruebas genéticas, antropológicas y odontológicas. Esta última arrojó que carecía de un molar y había tenido un diente retenido. Las ausencias quedaron registradas en un dibujo forense.
Sin embargo, al expediente de este cadáver de 22 años con dentadura inconfundible le fue agregado el análisis dental del cadáver 7 de la fosa 4, correspondiente a una persona de 30 años a la cual le faltaban cinco piezas.
El mismo día del primer registro al cadáver número 4, el doctor Juan Manuel Martínez Márquez, de la delegación de la PGR en Matamoros, le subió la edad y lo describió distinto: “Masculino de entre la tercera y cuarta década de la vida”. Entre las señas particulares, a diferencia de los otros peritos, no anotó anomalías odontológicas.­
El expediente del cadáver 4 de la fosa 10 estaba clasificado como identificado. No aparece en ningún sitio cuál es su identidad. Tampoco se sabe si obtuvo ese estatus por el análisis genético o sólo por la CURP que llevaba.
Si a Ana alguna autoridad le hubiera notificado que uno de los cadáveres rescatados de las fosas de San Fernando llevaba en el bolsillo del pantalón una identificación con el nombre del hijo que busca, si le hubieran mostrado la ropa que llevaba el día de su muerte o una foto de la dentadura, tal vez ella ya no sería la madre de un desaparecido.
Eso no le habría arrebatado el dolor, pero le hubiera ahorrado el desgaste y la incertidumbre de deambular entre instituciones pidiendo ayuda. También la hubiera salvado de otros delincuentes que la han extorsionado pidiéndole dinero por el rescate de su hijo desaparecido. La última vez le pidieron 240 mil pesos. Tampoco hubiera depositado 50 dólares para que su hijo secuestrado tuviera saldo en el celular por si llegaba a necesitarlo.
“Yo no me he recuperado de la pérdida de mi hijo, me la paso enferma, me he enfermado mucho y a veces no sé ni lo que hago, a veces siento que ya me estoy volviendo loca. Qué más quisiera de ver a mi hijo que se perdió, que yo lo vea vivo”, dice con tristeza, y afirma que está por irse a Estados Unidos.
La llamada de la funcionaria de la PGR no llega.
En lo que corresponde a esa dependencia, Eber Omar Betanzos Torres, subprocurador de Derechos Humanos, Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad, dice a la reportera que la Comisión Forense es un esfuerzo para devolver la identidad a los cadáveres enviados a fosas comunes de las masacres de migrantes en San Fernando, Tamaulipas, y en Cadereyta, Nuevo León, y menciona que cuando termine su labor “debe haber responsabilidades” contra aquellos funcionarios públicos que por incumplir protocolos erraron en la identificación o entrega de los restos de las víctimas.
Aun cuando la reportera le pide ser más específico, Betanzos Torres no aclara si la responsabilidad será de tipo penal; sólo menciona que se fincarán “responsabilidades” a funcionarios estatales o federales.
Informa que precisamente la misión de la Comisión es esclarecer lo ocurrido, terminar de identificar los restos y devolverlos a sus familias. Esa instancia fue creada en 2012 por presión de la sociedad civil para que la PGR se coordinara con el EAAF y organizaciones de México y Centroamérica de familias de desaparecidos e identificara restos de personas asesinadas.
El Convenio Forense fue firmado el 22 de agosto de 2013 entre el entonces titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, acompañado de la representante del Equipo Argentino de Antropología Forense y dirigentes de organizaciones familias con personas desaparecidas de México, Guatemala, Honduras y El Salvador. En la conferencia de prensa correspondiente, se indicó que el convenio duraría un año, aunque podría extenderse.
La entrevista de Betanzos Torres con este semanario se realizó el 22 de agosto de 2015, al cumplirse dos años de la firma. Hasta ese momento 15 de los cuerpos extraídos de fosas comunes habían sido devueltos a sus familiares y varios más tenían altas probabilidades de ser identificados, según contó un funcionario relacionado con el proceso.
Fuente.-

Ahora la GENDARMERIA ,MATAN a CIVIL que DICEN confunden con "SICARIO"...y le disparan por la espalda,una virtual EJECUCION.


En un acto mas de la "barbarie" policial,sustentada en la falta de preparación pero mas en la falta de respeto a la propia Ley que señala claramente bajo que condiciones usar la "Fuerza Letal",la que incluso ha sido ampliamente publicitada en manuales de "Uso de la Fuerza",ayer por la noche un joven trabajador de una empresa naviera que labora para Petróleos Mexicanos, fue abatido ,virtualmente ejecutado por elementos de la Gendarmería Federal; presuntamente fue confundido con un sicario.
  • Los "GENDARMES FEDERALES" omitieron que el uso de la Fuerza esta legitimado en proporción a la resistencia y/o agresion,el sujeto nunca les disparo y nunca les agredio,según testimonios.
Cd.Madero,Tam.-23/Ago/2015 Los hechos acontecieron alrededor de las 22:30 horas sobre la avenida Francisco I. Madero, a la altura de la puerta 1 de la refinería con el mismo nombre.
Explicó la pareja sentimental del ahora occiso de la cual se omiten sus generales por cuestiones de seguridad, que ellos se encontraban a la altura de la plaza del "Mirador" ingiriendo bebidas embriagantes desde horas de la tarde.
Cuando en un momento el padre de su futuro hijo le dijo que acudiría a una tienda de conveniencia a comprar más cerveza.
Fueron dos unidades motorizadas las que se acercaron a José Miguel Rangel López de 30 años de edad y con domicilio en la colonia Guadalupe Mainero, el cual conducía  una camioneta Cheyenne modelo 89.
El joven sólo intercambió algunas palabras con los oficiales de la gendarmería, pues después siguió conduciendo la camioneta con dirección hacia el norte, al llegar a la Glorieta de las Sirenas, giró hacia la avenida Francisco I Madero.
Debido a que no se detuvo, los policías accionaron sus armas detrás de él y fue una bala la que hizo blanco en su espalda.
José alcanzó a abrir la puerta de la camioneta para llamar a su novia y después cayó al suelo donde perdió la vida, paramédicos de la Cruz Roja acudieron al lugar pero determinaron que ya no contaba con vida.

Jose se convierte así en una víctima mas de una "guerra" que no acaba,de una guerra que se sujeta a protocolos de una "guerra formal",en donde la primera obligación del estado seria "poner" a salvo a sus habitantes.

Con esta acción la "gendarmería" deja en claro que "privilegia" el uso de la fuerza en el combate al "Crimen" cuando habían prometido la "proximidad social" que busca la cercanía con el ciudadano y sus demandas,se suman asi a la actual estrategia que en analogía busca "matar moscas con martillo y aunque no siempre matan la mosca, siempre desmadran la mesa".

Con información de Milenio.

INFORMES de la "DEA" : aumenta la "NARCOINVASION MEXICANA".


Un par de evaluaciones de la DEA, recientemente desclasificadas, plantean un revelador diagnóstico de las mafias mexicanas del narcotráfico: las enlistan, elaboran un mapa de sus áreas de influencia en México y en Estados Unidos, y señalan que la heroína sigue siendo una droga de alto consumo en el país del norte… demanda que satisfacen ampliamente los grandes cárteles. Y de entre éstos, señalan los informes, la hegemonía del de Sinaloa está seriamente amenazada por sus rivales de Jalisco.
WASHINGTON.- “Después de su separación del Cártel de Sinaloa en 2010”, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) “se convirtió en la organización del tráfico de drogas con la más rápida capacidad de expansión en México”; ahora el control territorial y de distribución de drogas de los sinaloenses en Estados Unidos está seriamente amenazado por sus rivales jaliscienses.
El diagnóstico se desprende de una de dos “evaluaciones” realizadas por la administración antidrogas estadunidense (DEA por sus siglas en inglés) y recientemente desclasificadas, las cuales Proceso pudo consultar.
“El Cártel de Sinaloa mantiene la presencia más significativa en Estados Unidos. Es la organización con mayor dominio en la Costa Oeste, el Medio Oeste y el noroeste.
“Y aunque parece limitada la presencia del CJNG en la Costa Oeste, éste es un cártel de preocupación significativa y rápidamente se está transformando en uno de los más poderosos en México, por lo que la DEA vaticina que su presencia crecerá en Estados Unidos el próximo año”, se enfatiza en el otro documento desclasificado.
Las conclusiones de la DEA, fundadas en las investigaciones y operaciones antinarcóticos realizadas durante todo un año y presentadas al gobierno de Barack Obama el pasado julio, están acompañadas de mapas en los cuales se ilustra el poder y presencia del Cártel de Sinaloa en Estados Unidos, y la amenaza del CJNG de convertirse en la fuerza criminal número uno en territorio mexicano.
Con el título “México: evaluación actualizada sobre las áreas de control dominante de las principales organizaciones del tráfico de drogas”, este documento desclasificado exhibe cómo el territorio mexicano está dividido entre los cárteles.

“Desde su fuerte en Jalisco, la influencia del CJNG se extendió a Nayarit, Colima, Guerrero, Veracruz y Michoacán. Los reportes de la DEA indican que la organización recientemente amplió su dominio a los estados de Guanajuato y San Luis Potosí, además de incrementar su presencia a lo largo de los estados costeros de Chiapas y Oaxaca”, se resalta en la investigación de la Sección de Inteligencia Estratégica que ya está en manos del gobierno de Obama y del Congreso federal estadunidense.
Como principales organizaciones del narcotráfico internacional mexicano, la DEA enlista por orden de importancia al Cártel de Sinaloa, al CJNG, al de los Beltrán Leyva, Los Zetas, al del Golfo, al de Juárez/La Línea, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios.
Sobre su lista la DEA hace un apunte: en el último año, y por la pérdida de sus líderes, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios degradaron significativamente sus capacidades de operación y cohesión como grupo del crimen organizado.
“El CJNG utiliza sus alianzas y explota la debilidad de sus rivales para apoderarse de nuevos territorios o incrementar su presencia en áreas que ya estaban bajo su dominio. La desintegración de Los Caballeros Templarios en 2015 pavimentó el camino para que el CJNG expandiera su presencia territorial en Michoacán”, dice el documento desclasificado.
En expansión
En ese mismo sentido, el reporte puntualiza que la escisión del Cártel de Sinaloa –el CJNG– aprovechó como ninguna otra agrupación criminal la lucha interna de Los Zetas y el desorden en el Cártel del Golfo para adueñarse de más plazas para el trasiego de drogas.
“Con más territorio y alcance, el CJNG está en una posición privilegiada para aumentar sus operaciones de tráfico de drogas, su riqueza e influencia en México”, remata el análisis.
Respecto al dominio y presencia de los cárteles mexicanos en Estados Unidos para transportar, distribuir y vender todo tipo de enervantes, la DEA reconoce que por ahora no hay ninguna otra amenaza de competencia internacional contra ellos.
El Cártel de Sinaloa mantiene su dominio en Estados Unidos para el trasiego de mariguana, heroína, metanfetaminas y cocaína por medio de los complejos sistemas de transporte y distribución que estableció en ese país, según los documentos.
Con el control que tienen los cárteles mexicanos de la frontera sur de Estados Unidos, la DEA capitula al reconocer que incluso “están expandiendo su parte en el mercado estadunidense de las drogas; especialmente en lo referido a la demanda de heroína y metanfetaminas”.
La conclusión de la Sección de Inteligencia Estratégica de la DEA, actualizada hasta mayo de 2015, dice que todos los cárteles mexicanos arriba mencionados tienen células de transporte, distribución y venta de drogas en casi todos los 50 estados de la Unión Americana, con el Cártel de Sinaloa a la cabeza.
En paralelo, la DEA identifica a otros grupos de narcos michoacanos –Las Moicas, La Empresa Nueva y el Cártel Independiente de Michoacán (CIM)– como organizaciones que ya tienen células en Estados Unidos.
Esas tres organizaciones, de acuerdo con los documentos desclasificados de la DEA, nacieron por el declive y casi desaparición de la organización de los hermanos Arellano Félix, de Tijuana; de La Familia Michoacana y de Los Caballeros Templarios.
De las cenizas de La Familia Michoacana, por ejemplo, uno de los expedientes subraya que surgieron La Empresa Nueva y el CIM.
“Las Moicas es una organización con base en el estado de Michoacán que tenía lazos con La Familia Michoacana, se mantiene como un proveedor regional de drogas en California y opera en una escala pequeña comparada con las otras” mafias, apunta el expediente.
En el mapa sobre el dominio e influencia de los cárteles mexicanos en territorio estadunidense, se observa que Los Zetas y el Cártel del Golfo han ido en picada y, pese a que aún tienen capacidad de operación en el trasiego de drogas, ésta no va más allá de los estados de la frontera sur de la Unión Americana.
Así como se adueñó del control casi absoluto del mercado estadunidense, al Cártel de Sinaloa se le achaca también haber controlado a los distribuidores locales que antes trabajaban para los hermanos Beltrán Leyva. Esta estrategia, de acuerdo con los análisis de inteligencia de la DEA, permitió que la mafia dirigida por Ismael El Mayo Zambada y el recién fugado Joaquín El Chapo Guzmán se convirtiera en la principal distribuidora de heroína en la Costa Este y en el área de la división federal vigilada por la DEA en Denver, Colorado.
Los mapas elaborados por la DEA reflejan la información recolectada por la Fuerza de Tarea y de Lucha contra las Organizaciones del Crimen Organizado y las Drogas, del Departamento de Justicia.
Auge de la heroína
Sobre el tráfico de heroína, la DEA insiste en que la mayor parte de esa droga que consumen los estadunidenses es de origen mexicano, y es el Cártel de Sinaloa el principal proveedor.
La mexicana –conocida en el mercado estadunidense como “la cafecita”– no es el único tipo de heroína que trafican los cárteles de México. El documento desclasificado de la DEA refiere que, ante la creciente demanda y consumo de ese estupefaciente en Estados Unidos, las mafias mexicanas se involucraron en el trasiego de la sudamericana, lo cual a su vez les permite aumentar su producción de una heroína de mejor calidad.
La evaluación denominada Amenaza Nacional de la Heroína, que la DEA elaboró en 2015, indica que esta droga en Estados Unidos se halla disponible en grandes cantidades y la sigue consumiendo un número importante de personas, lo que ha causado un aumento en las estadísticas de muertes causadas por sobredosis del estupefaciente.
“En 2013, 8 mil 257 estadunidenses murieron por sobredosis de heroína. Esa cifra se triplicó respecto de las muertes por la misma causa en 2010”, se apunta en el expediente.
La imparable demanda de heroína mexicana es consecuencia de su gran disponibilidad en el mercado, su bajo costo –hasta en 10 dólares la dosis–, el aumento en el precio de las metanfetaminas y las nuevas leyes para restringir la venta de medicamentos controlados.­
“Las grupos mexicanos del tráfico de drogas son ahora los principales y más prominentes traficantes al mayoreo de heroína en las divisiones federales de la DEA en Chicago, Nueva Jersey, Filadelfia y Washington. Y han expandido también su presencia en el área de la ciudad de Nueva York”, sintetiza el documento desclasificado por el gobierno de Obama.
fuente.-

sábado, 22 de agosto de 2015

MILITARES CATEAN "DOMICILIO" en REYNOSA ,como han "CATEADO MUCHOS, "SIN ORDEN LEGAL"....presupone "violan la ley" para" cumplir con ella"


La tarde del pasado 19 de agosto ha sido uno de los días más terribles para Martha Alvarado Medrano, quien al llegar a su domicilio, ubicado en el Fraccionamiento Privada de las Haciendas (ubicado en la salida a Monterrey), se encontró con la desagradable sorpresa de que un grupo de soldados estaban dentro, destruyendo todo.(Video).

Reynosa,MX.-22/Ago/2015 En entrevista, esta reconocida empleada de la Secretaría de Salud detalló que los elementos castrenses ingresaron a su domicilio de manera ilegal pues no contaban con una orden de cateo supuestamente para realizar “una revisión de rutina”.

“Llegué a mi casa en el Fraccionamiento Privada de las Haciendas como a eso de las seis de la tarde y me encuentro medio Ejército dentro.

“Quiero abrir mi casa y ya está abierta, estaban los soldados adentro revisándola, revolviendo todo, volteando todo y entonces yo les pregunto por qué están haciendo eso, que es un daño el que me están haciendo y lo único que me contestan es que están haciendo una revisión de rutina”, dijo.

Alvarado Medrano, explicó que los soldados allanaron su vivienda pues no había nadie que les pudiera haber autorizado entrar e incluso utilizaron un marro para romper la puerta.

“Dañaron la puerta, usaron la fuerza para entrar a mi casa, rompieron el acceso. Yo les dije: ‘¿por qué están haciendo eso? ¿Quién me va a pagar el daño que le están haciendo a mi domicilio? Yo sé que es una revisión de rutina, que ustedes buscan lo que estén buscando pero aquí en mi casa no lo van a encontrar, vivo sola con mis dos hijos, entonces no van a encontrar nada, ahora, me están haciendo un daño ¿ustedes me van a reparar el daño que le están haciendo a mi casa?’”, indicó.

La funcionaria estatal indicó que fueron más de una docena de militares los que participaron en esta acción, quienes se transportaban en camionetas pick up y el llamado Sand Cat, como se le conoce al vehículo blindado todo terreno que participa en sus operativos.

“En lugar de que ellos se identificaran y me dieran una explicación de lo que estaban haciendo, al contrario, a mi me pedían explicaciones, me hacían preguntas, cada cinco o diez minutos me hacían las mismas preguntas, me trataban como si yo fuera una delincuente”, recordó.

Alvarado Medrano aseguró que no sólo su casa resultó afectada por estas incursiones ilegales, sino el resto de las viviendas de su cuadra.

“Todas las casas del sector las anduvieron abriendo, por eso considero importante que esto salga a la luz pública para evitar más daños, pues se supone que es la autoridad quien nos debe de cuidar, quienes deben de estar vigilando el pueblo y son ellos mismos los que están cometiendo ese atropello”, apuntó.

La afectada indicó que la violencia que los soldados utilizaron para allanar su casa fue tal, que hasta los aires acondicionados fueron dañados.

“Bajaron todo el clóset, hicieron un escarbadero. Hasta ahorita no he echado de menos nada pero no es justo que hasta el aire bajaron, no es justo que desmantelaron el aire acondicionado y lo dejaron arrumbado”, expresó.

Añadió que en lo personal no tiene nada que esconder y si los militares hubieran llegado a su casa y le hubieran pedido permiso para entrar y revisar, no se los hubiera negado, sin embargo y ante las circunstancias, buscará la forma de interponer una queja en contra de los elementos castrenses.

“No quiero que esto quede impune, que las autoridades llamen la atención por este tipo de cosas que está haciendo el Ejército porque son ellos los que están haciendo estos allanamientos”, finalizó.
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Lo que dice la Constitución:

Artículo 16
Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento.

En toda orden de cateo, que solo la autoridad judicial podrá expedir, a solicitud del Ministerio Público, se expresará el lugar que hace inspeccionarse, la persona o personas que hayan de aprehenderse y los objetos que se buscan, a lo que únicamente debe limitarse la diligencia, levantándose al concluirla, una actuar circunstanciada, en presencia de dos testigos propuestos por el ocupante del lugar cateado o en su ausencia o negativa, por la autoridad que practique la diligencia.

La actitud de los Militares si bien claramente contrasta con la Ley,es una actitud bastante común dada la "permisividad" en que ocurren los ciudadanos para evitarse mas "molestias",denunciarlos en un ambiente claramente desfavorable atendiendo la resolución de "muchos" casos impunes,termina por casi institucionalizar una practica ilegal,los Militares en este caso "presupone" estaban violentando las leyes,para cumplir con ellas".

Nadie sin excepción se le deberían permitir atropellos bajo ningún contexto,la Guerra al Narco no presupone violentar las leyes,por lo que no solo se les debe pedir se sometan a ella sino exigírselos claramente.

El 27 de Julio reciente el General Secretario de la Defensa Nacional se pronuncio al respecto y dijo que "La SEDENA no tolerara que militares atenten contra los Derechos Humanos"....solo resta cumplirlo y hacerlo cumplir.


AMERICANISTAS EJECUTADOS en TORREON ,eran de la PORRA del AMERICA y asistieron al PARTIDO contra "SANTOS".

Una pareja que viajó a la ciudad de Torreón, Coahuila, para asistir al partido de Santos contra América, fueron asesinados a balazos la noche de este jueves. 

Los ahora occisos, fueron atacados con disparos de “cuerno de chivo” afuera de una finca ubicada en la colonia Antigua Aceitera.

En esos hechos resultó herida una mujer de aproximadamente 60 años, que pasaba por el lugar al momento en que se cometía el doble homicidio.

Los aficionados fueron identificados como Gerardo N.N., de al rededor de 25 años y Eliana Montes Córdova, de 30 años, quien, según su credencial de elector tuvo su domicilio en la colonia Agrícola Oriental, en Ixtacalco, Distrito Federal.

El doble crimen se cometió alrededor de las 19:30 horas en el exterior de la finca número cinco de la calle Sexta, casi esquina con la calle Treviño, en la colonia Antigua Aceitera.

Fue a esa hora cuando se activó una alerta general por el reporte de disparos y que había tres personas heridas.

Elementos policíacos y militares acudieron al lugar donde encontraron a una pareja sin vida en lo que sería la entrada, aunque fue tapiada, de la finca número 05 en la calle Sexta, en cuyos muros está pintado un escudo del Santos y una figura de San Judas Tadeo.

El agente del Ministerio Público de Homicidios que inició las indagatorias, dio a conocer que los hoy occisos vinieron de la capital del país al partido de futbol entre Santos y América y aquí se quedaron.

Una mujer señaló que la pareja formaba parte de la porra del América y que ella les ofrecía alojamiento, a demás comentó que los asesinos fueron dos individuos que entraron al callejón por la calle Treviño y tras asesinarlos huyeron hacia el poniente.

El personal de Servicios Periciales localizó ocho casquillos calibre 7.62x39, el que se usa en el fusil de asalto AK-47 mejor conocido como “cuerno de chivo”.

¿Tú FUMAS o VENDES MOTA ?...cerca de lo "legal" pero difuso entre "medicinal y recreativo"


Jonathan siempre fue muy pacheco. Desde los 13 años comenzó a darle a la hierba, luego se aficionó al crack y sus vecinos dicen que se mete todo lo que encuentra.

Ya no es el chavo que vivía en Figueroa Street y Balboa en Los Ángeles, ahora está asentado en Santa Mónica y desde ahí está al pendiente de su invernadero y de todos sus bisnes. El Jonathan es ahora un próspero CEO de más de cuatro empresas; sólo en los primeros seis meses de este año sus ventas de hierba alcanzaron 380 millones de dólares. Es mota limpia, cultivada legalmente y aceptada en lo social. Son cuatro empresas que pagan impuestos y se anuncian en las redes y en algunos espectaculares.

Según datos oficiales -o casi oficiales según se vea-, con la legalización de la mariguana para fines recreativos, es decir el 'reventón', sólo en Colorado y Washington existen 215 empresas con licencia. Algunas de ellas tienen su propio invernadero donde las matas de hierba crecen mucho más que las sembradas al aire libre.

El Jonathan repite con frecuencia lo que recientemente dijo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante una entrevista a una revista neoyorquina: “La mariguana no es más peligrosa que el alcohol o el tabaco” y luego añade de su propia cosecha: “es más rica y te da un friego de lana”.

Los partidarios del consumo de la cannabis aseguran que la popular droga tiene propiedades curativas y hasta espirituales mientras que sus detractores asientan que perjudica la salud y alienta el uso de drogas más fuertes, tal y como le ha sucedido al Jonathan, vago en fechas pasadas y hoy tan honorable como el más reluciente empresario. 

En Estados Unidos ya hay 21 estados en los que se permite el uso de la mota con fines medicinales. En California, la línea que separa lo medicinal de lo recreativo es muy difusa. Lo mismo la puede recetar un médico registrado como tal que los que en la playa están vestidos con una playera verde y sobre las rodillas extienden una receta fake y el consumidor está listo para zumbarle a lo inimaginable.

Gallup en su última encuesta sobre la legalización de la mariguana muestra que 58 por ciento de los estadounidenses está a favor y 23 por ciento lo duda. Sólo el resto está en contra. De hecho la fiesta de la verde se extiende por todo el territorio aunque la lucha antidrogas le cuesta a los yanquis más de 26 mil millones de dólares al año. El contraste está a la vista cuando las ganancias por la venta de mota alcanzaron los dos mil 700 millones de dólares generados por micro empresarios y el estimado para 2019 sobrepasa la venta por 10 mil millones de dólares.

En dos universidades de Washington, estudiantes que aún no abandonan los estudios han creado servicios de entrega por pedido, como si fueran pizzas a domicilio y generan más de 40 mil dólares mensuales libres de polvo y paja.

Para las bandas de narcotraficantes mexicanas el asunto comienza a preocuparles, ya que a la velocidad que lleva la producción de mariguana legal, su negocio puede ser mermado considerablemente y entonces se preguntan, ¿dónde vender el excedente? Obviamente en territorio patrio aunque continúe el combate contra su producto.

¿La prohibición cuánto tiempo más puede durar?

¿Y el costo en vidas mientras que allende la frontera entre lo “terapéutico” y la juerga cada día se legaliza más y más?

Además de Estados Unidos, ¿en qué otros países está permitida la mariguana con diferentes disposiciones?

En diciembre de 2013, Uruguay se convirtió en el primer país en legalizar la producción, venta y consumo; Corea del Norte no considera a la cannabis ni al opio como drogas; Holanda tiene establecimientos donde se venden algunos gramos por persona; Portugal abolió las penas contra los consumidores; en Colombia la posesión para consumo personal no es considerada como un crimen; Argentina despenalizó el consumo mientras se haga en privado; Suiza, desde octubre de 2013, se permiten hasta diez gramos por persona; en Bélgica sólo se multa su consumo en espacios públicos; Canadá permite el uso médico de la hierba.

Y aquí en México, ¿no hay manera de que regularicemos nuestros esfuerzos, energía, presupuesto y muertos en un combate cada vez más estéril?
Twitter: 
@RaulCremoux

Fuente.-



COMANDO ATACA en MICHOACAN a "FUNDADOR de AUTODEFENSAS".



Hombres armados dispararon anoche contra un automóvil en el que viajaba Jesús Barragán Álvarez, fundador de las autodefensas en el Municipio de Uruapan, resultando heridos un escolta y un peatón.


Michoacan,MX.-22/Ago/2015 Barragán Álvarez resultó ileso en el ataque registrado en las calles de la Colonia México, cuando circulaba en un vehículo marca Honda.



Los primeros reportes policiacos señalan que sobre la calle Prolongación Gran Parada se les emparejó otro vehículo, desde el que comenzaron a dispararles.


Los escoltas del ex autodefensa repelieron la agresión, lo que inició una persecución y tiroteo por varias calles.

En la refriega una bala alcanzó a lesionar en el cuello a uno de los escoltas y otro disparo hirió a un peatón que se encontraba sobre la calle Tláloc, identificado como José H., de 18 años de edad.



Ambos lesionados fueron llevados a un hospital local, donde los reportan estables.



Al sitio del tiroteo arribaron elementos del Ejército y de la Policía Federal, quienes encontraron el vehículo de los agresores abandonado sobre la calle Magnolia.



El auto donde viajaba Barragán y sus escoltas quedó sobre la Avenida Uruapan, luego de haber librado la persecución y disparos de los que fueron blanco.



Fuerzas federales realizaron una búsqueda en la zona pero no se reportan detenciones.


fuente.-