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jueves, 1 de enero de 2026

LO «QUE NATURA NON DA»: «MEXICO LLEGA al 2026 con el FRENO de MANO PUESTO PAGANDO la FACTURA de los MALOS OFICIOS»…atrapado en una “trampa de bajo crecimiento”, donde la normalidad es la mediocridad.


México llega a 2026 con el freno de mano puesto: 1.3% de crecimiento es básicamente caminar mientras el resto de América Latina, con 2.3% en promedio, al menos trota. Esta cifra coloca al país entre los de menor dinamismo del continente, muy lejos de Paraguay, Costa Rica o Argentina, que rondan entre 3.7% y 4.5%.

Qué significa ese 1.3% en la vida diaria

  • 1.3% de PIB no es recesión, pero es un estancamiento elegante: la economía se mueve tan despacio que el ciudadano común casi no lo percibe en su bolsillo.
  • Con ese ritmo, el ingreso por habitante apenas avanza; después de varios años por debajo de 2% anual, el país encadena una década perdida en términos de bienestar promedio.

Por qué México va tan lento

  • El propio diagnóstico de Cepal habla de una demanda interna desinflada: menos remesas, consumo privado contenido y caída de la inversión, justo los motores que deberían empujar al país.
  • A eso súmenle aranceles y broncas comerciales con Estados Unidos, que enfrían exportaciones, frenan anuncios de inversión y vuelven al modelo exportador mexicano un negocio mucho menos brillante.

Comparación callejera con el vecindario

  • Mientras Centroamérica crecería alrededor de 3.2% en 2026 y Sudamérica 2.4%, México se queda en la cola con su 1.3%, solo por encima de economías prácticamente paralizadas.
  • Traducido: si la región fuera una avenida, Paraguay y Costa Rica van en el carril rápido, el resto en tráfico pesado… y México en la lateral contando topes.

Lo que se viene para empleo, salarios y negocios

  • Con un crecimiento tan tibio, el mercado laboral genera plazas, pero muchas son informales, mal pagadas y sin prestaciones; el pastel no crece lo suficiente para repartir mejores porciones.
  • Para pequeños negocios, el mensaje es claro: no habrá boom de clientes, crédito barato ni gasto público expansivo; tocará sobrevivir con márgenes apretados y competir ferozmente por cada peso.

El subtexto político y estructural

  • Este 1.3% es la factura de años de baja productividad, inversión pública raquítica, infraestructura rezagada y un modelo que depende obsesivamente de lo que pase en Washington.
  • Mientras el discurso oficial presume estabilidad y proyectos emblemáticos, los organismos internacionales describen a México atrapado en una “trampa de bajo crecimiento”, donde la normalidad es la mediocridad.

Con informacion: EL ECONOMISTA/

«Y DONDE esta el CHOFER ?»: EL «PARADERO es DESCONOCIDO del CONDUCTOR DESCONOCIDO del TREN de la MUERTE saldo de la TRANSA MILITAR»…bajo un sistema que siempre llega puntual a una estación: la del no fuimos nosotros, fueron los otros.


A 4 días del descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca, que dejó un saldo de 13 personas muertas, falta claridad sobre la situación del conductor responsable de la locomotora involucrada en el percance.

Porque el chofer no está “desaparecido”: está vivo, ileso, ya declaró ante la FGR… y convenientemente convertido en personaje secundario mientras todos se pelean por el guion político del desastre.

Qué se sabe del chofer

  • Resultó ileso del descarrilamiento que dejó 13 muertos y decenas de heridos en la Línea Z del Tren Interoceánico en Oaxaca.
  • Ya fue entrevistado por la Fiscalía General de la República y su situación jurídica está “en estudio”, es decir, en el limbo perfecto para que nadie asuma nada mientras bajan los reflectores.

El truco del “ya declaró”

  • La presidenta Claudia Sheinbaum repite el mantra institucional: la FGR dirá “en su momento” cuál es la situación legal del operador, como si el tiempo borrara 13 cadáveres.
  • El mensaje oficial es quirúrgico: sí, el operador existe, sí, habló con la autoridad… pero cualquier palabra de más podría volverse prueba incómoda en contra del proyecto estrella del gobierno.

¿Responsable o chivo expiatorio?

  • Mientras Marina presume que la revisión de las vías no detectó desperfectos antes de la salida del tren, el foco se mueve suavecito hacia el factor humano: el chofer bajo investigación.
  • Peritajes, caja negra, expertos, certificadoras internacionales: un buffet técnico ideal para diluir una pregunta brutalmente simple: ¿fue negligencia estructural y ahora buscan a quién colgar en la plaza pública?

Dónde está, realmente, el chofer

  • Legalmente: bajo investigación de la FGR, sin cargos claros anunciados al público, flotando en ese espacio donde la justicia se mezcla con cálculo político.
  • Narrativamente: atrapado entre tres fuegos —la prisa por encontrar culpables, la urgencia por blindar el megaproyecto y el dolor de las víctimas que nadie quiere escuchar cuando estorban al discurso de “gran obra de Estado”.

La pregunta incómoda que queda

  • Si el operador ya declaró, la FGR ya investiga, Marina ya revisó, la presidenta ya habló y hasta se promete certificación internacional… ¿cómo es que lo único que sigue sin respuesta clara es quién carajos va a responder por las 13 personas muertas?
  • El chofer está localizado; lo que sigue perdido es la responsabilidad política en un sistema que siempre llega puntual a una estación: la del nadie fue.

Con informacion: ELFINANCIERO/

«ADULTOS y NIÑA HERIDA en el PECHO»: «TAMAULIPAS AMANECIO HERIDO por la ESTULTEZ BALISTICA de FIN de AÑO»…balas que nacieron del júbilo y de esa tradición tercermundista de creer que el nuevo año va ser agradecido si lo reciben a plomazos.


Primero hay que decirlo sin rodeos: Tamaulipas amaneció herido por la pendejez balística de fin de año. Tres personas —incluida una menor— recibieron el saludo de la nueva vuelta al sol no con abrazos ni promesas, sino con proyectiles. Balas que nacieron del júbilo y de esa tradición tercermundista de creer que el nuevo año va ser agradecido si lo reciben a plomazos.

Tres incidente: 

«El primer incidente fue reportado a las 22:51 horas desde el ejido Cerrito Nuevo, en el municipio de Güémez, donde un joven de 23 años fue herido por un proyectil de arma de fuego en una pierna. Familiares informaron que el lesionado fue trasladado en un vehículo particular hacia Ciudad Victoria para recibir atención médica.

Posteriormente, a las 00:12 horas, se reportó otro caso en Ciudad Victoria, en el cruce de Institución Literaria y Lealtad, en la colonia Emilio Caballero, a contra esquina de una plaza pública. En ese punto, un joven fue alcanzado por una bala perdida mientras se encontraba en la cochera de su domicilio. Paramédicos fueron solicitados para su atención y traslado a un hospital.

El tercer hecho ocurrió en Reynosa, donde a las 00:40 horas el Hospital Civil reportó el ingreso de una menor de 11 años, identificada como Naomi Carime “N”, quien presentó una herida por impacto de bala perdida en el pecho. La niña fue ingresada al área de observación y su estado de salud es monitoreado por personal médico. Trabajo Social notificó a las autoridades correspondientes y se estableció contacto con la madre de la menor.»….HoyTamaulipas.

Desde el punto de vista técnico, el fenómeno es sencillo de explicar y más sencillo de evitar —si hubiera seso, claro está—. 

Una bala 9 mm, al ser disparada verticalmente, asciende a velocidades cercanas a los 400 metros por segundo. Tarde o temprano, la gravedad —esa dictadura que no admite sobornos ni brindis— se la cobra: el proyectil pierde impulso, se detiene un instante en el aire y cae de vuelta a tierra con una velocidad terminal suficiente para perforar cráneo, tórax o cualquier ilusión inocente de estar a salvo en tu propia calle o incluso en el interior de tu casa, dependiendo del techo que te cubre.

Es una ecuación exacta: ignorancia más pólvora igual tragedia. No hay “balas perdidas”, solo dueños que pierden el juicio. El aire no es un campo de tiro, y el cielo no es una diana que conceda indulgencias. Pero cada año, el ritual se repite: gente convencida de que el universo celebra sus disparos, cuando en realidad solo toma nota de su estupidez terminal.

Uno puede explicarlo desde la física, desde la ética o desde el sentido común —si quedara alguno—: en ausencia de fricción suficiente, todo cuerpo regresa. Y todo acto imbécil también. Quizá algún día, cuando entendamos que el disparo al aire es el epitafio de la sensatez, el año nuevo llegue sin víctimas, y el cielo deje de ser el cementerio de quienes solo querían ver fuegos artificiales y no funerales.

Con informacion: HoyTamaulipas/

«99.28% de IMPUNIDAD ROBANDO AUTOS»: «GOBIERNO de MORENA ABANDONA el VOLANTE y le ENTREGA las LLAVES al CRIMEN ORGANIZADO en SINALOA»…y todavia se atreven a llamar estrategia de seguridad a esa falta de eficiencia y eficacia.


El 99.28% de impunidad en robo de vehículos en Sinaloa no es una estadística oficial, es una confesión pública de que el Estado gobernado por Morena decidió abandonar el volante y dejarle las llaves al crimen organizado. Para los ciudadanos significa algo brutalmente simple: si te roban el carro, lo más probable es que nadie pague por eso, nunca.

Lo que dice ese 99.28%

  • Que de cada 100 robos de vehículo, solo una fracción mínima termina siquiera rozando algo parecido a justicia; el resto se va directo al limbo burocrático.
  • Que en un contexto donde se han robado más de 6 mil vehículos en 12 meses y se recupera apenas una parte, la “seguridad” es más eslogan que realidad.
  • Que la cifra de robo de autos se ha disparado con aumentos de hasta tres dígitos en los últimos años, mientras el sistema solo atina a producir discursos, no resultados.

El mensaje para la ciudadanía

  • Que el contrato básico del Estado —proteger vida y patrimonio— está roto, pero se sigue cobrando impuestos como si todo funcionara.
  • Que la responsabilidad se revierte: tú tienes que blindar tu coche, tu ruta y tu vida, porque la autoridad solo llega a levantar actas y estadísticas.
  • Que la denuncia se vuelve un acto casi simbólico: en un país donde menos del 1% de los delitos se resuelven, creer en “justicia” raya en acto de fe.

Lo que revela de las autoridades

  • Que la “estrategia” se traduce en operativos mediáticos mientras los expedientes se apilan: más de 7,600 casos abiertos sin avances significativos en robos de vehículos hablan por sí solos.
  • Que el sistema penal acusatorio en Sinaloa funciona como embudo: entran miles de casos, salen migajas de sentencias.
  • Que cuando el robo de autos se vuelve uno de los delitos más frecuentes y con mayor crecimiento, y aún así no baja la impunidad, la palabra técnica adecuada es colapso.

Impunidad como política

  • Que la impunidad no es una falla aislada: en Sinaloa, al menos nueve delitos rondan el 100% de impunidad; el robo de vehículos solo encabeza la lista de desastres normalizados.
  • Que a nivel nacional se repite el patrón: la mayoría de los delitos no se denuncia, y de los pocos que se denuncian casi ninguno se resuelve; el sistema está diseñado para resistir el cambio, no al crimen.
  • Que el mensaje subyacente al criminal es claro y transparente: el riesgo es mínimo, el negocio es bueno y el Estado es, en el mejor de los casos, un espectador distraído.

La palabra incómoda: fracaso

  • Para la víctima, el 99.28% de impunidad significa que pierde su carro y de paso la ilusión de vivir bajo un Estado de derecho.
  • Para la autoridad, esa cifra es un dictamen: no es “reto”, no es “desafío”, es fracaso puro y duro en eficiencia, eficacia y voluntad política.
  • Para la sociedad, es un aviso: cuando el robo de vehículos alcanza niveles históricos y la impunidad se mantiene, la normalidad ya no es paz, es resignación organizada.

Penas duras, manos suaves

Aun asi y bajo este terrible escenario,la propuesta de MORENA es “elevar las penas al máximo” en un sistema que ni siquiera es capaz de aplicar las mínimas es el truco más viejo de la política de aparador. Es la coreografía perfecta de la hipocresía: endurecer códigos en papel para no tocar el pantano de la impunidad en la práctica.

  • Es fácil votar aumentos de castigo cuando se sabe que el expediente jamás llegará a sentencia; la dureza se vuelve decorado, no herramienta.
  • Hablar de prisión ejemplar sin investigar, sin judicializar y sin sentenciar es vender humo punitivo a una sociedad cansada.

El espectáculo de la severidad

  • Se usa el dolor de las víctimas para justificar reformas que maquillan estadísticas, pero no corrigen la nulidad de resultados.
  • La narrativa es “seremos implacables”, pero en la práctica ni siquiera son mínimamente competentes para integrar un caso sólido.

Hipocresía en una frase

  • Querer penas máximas con impunidad casi total es como presumir un garrote gigante que nunca piensan levantar.
  • Mientras no puedan garantizar que un solo responsable llegue al banquillo, cualquier aumento de castigos es propaganda y la palabra que describe eso es hipocresía.

Con informacion: NOROESTE/

«LLEGARON a la HORA del VELORIO»: «30 SICARIOS del C.J.N.G TABLETEANDO AMETRALLADORAS EXHIBIERON la COBARDIA con CARA de COMPLICIDAD de POLICIAS y el EJERCITO que LLEGARON CUANDO se FUERON»…gracias a eso todos estan sanos, incluido el gerente de la Morgue Nacional.


Una emboscada planificada con antelación y ejecutada con tácticas de bloqueo y fuego coordinado fue la que derivó en el ataque armado contra el empresario del Mercado de Abastos Alberto Prieto Valencia en los límites de Guadalajara y Zapopan, de acuerdo con reconstrucciones oficiales y registros en video analizados por las autoridades de Jalisco.

El operativo criminal involucró a más de 30 hombres armados y al menos siete vehículos, lo que refuerza la hipótesis de una agresión directa atribuida a la delincuencia organizada a la que no han querido ponerle nombre en voz alta, su majestad el Cartel de Jalisco,al que le bastaron tan solo unos minutos para exhibir la inacción como saldo pudrición institucional.

Cobardes pero sanos

«Quince minutos bastaron para exhibir al Estado En Jalisco no gobierna el tiempo, gobierna la impunidad. Quince minutos de disparos continuos —no segundos, no un estallido aislado, sino un cuarto de hora completo de balas— no fueron suficientes para que apareciera una sola patrulla. 

Pero sí alcanzaron para dejar claro quién manda cuando el plomo habla y la autoridad calla. En el cruce de Topacio y Brillante, en la colonia Santa Eduwiges, un grupo armado montó una operación digna de manual táctico. Cercaron, avanzaron, dispararon y se retiraron con una calma que solo puede explicarse de dos maneras: o tenían certeza de que nadie acudiría, o sabían exactamente cuándo y cómo no habría respuesta. En ambos casos, el mensaje es el mismo: el Estado estorba menos que el tráfico. 

Las versiones de los vecinos son demoledoras. Cientos de detonaciones, posiciones tomadas desde distintos ángulos y un intercambio desigual en el que los escoltas del empresario —presuntamente exmilitares— intentaron contener lo incontenible mientras protegían también a su hija. 

Todo ocurrió a plena luz del día, sin prisa, sin sobresaltos, sin miedo a la ley. Porque aquí, la ley llega tarde o no llega. ¿Y el C4? ¿Y el C5? ¿Y el 911? Bien, gracias. Las cámaras grabaron, las líneas sonaron y los sistemas “de última generación” confirmaron su verdadera función: documentar el fracaso. No prevenir, no intervenir, no salvar. Solo archivar la violencia para futuras ruedas de prensa. 

Los videos difundidos después son una bofetada al discurso oficial. Los agresores se desplazan con orden, se comunican con claves presuntamente similares a las policiales y se retiran sin ser molestados. Ni persecución, ni cerco, ni reacción. 

La huida fue tan limpia como la ausencia de la autoridad. El hombre asesinado, conocido como “El Prieto”, ya había sido advertido por la realidad. Hubo ataques previos, intentos de despojo, señales claras de que la violencia rondaba. 

Pero en Jalisco, las alertas solo sirven para engrosar expedientes. La prevención no existe; la reacción es tardía; la rendición de cuentas, inexistente. Quince minutos bastaron para matar a un hombre, pero también para exhibir un modelo de seguridad que presume tecnología, coordinación y control, mientras deja barrios enteros a merced de grupos armados que operan con libertad, logística y confianza absoluta. 

Aquí no hubo sorpresa. Hubo abandono. Aquí no falló el sistema. El sistema hizo exactamente lo que siempre hace: llegar cuando ya es inútil. Y mientras tanto, el gobierno seguirá repitiendo que “se investiga”, que “no habrá impunidad” y que “se reforzará la seguridad”. Frases tan gastadas como las patrullas que nunca llegaron. Porque en Jalisco, cuando las balas tienen agenda, el Estado siempre llega tarde.»

Buscaron el mejor lugar para matarlo

Las investigaciones apuntan a que el comando siguió durante varios minutos el trayecto del empresario hasta una zona residencial cercana a su domicilio. Imágenes de cámaras y videos difundidos en redes sociales muestran cómo el vehículo deportivo en el que viajaba, un Lamborghini Urus sin blindaje, era escoltado por camionetas pick up con personal de seguridad privada.

En cierto momento una camioneta negra cerró el paso, mientras pistoleros colocados a ambos lados de la vialidad abrieron fuego de manera simultánea, una maniobra diseñada para inmovilizar al convoy y neutralizar la reacción de los escoltas.

Fuentes oficiales señalaron que los agresores utilizaron vehículos con placas clonadas del estado de Michoacán y unidades sin láminas para dificultar su rastreo. Además, se detectaron bloqueos en calles aledañas, una táctica empleada para retrasar la llegada de fuerzas de seguridad y permitir la retirada del grupo armado. Tras el ataque, cuatro automóviles presuntamente vinculados a los sicarios fueron abandonados en el lugar y en zonas cercanas.

En la escena se aseguraron cientos de casquillos de alto calibre, evidencia del volumen de fuego utilizado. La Fiscalía del Estado considera clave la declaración de uno de los escoltas heridos para precisar la ruta de escape y la cadena de mando detrás del atentado.

Las autoridades confirmaron que el ataque dejó tres personas muertas, entre ellas el empresario, además de varios heridos. El caso generó daños colaterales en viviendas y vehículos de la zona, donde vecinos quedaron atrapados en medio del fuego cruzado.

Prieto Valencia era propietario de una empresa de transporte y tenía operaciones en el Mercado de Abastos, un sector que en los últimos meses ha reportado un aumento en amenazas y esquemas de extorsión.

Lo que no se dice

Mientras más detalles se conocen de la emboscada digna de un guion de guerra —treinta sicarios, coordinación quirúrgica, una Lamborghini Urus se volvió símbolo no solo del flagelo del poderío criminal, sino del colapso moral del Estado— más evidente se hace la coreografía del silencio. 

¿Cómo es que un operativo de esa magnitud se despliega sin que el radar militar, policial o político detecte nada? Solo hay una explicación posible: la complicidad no es un accidente, es la infraestructura invisible del narcoestado.

Y entonces, cuando por fin aparece la autoridad, no es en el lugar del crimen, sino en el velorio. Llegan tarde, con gestos solemnes y miradas perdidas, como si asistieran a una obra que ya sabían cómo terminaría. No atrapan a nadie, no recogen pruebas significativas, pero eso sí, posan para las cámaras y declaran “estar investigando”. Investigan qué, ¿quién olvidó cerrar el trato?

La logística del Cártel de Jalisco,el responsable mas que principal sospechoso no fue improvisada: hay rutas despejadas, operaciones sincronizadas, bloqueos que aparecen como por arte de magia… Solo que no hay magia, hay connivencia. Cada policia que “que no vio nada” y cada minuto que llegaron tarde,son son engranajes de la misma maquinaria de impunidad.

En el fondo, el crimen ya no embosca al Estado. El Estado se ha convertido en su escolta discreta, que llega tarde, dice poco y olvida pronto. Qué comodidad la de los ausentes con uniforme: se desentienden del infierno porque, de algún modo, también lo administran.

Con informacion: LA OPINION/

«YA VAN de BAJADA»: EL «2025 HUYE DESPUES de EXHIBIR el VERDADERO ROSTRO POLITICO y CRIMINALMENTE ORGANIZADO de MORENA»…si se tapan la nariz a cambio de unidad, se pudren por dentro, pero si se limpian, pierde amigos y aliados.


Morena fue, durante muchos años, un partido de crecimiento exponencial. Entre 2018 y 2024, la proporción de mexicanos que se identificaba con él casi se duplicó: pasó de 28% a ser la mitad de la población.

En ese proceso, Morena no solo creció, sino que arrasó con una de las constantes identitarias más conocida de los mexicanos: su apartidismo. Durante décadas, la identidad dominante de los mexicanos había sido ser apartidista. Para 2024, solo el 13% lo era.

Ese crecimiento avasallador de Morena —que en algún momento pareció imparable— se detuvo abruptamente en el último año. El 2025 fue el peor año de Morena. El primer año en el que la identificación ciudadana con el partido cayó de manera abrupta del 50 al 42 por ciento.

Lo interesante es que no se trató de un desgaste gradual, que sucediera a lo largo del año, sino de una ruptura concentrada agudamente en el tiempo. De acuerdo con datos de la encuestadora Enkoll, el quiebre comenzó en julio de 2025. Es decir, durante lo que ya puede describirse como el verano negro de Morena.

El verano negro

La erosión de afinidad con Morena comenzó cuando se reveló que quien había sido secretario de Seguridad Pública de Adán Augusto López durante su gubernatura en Tabasco habría encabezado un grupo criminal conocido como La Barredora.

La noticia coincidió con una sucesión de escándalos que, aunque distintos entre sí, compartían un mismo hilo narrativo: el distanciamiento entre la élite morenista y vida austera que López Obrador, líder indiscutible del partido, proclamó como principio fundacional.

Las vacaciones de lujo de Ricardo Monreal en España, los viajes de Andy López Beltrán a Tokio, los fastuosos cumpleaños de Pedro Haces Jr. y los abusos del Tribunal Electoral –que llegó a condenar a una ciudadana a disculparse durante treinta días por criticar a una diputada de la coalición morenista– alimentaron la percepción de exceso, impunidad y desconexión.

A ello se sumó un cambio más profundo en la percepción ciudadana sobre responsabilidades políticas. Tras la elección judicial y con una oposición debilitada hasta la irrelevancia, Morena dejó de ser visto como una fuerza insurgente y comenzó a ser identificado como el principal responsable de las deudas sociales del país.

En julio, en diversas ciudades, jóvenes tomaron las calles para protestar contra la gentrificación y exigir una política de vivienda más ambiciosa. Por primera vez, la mayoría de las demandas ciudadanas no se dirigieron al pasado, sino al presente.

Quizá igual de relevante, aunque menos visible en la conversación mediática, fue el deterioro de las expectativas económicas por parte del ciudadano promedio. Superada la elección judicial y tras meses de incertidumbre derivados de la política arancelaria de Donald Trump, el verano trajo consigo una corrección en el ánimo colectivo. Según datos de El Financiero, el porcentaje de mexicanos que consideraba que la economía iba mal o muy mal pasó de 25 a 31 por ciento en pocos meses, el primero de varios incrementos consecutivos. Hoy, esa cifra alcanza 41 por ciento.

La caída de Morena se prolongó hasta septiembre, impulsada por la persistencia de los escándalos. Uno de los protagonistas más visibles fue Gerardo Fernández Noroña, acusado de llevar un estilo de vida propio de la élite económica: viajes en primera clase, automóviles de lujo y propiedades de alto valor.

Si bien tales bienes podían ser explicados por sus ingresos como creador de contenido y no constituían, en sí mismos, prueba de corrupción, sí resultaron profundamente disonantes con la imagen de cercanía al pueblo y de justa medianía que Morena ha buscado encarnar.

Violencia y grupos de interés

Concluido el verano negro, la situación pareció estabilizarse. Sin embargo, en noviembre y diciembre la identificación con el partido volvió a caer de manera notable. La agenda pública se concentró entonces en el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. En una marcha presentada como iniciativa de jóvenes de la Generación Z, pero en realidad organizada por colectivos ya conocidos por su oposición a Morena. Y en el crecimiento del llamado Movimiento del Sombrero, la primera fuerza con capacidad real para disputar a Morena la gubernatura de Michoacán.

A este clima se añadieron protestas masivas de grupos de interés disgustados por la implementación de cambios necesarios. Los agricultores protestaron contra la ley de aguas, motivados por su deseo de preservar la concentración, herencia y compraventa de concesiones. Además, el magisterio mostró un descontento cada vez más intenso por su sistema de pensiones, realizando una serie de bloqueos con peticiones que son insostenibles sin una reforma fiscal de fondo.

En el plano electoral, 2025 tampoco ofreció alivio. Morena perdió municipios clave en Veracruz y no logró avances significativos en Durango.

Por su parte, la elección judicial estuvo lejos de ser un éxito. Las boletas resultaron confusas, la participación fue baja y, quizá lo más revelador, el resultado no produjo un poder judicial progresista, sino una mezcla heterogénea de perfiles que llegaron al cargo por cercanía con gobernadores, con distintos grupos internos del morenismo o, en no pocos casos, simplemente por azar.

Tensión al interior

A lo anterior se sumó una relación cada vez más tensa entre Morena y sus partidos aliados. La primera fricción de alto calado ocurrió a inicios del año, en marzo, cuando Morena impulsó una reforma para prohibir el nepotismo en cargos de elección popular. Tanto el Partido Verde como el Partido del Trabajo (PT) se opusieron. No fue un desacuerdo menor: fue la primera señal clara de que los incentivos de la coalición comenzaban a divergir.

A partir de ahí, las tensiones se acumularon. Un grupo de mujeres del PT se negó a respaldar la protección política de Cuauhtémoc Blanco frente a un proceso de desafuero por tratarse de un exgobernador acusado de violencia sexual. Más recientemente el PT se abstuvo de acompañar la reforma de aranceles impulsada por Claudia Sheinbaum.

Por otra parte, declaraciones públicas apuntan a que, en la contienda por San Luis Potosí, el Partido Verde optará por competir en solitario para mantener como candidata a la esposa del gobernador en funciones.

Así, entre los excesos de algunos de sus cuadros, los escándalos acumulados, las tensiones internas de su coalición y la incapacidad para revertir la crisis de inseguridad, el partido en el poder cerró el peor año de su historia.

Morena entre dos fuegos

La pregunta es si esta caída continuará en 2026. La respuesta depende de una disyuntiva estructural: Morena es incapaz de resolver todos sus problemas al mismo tiempo. Cualquier intento por construir una política más virtuosa –combatir el nepotismo, imponer límites, elevar estándares– choca con sus alianzas y atenta contra su unidad interna. Cualquier intento por no hacer nada, por el contrario, choca con su electorado apartidista, que se siente crecientemente decepcionado de una coalición que prometía ser distinta.

Morena está atrapado entre dos fuegos. Pero no puede evitar elegir. Si opta por preservar la unidad a costa de la virtud, seguirá perdiendo credibilidad. Si elige la virtud, perderá aliados, pero podría recuperar legitimidad. Solo la segunda ruta es compatible con seguir ganando elecciones en el mediano plazo.

Con informacion: DIARIO ESPAÑOL/ELPAIS/VIRI RIOS/

«NO LLEGÓ al BRINDIS»: «CAPTURA la MARINA a PEDRO INZUNZA alias el SAGITARIO en CULIACAN»…padre de Pedro Inzunza Coronel, «El Pichón», brazo derecho de El Chapo Isidro.


Pedro Inzunza Noriega, alias El Señor de la Silla —quizá porque prefería dirigir sus operaciones desde la comodidad del asiento reclinable—, no llegó al Año Nuevo. La Armada de México le apagó las luces justo antes de que brindara por otro año de impunidad. Lo atraparon en Sinaloa, tierra donde las detenciones se anuncian como trofeos en conferencia y los capos caen pero el negocio sigue firme, como la banda en un palenque.

Dicen que Sagitario era el papá del famoso Pichón, el brazo derecho del menos famoso Chapo Isidro, heredero espiritual del extinto imperio de los Beltrán Leyva. Una dinastía con más apodos que temporadas tiene Narcos y con una línea de sucesión que ni los Tudor. A Inzunza padre lo cacharon con tres extras de reparto, un arsenal de esos que hacen ruido en los comunicados oficiales y, cómo no, unas cuantas dosis de la mercancía preferida del siglo XXI: fentanilo y compañía.

La Marina, en modo Santa Claus tardío, también se sacó del costal 600 kilos de cianuro de sodio. Porque aquí las historias criminales siempre traen ese toque químico-industrial que haría palidecer a cualquier villano de James Bond. Todo esto gracias a la coordinación interinstitucional, esa entelequia burocrática que aparece cada que hay que ponerle moño a un operativo.

Al final, “El Señor de la Silla” se quedó sin trono y sin brindis. El reloj marcó las doce, pero él ya no estaba para descorchar nada. El capo que mandaba sentado acabó esposado y, por primera vez en mucho tiempo, con el futuro más quieto que su famosa silla.

Con informacion: ELNORTE/