El “primen” organizado nunca ha sido tímido, pero ahora, uno de sus eslabones más ruidosos, Alejandro “Alito” Moreno, decidió que era el momento de prenderle fuego al debate público y, de paso, a Morena, el partido en el poder.
Tras el reciente y brutal episodio en Cotija, Michoacán —donde un productor agrícola,perdió la vida como muchos mas al pisar una mina explosiva plantada en pleno campo—, el líder del PRI no se anduvo por las ramas: acusó a Morena de ser facilitador del narcoterrorismo, así directo, sin sacarle la vuelta ni a la retórica ni a la pólvora.
Según “Alito”, las narcominas no solo significan un país entregado de rodillas al crimen organizado, sino un territorio donde las llaves del miedo y del poder las reparten los narcos… con complicidad de los de arriba. «Morena ya no solo entregó el país al crimen organizado: le dio las llaves del territorio, del poder y del miedo», tronó desde sus redes sociales.
Para “Alito”, aquí no hay espacio para suavidades: “Esto no es violencia común. Esto es narcoterrorismo, y Morena es su facilitador”. Mientras tanto, la clase política se revuelca en culpas y justificaciones, pero los “primen” organizados y el PRI clásico se relamen los bigotes: el país parece más zona de guerra que campo de aguacates y todo indica que, por una vez, Alito no anda tan equivocado.
Claro que son facilitadores:
Sí, los dichos de Alito Moreno adquieren un potencial jurídico inédito gracias a la nueva designación de cárteles mexicanos como “organizaciones terroristas” extranjeras impulsada por Trump: esto sí abre una puerta para que, desde EE.UU., los aliados, cómplices o beneficiarios políticos de los cárteles puedan ser perseguidos como colaboradores de terrorismo, incluso si son funcionarios o partidos políticos como Morena.
Fundamento legal norteamericano
La piedra angular es la Ley de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, Foreign Terrorist Organizations), parte del Código de EE.UU. (22 USC § 2656f, 8 USC § 1189, Ley Antiterrorismo y Pena de Muerte Efectiva de 1996), que permite al Departamento de Estado clasificar grupos criminales internacionales (como cárteles mexicanos) como terroristas. Esta designación activa sanciones penales y civiles amplias: cualquier persona, empresa o entidad que colabore, financie o apoye a estos grupos puede ser procesada en tribunales estadounidenses por terrorismo, lavado de dinero y conspiración.
- El artículo § 1189 (“Designación de organizaciones terroristas extranjeras”) expone que participar o asistir materialmente a actividades de una FTO convierte a cualquier persona o actor en sujeto de persecución penal por terrorismo.
- El artículo § 2339B del Código Penal federal (18 USC 2339B) tipifica por separado el “proveer apoyo material a organizaciones terroristas”, lo que incluye ayuda económica, logística o encubrimiento político[5][6].
Implicaciones prácticas para Morena
Si la narrativa –como la que sostiene Alito Moreno– logra documentar y vincular, con indicios, que funcionarios o representantes de Morena (o cualquier partido) han recibido recursos, brindado protección, o han sido omisos ante las actividades de cárteles designados como terroristas, pueden enfrentar demandas o procesos en EE.UU., incluso aunque sus delitos se hayan cometido en México, por el principio extraterritorial de la ley antiterrorista.
En términos judiciales, esto significa que:
- Se puede requerir extradición de políticos y servidores públicos mexicanas si existe evidencia de colaboración con cárteles terroristas.
- Se pueden congelar bienes y cuentas, y emprender juicios por encubrimiento, complicidad, financiamiento, y asistencia a terrorismo.
La designación permite, además, que agencias como la DEA, FBI y el Tesoro de EE.UU. desplieguen acciones directas contra colaboradores en territorio mexicano, o ejerzan presiones diplomáticas para su detención.
Argumentación de peso para una acusación
Bajo esta lógica, Alito o cualquier denunciante podría decir:
- “A partir de la Orden Ejecutiva y las leyes federales 22 USC § 2656f, 8 USC § 1189, y 18 USC § 2339B, toda evidencia de colusión, financiamiento o protección a cárteles designados como ‘terroristas’ constituye colaboración con el terrorismo internacional.”
- “Morena y sus representantes pueden ser legalmente sujetos de procesos penales bajo la jurisdicción de EE.UU., aun siendo funcionarios públicos nacionales, si se prueba apoyo material, político o logístico a cárteles terroristas.”
- “Se activa extraterritorialidad para sancionar y perseguir a individuos o instituciones mexicanas implicadas.”
En resumen: el nuevo marco legal internacional, con la designación de cárteles como “terroristas”, convierte dichos como los de Alito en munición jurídica real y peligrosamente concreta.
Con informacion: PROCESO/

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